Un avión comercial que viaje a distancias medias –más de 1.000 km– vuela a una altura de unos 15.000 m. A esas cotas, la temperatura en el exterior es de unos 50ºC bajo cero, así que la posibilidad de morir de un choque térmico es casi total.
Además, para usar un paracaídas hay que saber lanzarse, abrirlo y, lo más importante, caer cuando se llega a tierra. Aparte de que la simple impresión de lanzarse al vacío puede ser mortal (muchos suicidas que se arrojan desde edificios mueren de un paro cardíaco antes de caer).
En cambio, si has logrado sobrevivir a un aterrizaje forzoso, un salvavidas evita golpes al salir de la nave, aparte de evitar que nos ahoguemos en caso de amerizaje, evidentemente.
(Fuentes: Quo – Ser Curiosos)

Esta curiosidad forma parte del libro “Ya está el listo que todo lo sabe” 366 curiosidades para descubrir el porqué de las cosas cada día de Alfred López y publicado por la Editorial Léeme Libros que ya va por su 3ª edición.
Compra el libro a través de la tienda online de Léeme Libros y recíbelo a través de un mensajero en tan solo 24 horas y sin pagar gastos de envío: http://www.leemelibros.com/tienda.htm


Comentarios recientes