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Los hermanos Göring… hombre bueno, hombre malo

03 junio 2010

Esta es la historia de dos hermanos, con los mismos apellidos, la misma sangre y genes, pero que sin embargo tomaron rumbos y decisiones muy diferentes a lo largo de su vida. Los hermanos Göring (también escrito Goering) destacaron por ser dos polos opuestos entre sí en la Alemania nazi.

Por un lado Hermann Göring se codeaba con las más altas esferas alemanas y ocupaba puestos tan destacados como lugarteniente de Hitler, Comandante Supremo de la Luftwaffe o figura prominente del Partido Nazi.

Por su parte, Albert Göring sentía repulsión por el nazismo y desde sus inicios se dedico a ayudar a todo aquel que era objeto de persecución. En su haber hay una larga lista de judíos que salvaron su vida gracias a él.

Mientras Hermann firmaba sentencias de muerte, su hermano Albert utilizaba su influencia y apellido para salvar a muchos de ellos. En cierta ocasión,  Albert estaba paseando por la calle y vio como un grupo de mujeres judías eran obligadas a limpiar de rodillas la acera, se acerco a ellas, se arrodilló y se puso a ayudarlas. Tras pedirle la documentación y ver que se trataba de un miembro de la familia Göring, el oficial de las SS al cargo ordenó detener la actividad de limpieza, ya que no estaba dispuesto a ver al hermano de Hermann Göring humillado públicamente.

Hermann Göring formó parte activa en la Noche de los cuchillos largos, especialmente en la caída de Ernst Röhm. Fue subiendo escalafones dentro del Partido Nazi y acercándose cada vez más al todopoderoso Adolf Hitler.
En más de una ocasión, Albert había falsificado la firma de su hermano para salvar el pellejo a judíos o disidentes.
Hacia el final de la guerra, el poder de Hermann fue decayendo… por un lado por culpa de su adicción a la morfina y por otra por su ambición de poder. Tanta que, en 1945, envío una carta al mismísimo Hitler en que le sugería el traspaso del poder ejecutivo a su persona en vista que Hitler ya no estaba a la altura de los acontecimientos que se desarrollaban. Hitler furioso, le hizo detener y confinar a él y su familia en un castillo cercano a Berlín, le destituyó de todos los cargos y le amenazó que si él (Hitler) moría, toda su familia sería asesinada.

Albert Göring también usó su influencia para conseguir que Oskar Pilzer y su familia pudiesen huir de Alemania. Pero este solo es un caso de los muchos en los que intervino. Intensificó su actividad anti-nazi cuando fue nombrado director de exportación en la Škoda Works en Checoslovaquia. Allí, alentó a actos menores de sabotaje y mantuvo constante contacto con la resistencia checa. Albert también montó un sistema de envió de camiones a los campos de concentración nazis con solicitudes de contratar personal prisionero para realizar trabajos. Estos camiones, una vez cargados de prisioneros de los campos de concentración, se detenían en una zona aislada y a sus ocupantes se les permitiría escapar.

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial los dos hermanos Göring fueron capturados y juzgados durante los juicios del Tribunal de Nuremberg.

Hermann fue declarado culpable por ser promotor de crímenes contra la humanidad y se le condeno a morir ahorcado, aunque solicitó ser ejecutado de otro modo, ya que la horca  se aplicaba a los traidores en Alemania. El 15 de octubre de 1946, dos horas antes de su ejecución, se suicidó ingiriendo una cápsula de cianuro de potasio.
Por su parte, Albert fue absuelto de todos los cargos gracias a los testimonios de muchas de las personas a las que había ayudado y fue puesto en libertad. Poco después volvió a ser detenido en Checoslovaquia, pero nuevamente, sus actos de ayuda a tanta gente obró a su favor y lo liberaron. Regresó de nuevo a Alemania, pero se vio rechazado debido a su apellido. Consiguió un modesto empleo como traductor y escritor y con los años el estado le concedió una pensión. Antes de fallecer, en 1966, decidió contraer matrimonio con su ama de llaves simplemente para que a ésta le quedase una pensión de viudedad y no tuviese que trabajar nunca más.

(Post realizado a raíz de una curiosidad vista en el apartado “El Duelo” del concurso Saber y Ganar de TVE – Más información en Goering.tk / Wikipedia 1Wikipedia 2)

Las Consoladoras Sexuales del ejército Japonés en la Segunda Guerra Mundial

19 febrero 2008

Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados japoneses violaban sistemáticamente a todas las mujeres que encontraban a su paso, fueron centenares de miles las victimas que las sufrieron. Para terminar con estos desmanes, el gobierno Nipón organizó un sistema de mujeres forzadas a prostituirse para la tropa que fueron conocidas como las “Lanfu” o “Consoladoras Sexuales”.

