BLOGS
20 hit combo 20 hit combo

Thank you Mario! But our princess is in another castle! Toad (Super Mario Bros.)

Entradas etiquetadas como ‘ubisoft’

El salvaje y divertido Himalaya de ‘Far Cry 4’

Con Assassin’s Creed un poco quemado y bastante vapuleado por los incomprensibles fallos de su última entrega, el gran acierto de Ubisoft para esta temporada ha sido Far Cry 4. El juego no inventa nada, de hecho es como una versión perfeccionada de todo lo bueno que a tenía Far Cry 3, pero no le hace falta más que eso.

farcry464

La franquicia y sus mecánicas aún resultan frescas y este nuevo capítulo, el primero para las consolas de nueva generación, es el mejor exponente de lo que Far Cry puede dar de sí: un exótico mundo abierto habitado por animales salvajes, tipos violentos y frecuentes situaciones macabras y demenciales, a menudo relacionadas con sustancias psicotrópicas.

Tiroteos, explosiones, conducción, trampas… La historia es lo de menos y también la innovación. Lo único que importa aquí es la diversión y en ese terreno los desarrolladores han sacado matrícula. Es imposible jugar un par de horas a este juego y no enamorarse de Kyrat, la ciudad del Himalaya en la que se desarrolla la aventura. Y, como pasa siempre, la posibilidad de compartir la acción y el disparate con otro jugador dispara aún más el disfrute.

fc4 eleph

Dejando a un lado los juegos de carrera, lucha, puzles o cartas, ideales para echar una partida rápida, hacía mucho que no me topaba con un título tan idóneo para desfogarse un rato tras el trabajo o en los pequeños ratos de ocio a lo largo del día. Es grande y rico en contenidos, pero no resulta tan abrumador como un JRPG o esas aventuras con miles de coleccionables y tramas secundarias que te obligan a hipotecar parte de tu vida para completarlas.

Yo, a día de hoy, que araño los minutos de juego de donde puedo, agradezco mucho títulos como Far Cry 4, que no me hacen sentir esclavo del desarrollo, deliciosa esclavitud que en otros tiempos degustaba como una droga amable pero que actualmente no me puedo permitir.

Obra maestra para los fans de la saga, sobresaliente para el aficionado medio del shooter en primera persona y notable alto para la mayoría de jugadores, sean o no aficionados a los tiros.

Los Assassin en la Revolución Francesa

Pocos hechos históricos me parecen más apasionantes que la Revolución Francesa. No fueron las clases de Historia las que despertaron mi interés por este suceso (a pesar de que tuve algún profesor realmente bueno en la materia) sino el libro Historia de dos ciudades, de Charles Dickens. Desde que leí aquella novela, que entró directamente en mi top de favoritas, he imaginado a menudo lo maravilloso que podría ser un videojuego ambientado en aquella época, uno que fuese más allá de la clásica fórmula de estrategia que durante décadas ha reinado en PC.

Pues bien, Ubisoft ha cumplido mi sueño, al menos en parte. ¿Asesinos que juegan un papel decisivo en secesos clave (y violentos) de la historia? Se veía venir. Hay que reconocer que ninguna franquicia encaja tan bien con la Revolución Francesa como Assassin’s CreedDicho y programado, así que aquí tenemos un nuevo capítulo de la saga ambientado en el París de finales del siglo XVIII.

08qor_8vlwc

Esta entrega, la primera para la nueva generación, renuncia al avance numérico y, en vez de recurrir a la uve que tocaba, vuelve a apostillar el título. El resultado es Assassin’s Creed Unity, un juego continuista, lo que no es necesariamente malo, pero que sabe a poco tratándose del primer episodio para PlayStation 4 y Xbox One. Se ambienta en una revolución pero está lejos de suponer otra.

