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Curiosidades, anécdotas e historias sorprendentes para ser cada día un poco más listos.

Archivo de la categoría ‘Curiosidades Científicas’

¿De dónde surge el mito que indica que el ‘alma’ pesa 21 gramos?

¿De dónde surge el mito que indica que el ‘alma’ pesa 21 gramos?Existe la creencia de que el peso del alma es de 21 gramos. Al menos así lo señalan aquellos defensores de esta teoría, asegurando que esos gramos son los que exactamente se pierden en el momento posterior al fallecimiento.

Evidentemente se trata de una teoría avalada mayoritariamente por aquellas personas, colectivos y religiones que defienden que todo ser humano está constituido por un cuerpo y una esencia inmortal (llamada alma o espíritu) y que está sale del organismo una vez llegada la muerte del individuo.

A pesar de tratarse de un supuesto pseudocientífico ampliamente refutado, este es uno de los mitos en los que más personas creen en él, existiendo la errónea convicción de que el alma pesa 21 gramos. De hecho está tan incorporada en la cultura popular que incluso se filmó una película en el año 2003 que llevaba por título ’21 gramos’ y que fue dirigida por Alejandro González Iñárritu.

Para encontrar de dónde surge este mito hemos de trasladarnos hasta principios del siglo XX, época en la que el médico estadounidense Duncan MacDougall, doctor en biología, realizó una serie de experimentos con seis personas moribundas a las que pesó e inmediatamente después del fallecimiento de éstas anotó lo que pesaban.

Con todo lo anotado hizo una sencilla operación matemática con la que le salió la media de 21 gramos (por lo que no todos los fallecidos dieron el mismo resultado).

Una vez determinado que cada persona perdía como media esa cantidad de gramos el siguiente paso era averiguar cuál era la causa, a lo que el doctor MacDougall en lugar de buscar respuestas científicas y pruebas que demostrasen que podía ser debido a la pérdida de fluidos corporales, incluso del aire o gases contenido en el organismo una vez exhalado, prefirió tirar por el camino de la creencia religiosa y avalar la teoría de que los seres humanos poseemos alma.

Cabe destacar que finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX fue una época en la que tuvo una gran influencia el espiritismo y todo lo relacionado con los temas paranormales sobre almas, muerte y el más allá.

El doctor Duncan MacDougall dio a conocer sus conclusiones a través de un comunicado a la prensa a principios de 1907, por lo que  The New York Times publicó un artículo titulado ‘Soul has weight, physician thinks’ (El alma tiene peso, el facultativo piensa) el 11 de marzo de aquel mismo año, haciéndose eco del ‘descubrimiento’ del médico. El 11 de mayo en el ‘Journal of the American Society for Psychical Research’ (publicación de la organización de parapsicología de la que formaba parte MacDougall) publicó el artículo firmado por el propio médico: ‘Hypothesis concerning soul substance together with experimental evidence of the existence of such substance’ (Hipótesis relativa a la sustancia del alma junto con evidencia experimental de la existencia de tal sustancia).

Desde entonces (y gracias a la gran influencia que tuvo este tipo de temas en la sociedad) se ha tenido la convicción en ciertos sectores de que el alma pesa exactamente 21 gramos.

Como nota curiosa cabe destacar que el propio Duncan MacDougall hizo el experimento con quince perros, a los que pesó antes y después de morir, no dándole apenas variación en el peso, por lo que determinó que los perros no tenían alma, otro de los mitos también ampliamente difundido y rebatido en su día por el también médico Augustus P. Clarke, quien apuntó que las conclusiones de su colega eran erróneas debido a que en el momento de la muerte se produce un repentino incremento de la temperatura corporal a causa de que los pulmones dejan de enfriar la sangre y que el consecuente incremento de la sudoración podría explicar fácilmente los 21 gramos de menos defendido por MacDougall, además de que hay que tener en cuenta que los perros carecen de glándulas sudoríparas por lo que no es de extrañar que el peso de estos animales no sufriera ningún cambio súbito en el momento de morir.

 

 

Lee y descubre más historias como esta en el apartado ‘Destripando Mitos’

 

 

Fuentes de consulta: xatakaciencia / cienciadesofa / pseudociencia.wikia / snopes / nytimes (pdf) / diogenesii (pdf)
Fuente de la imagen: pixabay

Destripando mitos: ¿sirve de algo poner un bistec crudo sobre un ojo morado?

