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E3 2013: Microsoft se cura las heridas a base de juegos y más juegos

10 junio 2013

Muy interesante el arranque de este E3 con la conferencia en la que Microsoft parece haber decidido darle un lavado de imagen a la hasta ahora impopular Xbox One. El evento me ha producido impresiones encontradas, me ha encantado como presentación pero me sigue pareciendo que lo visto no justifica una nueva generación de consolas, una nueva remesa de dispositivos que sólo apreciarán los jugadores tradicionales.

El show en sí ha sido prácticamente perfecto. Microsoft ya se deshizo de los puntos controvertidos en el adelanto de hace algunas semanas, por lo que en esta ocasión ha podido centrarse en lo que de verdad importa, los videojuegos. Mientras que en los últimos dos o tres años, la compañía decepcionó a la audiencia haciendo demasiado hincapié en Kinect y en las múltiples posibilidades de Xbox Live, en este 2013 han tenido el tino de complacer al público con títulos y más títulos.

La conferencia ha estado repleta de franquicias consolidadas, como Metal Gear Solid, Dark Souls, Battlefield, Halo, The Witcher o Dead Rising, mezcladas con desarrollos totalmente nuevos como Titanfall, Crimson Dragon, D4, Quantum Break, Sunset Overdrive o el espectacular Ryse, una aventura ambientada en la antigua Roma de la que se han podido ver muchos minutos de juego. Unos cuantos desarrollos indies y el esperado retorno de Killer Instinct han completado una presentación con un ritmo envidiable.

Nuevas IPs, bastantes títulos exclusivos, nivel gráfico sobresaliente, catálogo esencialmente hardcore (lo casual parece haber vuelto al rincón el que solía estar en el pasado), nada de “revolucionarios” sistemas de detección de movimientos… Además, la fecha de lanzamiento y el precio están dentro de lo previsible y lo razonable: Xbox One saldrá a la venta en noviembre por 499 euros. Entonces, ¿qué hay de malo en todo esto? Varias cosas en realidad.

El principal problema es todo lo que no se ha contado. Microsoft ha sido capaz de desviar la atención hacia los juegos, pero las medidas que se han venido anunciando hasta ahora siguen pesando sobre Xbox One: la segunda mano, el sistema de préstamos, la necesidad de conexión a Internet casi permanente, la ausencia de retrocompatibilidad… Ni con un catálogo inmejorable pueden perdonarse según qué cosas. Intuyo que la presentación de Sony y todos los detalles que se revelen en este E3 sobre PlayStation 4 serán decisivos a la hora de conformar una percepción más completa (por comparación) de la máquina de Microsoft.

Otro gran inconveniente de Xbox One —que probablemente será compartido con PS4— es la ausencia de sorpresas. Ya lo dije en un post anterior, creo que estas nuevas consolas no aportan nada revolucionario. Éste es sin duda el salto generacional menos significativo de todos los que hemos vivido hasta el momento. Ni siquiera se respira la emoción que caracterizaba a otros relevos tecnológicos. Los juegos vistos hasta ahora son lo de siempre pero con mejores gráficos.

Tal vez, con el paso del tiempo, llegaré a hablar de este nuevo paso hacia adelante en otros términos, pero ahora mismo no puedo evitar pensar que PS3 y Xbox 360 aún podrían disfrutar de dos años más de buena vida sin sucesoras a la vista. Dicho esto, vuelvo a agradecer que Microsoft se haya esforzado por dar un buen espectáculo al personal. Yo, personalmente, lo he disfrutado.

¿Qué os ha parecido la conferencia de Microsoft?

Microsoft se la juega con Xbox One

31 mayo 2013

La reciente presentación de Xbox One no ha dejado indiferente a nadie. Microsoft ha conseguido que su futura consola se haya convertido en el tema más polémico del sector en años. La segunda mano, los desarrollos indie, la conexión permanente a Internet, la ausencia de imágenes de juegos… Aún está por ver si la compañía de Redmond dará marcha atrás en alguna de sus políticas anunciadas o si seguirá hacia adelante con sus planes.