Los problemas de Unity se han criticado ya hasta la saciedad. El más llamativo son los excesivos y delirantes fallos técnicos, errores que denotan que este Assassin’s está mucho peor acabado que los que vieron la luz en PlayStation 3 y Xbox 360. Por otro lado, el defecto más grave en mi opinión es la sensación de estar jugando a lo mismo de siempre pero en un nuevo contexto.

acu-gi-02_147186-660x330

Ambos inconvenientes —los bugs y la repetición por enésima vez de concepto y desarrollo— tienen un origen común, la obsesión de Ubisoft por lanzar una entrega anual de la franquicia. A ese ritmo, por muchos y muy buenos profesionales que trabajen en Assassin’s Creed, el desgaste es inevitable y de poco sirven los parches posteriores para reparar los desperfectos.

Y, a pesar de todo esto, creo que los ataques contra Ubi a causa de Assassin’s Creed Unity han sido excesivos. Puede que el juego no haya cumplido las expectativas y que no suponga ninguna evolución significativa, pero tiene muchas virtudes notables. Se agradecen los toques roleros de mejora y personalización de Arno, el protagonista, el añadido del sigilo intercalado con las mecánicas de acción y parkour y el intento de hacer un modo cooperativo que, si bien no se ha resuelto de forma óptima, puede ser la primera piedra con la que construir algo más interesante en un futuro.

Yo personalmente me quedo con el placer de poder recorrer las calles del maravilloso y turbulento París de 1789. Una pena que el tema revolucionario haya quedado tan sólo como telón de fondo y no tenga apenas importancia en relación con la trama principal.

Dejemos a un lado nuestro espíritu hater y disfrutemos de la libertad, la igualdad y la fraternidad… y de Assassin’s Creed Unity también, claro.

‘Watch Dogs’ y el problema de la narrativa

¿Qué le ha pasado a Watch Dogs para que haya pasado de ser la gran esperanza de la nueva generación, el juego que le hizo a Ubisoft “ganar” un E3, a uno de los lanzamientos más decepcionantes de 2014? No voy a dramatizar, no es un juego horroroso, es largo y puede ser divertido, pero está muy lejos de lo que se esperaba de él.

Los recortes gráficos cayeron sobre nosotros como un jarro de agua fría y las poco pulidas versiones de Xbox 360 y PlayStation 3 no merecen precisamente halagos, pero estas son las críticas sencillas, las que se pueden hacer a simple vista, sin profundizar demasiado en el juego.

watchdogswww

En mi opinión hay un problema mucho más grave que, a diferencia de los fallos técnicos, sí afecta directamente a la diversión: la narrativa. Watch Dogs está muy lejos de tener una trama profunda y emocionante, no hay un desarrollo atractivo hilado mediante personajes interesantes y carismáticos. A la historia le falta gancho. Las misiones se suceden, a menudo de forma monótona, sin que el trasfondo nos importe demasiado. No me disgusta Aiden Pearce, pero tampoco quedará grabado en mi recuerdo como un personaje protagonista memorable.

El problema de la narrativa es relativo. Un videojuego no tiene por qué contar nada. Pac-Man no relataba ninguna historia, ni el Tetris ni Minecraft. Los medios de expresión no tienen por qué adquirir necesariamente una estructura narrativa –en literatura existe la poesía, hay cine experimental…–, pero lo cierto es que la industria del entretenimiento ha convertido el relato en un estándar y la inmensa mayoría de libros, películas y videojuegos cuentan historias.

Watch-Dogs-5225

Watch Dogs no abandona esa premisa, quiere contarnos algo. No es un experimento de laborotorio, no es un sand box inmenso en el que podamos hacer el cabra a lo Goat Simulator pero con la posibilidad de hackear una ciudad entera sin mayores objetivos. No, el título de Ubi obedece a unos cánones tradicionales y no lo hace todo lo bien que debería. No logra destacar.

