BLOGS
Ya está el listo que todo lo sabe Ya está el listo que todo lo sabe

Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Destripando Mitos Leyendas Urbanas y Supersticiones’

¿De dónde surge el mito que indica que el ‘alma’ pesa 21 gramos?

¿De dónde surge el mito que indica que el ‘alma’ pesa 21 gramos?Existe la creencia de que el peso del alma es de 21 gramos. Al menos así lo señalan aquellos defensores de esta teoría, asegurando que esos gramos son los que exactamente se pierden en el momento posterior al fallecimiento.

Evidentemente se trata de una teoría avalada mayoritariamente por aquellas personas, colectivos y religiones que defienden que todo ser humano está constituido por un cuerpo y una esencia inmortal (llamada alma o espíritu) y que está sale del organismo una vez llegada la muerte del individuo.

A pesar de tratarse de un supuesto pseudocientífico ampliamente refutado, este es uno de los mitos en los que más personas creen en él, existiendo la errónea convicción de que el alma pesa 21 gramos. De hecho está tan incorporada en la cultura popular que incluso se filmó una película en el año 2003 que llevaba por título ’21 gramos’ y que fue dirigida por Alejandro González Iñárritu.

Para encontrar de dónde surge este mito hemos de trasladarnos hasta principios del siglo XX, época en la que el médico estadounidense Duncan MacDougall, doctor en biología, realizó una serie de experimentos con seis personas moribundas a las que pesó e inmediatamente después del fallecimiento de éstas anotó lo que pesaban.

Con todo lo anotado hizo una sencilla operación matemática con la que le salió la media de 21 gramos (por lo que no todos los fallecidos dieron el mismo resultado).

Una vez determinado que cada persona perdía como media esa cantidad de gramos el siguiente paso era averiguar cuál era la causa, a lo que el doctor MacDougall en lugar de buscar respuestas científicas y pruebas que demostrasen que podía ser debido a la pérdida de fluidos corporales, incluso del aire o gases contenido en el organismo una vez exhalado, prefirió tirar por el camino de la creencia religiosa y avalar la teoría de que los seres humanos poseemos alma.

Cabe destacar que finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX fue una época en la que tuvo una gran influencia el espiritismo y todo lo relacionado con los temas paranormales sobre almas, muerte y el más allá.

El doctor Duncan MacDougall dio a conocer sus conclusiones a través de un comunicado a la prensa a principios de 1907, por lo que  The New York Times publicó un artículo titulado ‘Soul has weight, physician thinks’ (El alma tiene peso, el facultativo piensa) el 11 de marzo de aquel mismo año, haciéndose eco del ‘descubrimiento’ del médico. El 11 de mayo en el ‘Journal of the American Society for Psychical Research’ (publicación de la organización de parapsicología de la que formaba parte MacDougall) publicó el artículo firmado por el propio médico: ‘Hypothesis concerning soul substance together with experimental evidence of the existence of such substance’ (Hipótesis relativa a la sustancia del alma junto con evidencia experimental de la existencia de tal sustancia).

Desde entonces (y gracias a la gran influencia que tuvo este tipo de temas en la sociedad) se ha tenido la convicción en ciertos sectores de que el alma pesa exactamente 21 gramos.

Como nota curiosa cabe destacar que el propio Duncan MacDougall hizo el experimento con quince perros, a los que pesó antes y después de morir, no dándole apenas variación en el peso, por lo que determinó que los perros no tenían alma, otro de los mitos también ampliamente difundido y rebatido en su día por el también médico Augustus P. Clarke, quien apuntó que las conclusiones de su colega eran erróneas debido a que en el momento de la muerte se produce un repentino incremento de la temperatura corporal a causa de que los pulmones dejan de enfriar la sangre y que el consecuente incremento de la sudoración podría explicar fácilmente los 21 gramos de menos defendido por MacDougall, además de que hay que tener en cuenta que los perros carecen de glándulas sudoríparas por lo que no es de extrañar que el peso de estos animales no sufriera ningún cambio súbito en el momento de morir.

 

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

 

Fuentes de consulta: xatakaciencia / cienciadesofa / pseudociencia.wikia / snopes / nytimes (pdf) / diogenesii (pdf)
Fuente de la imagen: pixabay

Destripando mitos: ¿sirve de algo poner un bistec crudo sobre un ojo morado?

Destripando mitos: ¿sirve de algo poner un bistec crudo sobre un ojo morado?