Destripando mitos: ¿sirve de algo poner un bistec crudo sobre un ojo morado?

Hoy en día, cuando alguien ha recibido un golpe y le está saliendo un hematoma, uno de los remedios más efectivos y rápidos es ponerse algo frio en la zona golpeada (como una bolsita de gel guardad previamente en el congelador, hielo dentro de una bolsa o envuelto en un paño, guisantes congelados en una bolsa…) y posteriormente aplicar una pomada que contenga ‘pentosano polisulfato’ (comercializada como ‘Thrombocid’), que ayuda a mejorar la irrigación sanguínea de la zona afectada, previniendo la formación de trombos.

Pero muchas son las ocasiones en las que, ya sea a través del cine, la televisión, la literatura e incluso por trasmisión oral, hemos visto que como remedio para bajar el hinchazón y el hematoma (comúnmente de un ojo morado) era colocando un bistec de carne crudo sobre la zona amoratada.

Hoy en día esto tiene poco sentido de hacerlo. Si alivia algo el poner la carne sobre un ojo morado es por el frío del bistec, que es conservado en un frigorífico, pero si realmente se quiere aplicar algo que por su baja temperatura ayude a bajar un hinchazón lo que hay que hacer es usar uno de los productos mencionados al inicio de este post.

El hecho de poner el bistec sobre el moratón fue una costumbre que se popularizó sobre todo a mediados del siglo XX, siendo un recurso frecuente utilizado en innumerables películas y series de la época. Esto es así no por la efectividad del remedio, sino porque visualmente la escena quedaba mucho más impactante de cara al espectador que si se colocaba una bolsa con hielo.

Pero también cabe destacar que no fue un recurso inventado por la ficción cinematográfica, sino que viene de mucho más atrás.

Hoy en día todas las neveras disponen de una parte con congelador donde se produce hielo o se almacenan productos congelados, pero hace varias décadas atrás muchos eran los refrigeradores que tan solo tenían la propiedad de enfriar los alimentos, por lo que era más frecuente tener un bistec guardado ahí que unos cubitos de hielo. Éste solía venderse ambulantemente y en bloques, por lo que salía mucho más barato y fácil utilizar carne para aplicar a un hematoma que hielo.

Pero el hecho de que se pensara que aplicar un bistec era un buen remedio no surgió de la nada y porque fuese uno de los productos más frescos que se tenían, sino que era una costumbre heredada desde la antigüedad.

Muchísimos son los tratados médicos de hace varios siglos en los que se indica que la carne era un buen remedio para aliviar los golpes y, de hecho, durante la Edad Media se realizaba una ‘cataplasma de carne’ en la que se mezclaban varias hierbas medicinales con carne previamente machacada (picada) y que se aplicaba ya no solo en un hematoma, sino sobre heridas, llagas, úlceras, etc.

Actualmente esto estaría totalmente contraindicado, debido a que aplicar carne cruda sobre una herida abierta infectaría ésta de bacterias y, sobre todo, teniendo en cuenta que siglos atrás no existía la higiene de hoy en día.

Esto se hacía no porque la carne estuviera fría (que por aquel entonces no lo estaba) sino porque se había recibido como enseñanza médica desde la época de la Antigua Grecia en la que el médico Hipócrates de Cos (que vivió entre el 460 a.C y el 370 a.C) formuló su ‘Teoría de los humores’ en la que catalogaba la personalidad de cada individuo en cuatro estados: colérico, melancólico, sanguíneo y flemático; cada estado producía un tipo de fluido (humores) y tenía un modo diferente de sanarse.

Los hematomas se englobaban en el ‘sanguíneo’ y el remedio para curarlos era aplicando carne de vacuno, ya que, al ser roja y sangrienta, atraería la hinchazón.

De ahí que durante la mayor parte de la Historia (hasta bien entrado el siglo XIX) la teoría humoral fuese la más extendida y difundida entre los médicos.

En resumida cuentas ¿sirve de algo poner un bistec crudo sobre un ojo morado? Hoy en día tiene poco sentido hacerlo pero si no se tiene nada más a mano y esa carne se saca del frigorífico sí que puede aliviar un poco la hinchazón, pero no porque la carne tenga propiedades curativas, sino por el hecho de aplicar algo frío sobre el golpe. Eso sí, si la herida está abierta es totalmente desaconsejable aplicar un bistec crudo (por las bacterias que contiene éste y la infección que podría causar).