¿Por qué Bioshock Infinite, aun siendo menos interesante a nivel jugable que el Bioshock original, caló en la gente más de lo que lo ha hecho Watch Dogs? Porque es una maravilla narrativa, que te atrapa incluso cuando flaquea algún otro elemento. ¿Qué más da que se repitan rutinas de acción cuando todo a tu alrededor es apabullante, cuando hasta el más mínimo detalle te está contando algo de ese universo? Esa parte es tan buena, que compensa cualquier carencia, hace que la olvides si es que existe.

Otros ejemplos de excelencia narrativa son The Last of Us, de un nivel cinematográfico sin precedentes y los títulos de Quantic Dream, muy especialmente Heavy Rain, donde la forma de contar las cosas es tan atractiva que casi no vemos los engañosos trucos usados por el señor Cage para atraparnos y atarnos a las tinieblas.

Con un poco de suerte, Ubisoft habrá aprendido la lección como hizo con Assassin’s Creed, otro hype reducido a pufo que sirvió de piedra de toque para una excelente segunda parte que subsanaba la mayor parte de los criticados errores del original. Si se repite la historia, Watch Dogs 2 podría ser un juego muy a tener en cuenta.

La marea final de los Assassins

Del mismo modo que Activision cierra una etapa e inicia otra con Call of Duty: Ghosts, Ubisoft hace lo propio con Assassin’s Creed IV: Black Flag, el punto y final a una de las sagas icónicas de la generación que ya se despide y, al mismo tiempo, la primera incursión de la franquicia en las nuevas máquinas. Aún faltan unos días para ver qué aportan (intuyo que no mucho) las versiones de PlayStation 4 y Xbox One, que se pondrán a la venta el 21 de este mes, pero ya hace semanas que podemos disfrutar de las aventuras de Edward Kenway en PlayStation 3 y Xbox 360.

Assassins-Creed-4-Black-Flag-Animus-Fragments

¿Un gran juego? Indudablemente, aunque no perfecto. Assassin’s Creed IV: Black Flag es el proyecto de fin de carrera de Ubi, la obra en la que la compañía ha volcado todo el saber acumulado desde el errático primer capítulo hasta el día de hoy. Lo bueno de esto es que el resultado es sólido, vistoso y atractivo a nivel jugable, lo malo es que se siente como algo ya demasiado conocido y poco sorprendente.

Hay un problema más, quizá la confianza en la popularidad que ha adquirido la franquicia y que ha hecho que, en esta ocasión, la trama —tradicionalmente uno de los puntos fuertes de la serie— haya flaqueado un poco, aunque no tanto como para repudiar el juego como he escuchado a muchos hacer.

El espectáculo merece la pena. Las batallas navales son impresionantes. Si bien se acaban haciendo un poco repetitivas, en las primeras tomas de contacto son capaces de asombrarnos de esa forma en que sólo los videojuegos pueden hacerlo.

349929

El mar, la frondosa jungla, las ciudades del Caribe, llenas de vida, sirven de hermoso escenario para una aventura de piratas en el siglo XVIII, un apasionante momento de la historia que la ficción se ha encargado de enriquecer hasta convertirlo en uno de los subgéneros más atractivos tanto en en la literatura como en el cine.

Yo, que me enamoré del joven Jim Hawkins, del carismático Long John Silver y de aquella misteriosa isla que ambos fueron a buscar, ¿cómo no voy a disfrutar con este fantástico Black Flag? Al fin y al cabo, la vida pirata es la vida mejor, y eso es lo que nos permite experimentar este Assassin’s Creed IV.

Sí, como en la tercera entrega, se echan de menos las bellas y grandes construcciones por las que escalar, pero démosles tiempo. Estoy convencido de que el primer Assassin’S Creed exclusivo de la nueva generación abandonará América y nos llevará hasta algún emocionante y sorprendente enclave histórico.

¿Habéis probado Assassin’s Creed IV?, ¿qué os ha parecido?