Se “reclutó” por la fuerza a unas 200.000 mujeres, el 80% coreanas, aunque también había chinas, filipinas e indonesias.

Los altos mandos militares consideraban que sus servicios eran imprescindibles para mantener la moral de la tropa.

Tras la finalización de la guerra, estas mujeres se quedaron traumatizadas por los malos tratos y vejaciones recibidas y la gran mayoría fueron rechazadas en sus lugares de origen, teniendo que dedicarse, muchas de ellas, a la prostitución para poder subsistir.

Park Ok-ryun, una de las mujeres “reclutada” como lanfu, indicó que fue llevada como lavandera por los militares japoneses y se la obligó a sufrir sexo con 30 soldados al día.

En 1988, el Consejo Coreano de Mujeres Obligadas a Esclavitud Sexual Militar exigió a Japón que esclareciera los hechos y compensara a las supervivientes. Hasta 1992, cuando el primer ministro Miyazawa Kiichi viajó a Seúl, no hubo disculpas. El Gobierno nipón admitió al año siguiente la práctica de la esclavitud sexual durante la guerra, pero negó su responsabilidad legal argumentando que los tratados de posguerra y el Tribunal Militar del Lejano Oriente (1946 a 1948) dieron solución a todas las demandas. Sin embargo, a partir de 1998 se han sucedido los fallos que exigen compensación material para estas mujeres.

Aconsejo el visionado de los siguientes vídeos (en inglés) que hay alojados en Youtube.


Nota:

Bien es sabido que en la mayoría de los ejércitos, a lo largo de toda la historia, han existido los reclutamientos voluntarios de prostitutas para satisfacer las necesidades de los soldados.

El reciente Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, en su magnífico libro“Pantaleón y las Visitadoras” hace un exquisito relato que trata de un servicio de prostitutas dedicado especialmente para servir a los puestos selváticos del Ejército de Perú, se basa en hechos reales que, según el propio autor, pudo observar en sus viajes a la Amazonia peruana durante 1958 y 1962.


Fuentes: El País / Amnistía Internacional / informarn / Wikipedia

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El dolor de muelas de Hideki Tojo

14 noviembre 2007

En 1985, escondido entre los archivos de la Segunda Guerra Mundial, se descubrió un documento en el que se explicaba la “travesura” del dentista estadounidense Jack Mallory, cuando este acudió para curar el dolor de muelas del general japonés Hideki Tojo, prisionero de guerra tras la ocupación norteamericana de Japón. Durante la intervención el dentista militar grabó en los dientes postizos del general japonés las palabras: “Remember Pearl Harbor” (Recuerda Pearl Harbor) en código Morse. Tres meses después de la intervención dental los japoneses descubrieron la broma y borraron las marcas de los dientes del general japonés.

 

(Consultado, traducido e hiperenlazado de:-newsreviewhemeroteca de ElMundo.eswikipedia-Artehistoria-)

 

El proyecto Borghild

28 mayo 2007

En plena Segunda Guerra Mundial el médico danés Olen Hannussen recibió un encargo muy especial: crear una muñeca hinchable para que las tropas pudiesen desahogar sus necesidades sexuales con ellas y así evitar los múltiples contagios de enfermedades venéreas y prevenir las continuas violaciones que sufrían las mujeres, pero esto último tenía una segunda lectura, ya que así se preservaba el tener que mezclar a los soldados de raza “aria” con extranjeras. Esta genial idea llevaba el nombre de “El proyecto Borghild” y su “ideólogo” no fue otro que Adolf Hitler. Las muñecas hinchables deberían tener "una altura de 1,76, labios y pechos gigantes, piernas, brazos y cabeza articulada y un ombligo bien diseñado". Dicho proyecto estuvo supervisado directamente por el jefe de las SS Heinrich Himmler. Para el diseño de las muñecas se seleccionaron una serie de mujeres populares de la época, que iban desde deportistas hasta actrices. Las atletas Wilhelmina von Bremen y Annette Walter no tuvieron problema en prestar sus esculturales cuerpos para que las “Borghild” fueran como ellas. Sin embargo Himmler se encontró con la negativa de la actriz Käthe von Nagy, ya que ésta no quiso prestar su rostro para hacer un molde de bronce para la cara de la muñeca. El proyecto no llegó a ver la luz, ya que la fábrica, situada en Dresden, donde se efectuaban las primeras muñecas, fue destruida tras ser bombardeada por los aliados.

Cabe destacar que "El proyector Borghild" está calificado por algunas fuentes como un fake o Leyenda Urbana.

(Post realiazdo en base a información extraída de: Borghild / Clarín / ynetnews / Quo )