Desde hace un par de años la tendencia parece imparable, Nintendo va cuesta abajo. Con la Wii agotada, la Nintedo DS hiperpirateada y la 3DS sin lograr emular el éxito arrollador de sus hermanas mayores, los beneficios de Nintendo han ido en descenso acelerado. El pasado noviembre, los resultados de la compañía no eran nada alentadores, los que hemos conocido hoy van en la misma línea.
Tal y como han recogido numerosos medios este jueves, la compañía nipona registró en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal unas pérdidas netas de 48.351 millones de yenes (474 millones de euros). Datos que contrastan con los beneficios de 49.557 millones de yenes (486 millones de euros) del mismo periodo del ejercicio anterior (y que aun así eran inferiores que los beneficios del año previo), según informó la compañía en un comunicado.
La cifra de negocio de Nintendo cayó un 31,1%, al pasar de 807.990 millones de yenes (7.921 millones de euros) a 556.166 millones de yenes (5.452 millones de euros): en América bajó un 43,2%, en Europa, un 24,3% y en Japón un 6,6%. El propio Iwata, presidente de la compañía, se ha visto obligado a reconocer que esperaban datos mucho mejores y que el problema es que lo han hecho mal.
Ya he analizado la situación presente de Nintendo en muchas ocasiones: la existencia testimonial de Wii, el envejecimiento de la portátil de doble pantalla, la tortuosa transción a su heredera en 3D y las abundantes dudas sobre Wii U. Sigo pensando que este no es ni de lejos el final de Nintendo, que a la compañía le queda aún mucha mecha y que no es la primera vez que los agoreros vaticinan su muerte.
Sin embargo, tengo dudas sobre cómo serán los siguientes años para Satoru Iwata, Shigeru Miyamoto, Reggie Fils-Aime y compañía. La mecha arderá, ¿pero cómo?, ¿potente como en los primeros dos años de vida de la Wii o algo más débil y apagada como en la era de Nintendo 64 y GameCube? ¿Esto es una caída hacia el vacío hasta que se haga necesaria una solución radical o es sólo la veloz bajada en una montaña rusa que volverá a lanzarles hacia arriba?
Supongo que el repentino anuncio oficial de que Wii U verá la luz las próximas Navidades ha sido un intento de la empresa por paliar los efectos negativos de la publicación de estos malos datos económicos. Ojalá me equivoque, pero me temo que Wii U no va a ser la solución. Lanzándome al arte de la futurología, yo intuyo que a Nintendo le aguardan unos años complicados en el arranque de la nueva generación y que no será hasta un tiempo después cuando encontrarán un nuevo camino a seguir.
¿Cómo veis vosotros la situación de Nintendo?, ¿estamos ante su caída definitiva o sólo ante un bache más?
Por desgracia, no son pocos los estudios de videojuegos que han caído en los últimos años. La crisis está siendo dura y casi nadie se libra. Sin embargo, la desaparición que se ha anunciado hace unos días tiene una significación muy especial: la mítica compañía de videojuegos Hudson Soft dejará de existir dentro de algo más de un mes.
La compañía se fundó en 1973 para vender dispositivos de telecomunicaciones y fotografías artísticas (sí, velocidad y tocino), en 1975 comenzó a vender componentes para ordenadores personales y en 1978 inició su andadura en el mundillo de los videojuegos. En 2005, Konami se hizo con el 55,99% de Hudson Soft y en enero de 2011 la compró en su totalidad.El 1 de marzo, la gran K hará desaparecer a la pequeña abeja para siempre.
Cierto es que hace mucho que la compañía no tiene un papel destacado en la industria. Yo diría que su último juego medio decente fue Mario Party 8 para Wii (y en mi opinión es una de las entregas más flojas de la franquicia), pero Hudson Soft representa la tradición, el espíritu clásico, la filosofía de la vieja escuela. Sentimentalismos aparte, es una marca sólida, construida durante décadas, ¿por qué demonios tirar todo ese esfuerzo a la basura? Y cuando digo esfuerzo quiero decir sobre todo dinero.
