BLOGS
20 hit combo 20 hit combo

Thank you Mario! But our princess is in another castle! Toad (Super Mario Bros.)

Entradas etiquetadas como ‘minijuegos’

De las torturas de la mitología griega, el arte, el humor y el desarrollo de juegos en Flash

La semana pasada, ante la sequía informativa en el sector, dediqué bastante tiempo a buscar curiosidades: vídeos divertidos, webs ingeniosas, buenos juegos indies… No tuve mucho éxito salvo por una honrosa excepción que ha logrado fascinarme durante días: el trabajo de Pippin Barr, un artista que basa la mayor parte de su trabajo en los videojuegos.

Una referencia a la mitología griega, una de mis grandes pasiones, fue la que me llevó hasta la página web de Barr. En concreto, lo primero que descubrí fue un juego en Flash, Let’s Play: Ancient Greek Punishment, que nos invita a enfrentarnos a algunas de las más conocidas torturas de los mitos helenos: la roca de Sísifo, el hambre y sed eternas de Tántalo, el tonel sin fondo de las Danaides y el águila de Prometeo.

A estos cuatro mitos se añade una quinta prueba basada en una de las paradojas del filósofo Zenón. Las cinco pruebas, imaginadas con mucho acierto usando sencillos gráficos que recuerdan a la mítica Atari 2600, son absolutamente fieles a las historias a las que hacen referencia, es decir, no hay forma de superarlas. El juego recrea castigos eternos mediante desarrollos igualmente infinitos. Es imposible probarlos sin esbozar una sonrisa. Son ingeniosos, divertidos, brillantes…

A raíz de dicho juego comencé a navegar por la web de Barr, saltando de juego en juego, de dibujo en dibujo, de texto en texto. Toda su obra ha hecho que vuelva a reflexionar sobre la controvertida relación entre arte y videojuegos. Hace ya más de tres años que escribí sobre este asunto y mi opinión no ha variado apenas desde entonces. Sin embargo, los trabajos de este artista me han mostrado nuevas formas de ver el vínculo entre ocio interactivo y creación artística.

Su estilo se caracteriza por la búsqueda de originalidad estética, el uso de conceptos básicos del desarrollo de videojuegos llevados al extremo y un sentido del humor muy particular que, mezclado con todo lo anterior, a menudo desemboca en la reducción al absurdo.

Fruto de este excéntrico cóctel han surgido juegos como The Artist is Present (en el que debemos esperar varias horas reales de cola en el MoMA de Nueva York para vivir una experiencia basada en hechos reales), un Dance Dance Revolution de 6 bits en el que podemos intentar derrotar a Zorba el griego en un duelo de sirtaki, Trolley Problem ( que plantea un experimento ético y filosófico) y All’s Well That Ends Well (un imposible, facilísimo, delirante juego de naves con infinitos niveles).

Tened cuidado porque, aunque casi todos los juegos son imposibles o disparatadamente largos, acabaréis dedicándoles unos cuantos minutos más de la cuenta. Aparte de probarlos, os recomiendo que leáis los textos que publica Barr en su blog, donde explica las motivaciones que le han llevado a desarrollar cada una de sus obras y plasma sus ideas y reflexiones sobre la creación de videojuegos.

Espero que os entusiasme tanto como a mí.

Del Corazones en Internet al Texas Hold’em

Años hace ya que, para pasar los ratos libres mientras esperaba a que llegase una hora determinada, le dedicaba mi tiempo al mítico Buscaminas. Después llegó el Solitario y también el Pinball de Windows, al que le dediqué horas y horas mientras escuchaba la radio.

Una vez que Internet se convirtió en parte fundamental de mi vida, Pinball, Solitario y Buscaminas nada tuvieron que hacer contra el Reversi y, sobretodo, el Corazones en Internet. Tan sólo el hecho de jugar en línea le daba a los juegos una dimensión de la que los pasatiempos offline carecían.

En el Corazones tan sólo conoces la nacionalidad de los oponentes (alemán, inglés, francés…), más que suficiente para encender el espíritu patrio de cualquiera y hacer algún que otro comentario políticamente incorrecto ya que, en homenaje al genial musical Avenue Q (os lo recomiendo), hay que admitir que “todos somos un poco racistas”… Menos mal que el chat sólo permite enviar mensajes predeterminados.