Halo y el reto del número 4

05 noviembre 2012

Con un buen videojuego —al igual que con una buena película— siempre surgen recelos cuando los creadores deciden convertir el producto en una trilogía. Si finalmente se logra un buen resultado, llega un nuevo umbral peligroso: ¿ha de mancillarse la mística del número 3?

Halo, una de las franquicias icónicas de Microsoft, se enfrenta ahora a esa delicada tesitura. Tras haberse convertido en una saga superventas con millones de seguidores en todo el mundo y una imaginería que ya forma parte de  la historia del videojuego, la historia personalizada en el conocido Jefe Maestro rompe la trilogía con Halo 4.

A las dudas más o menos supersticiosas hay que añadirle otra más realista que ha tenido intranquilos a todos los fans de Halo durante meses, el hecho de que esta sea la primera entrega de la saga no desarrollada por Bungie. La responsabilidad de contentar a los escépticos ha recaído sobre 343 Industries.

En contra de lo que los más agoreros temían, Halo 4 no solo mantiene intacto el espíritu de la saga sino que ha sido capaz de hacer evolucionar la franquicia de una manera natural, nada forzada. Cualquier jugador no demasiado experto no notará que Halo 4 está hecho por un equipo diferente al que hizo Halo 3.

La historia, que continúa desde el punto en el que quedó la tercera parte, sirve de excusa para llevar al jugador por uno de los modos campaña más variados y divertidos de la saga. La calidad técnica, la soberbia inteligencia artificial de los enemigos (algo que aún se echa mucho de menos en la mayoría de juegos de acción) y el fantástico multijugador (cooperativo, competitivo y con actualizaciones periódicas gratuitas) completan la continuación perfecta de Halo 3.

Debido al carácter continuista del juego, si no eres seguidor de Halo, poco vas a encontrar aquí que te haga engancharte a la saga. En cambio, si te gusta la franquicia —aunque sea mínimamente, no es necesario ser un megafan— Halo 4 es claramente uno de los imprescindibles de esta navidades.

Halo ha superado con nota el reto de romper la trilogía, ¿quién será el siguiente en hacerlo?, ¿Killzone, God of War, Uncharted, Gears of War…?

Happy Wars, la apuesta free-to-play de Microsoft

22 octubre 2012

Está claro que no me puedo ni acercar al juego online, me engancha con demasiada facilidad. Mi último “captor” virtual se llama Happy Wars y es un interesante experimento de Microsoft, un juego multijugador masivo online gratuito para Xbox 360.

Como habréis intuido, la palabra clave es “gratuito”. Pero es que además, los desarrolladores de Toylogic han creado un producto interesante al que me consta que ya se ha enganchado un buen número de jugadores, yo incluido.

El desarrollo es sencillo, extremadamente sencillo, pero ahí radica gran parte de su atractivo (tal vez todo). Se trata de un juego principalmente PVP (jugador contra jugador) que enfrenta a 15 usuarios contra 15 en las típicas batallas en las que hemos de conquistar la base enemiga.

Existen tres clases a elegir —guerrero, clérigo y mago—, armas tácticas repartidas por el escenario y varios campos de batalla con puntos estratégicos por controlar entre la fortaleza propia y la del enemigo (algo así como el Valle de Alterac en World of Warcraft).

A medida que se juega y se sube de nivel, vamos ganando nuevas armas y equipamiento y también estrellas que podemos usar en una ruleta en la que obtener nuevas armaduras, cascos, escudos y demás. Esos trofeos son en realidad los que marcan la calidad del personaje, ya que la subida de niveles no conlleva una mejora en las estadísticas sino tan solo un aumento del peso máximo que podemos cargar.

Todo es muy simple, la mecánica no varía nunca, el modo para un jugador es anecdótico (es exactamente igual que el modo multijugador y solo se desbloquea a medida que se juega a este), no hay demasiados campos de batalla y no se tarda mucho en aprender a controlar los poderes de las tres clases del juego (algunos individuales y otros más potentes que requieren una activación grupal), pero el juego tiene algo que atrapa y quizá ese factor sea la citada sencillez.