 

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Fuente de la imagen: Captura vídeo dailymotion (episodio ‘The Apology’ -9×09- de la serie ‘Seinfeld’)

¿Por qué hay personas que se despiertan justo antes de que suene el despertador?

¿Por qué hay personas que se despiertan justo antes de que suene el despertador?

A la mayoría de personas nos cuesta muchísimo despertar por la mañana y lo hacemos gracias a que el despertador nos avisa de que ha llegado la hora de ponerse en pie y comenzar la jornada, pero sin embargo hay quien tiene la facultad de despertarse y abrir los ojos justo un instante antes de la hora programada y sin que haga falta que suene el despertador.

Esto es debido a lo que se conoce como ‘ritmo circadiano’ o ‘reloj biológico/interno’, por el cual nuestro organismo (y el de los seres vivos en general) se sincroniza con nuestras necesidades y rutinas.

El cuerpo nos avisa cuándo es la hora de comer proporcionándonos la sensación de tener hambre (solemos escuchar el rugido de nuestro estómago y si nos pasamos de la hora incluso nos ponemos de mal humor), también nos indica que ha llegado el momento de acostarnos haciéndonos entrar sueño (y bostezos) ocurriéndonos lo mismo con el momento de levantarnos para empezar nuestra jornada: nos despertamos (en algunas ocasiones) antes de que suene el despertador.

Evidentemente esto último no le ocurre a todas las personas, siendo más frecuente que les pase a aquellas que llevan un modo de vida meticuloso y rutinario: se despiertan, comen y se acuestan siempre a la misma hora, ya sea día laborable, festivo o estén de vacaciones.

Pero también podemos encontrarnos con que, de forma excepcional, hay ocasiones puntuales en las que debemos levantarnos a una hora inhabitual a la nuestra (hemos de salir de viaje, acudir a una entrevista de trabajo, hacer un examen…) y sin que suene el despertador nos despertamos justo un instante antes de la hora que hemos programado el despertador. Ahí no solo ha intervenido nuestro reloj biológico, sino una serie de hormonas que son las encargadas de que nuestro cerebro esté ‘alerta’, ya que, sin ser conscientes, hemos dado instrucciones a éste de nuestra necesidad de levantarnos ese día a una hora que no es la habitual.

Cabe destacar que gracias al ritmo circadiano somos conscientes de en qué momento del día nos encotramos y el motivo por el que personas que pasan una temporada aisladas (y sin reloj) pueden saber cuándo les toca ir a dormir, comer o levantarse (evidentemente según pasa el tiempo de aislamineto se les va desajustando el reloj interno).

 

 

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Fuentes de consulta: sciencedaily / xatakaciencia / huffingtonpost / nature
Fuente de la imagen: barkbud (Flickr)

‘Argumento ad hominem’: recurrir a la descalificación cuando no se está de acuerdo con alguien

'Argumento ad hominem' recurrir a la descalificación cuando no se está de acuerdo con alguien (Mercedes Milá y JM Mulet)

Numerosos son los ejemplos que, casi a diario, podemos ver en cualquier medio de comunicación o red social en el que, en el trascurso de un debate o discusión, una de las partes ataca al contrario (o a un tercero) utilizando argumentos con los que intenta desacreditarlo, ya sea por su aspecto personal, género, rasgo físico, opción sexual, nacionalidad, cultura o religión.

Esto es conocido como ‘Argumento ad hominem’ que, traducido del latín, significa ‘Argumento contra el hombre’ (la persona) y se trata de una de las falacias más famosas y utilizadas en múltiples discusiones cuando una de las partes en lugar de rebatir lo que la parte contraria dice y argumentar su postura con algo demostrable que le dé la razón lo que hace es ofender al contrincante.

No solo es utilizado en discusiones, sino que en cualquier conversación entre dos personas conocidas una de ellas en un momento dado no esté de acuerdo con algo de lo que expresa la otra y traté de tener razón con ese tipo de falacia.

Algunos ejemplos prácticos:
Los niños pequeños quitan mucha libertad / Tú que sabrás si no tienes hijos
Deberías tomar algo para la alopecia / Y me lo dice uno que parece una bola de billar
Pues a mí me parece una chica monísima / Pero si tú eres homosexual, qué vas a saber de mujeres

Uno de los casos de ‘Argumento ad hominem’ que más ha dado que hablar en los últimos días es el que tuvo lugar la noche del pasado domingo 5 de marzo en el programa Chester in love que presenta Risto Mejide en el canal Cuatro.