Podría decirse que estos pequeños juegos de Windows fueron el germen de lo que ahora algunos llaman “Social Games”. No son pocas las plataformas en las que encontrar este tipo de juegos, desde Facebook, con sus Mafia Wars, Farmville o CityVille, hasta portales como Mundijuegos, una plataforma que conocía desde hace tiempo pero a la que hasta ahora no le había dedicado mucho tiempo.

La colección de juegos va desde el clásico Bingo hasta multitud de juegos de cartas (Chinchón, Mus, Chúpate 2, Cinquillo…) hasta las Damas, el Ajedrez o un Minigolf. ¿Mis favoritos? El Pictiomátic (siempre me gustó el Pictionary), el Guerra Naval (que me produce recuerdos nostálgicos del Hundir la flota) y el Texas Hold’em (tengo temporadas que me da por viciarme al póker).

El problema de estos juegos es que, precisamente por su componente social, quedan lejos de limitarse a un entretenimiento momentáneo. No han sido pocas las veces que he dejado de hacer otra cosa o he llegado tarde a algún sitio por echar “una partidilla más”. Aviso a navegantes: ¡Cuidado, que engancha!

¿Eres el que más sabe de videojuegos del mundo?

Sé que ya lleva semanas pululando por Internet, pero es que no puedo dejar de jugarlo. Estoy hablando de Geek Mind, un juego flash de Kongregate que es todo un reto para cualquier aficionado a los videojuegos. ¿Crees que tienes una vasta cultura sobre el mundillo? Pues este juego te reta a que lo demuestres: en pantalla se muestra una imagen de un juego y tú debes escribir el título. Así de sencillo y así de adictivo.

Cada acierto da puntos y segundos. Además, la dificultad va aumentando (en cada nivel te dan menos segundos por acierto que en el anterior). Tened en cuenta que el juego acepta los nombres estadounidenses de los juegos, así que ojo con títulos como Brain Training o Story of Thor. Vais a ver juegos de todas las épocas y géneros. He de reconocer que a mi los indies se me atragantan un poco.

Jugad y decidme… ¿qué puntuación máxima habéis logrado? Yo me he quedado en 58300 (nivel 240 o así, creo),

¿Nos echamos un mus online?

Hace unas pocas semanas 20minutos.es estrenó una nueva y flamante sección de mini juegos que vino a sustituir a la colección de pasatiempos en flash que existía hasta entonces. Para garantizar la calidad del producto se recurrió a los chicos de OPQA, unos expertos en la materia que llevan creciendo en Internet desde el año 2003.

He de reconocer que cuando me dispuse a probar el servicio, tenía bastantes reservas, pero sinceramente os digo (por muy publicitario que pueda sonar) que me sorprendió para bien. La oferta, que va creciendo poco a poco, la conforman actualmente 15 juegos de cartas y de mesa clásicos en versión online: la escoba, el parchís, el bingo, el chinchón, el billar, el dominó, el ajedrez…

Sinceramente, soy incapaz de encontrarle la gracia a eso de jugar a la oca online. Si ya tiene poco interés en un tablero físico, con un dado virtual y jugando a través de Internet resulta casi ridículo. En cambio, juegos como el mus, el pinta monas (unas especie de Pictionary) y el cruza letras (una especie de Scrabble) son un auténtico pique. Son tan adictivos como sus versiones físicas, pero tienen la ventaja de que no hace falta esperar a que se celebre una reunión familiar o de amigos para jugar. Te conectas, te metes en la sala correspondiente, buscas competidores y… ¡a jugar! (como decía Joaquín Prat).

Esta nueva sección de minijuegos es totalmente gratuita si entramos como invitado. En caso de registrarnos existen ventajas como la posibilidad de crearnos un avatar personalizado que nos identifique. A mí esto me da un poco igual, la verdad. Más atractivas me parecen las opciones de chat y foros que permiten conocer gente, entablar amistades y crear una comunidad de jugadores. En el poco tiempo que llevo usando este servicio ya he visto colaboraciones desinteresadas, felicitaciones de cumpleaños, charlas de los temas más variopintos e incluso una quedada real en Madrid.

