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La curiosidad mató al gato [Mi charla en Naukas Bilbao 2013]

La curiosidad mató al gato [Charla de Alfred López en Naukas Bilbao 2013] (Foto Apuntes de ciencia)El pasado 28 de septiembre, dentro del evento de divulgación científica ‘Naukas Bilbao 2013’ tuve la ocasión de dar una charla de 10 minutos titulada ‘La curiosidad mató al gato (pero aún le quedan seis vidas)’ que trató sobre la curiosidad innata que tenemos/poseemos los seres humanos, aunque también expliqué varias curiosidades relacionadas con los gatos, como protagonistas del título de la charla.
A continuación podréis leer el texto integro del guión que escribí para la misma y bajo éste un enlace al vídeo grabado por Eitb.

Los gatos son los animales que mejor caracterizan la curiosidad y dicen que la curiosidad mató al gato. [vídeo]

Según muchísimos estudios (aunque los Cazadores de mitos intentaron desmentirlo) sobre porqué caen de pie los gatos cuando sufren una caída desde cierta altura, se ha llegado a la conclusión de que ocurre porque tienen la habilidad de que durante la caída, los gatos pueden realizar un giro y rotar su cuerpo, siempre y cuando sea desde una altura superior a tres metros. Esto posibilita que su parte delantera quede colocada para tomar contacto con el suelo, mientras que la cola hace el papel de ‘timón’, estabilizando la posición para una mejor caída sobre las patas.

El pelo de estos felinos también influye a la hora de la caída, ya que éste forma unos pliegues que ralentiza la velocidad en la que cae, como si de un pequeño paracaídas se tratase. Cuando un gato cae de una altura menor a tres metros no dispone del tiempo suficiente para rotar y colocarse en posición de “aterrizaje”, causándole algún daño ésta caída debido a que suele ser de espaldas. También hay que añadir que no siempre salen indemnes tras caer  sobre sus patas, ya que, si es mucha la altura, las patas no pueden absorber todo el impacto de la caída.

El gato es una animal curioso por necesidad, necesitando meterse por todos los agujeros, motivo por el que también está dotado con unos bigotes especiales que llevan unos sensores que le sirven e indican (cuando se meten por sitios estrechos u oscuros) lo estrecho que es aquel sitio y cómo salir de allí. Lo mismo pasa con los pelos que tiene sobre los ojos, que les avisan de cualquier agresión que les podría ser perjudicial o peligrosa y así poder cerrar los ojos. Los pelos que tienen bajo la barbilla hacen la misma función que los bigotes.

Además, los felinos disponen de unas orejas direccionales, compuestas por 32 músculos que hacen que se les puedan girar 180º (los humanos tenemos tan solo 6 músculos en cada una de nuestras orejas) por lo que pueden moverlas y saber de dónde viene cada uno de los sonidos que escuchan.

La curiosidad mató al gato [Charla de Alfred López en Naukas Bilbao 2013] (Foto Víctor R Ruiz)-Volviendo a la curiosidad y ya dejando aparcado el tema gatuno hemos de reconocer que todos y cada uno de nosotros somos curiosos. Si hoy estáis todos vosotros aquí ha sido gracias a la curiosidad que sentís. Curiosidad por aprender, por saber más cosas, por desvirtualizar a aquellos divulgadores que posiblemente seguís día a día a través del blog de Naukas y el hecho de saber que hoy estarían aquí dando charlas os ha traído a verlos, conocerlos personalmente… eso es la curiosidad.

El hecho de que el ser humano haya evolucionado es algo innato y que viene con los genes, pero si disponemos de toda la tecnología, avances, conocimientos es gracias a la curiosidad, algo que nos ha hecho más inteligentes.

La curiosidad por saber, conocer, aprender ha provocado a través de la historia que hayamos ido avanzando, evolucionando, conociendo cosas nuevas… inventando. Cualquier invento, medicina, lo que sea es una consecuencia directa de la curiosidad que alguien sintió alguna vez.

Pero claro, tipos de curiosidad hay muchas y muy variadas y cada persona tenemos un grado mayor o menor de curiosidad; aparte de que a cada uno nos interesan unas cosas determinadas y posiblemente muy diferentes al de la persona que tenemos a nuestro lado.