El programa de ese día llevaba por título ‘Life’ y la primera invitada (entrevistada) fue Mercedes Milá, gran defensora desde hace unos años de ‘La enzima prodigiosa’ del japonés Hiromi Shinya, un libro sobre una supuesta ‘dieta milagro’ que ha vendido más de dos millones de ejemplares pero ha sido muy criticado por la mayor parte del colectivo científico.

Risto Mejide, buen experto en proporcionar momentos de gran audiencia en los programas en los que trabaja, conociendo el carácter y talante de Mercedes Milá (a la que se le calienta la boca con facilidad, tal y como ha demostrado en otras entrevistas), llevó al plató a José Miguel Mulet (@jmmulet) profesor titular de biotecnología (área de bioquímica y biología molecular) en la Universidad Politécnica de Valencia (entre otras muchas cosas) además de amigo personal mío (de quién he recomendado varios de sus libros en este blog) y gran experto en el tema, quien argumentó, entre otras cosas:

‘No existen enzimas prodigiosas, no hay ninguna enzima madre que se vaya convirtiendo en otras enzimas y no hay alimentos que contengan enzimas’

La respuesta de Mercedes Milá fue un ataque directo a José Miguel Mulet utilizando la táctica del ‘Argumento ad hominem’:

‘Lo primero que te digo es que te leas el libro y adelgaces porque estás gordo’

Una respuesta que ha generado mucha polémica en las redes sociales y medios de comunicación y que quedará como uno de los argumentos ad hominem más famosos de los últimos años.

A continuación podéis visionar el vídeo con ese momento

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Este post, tres horas después de ser publicado, ha conseguido convertirse en la ‘noticia más viral en español’ en twitter

Fuente de la imagen: Captura vídeo Cuatro.com

¿Sabías que el plástico se inventó como sustituto al marfil?

¿Sabías que el plástico se inventó como sustituto al marfil?

En la década de 1860, la escasez en las reservas de marfil llevó a la empresa Phelan & Collander a realizar un concurso en el que ofrecían un premio a quien fuera capaz de inventar algún material con el que fabricar las bolas de billar, que hasta aquel momento eran realizadas con los preciados colmillos de elefante.

El premio se lo llevó John Wesley Hyatt, quien inventó un material al que llamó celuloide y que fue el primer paso para obtener lo que hoy conocemos como plástico y sus múltiples variantes.

Con el dinero del premio creó la empresa Albany Dental Plate Company  (posteriormente renombrada como ‘Celluloid Manufacturing Company’) con la que fabricó (además de bolas de billar) piezas dentales, teclas de piano y todo aquello que hasta entonces se había estado realizando con marfil.

 

 

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Fuente de la imagen: pixabay

¿Por qué hay personas que estornudan muchas veces sin parar?

¿Por qué hay personas que estornudan muchas veces sin parar?

Lo reconozco, soy de los que cuando estornudan lo hacen varias veces seguidas. No tengo un número fijo de estornudos: algunas veces son tres e incluso otras llegan a la media docena. De hecho conozco a varias personas a las que le da por hacerlo un número exacto de veces (tengo una persona en mi entorno familiar que estornuda exactamente siete veces seguidas).

Son muchas las personas que indican que, por regla general, son tres los estornudos que necesitan realizar para quedarse plenamente satisfechas (¡qué molesto es quedarse a medias de uno o que te interrumpan en el momento de estar estornudando!).

El estornudo, comúnmente, no deja de ser una simple reacción de nuestro organismo ante alguna partícula externa que se ha introducido en nuestra mucosa nasal (polen, pimienta, polvo…) e irritan las células nerviosas que tenemos en ese conducto respiratorio.

Es en ese momento cuando nuestro cerebro detecta la presencia del elemento extraño y trata de expulsarlo a través de una potente liberación de aire y saliva (que lo arrastrará hacia el exterior) tras enviar un mensaje al diafragma para que ayude a aumentar la presión desde los pulmones.

Pero no siempre en el primer estornudo suele ser limpiadas las fosas nasales, sino que se necesitan de varios intentos, de ahí las repeticiones: el primero sirve para separar de las mucosas nasales esas partículas externas que están irritándolas, con el segundo estornudo se expulsa hacia fuera una gran parte y el tercero suele ser el que limpia por completo las fosas. Evidentemente, tal y como indico en párrafos anteriores, cada persona necesita su número de estornudos.