También existen ránkings de jugadores (uno general y otro específico para cada juego) que se establecen por puntos y no por nivel, lo que contribuye a fomentar la competitividad y, por ende, la adicción. Aunque para muchos lo más atractivo serán los torneos, competiciones en las que es posible ganar premios tales como una Nintendo DSi, un iPod Shuffle o una cámara de fotos Sony Cyber-shot.

¿Conocíais ya estos juegos?, ¿qué os parecen?

Hacer El Bruto está de moda

Hace algunas semanas descubrí El Bruto, un minijuego online de lo más curioso en el que no hay que hacer absolutamente nada, todo depende del azar. El jugador tan sólo debe crearse un personaje, un luchador que podrá participar cada día en tres combates (seis combates la primera vez).

Las estadísticas (fuerza, agilidad y velocidad) son completamente aleatorias y también el desarrollo de los combates. Una vez que se sube de nivel, el azar decide las mejoras de tu personaje, que pueden ir desde una simple mejora de las características hasta la adquisición de armas, habilidades especiales o incluso mascotas.

El caso es que, con esa simpleza, el juego está adquiriendo gran popularidad en Internet. Desde hace más o menos un mes no paro de ver enlaces al juego en foros, en YouTube e incluso en los comentarios de este blog. Yo ya estoy enganchado, más que nada por la curiosidad de ver qué es lo próximo que me darán cuando suba de nivel. Por eso y por el simpaticón diseño de El Bruto.

Aquí os dejo un enlace egoísta, ya que al pinchar en él crearéis un luchador que será alumno del mío, lo que me permitirá ganar experiencia. Todo aquel que pinche en el enlace de vuestro Bruto será a su vez alumno vuestro. Os presento a Kenny Masters (la referencia es obvia):

http://kenny-masters.elbruto.es/

El caso es que me he puesto a investigar un poco sobre quiénes están detrás de El Bruto y me he topado con Motion Twin, una empresa francesa que desde 2001 se dedica a la creación de páginas web de juegos, juegos muy buenos he de decir o, al menos, muy adictivos y de diseño muy cuidado. Todos ellos presentan elementos en común, como la posibilidad de progresar, de conseguir mejoras mediante un límite de acciones diarias.

Ya he probado algunos de ellos… y también me han enganchado. Uno de ellos es Naturalquimia, un juego de puzle en el que debemos combinar elementos iguales para conseguir otros nuevos y así obtener recetas e ingredientes que echar al caldero de alquimista. También me ha parecido muy interesante Alpha Bounce, una original mezcla de Arkanoid y RPG. Por último, le he dado una oportunidad a Dinoparc, una especie de Pokémon en el se pueden cumplir misiones, comprar objetos, luchar contra otras criaturas…

También he visto (de los que hay traducidos al español), aunque aún no les he dedicado mucho tiempo, la web Kado Kado (donde se recopilan decenas de minijuegos), el Dino RPG, Myminicity y Hammerfest.

¿Habéis probado alguno de ellos?, ¿qué os parecen?

NOTA: Dado el nivel de popularidad que estaba alcanzando El Bruto, creo que era una buena idea dedicarle un post. Eso sí, puesto que ya he escrito sobre él y os podéis publicitar aquí todo lo que queráis, seré mucho más radical con el spam en comentarios de otros post. Por cierto, comprendo a los que no os gusta, es normal, pero os recomiendo que probéis Naturalquimia o Alpha Bounce. Tienen más chicha.

Rhythm Heaven, música celestial

Un buen amigo, el que asistió a la pasada Game Developers Conference, el que puso su granito de arena en el videojuego español War Leaders: Clash of Nations, el que hizo la caricatura que acompaña a este blog desde el principio, ese buen colega me ha traído de San Francisco el adictivísimo Rhythm Heaven.

Desde hace un par de días soy incapaz de soltar este juegazo de Nintendo DS del que seguro que muchos ya habíais oído hablar. Rhythm Heaven ofrece una colección de minijuegos basados, como su nombre indica, en el ritmo. Cada prueba presenta una original situación que invita a utilizar el puntero sobre la pantalla táctil siguiendo una melodía determinada.

El caso es que, de primeras, el juego me produjo (y aún me produce a veces) sentimientos encontrados. Por un lado es original, los gráficos son sencillos pero desenfadados y simpaticones, la música es pegadiza… Vamos, que podría considerarse un dignísimo heredero de mi adorado Wario Ware Touched!.