Hoy en día, cuando alguien ha recibido un golpe y le está saliendo un hematoma, uno de los remedios más efectivos y rápidos es ponerse algo frio en la zona golpeada (como una bolsita de gel guardad previamente en el congelador, hielo dentro de una bolsa o envuelto en un paño, guisantes congelados en una bolsa…) y posteriormente aplicar una pomada que contenga ‘pentosano polisulfato’ (comercializada como ‘Thrombocid’), que ayuda a mejorar la irrigación sanguínea de la zona afectada, previniendo la formación de trombos.

Pero muchas son las ocasiones en las que, ya sea a través del cine, la televisión, la literatura e incluso por trasmisión oral, hemos visto que como remedio para bajar el hinchazón y el hematoma (comúnmente de un ojo morado) era colocando un bistec de carne crudo sobre la zona amoratada.

Hoy en día esto tiene poco sentido de hacerlo. Si alivia algo el poner la carne sobre un ojo morado es por el frío del bistec, que es conservado en un frigorífico, pero si realmente se quiere aplicar algo que por su baja temperatura ayude a bajar un hinchazón lo que hay que hacer es usar uno de los productos mencionados al inicio de este post.

El hecho de poner el bistec sobre el moratón fue una costumbre que se popularizó sobre todo a mediados del siglo XX, siendo un recurso frecuente utilizado en innumerables películas y series de la época. Esto es así no por la efectividad del remedio, sino porque visualmente la escena quedaba mucho más impactante de cara al espectador que si se colocaba una bolsa con hielo.

Pero también cabe destacar que no fue un recurso inventado por la ficción cinematográfica, sino que viene de mucho más atrás.

Hoy en día todas las neveras disponen de una parte con congelador donde se produce hielo o se almacenan productos congelados, pero hace varias décadas atrás muchos eran los refrigeradores que tan solo tenían la propiedad de enfriar los alimentos, por lo que era más frecuente tener un bistec guardado ahí que unos cubitos de hielo. Éste solía venderse ambulantemente y en bloques, por lo que salía mucho más barato y fácil utilizar carne para aplicar a un hematoma que hielo.

Pero el hecho de que se pensara que aplicar un bistec era un buen remedio no surgió de la nada y porque fuese uno de los productos más frescos que se tenían, sino que era una costumbre heredada desde la antigüedad.

Muchísimos son los tratados médicos de hace varios siglos en los que se indica que la carne era un buen remedio para aliviar los golpes y, de hecho, durante la Edad Media se realizaba una ‘cataplasma de carne’ en la que se mezclaban varias hierbas medicinales con carne previamente machacada (picada) y que se aplicaba ya no solo en un hematoma, sino sobre heridas, llagas, úlceras, etc.

Actualmente esto estaría totalmente contraindicado, debido a que aplicar carne cruda sobre una herida abierta infectaría ésta de bacterias y, sobre todo, teniendo en cuenta que siglos atrás no existía la higiene de hoy en día.

Esto se hacía no porque la carne estuviera fría (que por aquel entonces no lo estaba) sino porque se había recibido como enseñanza médica desde la época de la Antigua Grecia en la que el médico Hipócrates de Cos (que vivió entre el 460 a.C y el 370 a.C) formuló su ‘Teoría de los humores’ en la que catalogaba la personalidad de cada individuo en cuatro estados: colérico, melancólico, sanguíneo y flemático; cada estado producía un tipo de fluido (humores) y tenía un modo diferente de sanarse.

Los hematomas se englobaban en el ‘sanguíneo’ y el remedio para curarlos era aplicando carne de vacuno, ya que, al ser roja y sangrienta, atraería la hinchazón.

De ahí que durante la mayor parte de la Historia (hasta bien entrado el siglo XIX) la teoría humoral fuese la más extendida y difundida entre los médicos.

En resumida cuentas ¿sirve de algo poner un bistec crudo sobre un ojo morado? Hoy en día tiene poco sentido hacerlo pero si no se tiene nada más a mano y esa carne se saca del frigorífico sí que puede aliviar un poco la hinchazón, pero no porque la carne tenga propiedades curativas, sino por el hecho de aplicar algo frío sobre el golpe. Eso sí, si la herida está abierta es totalmente desaconsejable aplicar un bistec crudo (por las bacterias que contiene éste y la infección que podría causar).

 

Te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: Captura vídeo dailymotion (episodio ‘The Apology’ -9×09- de la serie ‘Seinfeld’)

Destripando bulos: Mozart sí que se llamaba ‘Amadeus’

Destripando bulos: Mozart sí que se llamaba ‘Amadeus’Desde hace varios años lleva correteando por las redes sociales un bulo en el que se afirma que el nombre completo del compositor austriaco Mozart (popularmente conocido como Wolfgang Amadeus Mozart) era Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart y que término ‘Amadeus’ no formaba parte de su nombre, sino que se trataba de un apodo, que según afirma el bulo significa ‘amado por Dios’ y que le fue asignado por un príncipe prusiano (no indican de quién se trataba) al quedar maravillado por las composiciones del genial músico.