Cabe destacar que, además de ser provocado por la presencia de algún elemento exterior que se introduce en nuestra nariz, un estornudo nos puede venir por otros motivos; entre ellos por causas alérgicas o en el momento de mirar al sol, conocido como ‘estornudo fótico’, y que le ocurre de forma regular aproximadamente al 25% de la población.

¿Por qué hay personas que estornudan muchas veces sin parar?

 

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Fuentes de consulta: livescience / omicrono / scienceline / gizmodo / muyinteresante
Fuentes de las imágenes: Tina Franklin (Flickr) / alaligera

¿Por qué NO es una buena idea poner un cascabel a un gato?

¿Por qué no es una buena idea poner un cascabel a un gato?

A raíz del post que publiqué días atrás en el que explicaba el origen de la expresión ‘poner el cascabel al gato’, mi hermana Maribel (activista y gran defensora de los animales), en vista de la cantidad de lectores que tiene este blog y su repercusión, me propuso que escribiera y publicase un post sobre la inconveniencia de poner un cascabel a los gatos.

La de poner un cascabel a un gato es una de esas costumbres que se han convertido en cotidianas y que muchas personas realizan sin tener verdadero conocimiento del daño que ello puede comportar a su mascota.

Es un viejo hábito que se realiza desde hace centenares de años (cuando nuestros antepasados todavía no tenían conocimientos suficientes sobre la morfología de los felinos).  Antiguamente no se tenían como animal de compañía (evidentemente con algunas excepciones de culturas, como la egipcia), sino como un eficaz cazador de roedores y otros pequeños animales que solían colarse en los hogares, almacenes… pero también había quien los tenía como mascotas (y no como cazadores) a sabiendas de que podían correr peligro los pájaros que hubiesen en aquel hogar, así que para poder advertir en qué lugar de la estancia andaba el gato, y así advertir a las pequeñas aves, se le colocaba un cascabel.

Con el paso del tiempo el gato pasó a ser un animal doméstico y de compañía, pero se heredó aquella vieja costumbre de colocarle algún tipo de esquila con la que advertir de su presencia, que se convirtió más en un objeto de decoración dentro del propio felino y porque a mucha gente le gustaba escuchar el sonido del tintineo cuando el animal se movía por la casa.

Pero tal y como indico en el título e inicio de este post, no es una buena idea poner un cascabel a un gato, sobre todo por su propia salud auditiva.

Morfológicamente los gatos están dotados de una especial agudeza auditiva que hace que puedan percibir numerosos sonidos, incluso estando lejos de ellos y distinguirlos entre otros muchos ruidos ambiente. El grado de intensidad con el que advierte muchos de los sonidos puede llegar a ser el de varias veces el de cualquier ser humano.

El hecho de llevar colgado al cuello una campanita que cada vez que camina o se mueve empieza a tintinear es algo que entorpece poder percibir otros sonidos (además de escucharlo amplificado debido a la mencionada agudeza auditiva) y por tanto no poder estar atento de la llegada de un posible peligro.

Llevarlo puesto continuamente y desde que son pequeños acaba atrofiándoles el oído y provocándoles que, con el tiempo, pierdan una de sus principales virtudes.

Pero no solo le afecta a su percepción acústica, sino que también puede llegar a estresarlo. El escuchar continuamente el soniquete del cascabel provocará ansiedad en el animal, debido a que con el más ligero de sus movimientos sonará, algo que deberá soportar escuchar durante todo el día.

Por su naturaleza son animales que están acostumbrados a moverse con sigilo y el cascabel entorpece esa función.

Si la pretensión del propietario del gato es poder tener al animal controlado y así saber dónde se encuentra en cada momento, la mejor opción (y más recomendada) es colocarles un chip y a modo decorativo, se le puede colgar un cascabel siempre y cuando dentro de éste no lleve el ‘escrupulillo’ (bolita que hay dentro para que suene).

Eso sí, en los ratos de juego del gato se le puede dar pelotas u otros juguetes que hagan ruido o lleven cascabeles dentro, porque durante un rato estarán la mar de entretenidos, pero en el momento que dejen de jugar ya no sonará y, por tanto, no será una molestia continua para ellos.