¿Dónde está la pega entonces? Pues me temo que en mí, en mi escasisímo sentido del ritmo, una carencia que me lleva a la desesperación. Cuando en una aventura surge de la nada un minijuego de ritmo, me dan ganas de tirar la toalla. Por ejemplo, en uno de mis juegos de culto, Breath of Fire II, lo conseguí absolutamente todo… salvo pasarme una prueba en la que había que repetir una secuencia musical tocando unas campanas. ¡Imposible!

Imaginad entonces lo que significa para mí un videojuego en el que lo principal es el ritmo. Me saca de quicio, sí. Aunque si soy algo aparte de arrítmico, eso es competitivo y cabezón. Todo se puede mejorar, y los progresos que estoy consiguiendo en Rhythm Heaven lo demuestran. Si el juego fuese un coñazo, probablemente habría desistido, pero os aseguro que es de lo más divertido que he probado en Nintendo DS desde hace mucho (la prueba del matamarcianos es un vicio tremendo).

Rhythm Heaven, heredero de un lejano Rhythm Tengoku de Game Boy Advance que nunca salió de Japón, está metiéndose en el bolsillo a la crítica internacional. Sirva de muestra la notaza que le han otorgado en IGN, nada más y nada menos que un 9 sobre 10.

Si os gustan los títulos musicales y/o los minijuegos, os lo recomiendo encarecidamente. Eso sí, toca esperar un mesecito. No verá la luz en Europa hasta mayo.

Minijuegos de gran calidad

Hace un mes os hablé de la inauguración de una nueva sección en 20minutos.es en la que recomendamos un pasatiempo online gratuito cada día. El caso es que, a raíz de esta iniciativa, me he enganchado a las páginas de minijuegos y he quedado gratamente sorprendido por la tremenda calidad de algunos títulos.

Nunca me había aficionado a los minijuegos. Antes, siempre que quería entretenerme unos minutos con el PC, tiraba del Buscaminas, del Corazones o del Pinball de Windows, como mucho probaba algún jueguecillo que me hubieran recomendado. Ahora, he descubierto auténticas joyas en Internet. Os comento las que más me han gustado:

Grow Games: Todo un descubrimiento. Sé que son viejos, alguna vez los había visto e incluso los había probado sin poner demasiado interés en comprenderlos. Ahora que los he redescubierto, no he parado hasta completarlos todos.

Consisten en seleccionar una serie de elementos en un orden determinado. Cada nuevo elemento afecta a los anteriores de diferentes formas y los hace evolucionar, pero sólo existe una combinación correcta que permite que todos los componentes del puzle lleguen al nivel máximo.

Los reyes de este género se llaman Eyez Maze, autores de los mejores Grow Games, además de otros minijuegos. Sus creaciones son inteligentes y poseen un diseño increíblemente imaginativo y carismático. Lo mejor para que lo comprendáis es que lo probéis. Mis favoritos son Grow Island, Grow Cube, Grow RPG y Grow Ver. 3, aunque podéis encontrar muchos más en la web de Eyez Maze.

Samorost: Éste es el título de una aventura gráfica de apuntar y clicar con el ratón, muy sencilla pero tremendamente bien hecha, con unos gráficos muy espectaculares y obstáculos muy bien planteados. Desarrollado por Amanita Design (nominados para múltiples premios, como los Bafta, y diseñadores de juegos para clientes tan importantes como Nike o la BBC), Samorost ya tiene algunos añitos. Samorost 2, su secuela, también se puede jugar gratis, aunque deja la historia a medias. Los capítulos que completan el juego se venden por 5 dólares. Amanita Design trabaja ahora en Machinarium, un ambicioso proyecto que seguirá los pasos de Samorost.

The Space Game: Obra de The Casual Collective, este juego de estrategia especial es un auténtico vicio. El objetivo es construir estructuras en torno a una estación solar (o varias) que permitan extraer energía de los asteroides, acumular recursos e ir amentando y mejorando las infraestructuras: desde almacenes de energía, hasta estaciones de reparación, armas láser y lanzamisiles que sirven de defensa contra los ataques enemigos. Si os mola la estrategia, este juego os gustará seguro.

