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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades con animales’

¿Por qué NO es una buena idea poner un cascabel a un gato?

¿Por qué no es una buena idea poner un cascabel a un gato?

A raíz del post que publiqué días atrás en el que explicaba el origen de la expresión ‘poner el cascabel al gato’, mi hermana Maribel (activista y gran defensora de los animales), en vista de la cantidad de lectores que tiene este blog y su repercusión, me propuso que escribiera y publicase un post sobre la inconveniencia de poner un cascabel a los gatos.

La de poner un cascabel a un gato es una de esas costumbres que se han convertido en cotidianas y que muchas personas realizan sin tener verdadero conocimiento del daño que ello puede comportar a su mascota.

Es un viejo hábito que se realiza desde hace centenares de años (cuando nuestros antepasados todavía no tenían conocimientos suficientes sobre la morfología de los felinos).  Antiguamente no se tenían como animal de compañía (evidentemente con algunas excepciones de culturas, como la egipcia), sino como un eficaz cazador de roedores y otros pequeños animales que solían colarse en los hogares, almacenes… pero también había quien los tenía como mascotas (y no como cazadores) a sabiendas de que podían correr peligro los pájaros que hubiesen en aquel hogar, así que para poder advertir en qué lugar de la estancia andaba el gato, y así advertir a las pequeñas aves, se le colocaba un cascabel.

Con el paso del tiempo el gato pasó a ser un animal doméstico y de compañía, pero se heredó aquella vieja costumbre de colocarle algún tipo de esquila con la que advertir de su presencia, que se convirtió más en un objeto de decoración dentro del propio felino y porque a mucha gente le gustaba escuchar el sonido del tintineo cuando el animal se movía por la casa.

Pero tal y como indico en el título e inicio de este post, no es una buena idea poner un cascabel a un gato, sobre todo por su propia salud auditiva.

Morfológicamente los gatos están dotados de una especial agudeza auditiva que hace que puedan percibir numerosos sonidos, incluso estando lejos de ellos y distinguirlos entre otros muchos ruidos ambiente. El grado de intensidad con el que advierte muchos de los sonidos puede llegar a ser el de varias veces el de cualquier ser humano.

El hecho de llevar colgado al cuello una campanita que cada vez que camina o se mueve empieza a tintinear es algo que entorpece poder percibir otros sonidos (además de escucharlo amplificado debido a la mencionada agudeza auditiva) y por tanto no poder estar atento de la llegada de un posible peligro.

Llevarlo puesto continuamente y desde que son pequeños acaba atrofiándoles el oído y provocándoles que, con el tiempo, pierdan una de sus principales virtudes.

Pero no solo le afecta a su percepción acústica, sino que también puede llegar a estresarlo. El escuchar continuamente el soniquete del cascabel provocará ansiedad en el animal, debido a que con el más ligero de sus movimientos sonará, algo que deberá soportar escuchar durante todo el día.

Por su naturaleza son animales que están acostumbrados a moverse con sigilo y el cascabel entorpece esa función.

Si la pretensión del propietario del gato es poder tener al animal controlado y así saber dónde se encuentra en cada momento, la mejor opción (y más recomendada) es colocarles un chip y a modo decorativo, se le puede colgar un cascabel siempre y cuando dentro de éste no lleve el ‘escrupulillo’ (bolita que hay dentro para que suene).

Eso sí, en los ratos de juego del gato se le puede dar pelotas u otros juguetes que hagan ruido o lleven cascabeles dentro, porque durante un rato estarán la mar de entretenidos, pero en el momento que dejen de jugar ya no sonará y, por tanto, no será una molestia continua para ellos.

A continuación adjunto una imagen que se está compartiendo por las redes sociales (me la hizo llegar mi hermana Maribel) y la cual os invito a compartir (al igual que este post).

¿Por qué no es una buena idea poner un cascabel a un gato?

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Fuente de la imagen de cabecera: Jacinta Lluch (Flickr)

¿Cuál es el origen de la expresión ‘poner el cascabel al gato’?

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner el cascabel al gato'?

‘Poner el cascabel al gato’ o ‘¿Quién pone el cascabel al gato?’ (y otras variantes) son de esas frases proverbiales que se utilizan ante una dificultad y la imposibilidad de llevar a cabo alguna tarea que acarreará cierto peligro. Un grupo de personas podrán ponerse de acuerdo en la conveniencia de realizar un acto que beneficiará al colectivo, pero el riesgo que comporta realizarlo provocará que no haya voluntarios para ponerlo en práctica.