El año que Ubisoft ganó el E3

Todos los años, tras las conferencias de las tres grandes compañías (Microsoft, Sony y Nintendo), es habitual discutir sobre quién “ha ganado” el E3. Es una tradición. Sin embargo, en esta ocasión se ha producido algo curioso: debido al bajo nivel que han demostrado las first parties, casi todo el mundo está de acuerdo en que las ganadoras, las que han mostrado material más suculento, han sido las third parties, muy especialmente Ubisoft, que se ha convertido sin que nadie lo esperase —yo creo que ni ellos mismos se lo creen— en la gran revelación de la feria.

Son varios los factores que han llevado a esta unanimidad a favor de Ubisoft:

– Las decepciones de las first parties: Aunque con perspectiva no parece tan decepcionante, la conferencia de Microsoft no fue arrolladora. Tuvo momentos buenos, sí, pero casi siempre protagonizados por otras compañías. El contenido propio potente quedó limitado a Halo 4 y un par de teasers. La charla de Sony mantuvo un nivel correcto con un único punto brillante, cuando se mostró The Last of Us, ya que de Beyond tan solo enseñaron una cinemática (aun así, ahora mismo diría que de las tres grandes fue la más solvente). La conferencia de Nintendo… fue un desastre.

– Ubisoft se coló en todas las conferencias: La compañía gala no solo fue capaz de elaborar una gala amena e interesante sino que se convirtió en la estrella invitada de todas las demás. En la conferencia de Microsoft mostró una buena cantidad de suculento contenido in game de Assassin’s Creed III. En la conferencia de Sony sorprendieron con las batallas navales que habrá en ese mismo título y revelaron la entrega exclusiva para PS Vita, protagonizada por un personaje femenino. En la conferencia de Nintendo, Ubisoft dio la imagen más solvente de la gala gracias a Rayman —que luce estupendamente—, Zombi U —la esperanza hardcore, que espero no acabe convirtiéndose en un nuevo Red Steel—, y la confirmación de AC III para Wii U.

– El poderío de Assassin’s Creed: En el punto anterior ya lo he dejado bastante claro. Ubisoft estuvo en todas las conferencias y en todas hizo acto de presencia Connor, el nuevo héroe de la saga. Me parece muy loable que la compañía haya sabido reconducir esta franquicia desde un primer título algo engañoso en cuanto a calidad hasta esta joyita que ya suena como uno de los mejores juegos de la temporada. Desde que lo vi por primera vez, este Assassin’s Creed no ha parado de darme cada vez mejor feeling.

– La reducción de contenido casual: A diferencia de los últimos (demasiados) años, la presentación de Ubisoft no estuvo plagada de jueguecillos tontos o de segunda categoría. Lejos han quedado los tiempos, gracias a Zeus, en los que las mascotillas, los Imagina ser, los minijuegos y otras baratijas por el estilo ocupaban gran parte de la gala de la compañía. En esta ocasión, las estrellas eran otras: Far Cry 3, Splinter Cell, Rayman, Assassin’s Creed y…

Watch Dogs, la gran sorpresa: Nadie se esperaba esto, una nueva IP. Ubisoft estaba demostrándole al mundo que es posible acaparar toda la atención del sector sin necesidad de recurrir a una franquicia o un personaje manido. Primero vino el desconcierto, después la incredulidad, luego elasombro y por último la euforia de un público que ya se había enamorado de Watch Dogs, un sandbox a lo GTA protagonizado por un tipo capaz de hackear todos los dispositivos del entorno. El nivel técnico era tan elevado que muchos  pensaron que estábamos ante el primer exponente de una nueva generación. Nada más lejos de la realidad. Aunque lo que se vio corría en PC, estamos ante un juego para las actuales plataformas. Excelente presentación, inmejorable forma de acabar una conferencia más que satisfactoria.

¿Qué opináis del revuelo que ha generado Ubisoft en este E3?