Hudson Soft creó juegos míticos. El primero destacable fue Lode Runner, pocas sensaciones conocí en aquella época más frustrantes que quedarse atrapado en un hueco mágico entre ladrillos. A mi me gustaban especialmente los Adventure Island. Era una franquicia que no destacaba por nada en concreto, pero en aquella época casi todos los plataformas tenían un encanto especial. También es de Hudson -y esto no lo sabía- el Jackie Chan’s Action Kung Fu, un juego de acción y plataformas que había olvidado por completo y que ha vuelto a mi mente como un recuerdo de otra vida (se me cae una lagrimita al recordar mi vieja Nipondo).
Pero la mayor aportación de Hudson al mundo de los videojuegos, por la que siempre será recordada, fue la creación del mítico Bomberman. Los carismáticos personajes y el adictivo desarrollo, especialmente en modos multijugador, han pasado por casi todas las plataformas existentes. Es una lástima que llevemos años sin una entrega digna.
Hudson Soft también se alió con NEC y se lanzó al negocio del hardware con la consola Turbografx, de la que guardo un recuerdo entrañable. Siempre asocio esta máquina con la imagen de Bonk (también conocido como PC-Kid y BC-Kid), un cavernícola que estaba llamado a ser la mascota de la consola hasta que finalmente sus aventuras se llevaron también a otras plataformas.
Hudson Soft no desarrollaba los juegos de Bonk, sólo los distribuía, pero de un modo u otro su marca siempre ha estado ligada al personaje. Por ejemplo, en 2003, la compañía lanzó en exclusiva para Japón un remake en 3D, para GameCube y PlayStation 2, de Bonk’s Adventure. Actualmente, Hudson se encontraba desarrollando un reinicio de la franquicia, se titulaba Bonk: Brink of Extinction e iba a ver la luz en PS Store, Xbox Live y WiiWare. Con el cierre de la empresa, el futuro de dicho juego es incierto.
El último gran logro de Hudson Soft, como ya adelantaba al principio del post, fue la creación para Nintendo de la exitosa marca Mario Party. La modesta desarrolladora fue capaz de coger al que quizá sea el personaje más importante de la historia de los videojuegos y convertirlo en protagonista de una nueva y divertida saga que, además, llegó a ser referencia de un género, un género algo desgastado ya pero que me hizo pasar algunos de los mejores ratos que he vivido con los amigos delante de una consola (mitiquísimo Mario Party 6).
Hudson Soft se va al reino donde descansan dinosaurios como Data East, Ocean o Taito. Insisto, ¿por qué no conservar el logo y la marca, como hicieron otras empresas con Acclaim o Atari, por ejemplo, e intentar darles una salida comercial?
No lo digo yo y por supuesto no es algo literal. Se trata de una imagen publicada por Nintendo Fuse que recoge muchos de los momentos en los que se ha dado a Nintendo por acabada o, al menos, puntos de inflexión en los que se la ha considerado tocada de gravedad.
La lista quizás no es perfecta. Faltaría algún acontecimiento importante, tal vez los relacionados con las críticas a Nintendo 3DS y Wii U. Además, otros puntos están algo exagerados. Sin embargo, refleja muy bien cómo Nintendo sigue adelante contra viento y marea, contra los pronósticos más apocalípticos y las voces más agoreras.
Sega creó a Sonic y el erizo no logró que Mario se resintiese. Nintendo impuso su puritanismo a Midway, censuró la sangre de Mortal Kombat y recibió muchas críticas, pero la saga siguió con toda su carga sangrienta en las siguientes entregas. Dicha mojigatería o paternalismo le ha costado a la compañía nipona no pocas burlas y una percepción general por parte de la gente que no siempre se corresponde con la realidad.
Más dramático me pareció el momento en el que Nintendo renunció a dar el salto al formato CD y decidió mantener su apuesta en los cartuchos. Además, perdieron a Squaresoft, una de sus grandes bazas durante la generación de los 16 bits. Tras la Nintendo 64, al fin decidieron usar discos, pero no optaron por el DVD convencional sino por una versión mini específica para GameCube. Nuevo error.