Se utiliza la figura del gato debido a que dicha expresión se originó a raíz de una antiquísima fábula que versaba en la historia de un grupo de ratones que deseaban salir de la ratonera para ir a buscar comida pero que les era imposible hacerlo debido a que siempre eran sorprendidos por el felino que habitaba en aquel lugar. Tras reunirse los roedores decidieron que una buena idea para enterarse cuándo se acercaba el gato sería colocándole a éste un cascabel, pero ¿quién sería el valiente que se lo pondría?: Ninguno se presentó voluntario.

Son numerosísimas las fuentes señalan como origen de la expresión a Félix Lope de Vega, uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español, debido a que dicha fábula estaba introducida en la comedia ‘La esclava de su galán’ (publicada 1647, doce años después del fallecimiento del escritor madrileño) y que fue puesta en boca de Pedro (uno de los personajes) en la escena IX del primer acto:

El cuento viejo ha venido
aquí a pedir de cogote.
Juntáronse los ratones
para librarse del gato,
y después de un largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
guardarse mejor podían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo,
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
«¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?»

Pero realmente Lope de Vega no fue el primero en escribir dicha fábula, sino que mucho antes que él hubo hubo otros que también lo hicieron.

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner el cascabel al gato'?La primera referencia que existe es la que señala al fabulista griego del siglo VI a.C. Esopo, a quien se le atribuye la fábula ‘El gato y los ratones’ (en algunos lugares se encuentra bajo el título ‘Los ratones y el gato’):

Una gran familia de ratones vivía en una gran mansión. La vida fue siempre buena con ellos ya que siempre había comida en abundancia, sobre todo en la cocina.
Pero un día, el dueño de la casa trajo un gato. Desde entonces la vida de los ratones fue miserable.
El gato merodeaba día y noche. Los ratones no osaban salir de sus madrigueras porque el gato estaba siempre al acecho.
Con el paso de los días los ratones estaban más y más débiles porque no se aventuraban a salir de sus madrigueras para buscar comida.
Finalmente, un viejo ratón dijo: “No podemos continuar así o moriremos de hambre y de sed muy pronto. Tenemos que encontrar un modo de ocuparnos del gato”.
“Efectivamente, tenemos que idear un plan” dijo otro ratón. “Reunámonos todos los ratones esta noche y veamos si podemos pensar en algo”.
Enseguida anocheció. Todos los ratones se habían juntado en el lugar acostumbrado de reunión en la casa.
El ratón más anciano se aclaró la voz y dijo: “Estoy seguro de que ninguno de nosotros ha sido feliz últimamente debido a nuestro común enemigo, el gato”.
Todos los ratones asintieron con la cabeza.
El anciano ratón continuó: “Tenemos que actuar juntos y pensar en un plan para deshacernos del gato sino un día vamos a acabar siendo su comida”
Uno de los ratones sugirió matar al gato y a todos los demás le pareció una buena idea.
De modo que los ratones empezaron a idear la mejor manera para matar al gato. Pero tan pronto como uno proponía un plan los demás lo rechazaban porque era inviable.
Por fin, un joven ratón dijo: “Es posible que no podamos matar al gato pero quizás podamos pensar en algo para saber su paradero. De esa forma, cuando sepamos que viene tendremos tiempo para salir corriendo”
Los otros ratones aplaudieron la propuesta.
El joven ratón continuó: “Tengo un plan. Es realmente simple. Todo lo que tenemos que hacer es colgar un cascabel alrededor del cuello del gato. Por donde vaya sonará.
Si el cascabel es grande podremos incluso escuchar cuando el gato está viniendo antes de que esté demasiado cerca”.
Todos los ratones saltaron de alborozo y aplaudieron la idea.
De repente, un ratón sabio dijo: “Esa es una idea brillante. Ahora.. Quién pondrá el cascabel al gato?”

Posteriormente otros muchos fueron los escritores y fabulistas que escribieron textos similares, como es el caso del clérigo inglés Odo de Cheriton quien en el siglo XIII publicó la obra en latín ‘Fabulae, Narrationes o Parabolae’ y que en la España Medieval fue traducido por un monje anónimo bajo el título ‘Libro de los gatos’, en el que Cherinton, en clave de metáfora, hacía una crítica a ciertas situaciones que vivían algunos clérigos de la época (nombrados en el texto como mures, forma antigua de referirse a los ratones) respecto a algún prelado u obispo (gato).

