Un camionero conduce durante la noche, de repente una figura humana se cruza en su camino y cae en medio de la carretera. Un frenazo, el conductor baja… pero ya no hay nadie.
¡Sí, sí hay alguien! Una niña, que por cierto da bastante mal rollito, aparece reflejada en el espejo retrovisor. Travis (que así se llama el protagonista) se da la vuelta. Allí no hay nadie, pero la niña sigue en el espejo.
La pequeña aparece y sale corriendo, entonces enciendes una linterna y vas en su búsqueda. Comienzan a aparecer los títulos de crédito mientras escuchas un excelente tema… cantado. No necesito jugar más para saber que este juego tiene una calidad por encima de la media.

Estoy hablando de Silent Hill Origins para PSP, al que pude dedicar un ratillo hace unos días.
Lo jugué un poco más, a plena luz del día y con gente a mi alrededor, y aun así me pareció impresionante. Imagino que jugarlo a oscuras y con auriculares, como se recomienda en el propio juego, tiene que ser una experiencia muy intensa y difícil de olvidar.
Me alegra ver que la PSP, entre la avalancha de ports de PlayStation y PS2, recibe de vez en cuando juegos diseñados específicamente para ella. Hay conversiones y remakes que me han encantado (como los preciosos Megaman Powered Up y Megaman Maverick Hunter X), pero creo que, sin un catálogo más personal, la PSP nunca tendrá nada que hacer frente a la Nintendo DS.

Además, si estos juegos exclusivos finalmente acaban teniendo versión para PS2, como sucedió con los GTA: Liberty City Stories y Vice City Stories y como sucederá con este Origins, el asunto pierde algo de gracia.
¿Os gusta el catálogo de la PSP?, ¿no echáis de menos más juegos propios?

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