Pero esto no deja de ser uno más de los muchísimos bulos que corren por la red sin fundamento alguno y que el desconocimiento (y muchas veces el aburrimiento) fomentan.

Tan solo tenéis que hacer una sencilla búsqueda en Google poniendo “Mozart no se llamaba Amadeus” y os aparecerá como resultado cientos de páginas que se han creído el mencionado bulo y lo han compartido (copia y pega) sin preocuparse de averiguar si eso es cierto o no.

En realidad ‘Amadeus’ no era ningún apododo del compositor y sí que formaba parte del nombre de Mozart, ya que era la forma en latín del griego ‘Theophilus’ o del alemán ‘Gottlieb’. De ahí que también podáis haber encontrado que se le nombra de esos dos modos. Dichos nombres (que en castellano son traducidos como ‘Amadeo’ o ‘Teófilo’) significan literalmente ‘Que ama a Dios’ (y también utilizado con el sentido ‘amado por Dios’ pero no por el motivo que asegura el bulo).

En su certificado de bautismo (del 28 de enero de 1756), el compositor aparece registrado como ‘Joannes Chrysost Wolfgangus Theophilus’; los dos primeros nombres (Joannes Chrysostomus) por el santo que se celebraba el día de su nacimiento, Wolfgangus lo recibía por parte de su abuelo paterno y Theophilus de su padrino de bautizo: Joannes Theophilus Pergmaÿr.

Destripando bulos: Mozart sí que se llamaba ‘Amadeus’ (certificado de bautismo)

Así pues, en caso de que alguien trate de corregiros al nombrar a Amadeus Mozart y os diga que en realidad no se llamaba de ese modo solo tenéis que enseñarle este post para que salga de su error.

Bajo estas líneas la captura de uno de esos memes virales que se comparten por la red

Captura bulo viral 'Mozart no se llamaba Amadeus'

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos, Leyendas Urbanas y Supersticiones’ de este blog

 

Fuentes de las imágenes: Wikipedia / Redes Sociales / Wikimedia commons

Destripando mitos: En la película Casablanca no dicen la frase ‘Tócala otra vez, Sam’

Destripando mitos: En la película Casablanca no dicen la frase ‘Tócala otra vez, Sam’

Si hiciéramos una encuesta sobre cuál es la frase más famosa de la película Casablanca (protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman) muy posiblemente la respuesta mayoritaria sería ‘Tócala otra vez, Sam’, pero en realidad se trata de una frase que no forma parte del guion.

Sí es cierto que el personaje que interpreta Bergman (Ilsa) le pide al pianista Sam que toque la canción, pero del siguiente modo: ‘Tócala, Sam. Toca As Time Goes By’. Tras acceder a la petición en una escena posterior hace acto de presencia Rick (Bogart) diciendo lo siguiente al solicito Sam: ‘La tocaste para ella, la puedes tocar para mí. Si ella pudo soportarlo, yo puedo. ¡Tócala!’.

Así que en ningún momento (ni siquiera en la versión original) se pronuncia el famoso y ya mítico ‘Tócala otra vez, Sam’.

Donde sí aparece es en el título original de la película protagonizada por Woddy Allen y estrenada en España como Sueños de un seductor, que en su versión original se llamaba Play It Again, Sam [Tócala otra vez, Sam].

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

 

Fuente de la imagen: captura Youtube

Destripando bulos: No, el ‘Black Friday’ no se originó por la venta de esclavos negros

Destripando bulos: No, el ‘Black Friday’ no se originó por la venta de esclavos negros

Desde hace unos días lleva compartiéndose por las redes sociales una imagen junto a un texto que se ha viralizado y en la que se advierte que el ‘Black Friday’ se originó a mediados del siglo XIX cuando los comerciantes de esclavos los vendían rebajados el día siguiente de Acción de Gracias.

Destripando bulos: No, el ‘Black Friday’ no se originó por la venta de esclavos negrosEste meme no es nuevo pues cada año, al llegar la segunda quincena del mes de noviembre, vuelve a reaparecer y compartirse masivamente. Sois muchos los seguidores de este blog (y de mis redes sociales) que me habéis hecho llegar vuestras consultas sobre qué hay de cierto en esta explicación, motivo por el que publico este post, a pesar de que ya han pasado varios días desde el Black Friday.

Hay constancias de que un par de décadas antes de la irrupción de las redes sociales esta leyenda urbana ya se compartía oralmente, aunque no se sabe a ciencia cierta dónde ni quién la originó.