El texto (en castellano antiguo) dice lo siguiente: Lee el resto de la entrada »

¿Cuál es el origen de la ‘tórtola’ como símbolo del amor?

¿Cuál es el origen de la ‘tórtola’ como símbolo del amor?

Es muy común referirse a una pareja de enamorados como ‘tortolitos’ o decir que se quieren como dos ‘tórtolas’. Muchas son las ilustraciones dedicadas a los enamorados (por ejemplo en el Día de San Valentín) en el que se representa a estas aves junto a un corazón.

Según explican los expertos, la tórtola es un ave que destaca por la fidelidad que hay entre los dos miembros de la pareja. Conocido es el arrullo constante que el macho tórtolo hace a la hembra o cómo se acarician entre si con el pico. Cuando una de las dos tórtolas fallece no vuelven a juntarse con otro animal de su especie y numerosas son las referencias a este animal en las que se le atribuye la imagen de ‘viuda fiel’.

Y es que múltiple y variada es la obra literaria en la que, a lo largo de la Historia, ha habido alguna referencia a esta ave como claro signo de amor verdadero (el propio William Shakespeare escribió un poema titulado ‘El Fénix y la tórtola’ que fue publicado en 1601).

Pero mucho antes ya aparece referenciada la tórtola en uno de los libros que componen la Biblia: ‘Cantar de los Cantares’ (de fecha imprecisa, pero que se le data alrededor del siglo IV a.C.). Concretamente en el versículo 12 del capítulo 2 se hace una referencia al arrullo de la tórtola.

Así pues, debido a la idiosincrasia de las tórtolas como pareja, la fidelidad que se procesan y a su mención en un buen número de obras claves de la literatura, esta ave se convirtió en un icono y símbolo del amor eterno.

Como nota curiosa, cabe destacar que el Diccionario de la RAE recoge el término ‘tórtolo/a’, en su tercera acepción ‘pareja de enamorados’ y sin embargo si realizamos la búsqueda sobre el vocablo ‘tortolito’ la respuesta que nos da es ‘cándido y falto de experiencia’ (tras contactar y consultar directamente con esta institución no supieron darme una respuesta al porqué se le da esa acepción a tortolito).

 

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¿De dónde proviene la expresión ‘Estar hecho un basilisco’?

¿De dónde proviene la expresión ‘Estar hecho un basilisco’?

La expresión ‘Estar hecho un basilisco’ es utiliza para señalar que alguien tiene un gran enfado (al punto de poder llegar a ponerse violento).

Hace referencia al ‘basilisco’ una criatura fantástica de la mitología griega que era un híbrido entre una serpiente y un dragón alado que tenía la facultad de poder matar con la mirada y, según los antiguos relatos, como el ‘Naturalis Historia’ de Plinio el Viejo, era un ser sumamente peligroso y agresivo.

Etimológicamente, basilisco significa ‘pequeño rey’ (del griego basilískos) y se le denominó así debido a que dicho animal mitológico se representaba con una curiosa marca blanca en la cabeza que se asemejaba a una corona de rey.

Cabe destacar que en el continente americano hay una especie de lagartos (similares a las iguanas) que reciben el nombre de ‘Basiliscus’.

 

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Post realizado a raíz de la consulta que me ha hecho llegar Nerea Villa a través de la página en Facebook de este blog
Fuente de la imagen: pixabay

¿Por qué el término ‘rémora’ es sinónimo de obstáculo o estorbo? ¿tiene algo que ver con el pez?

¿Por qué el término ‘rémora’ es sinónimo de obstáculo o estorbo? ¿tiene algo que ver con el pez?

A través de la página en Facebook de este blog, Anabel L.S. me consulta sobre el término ‘rémora’ y el motivo por el que se utiliza como sinónimo para indicar que algo o alguien es un obstáculo o estorbo para la consecución de algún objetivo, además de preguntarme si la palabra tiene algo en común con el pez de igual nombre.

Efectivamente, el pez marino llamado ‘rémora’ tiene mucho que ver con el término que se utiliza para señalar algo/alguien que es un lastre, dificultad, traba

¿Por qué el término ‘rémora’ es sinónimo de obstáculo o estorbo? ¿tiene algo que ver con el pez?El hecho de que así sea es debido al comportamiento de este pez el cual, debido a su morfología, posee una especie de disco oval de succión (como si de una ventosa se tratara) con el que se adhiere a otros peces y animales marinos de mayor tamaño (ballenas, tiburones, tortugas…) con la intención de ser trasladados y alimentarse (de los restos de alimentos o descamaciones).