En el caso de la Wii son muchas las características que han sido objeto de duras críticas. En la lista se cita el hecho de que la consola no pueda mostrar imágenes HD, la falta de una buena infraestructura online y el enfoque puramente casual de Nintendo en esta generación. Yo añadiría alguna otra cosilla como la imprecisión del mando y la posterior creación del Wii Motion Plus.
Se insiste mucho también en la cantidad de ocasiones en las que Nintendo se ha quedado sin suministro y millones de clientes han tenido que esperar semana o incluso meses para comprar tal o cual consola. Desde un punto de vista general, otro gran fallo que habría que incluir son los continuos problemas que ha tenido la empresa con las third parties desde la generación de N64 hasta la actualidad.
Algunas de estas críticas fueron y son errores, otras no (todo el mundo protestó por la estética del Wind Waker hasta que se vio lo gran juego que era). Sea como fuere, Nintendo ha superado todos los escollos. Ahora, a punto de dar un nuevo salto generacional, sus capacidades vuelven a ponerse en duda.
¿Aguantará Nintendo el tirón, arrasará como hizo con la Wii o está abocada a sumirse en una de las etapas más complicadas de su historia?
Cuando tuve la fortuna de conocer en persona a Shigeru Miyamoto, hace ya más de dos años, me sorprendió la juventud y jovialidad que emanaba de él. Siempre risueño, se le veía disfrutar como un niño, ya fuese haciendo una demostración de New Super Mario Bros o mientras respondía amable y educado a las preguntas de la prensa. En cuanto a su aspecto no hay mucho que decir, como multitud de japoneses parece haber hecho un pacto con el diablo.
Sin embargo, con 59 años recién cumplidos, al maestro Miyamoto se le empieza a notar cansado. No es en su aspecto donde se ve sino en su actitud. Desde hace décadas ha sido el alma de Nintendo, el guía espiritual, la figura a la que seguir, venerar e imitar. El padre de Super Mario necesita un descanso y lo ha pedido alto y claro. Lo ha hecho en privado, al parecer en repetidas ocasiones, y lo ha hecho en público, en una entrevista concedida a Wired que ha generado revuelo y confusión.
En realidad Miyamoto no quiere retirarse de la industria del videojuego. Ni siquiera pretende abandonar Nintendo. Su único deseo es dejar su cargo actual, relegar sus responsabilidades actuales y centrarse en proyectos más pequeños y reconfortantes.”En la oficina les he dicho recientemente ‘voy a retirarme, voy a retirarme’. No estoy diciendo que vaya a dejar del todo el desarrollo de videojuegos. Lo que quiero decir con lo de retirarme es que voy a retirarme de mi puesto actual”, explicaba Miyamoto.
Su intención es no ponerse al frente de una producción de cinco años sino desarrollar algo más modesto, algo que le permita imprimir a su trabajo una marca más directa y personal y, al mismo tiempo, ceder la toma de decisiones importantes a jóvenes talentos que, de otro modo, no hacen más que seguir sus directrices. Es una idea romántica, quizá demasiado para estos tiempos de tiranía económica y cebos casual.
No tardó en demostrarse lo idílico de este planteamiento. Tras la publicación de la entrevista, las acciones de la compañía descendieron un 2%. Ipso facto, Nintendo explicó que todo había sido un malentendido y que Miyamoto no tienen intención de abandonar su puesto directivo. Miyamoto no va a reducir su implicación en Nintendo, todo ha sido un malentendido. Por favor, no os preocupéis”, dijo la compañía en un comunicado oficial.
Está claro que, en la delicada situación que se encuentra Nintendo, a punto de encarar una nueva transición generacional en un momento de gran desgaste, no están dispuestos a seguir mermando su valor. La empresa ha dicho que se han malinterpretado las palabras de Miyamoto, han insinuado que la traducción puede no haber sido buena y han tergiversado lo publicado para que parezca otra cosa. El periodista de Wired, por supuesto, insiste en la exactitud y veracidad de su entrevista.