Pero fue a partir de 2010 cuando, en su versión en inglés, comenzó a ser compartida esta información por las primeras RRSS pero sobre todo a través de correos email, aunque no llegó a tener una gran repercusión hasta el año 2014 en el que dos personajes estadounidenses, muy populares a nivel mundial, lo publicaron en sus respectivas redes:

Por una parte el jugador de baloncesto de la NBA, J.R. Smith, actualmente en el Cleveland Cavaliers pero que en aquel momento jugaba en los New York Knicks, adjuntó en su cuenta de Instagram (teamswish) el 25 de noviembre de 2014, una imagen con el texto que indicaba aquel oscuro origen del Black Friday (aunque totalmente erróneo).

La publicación de J.R. Smith obtuvo en unas pocas horas miles de ‘me gusta’ y muchos fueron sus seguidores que decidieron a hacer pantallazo de la misma y compartirla en sus propios perfiles, por lo que el efecto altavoz hizo que este bulo se multiplicase llegara a cientos de miles de estadounidenses, siendo una de esas personas la famosa cantante Toni Braxton, quien al día siguiente lo compartía en su página de Facebook con una repercusión millonaria de seguidores.

La publicación realizada por J.R. Smith fue borrada un tiempo después, al ser advertido de que la información compartida se trataba de un ‘fake’. Sin embargo la de Toni Braxton todavía sigue visible y ya ha sido compartida (a día de hoy) más de 400.000 veces.

Destripando bulos: No, el ‘Black Friday’ no se originó por la venta de esclavos negros

La universalización de internet hizo que alguien decidiera traducir el texto al español (en otros idiomas también se puede encontrar) y que se haya compartido ampliamente durante estos dos últimos años, aunque hay que reconocer que este 2016 está batiendo records de viralización y muchísimos son los internautas que se están creyendo a pies juntillas esa absurda explicación sobre la venta de esclavos a bajo precio el día después de Acción de Gracias (a algún que otro medio de comunicación importante le han colado el bulo y se ha hecho eco).

Cabe destacar que no hay ni un solo documento histórico que acredite ese erróneo origen del Black Friday y prácticamente la totalidad de historiadores y expertos (salvo alguna excepción, como suele ocurrir) apuntan a otros motivos el origen, tal y como os explicaba en el post ¿Cuál es el origen del ‘Black Friday’?

También puedes escuchar mi intervención en el programa ‘Graffiti’ de Radio Euskadi explicando el origen del ‘Black Friday’ (a partir del minuto 31)

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos, Leyendas Urbanas y Supersticiones’ de este blog

 

 

Fuentes de consulta e imágenes: snopes / nubianplanet / rawstory / bbc / thereelnetwork / marketwatch / Twitter / Wikimedia commons

Destripando mitos: La mayonesa no se corta ni las flores se marchitan por estar menstruando

Destripando mitos: La mayonesa no se corta ni las flores se marchitan por estar menstruando

La mayoría de los mitos que existen están relacionados con algún aspecto de la salud y es, quizás, el hecho de que desde la antigüedad ya preocupaba todo lo que estaba implicado con la anatomía humana (aunque todavía no se tenía un conocimiento tan exacto en multitud de temas como hoy en día se tiene) lo que provocó que surgieran innumerables invenciones y estúpidos consejos que advertían de lo insalubre o perjudicial que podría resultar realizar ciertas actividades… quién no ha escuchado alguna vez que si te tragas un chicle  tarda siete años en digerirse, la advertencia sobre lo peligroso que es dormir en una habitación con plantas, que dar azúcar a los niños los vuelve hiperactivos o que si te das un baño después de comer puede darte un corte de digestión

Entre mis recuerdos de infancia y adolescencia están las muchas veces que escuché a mi madre y abuela advertir a mis hermanas sobre el peligro de bañarse durante los días que tenían la regla e incluso que tampoco debían lavarse el cabello (afortunadamente, mis hermanas jamás hicieron caso a esos avisos).

Y es que alrededor de la menstruación existen infinidad de mitos que advierten de lo peligroso que puede ser realizar según qué actividades e incluso absurdas teorías sobre lo que se puede hacer o no, debido a que, según se creía desde la antigüedad (y hay quien todavía los cree) la mujer durante los días de periodo irradiaba influjos y toxinas que perjudicaba a las plantas, alimentos e incluso que podían hacer enfermar a los animales de compañía.

Durante muchísimos años las mujeres se han visto privadas de poder realizar cosas tan cotidianas como trasplantar una maceta o regar unas flores ante el temor de que éstas marchitaran. O tal y como cito en el título del post: el hecho de que la mayonesa se corta si se realiza durante los días de menstruación es un mito que todavía hoy sigue muy presente en nuestra sociedad.