Pero a veces no es una sola rémora la que se adhiere (pueden llegar a ser varias al mismo tiempo), lo que dificulta a aquellos animales que están siendo utilizado como ‘nodrizas’ a desplazarse con facilidad.

De ahí que aquellas personas que representan un lastre a otras, dificultando el desarrollo de cualquier tarea o proyecto.

 

 

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Fuente de las imágenes: Wikimedia commons (1) / Pelican (Flickr)

La verdadera historia del fiel y leal compañero llamado Hachiko

La verdadera historia del fiel y leal compañero llamado Hachiko Muchos han sido los perros que a lo largo de la Historia se han hecho sumamente populares: estrellas de la televisión como Lassie o Rin tin tin, Milú (el inseparable compañero de Tintín) o la cosmonauta Laika por poner tan solo unos pocos ejemplos. Pero si la lista fuese más extensa no podríamos olvidarnos de Hachiko, uno de los canes más conocidos en Japón y cuya historia emociona a todo aquel que la conoce.

Hachiko pertenecía a la raza akita y nació el 10 de noviembre de 1923 en Odate (Japón). Siendo un cachorro fue regalado a Eisaburō Ueno, profesor de ingeniería agrónoma de la Universidad de Tokio con quien, desde el primer momento, desarrolló una estrecha relación con su amo. Diariamente iba a buscar al profesor Ueno a la estación de Shibuya, donde lo esperaba impaciente. Ya podía llover, nevar o hacer un frío intenso… el fiel Hachiko estaba cada día ahí.

Pero a pesar de la inesperada muerte del profesor el 21 de mayo de 1925, a causa de un derrame cerebral mientras impartía una clase, la mascota siguió yendo a esperar día tras día a su dueño a la estación convirtiéndose en uno de los mayores ejemplos de lealtad de un animal hacia su amo.

Cuando su historia fue conocida públicamente muchos fueron los tokiotas que se apresuraron a cuidar del perro, a alimentarle y a atenderle en sus largas esperas en la estación. Permaneció allí a lo largo de nueve años más, hasta que falleció el 8 de marzo de 1935.

Alfred López junto al monumento a Hachiko en TokioLa fidelidad de Hachiko tuvo tal impacto en la sociedad nipona que ha sido ampliamente homenajeada y reconocida lo largo de los años. Frente a la estación se colocó una estatua en bronce del can (que tuve la oportunidad de visitar y tomarme una foto), y un mural en el lugar donde solía esperar a su dueño. Además, su cuerpo fue disecado y está expuesto en el Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Su historia ha sido llevada al cine en dos ocasiones, en la película americana protagonizada por Richard Gere, Siempre a tu lado (Hachiko) en la que la historia está algo desvirtuada de la real, (aunque no deja de ser un film muy emotivo y ampliamente recomendable) y en la cinta japonesa Hachikō Monogatari de Seijirô Kôyama.

Tan emotiva historia ha encontrado sin embargo su contrapunto en una teoría que explica que la lealtad de Hachiko hacia su amo no era puramente desinteresada, sino que lo que ocurría es que era adicto a los yakitoris (un popular pincho japonés de pollo) con los que el profesor Ueno le obsequiaba cuando iba a buscarlo. Evidentemente, dicha teoría no deja de ser una suposición y con la cual no estoy de acuerdo (algo que no excluye que sea mencionado en este post).

 

 

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Y si eres un amante de los animales no puedes dejar de visitar el blog ‘En busca de una segunda oportunidad’ de mi compañera Melisa Tuya

 

Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

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Fuentes de las imágenes: Wikimedia commons / Alfred López @yelqtls

La cruel manera que tenían en la Antigua Grecia de expiar sus desgracias culpando a alguien inocente

La cruel manera que tenían en la Antigua Grecia de expiar sus desgracias culpando a alguien inocenteA lo largo de la Historia cada cultura, pueblo y religión ha tenido una manera propia de expiar sus pecados o echar la culpa a algo o alguien de las desgracias y penurias que padecían.

Había quien hacia responsables a unos dioses concretos (ciertas deidades encomendadas a llevar el infortunio), también quien usaba animales como forma de expiación (por ejemplo la ceremonia del rito judío que consistía en elegir un macho cabrío –chivo- que era llevado al desierto, apedrearlo y abandonarlo con el fin de que pagase por los pecados cometidos por el pueblo… de ahí nació el término ‘Chivo expiatorio’).