Eso sí, ahora he de aclarar algo: el juego no es totalmente gratuito. Para empezar —y como es lógico— sólo está disponible para los usuarios dGold de Xbox 360, que ya pagan su cuota anual a Microsoft. Además, es posible pagar por obtener más y mejores objetos para el juego, pero por fortuna Happy Wars no es un pay-to-win, así que es posible hacer un papel más que decente en las batallas sin pagar un céntimo para comprar armas y armaduras imprescindibles.

El hecho de lo poco determinantes que resulta en este los bienes virtuales de pago supone una cómoda ventaja económica para el jugador, pero me temo que de poco le sirve eso a la compañía. Lo que se busca con el free-to-play es que los jugadores se sientan tentados a realizar micropagos y obtener así ventajas sobre los demás.

La poca profundidad de Happy Wars, que en cierto modo es una virtud, se convierte en un importante problema a la hora de obtener ingresos, ya que no creo que muchos estén dispuestos a invertir sus euros en un juego como este, más pensado para echar unas partidas rápidas en los tiempos muertos que para crear una comunidad de usuarios fiel.

Aunque, hablando de “partidas rápidas”, tal vez habría que darle un tirón de orejas a Microsoft, ya que más de una semana después de lanzar Happy Wars, aún no han sido capaces de solucionar los larguísimos tiempos de conexión y la estabilidad de los servidores. Creo que el 50% del tiempo que he pasado probando a Happy Wars ha sido intentando conectarme. En cualquier caso, me alegra ver una nueva intentona de llevar los MMO a consola, un género que aún parece relegado casi en su totalidad al PC.

¿Habéis probado el juego?, ¿qué os parece?

 

Logros, ¿para qué os quiero?

19 junio 2012

Sin duda, una de las mayores victorias de Microsoft durante la actual generación de consolas ha sido la creación y popularización del sistema de logros, desafíos adicionales que le dan a los videojuegos una segunda, tercera y cuarta vida.

La idea, modesta pero francamente atractiva, no tardó en calar en los jugadores y Sony se subió al carro incluyendo los trofeos en los juegos de PlayStation 3. Nintendo, pese a las reticencias iniciales, parece que también acabará pasando por el aro, primero con Nintendo 3DS y ahora también con Wii U.


Los logros habrían sido recibidos como una bendición durante mis años de infancia y juventud, cuando la economía no daba más que para uno o dos juegos al año. ¡Cuánta duración habrían ganado! Si ya los jugaba y rejugaba y destripaba sin que tuvieran extras, qué habría hecho si los hubieran tenido…

Aun así, siempre he pensado que el concepto de los logros tiene mucho margen de mejora, se podría hacer más interesante de múltiples formas y no limitarlo a una mera acumulación de medallitas para regodeo del ego de cada uno. Podría emplearse, por ejemplo, para revitalizar los modos online de juegos antiguos o algo abandonados.

Otra idea que a todo el mundo se le ha pasado alguna vez por la cabeza es la de canjear los puntos de logro por premios. No parece ningún disparate. Pues bien, para alegría y regocijo de todos los usuarios de Xbox 360, Microsoft parece que ha decidido poner en marcha un sistema de este tipo.

El anuncio lo ha realizado la compañía a través de la cuenta de Twitter de Xbox Live: ”¡Hemos llegado a los 50.000 seguidores, lo que significa que ha llegado el momento de hacer un anuncio! A finales de este año: ¡una nueva forma de conseguir recompensas por vuestros logros!”.

No ha habido ninguna información más, pero intuyo que estará relacionado con la obtención de ítems y vestimentas para los avatares o algo así. Recompensas tales como Microsoft Points me parece que sería demasiado generoso. En cualquier caso, si ya hay quien se vuelve loco con los logros, no quiero imaginar cómo actuarán cuando además tengan premio.

¿Qué os parece la idea de Microsoft?

Microsoft en el E3 2012: el orden de los factores sí altera el producto

04 junio 2012

El broche de oro de la conferencia de 2011, Halo 4, abría el gran momento de Microsoft en el E3 2012. Pese a que no soy muy fan de la saga, reconozco que el juego tiene un aspecto impecable. Buen arranque, sí señor. A continuación, Splinter Cell Blacklist para mi gusto subía aún más el listón. Me maravilla cómo Ubisoft ha logrado que un personaje que en principio no me ha atraía nada me parezca más interesante con cada nueva entrega.