La respuesta de Nintendo es comprensible, pero también es difícil de digerir. Sus explicaciones se sostienen a duras penas. No es fácil echar abajo una entrevista tan extensa y detallada. Además, no es raro ver a gurús hablando sin tapujos. Ni siquiera los japoneses, que parecen una cultura más reservada, tienen pelos en la lengua (Inafune, Itagaki, Sakaguchi…). Eso sí, me temo que si finalmente Miyamoto se sale con la suya y reduce sus funciones dentro de Nintendo, jamás nos enteraremos.
Puesto que es viernes y hace mucho que no le doy un tono festivo al blog, voy a terminar con un simpático vídeo dedicado precisamente al creador de Donkey Kong. El corto se llama Los ángeles de Miyamoto y pone a Peach, Zelda y Samus Aran a interpretar los papeles de Farrah Fawcett y compañía. Además, el corto es interactivo y nos permite ver tres desenlaces diferentes. ¡Disfrutadlo y honrad a Miyamoto echando una partidilla al Super Mario Bros original!
Se acabaron mis vacaciones blogueras (las normales ya terminaron hace tiempo) y, aunque no me gusta reconocerlo, regreso algo desencantado. Que no se me malinterprete, tengo muchas ganas de jugar y muchas ganas de escribir, pero no me gusta cómo pinta el panorama del sector. Echándole un ojo a lo que nos espera en los próximos nueve meses, más o menos, no encuentro prácticamente nada que me ilusione. Si tenemos en cuenta que de por medio hay una campaña navideña, el que debería ser el momento más candente del año, la situación resulta aún más triste.
Hagamos un repaso rápido por plataformas… Es cierto que en el caso de Microsoft sí que se han oído rumores sobre una hipotética Xbox 720 que podría enseñar la patita en el E3 de 2012. Sin embargo, la compañía insiste en que toda su atención está centrada en Kinect y en su Xbox 360. Sony tampoco quiere hablar sobre PlayStation 4. Sospecho que en esta ocasión no nos están ocultando gran cosa. Ya lo he dicho en múltiples ocasiones: esta generación va a durar bastante más que ninguna otra.
Veo poco probable el salto generacional por diversos motivos. En primer lugar, no creo que exista ahora la tecnología necesaria como para crear una nueva gama de consolas que suponga un salto generacional significativo. Si una compañía lanza un nuevo producto, tiene ante sí la tarea de hacer ver a los consumidores que es algo nuevo, algo mejor, algo que deben comprar para sustituir a sus viejas máquinas.
No creo que exista esa consola superior, y esto enlaza con un segundo argumento: todas las mejoras que antes sólo podían incluirse lanzando una nueva plataforma, ahora se añaden fácilmente mediante actualizaciones online o con nuevos accesorios. Tiendas de contenidos descargables, juego en línea, ampliaciones, Facebook, Twitter, correo electrónico, 3D, realidad aumentada, tecnologías de detección de movimiento, videoconferencias…
Volviendo al planteamiento anterior, ¿existe algún tipo de tecnología que no se pueda implementar mediante descargas o accesorios y que sea tan impresionante como para convencer a la gente de que se gaste su dinerito para adquirirla? Yo no lo veo nada claro… y Sony y Microsoft me parece que tampoco. Si a todo esto le sumamos una gigantesca crisis económica mundial que afecta por igual a los bolsillos de consumidores y empresas, la decisión de lanzar una nueva consola me parece aún más arriesgada.
Nintendo es la única que sí va a lanzarse a la aventura con su nueva Wii U, pero es que la compañía nipona no tenía otra opción. Con la fórmula de Wii y Nintendo DS agotada, el mayor riesgo era no hacer nada. Lo lógico era aprovechar los beneficios de los últimos años para poner su gama de consolas al día. El problema es que la elección de Nintendo ha sido poco menos que inquietante. Wii U me sigue despertando cierta curiosidad pero me temo que eso no implica emoción.