¿De dónde surge el mito que indica que durante la menstruación si se hace mayonesa ésta se cortará?No existe ni una sola evidencia científica que asegure que por el solo hecho de estar menstruando se vaya a cortar la mayonesa. Es un mito sin fundamento alguno que lleva arrastrándose durante demasiado tiempo. La mayonesa es una salsa en la que se debe emulsionar dos elementos bien diststintos: el aceite y el huevo. Si batiésemos por un lado un huevo (que es acuoso) y le echásemos un chorro de aceite podríamos comprobar como el segundo ‘flota’ sobre el primero sin llegar a mezclarse (como ocurre cuando intentamos mezclar aceite y agua). Es a través de batir ambos elementos juntos, mientras se va echando el aceite poco a poco y el huevo está a temperatura ambiente, lo que hará que emulsionen perfectamente y den como resultado una riquísima y cremosa mayonesa. Pero hay infinidad de motivos por el que una salsa mayonesa se nos pueda cortar cuando la estamos haciendo (y nada tienen que ver con la menstruación, ya que a mí mismo me ha ocurrido bastantes veces): echar el aceite muy deprisa, que el huevo esté recién sacado de la nevera o todavía esté frío, que la batidora tenga más revoluciones de las que se necesitan para la emulsión, que el recipiente tenga restos de otro líquido o elemento, que no batamos demasiado rápido (si lo hacemos a mano con unas varillas), etc. Infinidad son las posibles causas que provocarían que, a cualquier persona, se le corte una mayonesa. Seguro que entre las lectoras de este post debe haber docenas de ellas que han realizado una mayonesa durante el periodo menstrual y nunca se le ha cortado. Simplemente no debemos hacer caso a este tipo de absurdas creencias.

Pero, evidentemente, esas invenciones y mitos alrededor de la menstruación no han surgido de la nada y hay un origen y un cuándo se originaron. En este caso debemos viajar hacia atrás un par de milenios para encontrarnos los primeros escritos en los que se advertía (sin fundamento alguno) de los peligros que rodeaban a las mujeres que estaban menstruando.

Por ejemplo, en el siglo I d.C., Plinio el Viejo dedicó un capítulo a la menstruación en su ‘Naturalis historia’ (concretamente en el Libro XXVIII) en el que indica lo siguiente:

[…] El contacto con el flujo mensual de la mujer amarga el vino nuevo, hace que las cosechas se marchiten, mata los injertos, seca semillas en los jardines, causa que las frutas se caigan de los árboles, opaca la superficie de los espejos, embota el filo del acero y el destello del marfil, mata abejas, enmohece el hierro y el bronce, y causa un terrible mal olor en el ambiente. Los perros que prueban la sangre se vuelven locos, y su mordedura se vuelve venenosa como las de la rabia. El Mar Muerto, espeso por la sal, no puede separarse excepto por un hilo empapado en el venenoso fluido de la sangre menstrual. Un hilo de un vestido infectado es suficiente. El lino, cuando lo toca la mujer mientras lo hierve y lava en agua, se vuelve negro. Tan mágico es el poder de las mujeres durante sus períodos menstruales, que se dice que lluvias de granizo y remolinos son ahuyentados si el fluido menstrual es expuesto al golpe de un rayo […]

En el Antiguo Testamento también podemos encontrar en el Levítico 15:19-30 algunas ‘joyitas’ como las siguientes:

[…]La mujer que padece un derrame, tratándose de su sangre, permanecerá en su impureza por espacio de siete días. Quien la toque será impuro hasta la tarde. Todo aquello en que se acueste durante su impureza quedará impuro, lo mismo que todo aquello sobre lo que se siente. Quien toque su cama lavará sus vestidos y permanecerá impuro hasta la tarde. Quien toque un mueble cualquiera sobre el que ella se haya sentado, lavará sus vestidos, se bañará y quedará impuro hasta la tarde. Quien toque algo que esté puesto sobre el techo o sobre el mueble donde ella se sienta quedará impuro hasta la tarde. Una vez que sane de su derrame, contará siete días quedando después pura. Al octavo día tomará para sí dos tórtolas o dos pichones y los presentará al sacerdote a la entrada de la Tienda de las Citas. Éste los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado y el otro como holocausto y hará el rito de absolución por ella ante Yavé, por el derrame que la hacía impura […]

En la Edad Media encontramos que entre el siglo XIII y XIV apareció el tratado de medicina ‘De Secretis Mulierum’ (atribuido al filósofo y estudioso de la ciencia Albertus Magnus, nacido en Baviera) y en el que también soltaba algunas perlas acerca de las mujeres y la menstruación como:

[…] Las mujeres que menstrúan emiten humos nocivos que envenenarán los ojos de los niños que yacen en sus cunas de un solo vistazo. Los niños concebidos por mujeres que están menstruando tienden a tener epilepsia y lepra porque la materia menstrual es extremadamente venenosa [….]