Gravitee: Un fantástico juego de golf espacial en el que, sólo usando el ratón, debemos hacer que la pelota atraviese un aro. La gracia está en el uso de la física y la gravedad, ya que los lanzamientos son de planeta a planeta, cada uno con una masa diferente y, por tanto, distinta fuerza de atracción. Hay que tener cuidado con los soles. Conseguir las medallas de oro es todo un reto (a mçi me faltan las dos últimas) y las de platino ya no digamos.

Juegos artísticos: Me encantan los pasatiempos que tienen un gran componente artístico. Mi último descubrimiento fueron Music Catch y Music Catch 2, dos bellas experiencias musicales en las que el juego (de mecánica simplísima) no es más que una excusa para relajarnos mientras escuchamos las hermosas piezas de piano que dan sentido a estas joyitas. También me entusiasmó Falling Sand Game, un entretenimiento sin ningún objetivo más allá que el de experimentar con diferentes sustancias: agua, arena, fuego, cera… Con ellas se pueden dibujar formas, hacer mezclas, etcétera.

Seguiré probando minijuegos, aunque el “mini” se queda pequeño para algunas maravillas que pululan por ahí. A ver si les pillo el punto por ejemplo a los juegos de escape, que no me acaban de convencer. Os vuelvo a hacer la propuesta que os hice hace un mes:

Si tenéis sugerencias interesantes y conocéis minijuegos que os gustaría destacar, os escucharé encantado. Haré todo lo que esté en mi mano para que aparezcan publicados en la sección de pasatiempos diarios.

Entretenimiento en flash y viaje a la tierra del sol naciente

Hoy salgo de viaje para Japón, cortesía de Sega, para ver en exclusiva durante esta semana cómo trabajan en sus oficinas de Tokio y echarle un ojo a algunos de los lanzamientos más potentes que están desarrollándose allí.

Con el estrés y los nervios y los preparativos del viaje, este fin de semana he estado bastante desenganchado de los videojuegos. He leído por ahí que habrá un tema de God of War II para Guitar Hero III, que la organizadora del E3 ha sufrido un nuevo abandono, que Nintendo no estará en Leipzig… Pero jugar, poca cosa.

La noche eurovisiva del sábado eché un Scene it! con los colegas y ayer domingo le dediqué un buen rato a un jueguecillo en flash que os recomiendo que probéis.

Se llama WTF!?, está inspirado en el World of Warcraft y es de esos pasatiempos que acaban haciendo que pases horas muertas delante del ordenador.

Es un juego de acción de avance lateral con toques de RPG (misiones, equipo, magias…) y mucho sentido del humor. Junto a las miles de referencias al WoW aparecen Freud, Marx o Super Mario entre otros.

Aprovechad que este mayo está siendo muy lluvioso y dadle una oportunidad al juego desde la cómoda silla de vuestro escritorio. Seguro que pasáis un buen rato.

Sayonara!

Para echar un par de minutos

Hace unos días me recomendó un amigo (un saludo, Nefe) que probase un pequeño jueguecillo llamado Teewars.

El juego, que puede descargarse totalmente gratis, es una mezcla entre los simpáticos Worms y el multijugador de shooters como Unreal Tournament (salvando las distancias, por supuesto) protagonizada por unas bolitas que recuerdan a Kirby.

El resultado es un título online superdinámico con partidas en las que decenas de muñequitos saltan de un lado para otro tratando de aniquilar a los demás sin ser aniquilados.

Los controles son sencillísimos, utilizando sólo el ratón y unos pocos botones puedes saltar, utlizar un gancho y usar mazas, rifles, lanzagranadas… No se tarda prácticamente nada en pillarle el tranquillo.

Desde luego, este juego no va a hacer historia, pero es una buena opción para pasar el rato cuando tienes unos minutillos “muertos”. Una buena alternativa al buscaminas, el solitario, el pinball o el corazones online de Windows (al que, he de reconocer, estuve muy enganchado durante un tiempo).

También me recomendaron recientemente Ikariam, un juego de estrategia gratuito del que he oído muchas bondades. Eso sí, en este caso no vale con echarle un ratillo. Como buen exponente del género, Ikariam requiere un considerable número de horas de dedicación.

¿Qué otros juegos y minijuegos gratuitos recomendáis?, ¿cuál es vuestro favorito?