Assassin’s Creed III, mejorando lo pasado

Muchos dudaron de Ubisoft cuando se supo que el capítulo 3 (que no la tercera entrega) de Assassin’s Creed estará ambientada en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos. Los fans esperaban otras localizaciones: la antigua China, Egipto, el Japón feudal, la Revolución Francesa… Yo no esperaba nada, quizá por eso y por el hecho de que la Revolución Americana me parece una época poco explotada en los videojuegos, la idea me pareció adecuada desde el principio.

Cierto es que, como a tantos otros, me surgieron algunas dudas: ¿dónde iban a quedar las grandes ciudades de otras entregas, las urbes monumentales y las escaladas a colosales construcciones?, ¿cómo iba a encajar esta nueva entrega con la trama de los templarios? La semana pasada, Ubisoft reunió a la prensa en sus oficinas de Madrid para resolvernos estas y otras dudas mediante un primer contacto con el juego.

La demostración fue pasito a pasito. Uno de los guionistas del juego, Matthew Turner, fue contándonos las sucesivas etapas del desarrollo y enseñándonos vídeos e ilustraciones que mostraban diversos aspectos del juego que iban desde la idea inicial de Assassin’s Creed III hasta la animación del nuevo protagonista, Connor (de padre inglés pero criado por indios mohicanos), o el diseño de los personajes (entre los que se encuentran figuras históricas como Benjamin Franklin o George Washington).

Tras los prolegómenos, que dejaron un muy buen sabor de boca, llegó la hora de ver un vídeo real del juego. No solo no decepcionó sino que dio una impresión inmejorable, con una aventura que respeta el espíritu de la saga pero que al mismo tiempo le da un acertado giro que produce la sensación de estar ante algo nuevo, mucho menos continuista.

Los cambios son evidentes desde el principio. En primer lugar vemos que hay grandes espacios abiertos que obligan a Connor, para pasar desapercibido, a subir por los árboles, saltar de rama en rama con una agilidad que ya quisiera Tarzán y trepar por superficies rocosas a lo Ethan Hunt.  Volverán también los caballos, momentos de galope que suponen una reminiscencia de aquella primera aventura protagonizada de Altair.

No faltan las ciudades, Boston y Nueva York, y los edificios por los que escalar (algunos pueden incluso atravesarse). La vida que muestran estos centros urbanos es impresionante, con decenas de personajes (humanos y animales) moviéndose e interactuando en la pantalla al mismo tiempo (vendiendo, comprando, cortando madera, transportando objetos, robando, etcétera).

Me quedé con ganas de ver cómo podemos interactuar nosotros con ellos. ¿Podremos atrapar al ladrón que le roba una manzana a la vendedora? Supongo que sí, pero habrá que esperar un poco más para verlo. Y, ¿hasta qué punto viven los ciudadanos “sus propias vidas”?, ¿tendrán complejos patrones de acción o todo se limitará a unos cuantos bucles cortos pero muy vistosos y efectistas?

Cuando nos metemos en una batalla, el número de personajes en pantalla puede superar el millar. Dos bandos, cañonazos de un lado y del otro, ráfagas de disparos… y Connor metido en medio, tratando de sobrevivir y cumplir su misión en medio del caos que provoca la guerra.

Aparte de la acción que tiene lugar en el siglo XVIII, Assassin’s Creed será la entrega que más tiempo nos permitirá jugar con Desmond, aunque aún no está claro cuál será el papel del único personaje del juego que vive en el presente.

Puede que algunos echen de menos al carismático Ezio, pero intuyo que no tardarán en cogerle cariño al nuevo héroe. Lo descubriremos en octubre.

Ezio, no es el mejor momento

Durante los últimos años, Assassin’S Creed se ha convertido en uno de las franquicias habituales a la par que más deseadas de la temporada navideña. En 2011, la gallina de los huevos de oro de Ubisoft (Rabbids aparte) no falta a su cita anual. Sin embargo, este año el panorama es un pelín más complicado.