Sin embargo, en seguida comencé a temer que Microsoft repitiese la estructura de los dos últimos años, con un inicio amenizado por los juegos más atractivos y una segunda parte, mucho más tediosa, centrada en Kinect y los diferentes servicios complementarios que puede ofrecer la consola. Los peores presagios se hacían realidad poco a poco: fútbol americano, mejoras en Kinect, un servicio de música, un “juego” de ejercicio físico con patrocinador estrella

Pero la estructura de la conferencia se descontrolaba por momentos. No sé en base a qué propósito, Microsoft comenzaba a elaborar una extraña macedonia que alternaba productos interesantísimos como Resident Evil 6, el nuevo Tomb Raider o South Park: The Stick of Truth con anuncios más fríos, como los anteriormente citados, la previsible llegada de Internet Explorer a Xbox 360 o Dance Central 3, y otros absolutamente desconcertantes, como los tres nuevos juegos revelados (Ascend, LocoCycle y Matter) y una especiede Angry Birds en 3D.

La gran estrella de la conferencia, o lo que yo creo que ellos pensaban que iba a ser la gran estrella de la conferencia, era Xbox SmartGlass, un sistema que permite unir dispositivos tales como televisores, tabletas y smartphones, haciendo que los dispositivos móviles actúen como una segunda pantalla. La idea es obviamente una respuesta a la idea de Nintendo y su Wii U, aunque si me resultó poco atractiva en el caso de la compañía nipona, menos me ha gustado en el caso de Microsoft. Supongo que hasta que no veamos aplicaciones reales de esta tecnología no podremos valorarla justamente.

Dos videojuegos que en principio tienen mucho que dar, los nuevos Gears of War y Forza, apenas se dejaron ver unos segundos. Nada de detalles, nada de gameplay. Algo más mostraba Fable The Journey, una especie de mezcla entre Dragon Ball Kinect y Sorcery que no me inspira ninguna confianza.

Entre una de cal y otra de arena… y otra de alguna sustancia muy, muy rara, el final de la conferencia se acercaba, pero la esperanza no se perdía. Muchos soñaban con Alan Wake 2, otros mucho más ilusos confiábamos en ver “la patita” de la nueva Xbox. Pues ni lo uno ni lo otro, el punto y final llegaba de la mano de Call of Duty: Black Ops 2, un buen juego pero que no sorprende y que además se vendió de forma inadecuada, con una demo excesivamente larga.

Poco he acertado con mis predicciones. No habido nada de Skype ni de SkyDrive ni tampoco el teaser final que esperaba de la nueva consola. Tan solo he atinado con Internet Explorer y con la predecible insistencia en Kinect. Aunque lo que más me apena es que, salvo Halo 4, todos los juegos que me han llamado la atención —Resident Evil 6 (Capcom), Tomb Raider (Crystal Dynamics), Splinter Cell Blacklist (Ubisoft), South Park (THQ), Black Ops 2 (Activision)— ni son de Microsoft ni son exclusivos de Xbox 360.

En realidad, dado el panorama, tiene sentido que la próxima generación se haga un poco de rogar. Encomendémonos a las third parties, que están demostrando una gran maestría, para que nos sigan haciendo disfrutar de lo que queda de esta.

¿Qué os pareció la conferencia de Microsoft?

Primer acercamiento al E3 2012: Nintendo

10 mayo 2012

Aún falta casi un mes para que comience el E3 2012, pero el esperado evento ya acapara gran parte de las noticias diarias en los medios especializados en videojuegos. Esta edición, que se celebrará entre el 5 y el 7 de junio, está llamada a ser una de las más memorables de los últimos años, quizá porque existen muchas probabilidades de que se convierta en la inauguración simbólica de una nueva generación de consolas.

Aún es pronto para saber con qué nos vamos a encontrar el mes que viene, pero los rumores y ciertos adelantos y pistas dados por las propias compañías nos permiten aventurar algunas pinceladas sobre lo que las tres grandes compañías del sector —Nintendo, Sony y Microsoft— tienen escondido bajo la manga. En este post me centraré exclusivamente en Nintendo y dejaré a Sony y Microsoft para sendos textos posteriores.