Hay curiosidad por aprender, conocer las cosas sencillas y cotidianas. Un paso más allá está un grado de curiosidad que podríamos calificarla como ‘chafardería’. Porque ser chafardero es simplemente una escala más (de las muchas que hay) de la curiosidad.

El querer saber y tener la necesidad de conocer los detalles de la vida de otras personas, qué hacen, que comen, ganan o lo que hacen en su vida privada atrae a un gran grupo de personas de la población mundial. Es el hecho de que triunfe los realities tipo Gran Hermano, donde un grupo de ninis exponen sus vidas 24 horas al día, mientras millones de espectadores los ven por televisión.

Hace unos años también se hizo un estudio en el que pusieron a dos grupos de personas a escuchar una conversación telefónica. El grupo A podía escuchar lo que decían los dos interlocutores y el grupo B tan solo lo que hablaba uno de ellos.

Los miembros los del grupo A salieron tan panchos. A unos les interesó más y a otros menos. Unos prestaron atención más rato y otros menos, pero ninguno salió enfadado, todo lo contrario, estaban satisfechos de haber podido ser testigos de una conversación privada sin ser vistos.

Sin embargo los del grupo B perdieron interés en la conversación a los pocos minutos, ya que no podían enterarse de qué era lo que decía la otra parte e incluso hubo una gran mayoría de participantes que llegaron a enojarse por ese hecho.

En cierta ocasión se preguntó a un determinado grupo de individuos (hombres y mujeres) que de poder tener un superpoder, éste cuál sería… la mayoría contestaron ‘la invisibilidad’… ojo, he dicho invisibilidad, eh?, no imbecilidad, que conste.

Al ser preguntados porqué, la mayoría contestaron que ese don de invisibilidad les permitiría hacer multitud de cosas sin que les vieran, pero sobre todo, también podrían colarse en la casa de los demás y ver qué hacen y cómo viven con la ventaja de no ser vistos.

Podriamos calificarlo como vouyerismo, aunque de un modo muy ligth, ya que al que observamos nos lo muestra voluntariamente.

Y es que en mayor o menor grado todo tenemos algo de vouyeres. El vouyerismo es otro grado de curiosidad por la que poder espiar la parte más íntima de la vida del prójimo sabiendo que son desconocedores de que se les está observando. Aunque se pueda poner dentro de una categoría diferente y como patología del comportamiento sexual.

El poder ver a través de una mirilla, una cerradura qué hacen los demás en su intimidad.

El hecho de sobrevivir a la mayor parte de sus caídas es lo que dio pie a la creencia de que ‘gato tiene 7 vidas’ ¿pero por qué 7 y no 6, 8 o 16? Pues porque en la cultura popular el nº 7 tiene una simbología especial: los días de la semana, las notas musicales, los pecados capitales, los colores del arcoíris, los sabios de Grecia, las maravillas del mundo, los enanitos de blancanieves, los 7 magníficos… pero también en la religión, el misticismo y el magufeo: los brazos del candelabro judío, los chakras, los arcángeles, los sacramentos…

Por cierto… como curiosidad, añadir que en el mundo anglosajón se dice que los gatos tienen nueve vidas y no siete como estamos acostumbrados a decir por aquí. Viene del antiguo Egipto, donde eran considerados animales sagrados. La deidad Atum-Ra se transformó en nueve dioses, se transformó en gato para visitar el inframundo y para ello se dotó de nueve vidas.

 

Podéis visionar mi charla en #Naukas13 en el siguiente enlace: http://www.eitb.tv/es/video/naukas–quantum/2698453634001/2705747438001/capitulo-34/

 

No quiero finalizar este post sin antes agradecer a los responsables del fantástico evento ‘Naukas Bilbao 2013’ por su magnífico trabajo: Javier Peláez, Miguel Artime, Antonio Martínez Ron, José Cuesta, Juan Ignacio Pérez, Egoitz Gago, Iñaki Gorostidi, Cátedra de Cultura Científica (UPV/EHU)

 

Las fotografías que aparecen en este post fueron tomadas por: Apuntes de ciencia / Víctor R. Ruiz (rvr)

1 comentario

  1. Dice ser Carla

    Imposible resistirse a la curiosidad.

    Carla
    http://www.lasbolaschinas.com

    06 Octubre 2013 | 20:34

Los comentarios están cerrados.