En base a lo que indicó Plinio el Viejo, así como lo que ponía en el Levítico, el tratado De Secretis Mulierum (y otros escritos del estilo), durante decenas de siglos se tomó como referencia lo que decían y se estigmatizó a la mujer que menstruaba.

¿De dónde surge el mito que indica que durante la menstruación si se hace mayonesa ésta se cortará?Pero una vez iniciado el siglo XX y cuando viejos mitos deberían haber sido desterrados, gracias a los avances que se hizo en la medicina durante la segunda mitad de 1800, a Béla Schick, médico de cierta relevancia que dirigía el departamento de pediatría del hospital Monte Sinaí de Nueva York durante la década de 1920, se le ocurrió asociar el hecho de que cuando alguien llevaba un ramo de flores al hospital y era cogido por una de sus enfermadas, si ésta estaba menstruando las flores marchitaban antes.

Ello lo achacó a la ‘menotoxina’, unas supuestas sustancias tóxicas que, según él, se expulsan durante la menstruación y que eran las causantes de marchitar las flores pero también de perjudicar el proceso de la levadura y la fermentación de ésta, agriar el vino, la cerveza y un buen número de alimentos (entre ellos cortar la mencionada mayonesa)

En base a esta hipótesis, sin fundamento científico alguno, otros médicos se pusieron a estudiar sobre el influjo negativo de la mujer durante sus días de menstruación a lo largo del siglo XX y aunque ninguno de ellos pudo demostrar que fuera cierto (todo lo contrario, hubo quien desestimó por completo la absurda teoría de la menotoxina) el mito ya estaba muy instalado en la sociedad, por lo que generación tras generación infinidad han sido las personas que lo han dado por bueno.

 

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

 

Fuentes de consulta: womenpriests / mum / BBC / uchicago / scientificamerican / brepols / bitnavegante / sexomandamiento
Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / pixabay

Destripando mitos: si te muerde una serpiente nunca se debe chupar y succionar el veneno

Ante la picadura de una serpiente nunca se debe chupar y succionar el veneno

Es muy común escuchar que en caso de que te muerda una serpiente venenosa lo que hay que hacer es chupar la herida, para así succionar el veneno. Este consejo se ha convertido en uno de los mitos más populares y compartidos que se conocen, habiendo un gran número de personas que creen a pies juntillas que es correcto hacerlo.

Pero eso de chupar y succionar el veneno es algo que no se debe hacer, por mucho que veamos continuamente cómo lo dan por válido en programas de televisión, películas, blogs, viralizado en redes sociales e incluso en algunos manuales de primeros auxilios escritos por supuestos expertos.

Antes de llegarnos esta desinformación a través de todos esos medios un modo de transmitirnos este tipo de advertencias erróneas era el cine… ¿quién no recuerda aquellas viejas películas del Oeste en las que una serpiente mordía a alguien y el protagonista se sacaba el cinturón, hacía un torniquete, cortaba la herida con su navaja y chupaba el veneno?

Pero no, craso error, eso es algo que no debe hacerse nunca (sobre todo el torniquete y lo de intentar succionar el veneno con la boca). Lo único correcto de todo ello era lo de hacer un corte en la herida, pero no todo el mundo sabría hacerla con precisión sin montar una escabechina (depende de dónde o cómo se corte se puede incluso provocar que lo peligroso sea desangrarse y no el veneno de la mordedura).

Según apuntan los expertos (los de verdad, los que sí saben del asunto), lo que se debe hacer en caso de que a alguien le pique o muerda un animal venenoso es, sobre todo, mantener la calma. Eso es fundamental.

Sí, es muy fácil decirlo pero muy difícil poder guardar la serenidad cuando has sido mordido por algún tipo de víbora, pero este consejo tiene una razón específica: cuanto más nervioso se ponga uno más rápido latirá nuestro corazón provocando que el veneno se extienda más rápidamente por nuestro organismo. Así, que  eso de pegar saltos cuando os muerda no lo hagáis.

Lo siguiente que hay que hacer es una pequeña incisión en el mismo lugar y misma dirección de la mordedura… esto no se realiza para que pueda ser succionado el veneno sino para evitar que la herida se cierre. Es fundamental que permanezca abierta hasta el momento de ser atendido por algún especialista sanitario.

Uno de los motivos por los que se desaconseja totalmente que se succione el veneno de una mordedura es para evitar que el veneno nos afecte a nosotros. Existen muchos tipos de venenos que están clasificados en neurotóxicos y hemotóxicos.