En principio, los planes de Nintendo parecen los más claros. En el E3 de 2011 mostró al mundo la desconcertante Wii U y es de esperar que este año centre todo el grueso de su conferencia en la sucesora natural de Wii. La información  relacionada con la máquina sigue siendo confusa y extraña. Nintendo ya ha dicho que no dará detalles específicos sobre el lanzamiento (ni fechas ni precios) en la presentación, así que todo se centrará en los juegos.

Hace unos días se filtraba una lista de supuestos títulos de lanzamiento de Wii U en la que se pueden leer nombres como Darksiders II, Batman: Arkham City, Ninja Gaiden 3 y Rayman Legends. En caso de ser cierta, o si se aproxima mucho a la realidad, estaríamos ante uno de los mayores temores de los fans: la nueva máquina de Nintendo estará al nivel de la competencia actual, pero no al de una nueva generación de consolas. Además, la compañía ha registrado la patente de un atril para el mando de Wii U, algo que no inspira mucha confianza en la ergonomía del pad y que recuerda a lo sucedido con el segundo stick para Nintendo 3DS.

Por otro lado, hay un par de cuestiones que me intrigan y me hacen mantener la fe en Nintendo. Primero, parece que la compañía ha abierto un poco los ojos y se ha dado cuenta de cuáles fueron los errores de Wii. Las última declaraciones de Iwata al respecto, en las que asegura que su público principal volverán a ser los jugones de toda la vida y que el negocio casual quedará relegado a un segundo plano, son bastante esperanzadoras.

“Wii pudo llegar a un gran número de nuevos consumidores que nunca habían jugado con videojuegos y darles experiencias con Wii Sports y Wii Fit. Sin embargo, no pudimos crear la situación adecuada para que esos nuevos usuarios jugaran frecuentemente o durante periodos largos y consistentes. El resultado fue que no se pudo mantener un buen nivel de beneficios”, dijo Iwata hace unos días, señalando además que Nintendo 3DS ya está demostrando ese giro hacia estrategias más clásicas.

En segundo lugar, me hace ser optimista el hecho de que, tras las malas críticas y la negativa reacción de los inversores al anuncio de Wii U en 2011, Nintendo haya hecho desaparecer la consola del mapa durante todo un año. Sería una muy agradable sorpresa descubrir en junio que Nintendo ha estado doce meses replanteándose la estrategia y elaborando un producto y una imagen de marca que resulte atractiva a la inmensa mayoría de los jugadores (una Wii U negra, tal vez rediseñada, catálogo hardcore…). ¿Demasiado bonito para ser verdad? Puede. Ya veremos…

¿Qué esperáis de Nintendo en el E3 2012?

Todo apunta hacia Xbox 720

10 octubre 2011

No son pocos los indicios que han surgido en las últimas semanas que nos llevan a pensar que la próxima generación de consolas puede estar a la vuelta de la esquina, al menos en lo que compete a Microsoft, que podría lanzar su Xbox 720 poco tiempo después del lanzamiento de Wii U por parte de Nintendo.

Los rumores sobre nuevas consolas no son algo sorprendente. Al poco de ver la luz PlayStation 3 ya se estaba hablando de una PlayStation 4. Sin embargo, entre tanta especulación y comentario soltado a la ligera, en ocasiones se cuela alguna información consistente. Un ejemplo de esto es que, ya en septiembre de 2008, “el equipo Halo Studio de Microsoft busca(ba) un director de programa técnico con talento para trabajar con un equipo a ayudar a definir la tecnología de la próxima generación de juegos”.

Estaba claro que por aquellas fechas no debíamos preocuparnos por la irrupción de nuevas máquinas. PS3, Xbox 360 y Wii eran jóvenes y vivían una época próspera englobada en un crecimiento global de la industria. Pero ahora, con la sucesora de la consola de Nintendo a la vista y múltiples señales relacionadas con Microsoft, la situación es diferente y tiene sentido concederle cierta credibilidad al asunto.

