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La anécdota del presidente Sagasta y la prensa

21 febrero 2013

La anécdota del presidente Sagasta y la prensaSiendo Presidente del Consejo de Ministros en una de sus últimas etapas (de las siete en las que ostentó el cargo), Práxedes Mateo Sagasta recibía un continuo y feroz ataque desde el periódico “El Imparcial”. No había día que el político riojano no recibiese algún ataque por parte del rotativo.

En cierta ocasión, estando paseando por La Concha en un viaje que realizó a la ciudad de San Sebastián se cruzó con un grupo de periodistas que quisieron en hacerle unas cuantas preguntas. Tras el saludo inicial, uno de ellos le preguntó:

«¿Qué hay de nuevo, señor presidente? »

A lo que Sagasta respondió:

« No sé nada. Todavía no he leído “El Imparcial”»

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

El mayor deseo para la Navidad del Embajador Británico [Anécdota]

26 diciembre 2012

Durante las Navidades de 1948, una emisora radiofónica de Washington DC telefoneó a varios embajadores con la intención de preguntarles cuáles eran sus mayores deseos para aquellas entrañables fechas.

Henri Bonnet, Embajador de Francia en Estados Unidos fue conciso en su respuesta:

«La paz en el mundo»

Por su parte, Alexander Panyushkin, su homólogo soviético respondió de manera tajante:

«Libertad para todos más allá del imperialismo»

Cuando llegó el turno de sir Oliver Franks, Embajador del Reino Unido, éste contestó:

«Son ustedes muy amables. Desearía una caja de frutas confitadas»

 

 

Fuente de consulta: anecdotage

Fuente de la imagen: Boris Chaliapin/Time.com

Señora de Sinclair Lewis para usted (simpática anécdota de Dorothy Thompson)

28 agosto 2012

En 1930, tras recibir el Premio Nobel de Literatura, Sinclair Lewis comenzó a recibir numerosas cartas de admiradores desde todos los rincones del país. Entre todas le llamó la atención una enviada por una mujer que se ofrecía para ser su secretaria y en la que agregaba el siguiente párrafo:

«Haré todo para usted, y cuando digo todo me refiero a todo»

 

En lugar de ignorar la carta, ésta fue contestada, pero la respuesta no la escribió el propio Lewis, sino su esposa Dorothy, con la que llevaba dos años casado.

 

«Mi querida señorita:

Mi esposo ya tiene un taquígrafo que se encarga de realizar su trabajo. Y, en cuanto a “todo”, me ocupo de eso yo misma -y cuando digo todo me refiero a todo.

Dorothy Thompson
(Sra.de Sinclair Lewis para usted.)»

 

Cabe destacar que Dorothy Thompson no sólo fue conocida por ser la esposa de Sinclair Lewis, sino que tuvo una más que brillante carrera profesional como periodista, ganando numerosos premios y siendo nombrada en 1939, por la Revista TIME, “Mujer del año”, de la que la propia publicación dijo que era “la segunda mujer más popular e influyente de los Estados Unidos, tras Eleonor Roosevelt”.

 

 

Fuente de consulta e imágenes: lettersofnote / oztypewriter / TIME

Diez curiosas anécdotas de famosos escritores (1)

27 marzo 2012

Tras varias semanas sin traer ninguna entrada sobre curiosas anécdotas que empecé a publicar hace meses atrás y que estaban protagonizadas por diferentes colectivos de personajes  famosos (filósofos, matemáticos, pintores , físicos, monarcas y políticos 1 y 2), hoy le toca el turno al gremio de los escritores.

Espero que sean de vuestro agrado, tal y como lo han sido las anteriores.

 

Cela y el Premio Nobel

Nada más conocerse que le habían concedido el premio Nobel de literatura, un periodista le preguntó a Camilo José Cela:

-¿Le ha sorprendido ganar el premio Nobel de Literatura?

-Muchísimo, sobre todo porque me esperaba el de Física


La necesidad de conocer a tu ídolo

El polifacético escritor, periodista y activista político de origen húngaro, Arthur Koestler no entendía la necesidad de algunas personas de conocer personalmente a sus ídolos

Cierto día, tras ser saludado fervientemente por un admirador, Koestler comentó:

- Es como si te gusta el foie y ansías saludar personalmente a la oca

 

Escritor de buenas comedias

Recibió Jacinto Benavente la visita de un conocido suyo, el cual no tenía gran éxito como dramaturgo.