El recién lanzado Assassin’s Creed Revelations es un buen juego. Quizá cualquier otro año habría estado entre los más deseados, pero en esta ocasión se topa con dos obstáculos casi infranqueables, uno propio y otro externo. El primero es el relativo estancamiento de la saga. Tras aquella primera aventura que se convirtió en el paradigma del hype, Ubi supo enmendar sus errores y acrecentar considerablemente la calidad de las entregas posteriores.

Assassin’s Creed 2 y Assassin’s Creeed: La Hermandad demostraron que, con unos cuantos retoques y algo de mimo también en el desarrollo y no sólo en la parte técnica, la franquicia tenía potencial. El inconveniente, por llamarlo de algún modo, ha llegado con el conformismo, con el continuismo que hace que este cuarto capítulo, Revelations, no logre sorprender.

El título no decepciona, pero su mayor atractivo se limita a la trama. En esta ocasión, Ezio, Desmond y Altair se reparten el protagonismo y, poco a poco, vamos descubriendo sus vínculos y algunos enigmas de la historia que hasta el momento no habían sido revelados. El atractivo del guion es motivo más que suficiente para disfrutar de Assassin’s Creed, pero tal vez se echa de menos más novedades jugables, especialmente en un año como este en el que la competencia es dura.

He aquí la segunda dificultad a la que se enfrenta Revelations. Aunque al inicio de este “curso escolar” parecía que lo único que íbamos a ver era un chorreo de secuelas poco innovadoras, lo cierto es que nos hemos topado con un último trimestre del año muy potente. El nuevo título de Ubisoft tiene que verse las caras con una gran cantidad de poderosos rivales como Batman Arkham City, cuidadísimo hasta el último detalle, la nueva entrega del siempre superventas Modern Warfare, el acalmado Skyrim, cien veces nombrado obra maestra; Uncharted 3 y su estilo cinematográfico; Dark Souls, sorprendente y endiabladamente difícil; o Battlefield 3 y Saints Row: The Third, que han conseguido captar más interés que sus capítulos previos.

Yo diría que incluso los nuevos Mario y Zelda perjudican ligeramente a Assassin’s Creed, no como competencia directa -que no lo son- pero sí en cuanto a atención mediática. No quiero ser injusto. Assassin’s Creed sigue teniendo un gran atractivo y es seguro que venderá bien estos meses. Lo que me parece más complicado es que iguale las cifras de sus predecesores.

Un imprescindible para los seguidores de la saga, una buena opción para el resto de jugones. Este año no podemos quejarnos, tenemos cantidad y calidad entre la que elegir.

Los Rabbids, en plan gremlin ‘chungo’

Uno de los videojuegos que más me ha divertido y llamado la atención durante los días del pasado y poco sorprendente E3 ha sido precisamente uno de la aún inexistente Wii U. Estoy hablando de Killer Freaks from Outer Space, un juego de acción en primera persona que nos propone sobrevivir en un Londres postapocalíptico invadido por criaturas del espacio exterior.

La gracia del asunto es que los alienígenas no son monstruos mazados con armas devastadoras, ni bicharracos come-Ripleys ni cazadores interestelares con efectivos sistemas de camuflaje. Aquí los extraterrestres son una versión violenta y sanguinaria de los tarados Rabbids de Ubisoft, una especie de cruce entre conejo del espacio exterior y gremlin en estado ‘malrollista’.

Mientras que en invasiones anteriores los famosos conejitos se limitaban a plantear minijuegos descabellados, ahora se preparan para imponer la supremacía de su raza por la fuerza. Con esta excusa argumental y un estilo muy de peli de serie B, Ubisoft está preparando un shooter exclusivo para Wii U que probablemente intente explotar las funciones del ya famoso controlador con pantalla táctil.

Lo mostrado en el E3 indica que los movimientos realizados con el mando servirán para dirigir los movimientos del personaje, aunque aún es pronto para asegurar que ésta será su forma definitiva, ya que el título se encuentra en una tempranísima fase de desarrollo (los gráficos de momento dicen más bien poco) y es probable que Ubisoft decida implementar nuevas funciones a medida que se acerca la fecha de lanzamiento. El mando, insertado en el Wii Zapper, por ejemplo, podría hacer las veces de mira con la que apuntar incluso fuera de la pantalla.