En resumen podríamos decir que Microsoft seguirá empecinada en vendernos un Kinect que no es lo que soñábamos que sería, PlayStation 3 mantendrá su línea continuista de los dos últimos años (sólida pero no especialmente espectacular) y Nintendo… quizá haga caso a las señales negativas que surgieron tras el anuncio de Wii U y modifique ligeramente su estrategia. Echo en falta algo de ilusión en el sector, al menos en lo que a consolas de sobremesa se refiere.
El mercado portátil está algo más interesante. Esto significa malas noticias para Nintendo y buenas para Sony. La Nintendo 3DS sigue sin cumplir expectativas (se me ocurren bastante motivos para ello) y, aunque parece que las ventas están comenzando a remontar en Japón y en Estados Unidos gracias a una drástica reducción de precio, aún deben solucionarse los problemas del limitado catálogo y los lanzamientos a cuentagotas. Eso sí, que conste que a mí la consola me mola bastante…
Por otro lado, la PS Vita de Sony es quizá la novedad más interesante de entre todas las previstas para los próximos meses. La máquina tiene buena pinta, tanto tecnológicamente como por sus posibilidades multimedia y su catálogo de juegos. Quizá me equivoque, pero intuyo que la PS Vita va a redibujar el panorama portátil de manera importante. Los dispositivos portátiles tales como smartphones y tablets también están ayudando a confeccionar un nuevo paisaje. Android e iOS están adquiriendo cada vez más relevancia en la industria del videojuego.
En cuanto a lanzamientos… Hay cosas interesantes, pero es triste descubrir que la mayoría van acompañadas por un numerito:Gears of War 3, Mass Effect 3, Uncharted 3, Bioshock (3), NinjaGaiden 3, Max Payne 3, Resistance 3, Diablo 3 (ni siquiera el PC se libra de las tendencias actuales, aunque quizá sí que habría que hacer un análisis aparte), un nuevo Batman, un nuevo Zelda… y no quiero hablar aún de insultos como Ultimate Marvel vs. Capcom 3. Voy a jugar mucho y sé que muchos títulos me gustarán, pero aquí falta algo. Falta novedad, falta ilusión. Ha debido de mudarse toda a PS Store y Xbox Live…
Espero que hayáis pasado un buen verano y espero también que hoy sea el inicio de una nueva, interesante y divertida etapa, independientemente de que los juegos y consolas que vengan nos gusten más o menos.
NOTA: Las dos primeras imágenes del post se corresponden con sendos diseños conceptuales de una Xbox 720 y de una PlayStation 4 respectivamente.
Vale, no hemos visto prácticamente nada de Wii U, así que sería muy injusto hacer una crítica sobre la consola. Voy a matizar el titular: “Pros y contras de la presentación de Wii U realizada por Nintendo en el E3″. En el post de ayer ya dejé caer algunas ideas, pero me gustaría precisarlas de manera más breve y concisa:
- Confusión y perplejidad: Todo el mundo esperaba que Nintendo presentase su nueva consola, pero una vez llegado el momento de la verdad nadie sabía si lo que se estaba mostrando era la consola, su mando o un accesorio de la Wii. Vale, dijeron que era la nueva consola, pero incluyeron demasiados elementos de confusión: la máquina no se veía por ningún lado claramente (era una especie de Wii redondeada que se veía junto al televisor y que probablemente era una carcasa vacía), el nombre elegido era Wii U, en el vídeo se veían los mandos de la Wii y los gráficos de las demos mostradas parecían también de dicha consola.
¿Qué esperas que piense la gente si presentas una consola que se llama igual que la anterior, tiene los mismos mandos y muestra los mismos gráficos con los mismos juegos (Wii Sports, Wii Fit, el Zapper, minijuegos varios…)? Se suponía que era una consola nueva y que además iba a tener una potencia muy superior a la de la Wii, pero no lo parecía. Da igual lo que dijera Nintendo, eso parecía un accesorio para la vieja consola.