La más anecdótica y a la vez menos fiable de las “pruebas” es el tráiler de Real Steel, una película de Hugh Jackman en la que puede verse un cartel publicitario de Xbox 720. Puesto que se trata de un largometraje de trama futurista, es más que probable que la inclusión de este logo (que es exactamente igual que el de Xbox 360 salvo por el número) no sea más que un guiño simpático a los videojuegos… o no.

Hace pocos días la prensa especializada también se hacía eco de un anuncio de Treyarch, equipo responsable de la saga Call of Duty, que apuntaba hacia un futuro próximo. La compañía buscaba un ingeniero de software que trabajaría en “gráficos y otros sistemas principales de nuestro motor para una nueva plataforma”. Estas palabras dan lugar a diversas interpretaciones. Treyarch podría referirse a una consola en la que aún no haya visto la luz ningún CoD. También podrían estar hablando de Wii U o PS Vita, que llegarán al mercado en 2012. En cualquier caso, no tienen por qué referirse a Xbox 720… o sí.

Más sólidez ofrecen otros datos tales como los currículos de algunos trabajadores de Microsoft, colgados en Linkedin, en los que se hace alusión explícita a la nueva generación de consolas: Jeff Faulkner, director creativo de la próxima generación de Xbox; Jonathan Harris, que está “diseñando la nueva generación de entretenimiento”; Patrick Corrigan, que ha trabajado en la integración de diferentes elementos en la nueva generación de Xbox; y Joe Langevin, diseñador de sistemas para prevenir interferencias electromagnéticas en dispositivos dela próxima generación .

Se ha hablado mucho de que la compañía podría presentar Xbox 720 en el próximo E3 y todas estas informaciones no hacen más que darle fuerza a esa hipótesis. Yo he mantenido en muchas ocasiones la idea de que a esta generación aún le queda mucha cuerda. Lo mantengo. Hay argumentos potentes para ello, tan intensos como la crisis económica mundial o la imposibilidad de ofrecer un salto generacional suficientemente significativo.

Si Microsoft muestra la Xbox 720 el próximo mes de junio, creo que la victoria será para Sony, que tendrá la oportunidad de responder conociendo ya al enemigo. Se repetirá la situación que se dio con Sega en dos generaciones consecutivas, con Saturn y con Dreamcast. Fueron los primeros, sí, pero también fueron los primeros en caer. En cualquier caso, si Xbox 720 se anunciase en el E3 2012, la consola no verá la luz hasta 2013 o quizá 2014, así que aún tendremos oportunidad de discutir largo y tendido sobre esa lejana o no próxima generación.

Yo no lo tengo claro. He llegado a pensar incluso en una revisión de la Xbox 360 en vez de en una nueva generación como tal. ¿Cuál es vuestra apuesta?, ¿veremos la Xbox 720 el próximo año?

Inicio de curso poco alentador

01 septiembre 2011

Se acabaron mis vacaciones blogueras (las normales ya terminaron hace tiempo) y, aunque no me gusta reconocerlo, regreso algo desencantado. Que no se me malinterprete, tengo muchas ganas de jugar y muchas ganas de escribir, pero no me gusta cómo pinta el panorama del sector. Echándole un ojo a lo que nos espera en los próximos nueve meses, más o menos, no encuentro prácticamente nada que me ilusione. Si tenemos en cuenta que de por medio hay una campaña navideña, el que debería ser el momento más candente del año, la situación resulta aún más triste.

Hagamos un repaso rápido por plataformas… Es cierto que en el caso de Microsoft sí que se han oído rumores sobre una hipotética Xbox 720 que podría enseñar la patita en el E3 de 2012. Sin embargo, la compañía insiste en que toda su atención está centrada en Kinect y en su Xbox 360. Sony tampoco quiere hablar sobre PlayStation 4. Sospecho que en esta ocasión no nos están ocultando gran cosa. Ya lo he dicho en múltiples ocasiones: esta generación va a durar bastante más que ninguna otra.

