Un sistema de sujeción automática permite a las aves dormir en las ramas, sin riesgo de perder el equilibrio y precipitarse al suelo. Cuando el ave se detiene en una rama y flexiona la parte posterior de la planta del pie, el tendón flexor hace que lo dedos se replieguen y se aferren fuertemente a la superficie. Al despertar, el ave salta de la rama tras liberar el mecanismo de sujeción.
Extraído del libro: Fisiquotidianía de Cayetano Gutiérrez Pérez (Licenciado en Ciencias Químicas y Catedrático de Física y Química) con expresa autorización del autor.
Extraído del libro: Fisiquotidianía de


Comentarios recientes