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¿Por qué la gasolina ahora no lleva plomo?

Bueno, realmente al principio la gasolina TAMPOCO llevaba plomo, sin embargo los ingenieros se encontraron con un problema debido a sus propiedades y cómo funciona el motor de gasolina.

En resumen, un motor de gasolina mezcla el aire con una pequeña cantidad de gasolina, se comprime, y se detona con una pequeña chispa. Cuanto más se comprime la mezcla, más potencia se consigue, pero si se comprime demasiado la mezcla detona sola, el pistón se dispara y se pierde efectividad.

Por ello, se decidió incorporar un aditivo antidetonante a la gasolina, permitiendo así una mayor compresión y evitando que la mezcla detonase sola. Estos aditivos (Pb(CH3)4) originalmente contenían plomo.
Con el paso del tiempo se descubrió que esta solución no era la más adecuada. Por un lado estaba el problema de que ese plomo que contiene la gasolina se expulsa por el tubo de escape con el resto de los gases, y esto contamina el ambiente, y por otro lado el plomo también “envenenaba” e inutilizaba a los catalizadores, cuando estos comenzaron a usarse.

(Nota: Para quien no lo sepa, los catalizadores, basados en metales como platino, rodio u óxidos de metales de transición, facilitan la transformación de las sustancias contaminantes como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno o hidrocarburos, en otras que no lo son tanto como el nitrógeno, dióxido de carbono y agua)

Para resolver esta situación (eliminar la emisión de plomo, y poder seguir aplicando catalizadores para reducir el impacto de las otras sustancias expulsadas) fue necesario desarrollar nuevos tipos de combustibles, usando otros tipos de aditivos antidetonantes sin plomo, como el metil t-butil eter (MTBE). Este fue el origen de la gasolina sin plomo.

¿Y los octanos qué son? Pues algo que está relacionado con todo lo anterior, ya que el índice de octano de una gasolina es una medida de su capacidad antidetonante que se obtiene por comparación del poder detonante de la misma con el de una mezcla de isooctano y heptano. Al isooctano se le asigna un poder antidetonante de 100 y al heptano de 0, de modo que una gasolina de 97 octanos se comporta, en cuanto a su capacidad antidetonante, como una mezcla que contiene el 97% de isooctano y el 3% de heptano.

 

(Fuente: Fernando García-Quismondo)

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