Veo poco probable el salto generacional por diversos motivos. En primer lugar, no creo que exista ahora la tecnología necesaria como para crear una nueva gama de consolas que suponga un salto generacional significativo. Si una compañía lanza un nuevo producto, tiene ante sí la tarea de hacer ver a los consumidores que es algo nuevo, algo mejor, algo que deben comprar para sustituir a sus viejas máquinas.

No creo que exista esa consola superior, y esto enlaza con un segundo argumento: todas las mejoras que antes sólo podían incluirse lanzando una nueva plataforma, ahora se añaden fácilmente mediante actualizaciones online o con nuevos accesorios. Tiendas de contenidos descargables, juego en línea, ampliaciones, Facebook, Twitter, correo electrónico, 3D, realidad aumentada, tecnologías de detección de movimiento, videoconferencias…

Volviendo al planteamiento anterior, ¿existe algún tipo de tecnología que no se pueda implementar mediante descargas o accesorios y que sea tan impresionante como para convencer a la gente de que se gaste su dinerito para adquirirla? Yo no lo veo nada claro… y Sony y Microsoft me parece que tampoco. Si a todo esto le sumamos una gigantesca crisis económica mundial que afecta por igual a los bolsillos de consumidores y empresas, la decisión de lanzar una nueva consola me parece aún más arriesgada.

Nintendo es la única que sí va a lanzarse a la aventura con su nueva Wii U, pero es que la compañía nipona no tenía otra opción. Con la fórmula de Wii y Nintendo DS agotada, el mayor riesgo era no hacer nada. Lo lógico era aprovechar los beneficios de los últimos años para poner su gama de consolas al día. El problema es que la elección de Nintendo ha sido poco menos que inquietante. Wii U me sigue despertando cierta curiosidad pero me temo que eso no implica emoción.

En resumen podríamos decir que Microsoft seguirá empecinada en vendernos un Kinect que no es lo que soñábamos que sería, PlayStation 3 mantendrá su línea continuista de los dos últimos años (sólida pero no especialmente espectacular) y Nintendo… quizá haga caso a las señales negativas que surgieron tras el anuncio de Wii U y modifique ligeramente su estrategia. Echo en falta algo de ilusión en el sector, al menos en lo que a consolas de sobremesa se refiere.

El mercado portátil está algo más interesante. Esto significa malas noticias para Nintendo y buenas para Sony. La Nintendo 3DS sigue sin cumplir expectativas (se me ocurren bastante motivos para ello) y, aunque parece que las ventas están comenzando a remontar en Japón y en Estados Unidos gracias a una drástica reducción de precio, aún deben solucionarse los problemas del limitado catálogo y los lanzamientos a cuentagotas. Eso sí, que conste que a mí la consola me mola bastante…

Por otro lado, la PS Vita de Sony es quizá la novedad más interesante de entre todas las previstas para los próximos meses. La máquina tiene buena pinta, tanto tecnológicamente como por sus posibilidades multimedia y su catálogo de juegos. Quizá me equivoque, pero intuyo que la PS Vita va a redibujar el panorama portátil de manera importante. Los dispositivos portátiles tales como smartphones y tablets también están ayudando a confeccionar un nuevo paisaje. Android e iOS están adquiriendo cada vez más relevancia en la industria del videojuego.

En cuanto a lanzamientos… Hay cosas interesantes, pero es triste descubrir que la mayoría van acompañadas por un numerito: Gears of War 3, Mass Effect 3, Uncharted 3, Bioshock (3), NinjaGaiden 3, Max Payne 3, Resistance 3, Diablo 3 (ni siquiera el PC se libra de las tendencias actuales, aunque quizá sí que habría que hacer un análisis aparte), un nuevo Batman, un nuevo Zelda… y no quiero hablar aún de insultos como Ultimate Marvel vs. Capcom 3. Voy a jugar mucho y sé que muchos títulos me gustarán, pero aquí falta algo. Falta novedad, falta ilusión. Ha debido de mudarse toda a PS Store y Xbox Live…

Espero que hayáis pasado un buen verano y espero también que hoy sea el inicio de una nueva, interesante y divertida etapa, independientemente de que los juegos y consolas que vengan nos gusten más o menos.

