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Ya está el listo que todo lo sabe Ya está el listo que todo lo sabe

Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

¿Se puede calentar agua en un recipiente de papel?

Sí, y tanto mejor cuanto más fino sea el papel, siempre que sea capaz de sostener el peso del agua. El calor que recibe el papel se conduce a través suyo y pasa al agua muy rápidamente. Mientras quede una gota de agua, no se quemará el papel.

El agua hierve, a presión normal (1 atm) a 100º C. A esa temperatura, el papel no arde, ya que necesita una tremperatura superior, en concreto, el papel arde a 232,7º C.

La temperatura de combustión del papel en grados Fahrenheit es de 451 º F.

A continuación podéis ver un vídeo demostrativo de cómo calentar agua en un recipiente de papel (en este caso cartulina), cuyo enlace me ha hecho llegar mi buen amigo Cayetano Gutiérrez Pérez , (Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química, autor del libro FisiQuotidianía)

13 comentarios

  1. Dice ser Carla

    No solo se puede calentar agua, también se puede cocinar. Mi padre hacía unos chorizos envueltos en papel de estraza empapado en vino que metía en el rescoldo de la chimenea y sabían genial.

    Carla
    http://www.lasbolaschinas.com

    21 noviembre 2011 | 7:22

  2. Dice ser mz

    Nunca había oido nada de esto, y mucho menos imaginar que un papel resista el fuego con un poco de agua.

    21 noviembre 2011 | 8:14

  3. Dice ser Germán Socías

    También funciona muy bien con un vaso de plástico de esos que se usan en cumpleaños y otras fiestas (o los de las máquinas de café). Si lo llenas de agua y lo pones dentro de la chimenea se va fundiendo “por capas” al mismo ritmo que se evapora el agua que hierve. Ideal para ganar apuestas en una noche de campo! 😛

    21 noviembre 2011 | 9:28

  4. Dice ser Tommie

    El secreto reside en el calor específico del agua, por ello el agua puede absorber grandes cantidades de calor “casi” sin calentarse

    21 noviembre 2011 | 10:57

  5. Dice ser Tommie

    Por cierto, el papel no arde a 451 ºF, sino a 451 ºC, es decir, aproximadamente 843 ºF. La confusión viene de la famosa obra “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, que se permitió la licencia poética de cambiar el valor en celsius a fahrenheit, porque sonaba mejor

    21 noviembre 2011 | 11:03

  6. Dice ser Tommie no tienes ni idea

    Tommie no tienes ni pajolera idea,. ¿Para que opinas inventandote datos? La información que pone en el post es totalmente correcta: El papel arde a 232,7ºC que son 451º Fahrenheit

    21 noviembre 2011 | 11:13

  7. Dice ser Correcalles

    Increíble. Cada día me sorprendo más con este blog. Si te gustan el atletismo, el running y las carreras populares, en esta página encontrarás cosas muy interesantes:

    http://vamosacorrer.elcorreo.com/

    Salu2!

    21 noviembre 2011 | 11:25

  8. Dice ser Antonio larrosa

    Muy interesante, esto no lo sabia , pero si lo de los chorizos que dice Carla.

    Clica sobre mi nombre

    21 noviembre 2011 | 11:26

  9. Dice ser ganaeuros

    Nunca te acostarás sin saber una cosa más. Lo lógico es que con semejante llama se hiciera un agujero en el fondo, pero la humedad del papel hace que resista.

    21 noviembre 2011 | 12:11

  10. Dice ser sicologo del castin de foolyou

    ya sabemos para que pueden servir las escrituras de Antonio Larrosa,para freir chorizos.

    21 noviembre 2011 | 15:19

  11. Dice ser Jordi

    Y se puede saber porqué nos ponen la temperatura a la que arde el papel en grados fahrenheit? en la península ibérica (y en europa), las temperaturas se dan en grados centígrados y/o en grados kelvin. Pero no en grados fahrenheit.

    21 noviembre 2011 | 20:25

  12. Dice ser Tommie

    Para Jordi:

    los grados centígrados no existen, se denominan grados celsius en honor a Anders Celsius que estableció una escala centígrada (dividida en cien partes) tomando como puntos de referencia las temperaturas de ebullición y fusión del agua.

    Por cierto, en un principio, Celsius asignó el 0 de la escala a la temperatura de ebullición del agua (lo que hoy en día son 100 ºC) y el 100 a la temperatura de fusión. Fue su amigo Carl Linneo quien invirtió la escala, dejándola tal y como la conocemos hoy en día

    22 noviembre 2011 | 18:22

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