La manera que tenían en la Antigua Grecia de purgar sus pecados y hacer a alguien responsable de todas las penurias y calamidades que habían ocurrido a lo largo del año era conocido como ‘Pharmakos’ y consistía en escoger a ciudadanos a los que se les culpaba de todas sus desgracias (aunque no tuvieran nada que ver con ello).

Dicho sacrificio tenía lugar durante las ‘Targelias’, festividades atenienses en honor a las deidades Apolo y Artemisa, que se celebraban los días sexto y séptimo del mes de Targelión, en el calendario ateniense (hacia finales de mayo en el calendario gregoriano por el que nos regimos actualmente).

Las personas escogidas para ser sacrificadas en el Pharmakos solía ser un hombre y una mujer (a veces varios individuos de un mismo sexo) y el criterio para escoger quién sería el elegido podía ser arbitrariamente alguien con alguna malformación, delincuentes que tenían alguna pena pendiente por cumplir e incluso algunos que ya habían cumplido con la justicia (algo así como ‘echar el muerto a otro‘).

Estas personas eran expulsadas de la ‘polis’ (ciudad) y, dependiendo de la gravedad de la desgracia por la que se le hacía responsable (una plaga, terremoto, invasión, hambre…) se le enviaba al ostracismo durante un tiempo o incluso se le podía sacrificar (ya fuera a pedradas, fustigándoles los genitales hasta hacerles morir o mediante el linchamiento).

El término griego Pharmakos significaba literalmente ‘remedio’ (aunque también tenía otros muchos significados como: veneno, antídoto, droga… de ahí que los medicamentos también se les llame ‘fármacos’).

 

 

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Fuente de la imagen: Pinterest

Destripando mitos: si te muerde una serpiente nunca se debe chupar y succionar el veneno

Ante la picadura de una serpiente nunca se debe chupar y succionar el veneno

Es muy común escuchar que en caso de que te muerda una serpiente venenosa lo que hay que hacer es chupar la herida, para así succionar el veneno. Este consejo se ha convertido en uno de los mitos más populares y compartidos que se conocen, habiendo un gran número de personas que creen a pies juntillas que es correcto hacerlo.

Pero eso de chupar y succionar el veneno es algo que no se debe hacer, por mucho que veamos continuamente cómo lo dan por válido en programas de televisión, películas, blogs, viralizado en redes sociales e incluso en algunos manuales de primeros auxilios escritos por supuestos expertos.

Antes de llegarnos esta desinformación a través de todos esos medios un modo de transmitirnos este tipo de advertencias erróneas era el cine… ¿quién no recuerda aquellas viejas películas del Oeste en las que una serpiente mordía a alguien y el protagonista se sacaba el cinturón, hacía un torniquete, cortaba la herida con su navaja y chupaba el veneno?

Pero no, craso error, eso es algo que no debe hacerse nunca (sobre todo el torniquete y lo de intentar succionar el veneno con la boca). Lo único correcto de todo ello era lo de hacer un corte en la herida, pero no todo el mundo sabría hacerla con precisión sin montar una escabechina (depende de dónde o cómo se corte se puede incluso provocar que lo peligroso sea desangrarse y no el veneno de la mordedura).

Según apuntan los expertos (los de verdad, los que sí saben del asunto), lo que se debe hacer en caso de que a alguien le pique o muerda un animal venenoso es, sobre todo, mantener la calma. Eso es fundamental.

Sí, es muy fácil decirlo pero muy difícil poder guardar la serenidad cuando has sido mordido por algún tipo de víbora, pero este consejo tiene una razón específica: cuanto más nervioso se ponga uno más rápido latirá nuestro corazón provocando que el veneno se extienda más rápidamente por nuestro organismo. Así, que  eso de pegar saltos cuando os muerda no lo hagáis.

Lo siguiente que hay que hacer es una pequeña incisión en el mismo lugar y misma dirección de la mordedura… esto no se realiza para que pueda ser succionado el veneno sino para evitar que la herida se cierre. Es fundamental que permanezca abierta hasta el momento de ser atendido por algún especialista sanitario.

Uno de los motivos por los que se desaconseja totalmente que se succione el veneno de una mordedura es para evitar que el veneno nos afecte a nosotros. Existen muchos tipos de venenos que están clasificados en neurotóxicos y hemotóxicos.

Los primeros afectan al sistema nervioso, pero los hemotóxicos a los tejidos con los que entran en contacto. Si un veneno hemotóxico entra en contacto con nuestra lengua ésta podría llegar a caerse, al igual que nuestros dientes.