NOTA: Las dos primeras imágenes del post se corresponden con sendos diseños conceptuales de una Xbox 720 y de una PlayStation 4 respectivamente.

Aluvión kinéctico para Xbox 360

07 junio 2011

“Disculpe, ¿esto es la conferencia de Microsoft del E3 de 2011 o la de 2010?” Seguro que ayer no fui el único que se hacía esta pregunta mientras veía (vía streaming por desgracia) el gran evento de Xbox 360 en Los Ángeles. La sensación que me produjo fue exactamente la misma que hace un año: un espectáculo que empezaba muy potente para acabar en continuos, y a menudo torpes, intentos de vendernos Kinect.

Lo cierto es que el inicio no pudo ser mejor, con una espectacular demostración de Call of Duty: Modern Warfare 3 que dejó al personal babeando durante horas. Submarinos, lanchas, barcos, Nueva York, disparos y explosiones por doquier… This is Hollywood! La continuación mantuvo el nivel con una Lara Croft rejuvenecida, auspiciada por Square Enix y bastante inspirada por Nathan Drake (me reservo el resto de comentarios sobre Tomb Raider para un post exclusivo). Después llegó el asombroso Mass Effect 3, del que nada malo se puede decir.

Con el nuevo Ghost Recon mi interés comenzó a decaer, pero es que he de reconocer que Tom Clancy nunca ha sido santo de mi devoción. Además, ya empezaba a verse por dónde iban los tiros (nunca mejor dicho): lo que se buscaba era darle mayor protagonismo a Kinect. Eso no me parece mal, de hecho creo que al invento, pese a su exitazo, le ha faltado un buen respaldo de software tanto en cantidad como en calidad. Sin embargo, tampoco creo que lo correcto sea kinectizarlo todo de repente.

En Ghost Recon se podían controlar las armas con Kinect. Tengo serias dudas sobre cómo de bien se manejará eso realmente. Por supuesto, tal y como me comentaba un amigo, ni pensar en emplear este sistema para partidas online. En Mass Effect 3 se podrán usar comandos de voz. Esto tiene su punto, pero es algo prescindible y está por verse cómo lo adaptan al español. Juegos de EA Sports con detección de movimientos (¿FIFA Kinect?, ¿en serio?).

Hasta aquí, lo más impactante del evento había sido todo multiplataforma y con algún añadido exclusivo en el mejor de los casos. Con los títulos propios para Xbox 360 nos llevamos alguna alegría más. Bueno, para ser exactos, nos llevamos una alegría más y además no era nada inesperado: Gears of War 3. Sin sorpresas, pero sin “peros”. Menos me gustó lo que han hecho con Fable, una franquicia a la que incomprensiblemente han metido el turbo, y que ha acabado convertida en Fable: The Journey, algo que parece un shooter sobre raíles al que se juega moviendo los brazos para lanzar hechizos. En cuanto al remake del primer Halo… no fue como para quedarse boquiabierto.

Y más Kinect: acción con Ryse (al menos esto lo firma Crytek), Forza MotorStorm 4 (carreras también sin Kinect), una especie de Kinect Adventures con licencia de Disney, un juego de Barrio Sésamo, Kinect Sports 2 (olor a 2010), Dance Central 2 (hedor a 2010), el algo más presentable (no demasiado) Star Wars Kinect… y funciones como el reconocimiento detallado del jugador, el escaneo de objetos o un editor para que los aficionados trasteen con Kinect.

En medio de esta avalancha de juegos y nuevas funciones me pareció especialmente destacable la inclusión de YouTube y Bing en la interfaz de Xbox 360. Nunca está de más  ampliar las posibilidades de la máquina. También me pareció muy curioso el aterrizaje en la consola de Microsoft de algo tan alternativo como Minecraft.

Quizá en un intento por dejar un buen sabor de boca a los jugadores tradicionales tras tanto empacho de Kinect, Microsoft cerró su conferencia con el anuncio de Halo 4. Poco se pudo ver y la información tampoco fue demasiada: llegará a finales de 2012 y supondrá el inicio de una nueva trilogía. Poco, pero suficiente para que los fans de la saga se coman las uñas durante meses.

¿Qué os pareció la conferencia de Microsoft?