A continuación adjunto una imagen que se está compartiendo por las redes sociales (me la hizo llegar mi hermana Maribel) y la cual os invito a compartir (al igual que este post).

¿Por qué no es una buena idea poner un cascabel a un gato?

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Fuente de la imagen de cabecera: Jacinta Lluch (Flickr)

Rebecca Lee Crumpler, la primera mujer afroamericana que se graduó en medicina en EEUU

11 de Febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia

El 11 de febrero está declarado como el ‘Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia’ desde que fue instaurado en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esta es una fecha en la que desde numerosas instituciones, plataformas, redes sociales y blogs se pretende dar visibilidad al trabajo de tantísimas científicas que, a pesar de estar en pleno siglo XXI, siguen encontrándose con innumerables barreras.

El pasado año participé en esta jornada con el post: ¿Quién fue la primera científica de la Historia? y este quiero hacerlo con la curiosa historia de Rebecca Lee Crumpler, la primera mujer afroamericana que logró graduarse y ejercer medicina ‘de forma legal’ en los Estados Unidos. Si ya era complicado que una mujer pudiese estudiar en el siglo XIX imaginaos lo difícil que sería cuando además su piel era negra, en una época en la que en gran parte de los Estados Unidos todavía estaba en vigor la esclavitud.

Y quiero hacer hincapié en el entrecomillado que he puesto en el párrafo anterior (‘de forma legal’), debido a que a lo largo de la Historia y mucho antes de que pudiesen estudiar la carrera, muchísimas fueron las mujeres de todos los rincones del planeta que la ejercieron, ya fuera porque fueron autodidactas, lo hicieron de manera clandestina o travestidas en hombres.

Rebecca Davis (Lee fue su apellido de casada en su primer matrimonio y Crumpler lo adoptó de su segundo esposo) nació en 1831 en Delaware, creció en Pennsylvania y posteriormente se trasladó a vivir a Massachusetts, tres Estados abolicionistas y en los que no vivió como esclava, como era el caso de otras muchas personas negras, motivo por el que pudo acudir a la escuela y trabajar como enfermera (no titulada).

A pesar del carácter antiesclavista del lugar donde vivía, no fue hasta 1860, a los 29 años de edad, cuando se le permitió matricularse en la ‘New England Female Medical College’ (un pionero centro de estudios superiores para mujeres) en el que solicitó entrar durante ocho años seguidos. Una vez le concedieron una plaza para estudiar medicina se convirtió en la primera mujer afroamericana admitida en una universidad.

El estallido de la Guerra de Secesión, en abril de 1861, provocó que viese interrumpidos los estudios durante un par de años, en los que ejerció nuevamente como enfermera y en 1863 pudo retomarlos (coincidiendo con el fallecimiento de su esposo Wyatt Lee, con quien se había casado en 1852) gracias a la beca que le concedió el senador Benjamin Wade, famoso abolicionista que tuvo un destacadísimo papel en el fin de la esclavitud en los Estados Unidos.

Rebecca terminó sus estudios en tan solo un año y en 1864 se graduaba con la titulación de médico, volviendo a conseguir un hito histórico.

En 1865 contrajo segundas nupcias con Arthur Crumpler y durante los siguientes años se encargó a atender y curar a personas negras (la mayoría habían sido esclavos) a través de la recién creada Oficina de Libertos, proporcionándoles una atención médica digna, que de otro modo nunca hubieran podido tener.

En 1860 se establecieron en Boston y abrió una consulta donde atendió principalmente a mujeres y niños afroamericanos a lo largo de las siguientes dos décadas y en 1880 se trasladaron a Hyde Park (Massachusetts). Allí escribió un libro titulado ‘A Book of Medical Discourses: In Two Parts’ que fue publicado en 1883 y que se convirtió en todo un referente para la época, además de ser el primer libro de medicina escrito por una persona afroamericana.

La doctora Rebecca Lee Crumpler falleció en 1895, a los 64 años de edad, tras una vida dedicada a la medicina.

 

 

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Post escrito con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en Ciencia (11 de febrero) y al que me he querido sumar. Más información sobre esta iniciativa:  11defebrero.org, Naciones Unidas y Naukas
Fuente de la imagen: María del Álamo Ortega @marialamort (vía 11defebrero.org)

¿Cómo sale la bola blanca del billar cada vez que se cuela?