Durante el recorrido por la casa, el  invitado quedó asombrado por la amplia biblioteca que poseía el premio Nobel y exclamó:

- ¡Vaya don Jacinto! Con tantos libros ya se pueden escribir buenas comedias

Benavente le respondió agudamente:

-Pues adelante, amigo mío, están a su disposición

 

El aburrido Shakespeare

Siendo profesor de Filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires, Jorge Luis Borges le pidió a una alumna su opinión sobre la obra de William Shakespeare. Ésta contestó:

-Me aburre

Pero al instante puntualizó:

-Al menos lo que ha escrito hasta ahora

Borges, sin alterarse, le respondió:

- Tal vez Shakespeare todavía no escribió para vos. A lo mejor dentro de cinco años lo hace

 

Suficiente corrección

En cierta ocasión, Patrick (el hijo de Ernest Hermingway) le dio a su padre un manuscrito y le pidió que se lo corrigiese

Poco después, se lo devolvió, pero Patrick parecía contrariado:

-¡Sólo me has cambiado una palabra!- le recriminó, como quien no hace bien su trabajo

-Si es la palabra correcta es más que suficiente- replicó Hermingway

 

Una merecida medalla

Cuando el rey Alfonso XIII le otorgó a Miguel de Unamuno la Gran Cruz de Alfonso X Sabio, el escritor comentó:

-Me honra, Majestad, recibir esta cruz que tanto merezco

El monarca le contestó:

-¡Qué curioso! En general, la mayoría de los galardonados aseguran que no se la merecen

A lo que el escritor replicó al Rey:

-Señor, en el caso de los otros, efectivamente no se la merecían

 

Cabeza hueca

Alejandro Dumas (padre), tras publicar el libro titulado “El vacío doloroso”, fue visitado por un amigo que le dijo:

- Es un título sin sentido. El vacío no puede ser doloroso

-¿Que no? ¡Cómo se ve que nunca os ha dolido la cabeza, amigo mío!

 

El viaje en tren de Mark Twain

En uno de sus viajes en tren por EEUU, Mark Twain se topó con el revisor y no dio con el billete. Tas una larga espera, con el escritor rebuscando por todos sus bolsillos, el hombre le dijo:

-Ya sé que usted es el autor de “Tom Sawyer”, así que no se moleste, estoy seguro de que ha extraviado el billete

Pero Twain seguía buscando y el revisor insistiendo en que no hacía falta, hasta que le confesó:

-Es que, si no lo encuentro, no sé dónde debo bajarme

 

Los elogios mutuos entre Benavente y Valle-Inclán

Durante una de sus habituales tertulias literarias, Jacinto Benavente decía grandes elogios de Ramón María del Valle-Inclán, del que decía que era uno de los más valiosos escritores que tenía España.

-Pues don Ramón- le interrumpe uno de los contertulios –no opina lo mismo de usted

Benavente replicó inmediatamente con su característica agudeza verbal:

-A lo mejor estamos equivocados los dos

 

Tu cara me suena

Arthur Miller se encontraba sentado en un bar tomando una copa, cuando fue abordado por un hombre elegantemente vestido que le preguntó:

-¿No eres tú Arthur Miller?

-Sí, lo soy ¿por qué?

-¿No te acuerdas de mí?

-Tu cara me resulta familiar, pero…

-Soy tu viejo amigo Sam. Estudiamos juntos en secundaria…

-Me temo que…

-La vida me ha ido bien. Poseo unos grandes almacenes ¿A qué te has dedicado tú?

-Bueno, yo….a escribir

-¿Y qué escribes?

-Obras de teatro, sobre todo

-¿Alguna vez te han producido alguna?

-Sí, alguna

-Dime el título, a ver si la conozco

-Bueno… ¿tal vez has oído hablar de “Muerte de un viajante”?

El hombre quedó perplejo con la boca abierta. Su rostro palideció y quedó por un momento si habla. Un rato después preguntó:

-¿No serás tú el Arthur Miller escritor?

 

 

 

Fuentes y más anécdotas

El Anecdotario de Alfred

28 octubre 2010

A través de esta entrada os quiero presentar mi nuevo proyecto, en el que llevo trabajando varias semanas y que está en marcha desde hace un par de días:

“El Anecdotario de Alfred”

Un blog en el que intentaré recoger las anécdotas más curiosas y divertidas de la historia… (o como dice mi buen amigo Edu Casado), será una página donde publicaré “Historietas de la Historia”, ya que una de sus características es que serán anécdotas cortas, de pocas líneas y de fácil lectura… ideal para leer de un vistazo y tener un pequeño tema de charla y/o conversación a la hora del café.

Bajo cada “anécdota” no figurará la fuente, sino que éstas estarán recogidas en un apartado específico llamado “Fuentes de consulta” donde encontraréis de donde he ido sacando toda esa información.

Espero que disfrutéis de la nueva página y sea de vuestro agrado.

Telegrama con 1.000 palabras

07 marzo 2008

El magnate norteamericano William Randolph Hearst, considerado el inventor de la prensa amarilla, en cierta ocasión se puso en contacto con un importante astrónomo.
Buscaba una noticia de interés y deseaba el mayor sensacionalismo posible, así que le mandó un telegrama en el que le ponía:

-“¿Hay vida en Marte? Por favor, mande un cable (telegrama) con 1.000 palabras”-

La respuesta del astrónomo fue la siguiente:

-“Nobody knows”-

(Nadie sabe) Repetido 500 veces

Extraído y traducido del libro:
5087 Trivia Questions & Answers
de Marsha Kranes, Fred Worth, Steve Tamerius, Martha Kuanes
ISBN: 1579120865