Los primeros afectan al sistema nervioso, pero los hemotóxicos a los tejidos con los que entran en contacto. Si un veneno hemotóxico entra en contacto con nuestra lengua ésta podría llegar a caerse, al igual que nuestros dientes.

Posiblemente, y debido sobre todo a la cinematografía, se tiene la convicción de que la mayoría de las serpientes son venenosas, pero dentro de las más de dos mil especies de serpientes que existen tan solo el 15% pueden considerarse peligrosas y no todas ellas son venenosas.

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

Parte de esta información (de un modo muy resumido) formó parte de la charla que ofrecí sobre venenos y sus curiosidades, el pasado 16 de septiembre, en el evento de divulgación científica Naukas Bilbao 2016 y que puedes visionar en el siguiente enlace: http://www.eitb.eus/es/divulgacion/naukas-bilbao/videos/detalle/4391088/naukas-bilbao-2016–alfred-lopez/
Ante la picadura de una serpiente nunca se debe chupar y succionar el veneno
Fuentes de consulta: medtempus / I Lol Ciencia (Big Van) / botanical-online / wikihow / elcomercio
Fuente de las imágenes: Captura del vídeo de la película ‘Susuz Yaz’ / J.J. Gallego @Raven_neo

El inconveniente de dar de beber alcohol a una persona con síntomas de hipotermia o congelación

El inconveniente de dar de beber alcohol a una persona con síntomas de hipotermia o congelación

Está muy arraigada en nuestra cultura la falsa creencia de que la ingesta de alcohol nos ayuda a entrar en calor, siendo un grave error pensar esto, pues el efecto que tienen las bebidas de alta graduación sobre nuestro organismo es totalmente contraria a lo que pensamos.

Tanto médicos como expertos advierten que nunca, y bajo ningún concepto, se le debe suministrar alcohol a una persona que presenta síntomas de hipotermia o congelación, ya que con ello agravaríamos su situación. Lo mejor y más conveniente para esos casos son las bebidas azucaradas y que no estén excesivamente calientes (preferiblemente tibias).

Posiblemente algún lector esté pensando que él (o ella), cuando ha bebido alguna copita de licor, ha sentido rápidamente como ha entrado en calor y las mejillas o la nariz se le han puesto encarnadas. Esto es debido a que esa ingesta, en un primer momento, tiene un efecto vasodilatador que hace que la sangre que fluye más próxima a nuestros capilares más externos vaya hacia allí. Pero con ello lo que estamos haciendo es que otros órganos vitales de nuestro organismo dejen de percibir esa sangre que nos autoregula la temperatura corporal (somos homeotermos) y descienda su temperatura poniendo en riesgo nuestra salud.

 

 

Te puede interesar leer: ¿De dónde surge la idea de que los San Bernardo llevan un barril de brandy colgado al cuello?

 

Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

Curiosidad que forma parte del libro “Vuelve el listo que todo lo sabe” de Alfred López publicado por Editorial Léeme Libros.
Compra el libro online y recíbelo a través de un mensajero en tan solo 24 horas y sin pagar gastos de envío: http://latiendadeleemelibros.bigcartel.com/product/vuelve-el-listo-que-todo-lo-sabe

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

¿Por qué algunas personas creen que tomar un vaso de leche les ayuda a conciliar el sueño?

¿Por qué algunas personas creen que tomar un vaso de leche les ayuda a conciliar el sueño?Llevo toda la vida viendo a mi madre hacer el mismo ritual todas las noches: prepararse un vaso de leche caliente antes de ir a dormir porque así (según ella) le ayudará a conciliar el sueño mucho más rápido.

Por mucho que he tratado de explicarle que éste es uno más de los muchísimos mitos que llevan décadas transmitiéndose de una generación a otra y sin tener detrás una validez científica, mi madre sigue empeñada en que sí que es eficaz y que le ha funcionado desde que siendo niña su madre se lo inculcó.

El convencimiento que tiene hacia esta panacea es tal que incluso coge la tablet que le regalamos hace un par de navidades y tras una búsqueda en Google me muestra los resultados de aquellas páginas que aseguran que tomar un vaso de leche ayuda a dormir (evidentemente yo le muestro aquellas que dicen lo contrario). Pero a pesar de ello me dice categóricamente que alguna que otra noche que no ha podido tomar su vaso de leche no ha podido conciliar el sueño y cuando sí lo bebe el efecto sedante es inmediato.