¿Cómo sale la bola blanca del billar cada vez que se cuela?

En la modalidad del billar americano los jugadores deben colar todas las bolas de un color (o con una franja) en los diferentes agujeros que hay repartidos por la mesa (conocidos como troneras). La bola que se golpea con el taco es de color blanco y ésta es la que tiene que chocar con las demás empujándolas para lograr el objetivo.

Estas bolas, al entrar en las troneras, quedan depositadas en un cajón. Sin embargo cuando la bola blanca cae en ellas en el transcurso de la partida vuelve a salir, con el fin de que se pueda seguir (sólo queda atrapada cuando es la última bola en entrar y entonces ya no es devuelta).

Esto ocurre por dos motivos: el primero es que la bola blanca es, casi imperceptiblemente, un poco más pequeña que el resto de bolas, lo que le permite que pueda salir de nuevo. El segundo motivo es que muchas de esas bolas blancas suelen llevar en su interior alguna partícula metálica que es atraída por unos imanes situados en los conductos internos de la mesa que conducen a la salida.

El motivo por el que no sale cuando es la última en colarse es porque al ya estar todas las bolas dentro éstas taponan la salida, evitando que se cuele. Probad a esconder una bola (de color o con franja) y veréis cómo la blanca siempre saldrá, pero en el momento que hayáis metido todas la bola blanca ya no volverá a salir… A no ser que accionéis la palanca o introduzcáis una moneda y entonces saldrán todas para volver a iniciar una partida.

 

Lee y descubre en este blog otros post sobre curiosos inventos

 

Portada Vuelve el listo que todo lo sabe

 

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Un práctico diccionario online para entender los complicados términos médicos relacionados con el cáncer

Un práctico diccionario online para entender los complicados términos médicos relacionados con el cáncer

Uno de los peores tragos por los que pasa cualquier persona (o alguien de su entorno) es el momento en el que se le diagnostica que padece un cáncer.

De pronto se enfrentan a innumerables visitas, pruebas y tratamientos médicos y comienza a escuchar o leer un sinfín de términos relacionados con la enfermedad con los que no estaba familiarizado.

Por tal motivo la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) creó un práctico y muy útil diccionario online en su web y en el que explica qué quiere decir cada uno de los complicados términos médicos relacionados con el cáncer con los que nos podemos encontrar.

Un diccionario de fácil uso y totalmente gratuito y que se puede acceder directamente clicando en siguiente enlace: Diccionario de términos sobre el cáncer

Aprovechando que, como cada 4 de febrero, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, he querido publicar esta entrada como muestra de apoyo y cariño hacia todas aquellas personas que están pasando por ello e incluir en el post unos cuantos términos recogidos en el mencionado diccionario:

Acelerador lineal: Equipo de radioterapia que se utiliza para tratar el cáncer. También se conoce como acelerador de electrones.
Adenocarcinoma mucinoso: Tumor maligno caracterizado por la secreción de mucina, sustancia de tipo mucoso. Suele aparecer en la mama, el colon y el ovario. Es un cáncer de desarrollo lento, pero siempre resistente a la quimioterapia. También se conoce como carcinoma mucinoso.
Ageusia: Pérdida total de la capacidad de apreciar sabores. Es una consecuencia de la quimioterapia y/o radioterapia.
Braquiterapia: Tratamiento de radioterapia en el que la fuente de radiación se introduce directamente en el tumor o cerca de éste. El objetivo de este tratamiento es administrar dosis altas de radiación al tumor o al lecho quirúrgico, con dosis escasas a los tejidos normales de alrededor.
Caquexia: Estado de extrema desnutrición que acompaña a las fases más avanzadas del cáncer.
Carcinoma: Tumor maligno derivado de las células que forman el epitelio (capa superficial de la piel y estructuras mucosas (boca, faringe, pulmón, vejiga…). Según el tipo celular afectado los tipos más frecuentes son: Adenocarcinoma (glándulas), Carcinoma de células escamosas o epidermoide (células no glandulares), Carcinoma de células básales (capa más profunda de la epidermis) y Melanoma (melanocitos).
C.E.A: Siglas en inglés de Carcino-Embryonic-Antigen (antígeno cárcinoembrionario). Valores elevados en los adultos puede sugerir la existencia de cáncer. Se utiliza como marcador tumoral.
Crioterapia: Utilización del frío para destruir las células cancerosas. Lee el resto de la entrada »