La intención de la compañía es que Killer Freaks from Outer Space vea la luz en 2012, a poder ser al mismo tiempo que la consola. No es mala idea. Eso garantizaría una buenas cifras de ventas iniciales. A mí, de momento, la idea me parece simpaticona pero tienen que mejorar muchas cosas en este año y medio de desarrollo que les queda por delante.

¿Os gusta esta versión macabra de los Rabbids?

 

Momento vergonzante del día II: Los pitufos bailongos

Casi se me caen los ojos al ver esto. ¿Qué ha hecho Papá Pitufo para merecerse semejante afrenta?, ¿un videojuego de baile de Los Pitufos?, ¿por qué? Tenía cierto sentido hacer algo de este estilo con Alvin y las ardillas, que es más musical… y aun así fue una gran basura. No tiene ningún sentido ni ninguna decencia moral hacer esto con la obra del gran Peyo. Peor aún, justo ahora el género empieza a estar casi tan quemado como los juegos de guitarra/micro/batería.

En fin, de momento es sólo una filtración de imágenes e información, pero no creo que la noticia tarde en ser confirmada. Las capturas las podéis ver en este post y la información revelada es la siguiente: el videojuego se llamará Smurfs Dance Party, contará con un repertorio de canciones pop de todas las épocas (Jackson 5, Katy Perry o Selena Gomez, entre otros), estará a cargo de Ubisoft y saldrá a la venta el 26 de julio. Ya sabéis a quién ponerle las velas negras.

El hecho de que este verano vaya a estrenarse la película (tampoco me apasiona la idea de aventuras pitufas en Manhattan) le da aún más credibilidad a la existencia de este blasfemo proyecto.



Un juego subidito de tono para Wii

Puede que a algunos os parezca algo vieja esta historia, pero es que justo cuando pensaba publicarla tuve que marcharme de viaje y la dejé guardada en el tintero. Esto hablando del lanzamiento de We Dare, un videojuego para adultos de Ubisoft que verá la luz en Wii. Sí, podríamos meter tono erótico y Nintendo en la misma frase… más o menos.

El asunto es bastante raro y contradictorio: mientras que el anuncio utilizado para promocionar We Dare es algo “picantón” (que diría mi abuela), la calificación del videojuego es para “adultos” mayores de 12 años. ¿Cuál es la información que más nos acerca a la realidad?

Basta con ver un solo pantallazo del juego para darnos cuenta de que el dato al que debemos hacer caso es a la calificación PEGI. En realidad, el título no es más que una colección de 40 minijuegos simplones, nada muy diferente a lo que podemos ver en Wii Party, Wii Play y otros por el estilo. El punto calentorro lo ponen, en teoría, no las temáticas de las pruebas sino las mecánicas que debemos emplear para superarlas: morder el mando al mismo tiempo que otro jugador/a, dar azotitos en el culo o hacer un striptease.

No hace falta ser un genio para darse cuenta de que estas propuestas pueden sustituirse sin mucha complicación por otras formas de control más convencionales y nada subidas de tono. Del mismo modo, títulos como el inocente y casto Wii Party pueden convertirse en videojuegos porno si nos ponemos a darle una vuelta tórrida a los sistemas de control.

En definitiva, que Ubisoft se ha quedado a medias tintas. La compañía ha desarrollado un juego para todos los públicos pero dándole un toque sexual que no satisfará ni a los adultos (que preferirán algo erótico de verdad) ni a los chavales, más que nada porque la elección del tono de la campaña publicitaria ha hecho que muchos distribuidores se echen para atrás. Sólo llegará a Europa.

¿Le daríais una oportunidad a este juego?, ¿creéis que tiene posibilidades como entretenimiento erótico?