Posiblemente, y debido sobre todo a la cinematografía, se tiene la convicción de que la mayoría de las serpientes son venenosas, pero dentro de las más de dos mil especies de serpientes que existen tan solo el 15% pueden considerarse peligrosas y no todas ellas son venenosas.

 

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Parte de esta información (de un modo muy resumido) formó parte de la charla que ofrecí sobre venenos y sus curiosidades, el pasado 16 de septiembre, en el evento de divulgación científica Naukas Bilbao 2016 y que puedes visionar en el siguiente enlace: http://www.eitb.eus/es/divulgacion/naukas-bilbao/videos/detalle/4391088/naukas-bilbao-2016–alfred-lopez/
Ante la picadura de una serpiente nunca se debe chupar y succionar el veneno
Fuentes de consulta: medtempus / I Lol Ciencia (Big Van) / botanical-online / wikihow / elcomercio
Fuente de las imágenes: Captura del vídeo de la película ‘Susuz Yaz’ / J.J. Gallego @Raven_neo

¿De dónde proviene el término ‘retintín’ para referirse a algo que se dice con cierto tono malicioso?

¿De dónde proviene el término ‘retintín’ para referirse a algo que se dice con cierto tono malicioso?Cuando alguien dice a algo con el propósito de molestar y además lo hace utilizando cierto tono y modo de decir en el que se le ve claramente que lo hace con mala intención (ya sea irónica o sarcásticamente) suele utilizarse el término ‘retintín’ y con el que se señala esa manera maliciosa utilizada.

El vocablo retintín proviene de la onomatopeya que produce el sonido unas campanillas al ‘tintinear’ una y otra vez y que queda grabado en el oído (retintinear), por lo desagradable y repetitivo que, supuestamente, resulta.

Antiguamente se usaba el vocablo ‘retiñir’ para referirse al sonar y resonar vibrante de las armas, campanas u otros metales, pero con el transcurrir de los siglos acabó utilizándose el onomatopéyico término retintín.

¿De dónde proviene el término ‘retintín’ para referirse a algo que se dice con cierto tono malicioso? (Rin tin tin)Cabe destacar que algunas personas utilizan erróneamente el término retintín diciendo en su lugar ‘rintintín’, pero esta última palabra nada tiene que ver con en tono malicioso al que me refiero en este post, sino que es famoso por ser el nombre (en realidad Rin Tin Tin) del perro pastor alemán que protagonizó varias películas (en total 43 rodadas entre 1922 y 1947) y una popular serie de televisión de mediados de 1950 (entre 1954 y 1959). Evidentemente, fueron rodadas por varios perros diferentes.

 

 

 

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Fuentes de las imágenes: captura Youtube / Wikimedia commons

¿De dónde surge llamar ‘montera’ a la gorra usada por los toreros?

¿De dónde surge llamar ‘montera’ a la gorra usada por los toreros?

Se conoce como ‘montera’ a la peculiar gorra que utilizan los toreros y que está realizada con piel de astracán (piel de un cordero recién nacido) y en su interior cubierta con tafetán (tela de seda).

Erróneamente hay quien cree que el motivo por el que a ese tipo de gorra se le llama montera es debido a que era usado por los toreros para cubrirse la cabeza cuando iban a capear al monte.

En realidad la denominación deriva del apellido del torero Francisco Montes (conocido como ‘Paquiro’) que fue una de las grandes figuras de la tauromaquia durante la primera mitad del siglo XIX.

Paquiro, además de ser un matador entregado a su oficio en cada una de las corridas de toros en las que participó (dando lugar a que también fuera conocido con el sobrenombre de ‘el Napoleón de los toreros’), fue también uno de los que más cambios y mejoras aportó al mundo del toreo, entre ellos en la modificación del traje de luces y el uso de la mencionada gorra de astracán que acabó llamándose ‘montera’ en honor a él.

 

 

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Fuentes de consulta: plazatorosbilbao / curistoria / elsiglodetorreon (pdf) / abc
Fuente de la imagen: Wikimedia commons

 

Nota importante:
Tanto este blog,  su autor, como la web en la que se encuentra alojado (20minutos.es) mantienen por convicción propia y como línea editorial el no fomentar ni apoyar la tauromaquia. Ello no exime, al mal llamado ‘arte’, de haber proporcionado un sinfín de interesantes anécdotas y/o curiosidades a lo largo de la historia siendo dignas de su publicación en esta página, sin que esto pueda representar un cambio de actitud hacia la misma.