Y es que la verdad, para mi madre y una infinidad de personas, el hecho de tomar un vaso de leche antes de acostarse sí que les ayuda a conciliar el sueño, pero esto ocurre en realidad por puro efecto placebo debido a que lo que les funciona es el ritual de realizarlo cada noche y no el hecho de que la leche sea un alimento que contenga triptófano, un aminoácido que  ayuda a mantener los niveles de serotonina y melatonina en el cerebro (tal y como indican aquellos que defienden la hipótesis de que es un buen somnífero).

Si el hábito de tomar leche antes de acostarse lo sustituimos por el de cualquiera de estos otros: leer un libro, rezar unas oraciones, escuchar un poco de música, masturbarse, realizar ejercicio relajante o yoga e incluso que te cuenten un cuento, encontraremos que el resultado es exactamente el mismo: todos ayudan a conciliar el sueño y es que a cada persona le funciona una cosa distinta, aquella que de manera rutinaria esté acostumbrada a realizar el momento previo a meterse en la cama (o cuando ya esté dentro de ella).

Posiblemente más de un lector del blog se esté preguntando que si, tal y como he comentado un par de párrafos más arriba, la leche es rica en triptófano y está demostrado que éste es un aminoácido que ayuda a inducir el sueño, por qué no va a ser efectivo en un vaso de leche caliente antes de dormir…

Y es que la respuesta es muy sencilla: porque la cantidad de triptófano que un vaso de leche contiene es ínfima y para que realmente pudiese hacernos efecto dicho aminoácido tendríamos que ingerir varios litros. Incluso está demostrado que el triptófano presente en otros productos lácteos (como el yogurt o el queso) es muy superior al de un vaso de leche, así como en otros alimentos como el bacalao (hasta diez veces más); legumbres como las lentejas, la soja o garbanzos; cereales como el arroz silvestre o el trigo; frutas como el aguacate o las naranjas; la carne, infinidad de pescados e incluso multitud de frutos secos.

En resumidas cuentas… lo que realmente va bien para conciliar el sueño más rápidamente es realizar una rutina que nos sea placentera y será nuestro propio cerebro el que se encargue de proporcionarnos la serotonina y melatonina que necesitamos para dormir rápida y placenteramente pero el triptófano de la leche nada habrá intervenido en ese proceso.

 

 

Te puede interesar leer: ¿De dónde proviene la idea de que contar ovejitas ayuda a conciliar el sueño?

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

 

 

Fuentes de consulta: Juan Revenga (El nutricionista de la general) / sabescuidartehoy / cocinatis / uamshealth / sleepbetter
Fuente de la imagen: zac-attack (Flickr)

¿De dónde surge el mito de que los avestruces esconden la cabeza cuando se sienten en peligro?

¿De dónde surge el mito de que los avestruces esconden la cabeza cuando se sienten en peligro?

Este es uno de los mitos populares más extendidos y que más personas creen a pies juntillas. Incluso existe la costumbre de decirle a una persona que ha escondido la cabeza como un avestruz cuando rehúye algún compromiso, no quiera dar la cara en un asunto o tiene una actitud cobarde.

Pero nada más lejos de la verdad, ya que el avestruz no es un animal que se caracterice por su cobardía. Evidentemente, al no tratarse de un animal depredador, sino todo lo contrario (de los que suelen ser presa de los carnívoros) debe tomar todas las precauciones posibles para no ser cazado, motivo por el que, a pesar de ser un ave que no vuela, puede alcanzar grandes velocidades corriendo gracias a sus largas patas (hasta los 90 kilómetros por hora).

Pero el hecho de que en alguna ocasión podamos observar a un avestruz que mete la cabeza en la tierra se debe a otros motivos, por ejemplo el de estar cavando para conseguir algún tipo de alimento (entre ellos lombrices) y, sobre todo, para cavar un agujero donde posteriormente depositará los huevos.

Cabe destacar que son varios los huevos que entierran y que además éstos son de un gran tamaño, por lo que el agujero que deben cavar con su pico tiene que ser muy profundo (puede superar los dos metros), razón por la que podremos observar que tienen metida la cabeza dentro de tierra durante mucho tiempo. También hay que tener en cuenta que, durante el periodo de incubación (realizado tanto por la hembra como por el macho) van introduciendo la cabeza para ir moviendo y dando la vuelta a los huevos.

Así pues, no hay nada de cierto en el mito que cuestiona la valentía de los avestruces. Sí que hay que tener en cuenta que, debido a su altura (suelen alcanzar los dos metros y medio e incluso superarlos) muchas son las ocasiones en las que si el avestruz ve que le acecha algún peligro baja su largo cuello hasta la altura del suelo, pero no lo entierra debido a que debe de estar expectante y alerta al peligro que le acecha.

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

 

Fuente de la imagen: zsantz.deviantart