- ¿Juegos first party?: Esto no me lo podía creer. ¿Cómo es posible que Nintendo presentara una nueva consola sin enseñar aunque fuese un poquito de un videojuego propio? Nintendo es la compañía de la que menos me esperaba algo así. Siempre tienen un Mario, un Zelda, un Metroid, un Wii Sports, un algo… Es extraño, da la sensación de que les ha pillado el toro y de que en realidad no tenían casi nada que enseñar más allá del vídeo de demostración aquel.
- Apoyo de las desarrolladoras… en principio: Esto sí tiene muy buena pinta y da bastantes esperanzas a los nintenderos. Dejando a un lado a qué consola pertenezcan las imágenes de tal o cual juego, está claro que las third parties tienen ganas y permiso para llevar a Wii U los juegos que consideren oportunos. El catálogo pinta interesante, pero aquí surgen nuevas cuestiones. ¿No se limitarán las compañías a realizar ports de los títulos desarrollados para Xbox 360 y PlayStation 3? Por otro lado, temo que se repita por enésima vez la máxima de que sólo Nintendo sea capaz de exprimir las capacidades de su invento.
- El nivel gráfico: Aquí se produce un error de cálculo. ¿Qué es eso de que los juegos se verán igual que en PS3 y Xbox 360? Deberían verse mucho mejor. Cuando Wii U vea la luz, ¡habrán pasado entre seis y siete años del lanzamiento de las máquinas de Sony y de Microsoft! Además, en el momento en el que éstas lancen consolas más potentes, Nintendo se volverá a encontrar con un desfase generacional. Puesto que aún no se conoce exactamente la potencia de Wii U, mantendré la esperanza.
- Ensaladilla hardcore-casual: Tengo la impresión de que Nintendo intentó muy torpemente dejar contentos tanto a los hardcore gamers como a los casuals. La mezcla de juegos como Darksiders 2 y Ninja Gaiden III con vídeos de un mando con pantallita, en la que se puede pintar y hacer ‘tonteridas’ con los Miis como protagonistas, daba un resultado de lo más extraño. Creo que al final nadie tenía claro que podemos esperar de esta consola.
Sé que he citado muchos más “contras” que “pros”, pero el tiempo nos irá aclarando las cosas y nos permitirá realizar juicios de valor más acertados. Por el momento, estas son las conclusiones más destacables que he extraído de lo visto sobre Wii U (hay alguna cosilla más, pero me la guardo por el momento).
Ya es hora de que aborde el asunto de Nintendo en el E3, aunque para ser franco hay muchos puntos que todavía no tengo nada claros. Había mucha expectación en torno a la consola destinada a convertirse en la sucesora de la Wii. Yo creo que en realidad lo que se palpaba en la industria, y también entre los usuarios, era más curiosidad que esperanza. Una vez finalizada la conferencia y desvelada la Wii U (o, mejor dicho, su mando), la sensación general se acerca más a la perplejidad que a la decepción.
Pero no quiero adelantar acontecimientos. Voy a empezar por el principio, que fue muy dulce, hermoso, colorido y musical. Una orquesta hacía vibrar a los espectadores interpretando diversas piezas de la banda sonora de The Legend of Zelda mientras se proyectaban imágenes de muchos de los títulos de la saga. Todo terminaba, como no podía ser de otra manera, con Skyward Sword, el juego que se convertirá en la deslumbrante tiara que lucirá la Wii en su despedida de la contienda. En conjunto, un bonito homenaje a la saga en su 25 aniversario con Miyamoto como maestro de ceremonias y varias iniciativas relacionadas con la franquicia,
Tras los épicos prolegómenos llegaba el momento de darle vidilla a las plataformas actuales. Era el turno de Nintendo 3DS, claro, ya que el plato sorpresa estaba reservado para el final de la velada. La más joven portátil de Nintendo necesita un buen impulso para relanzar unas ventas, que no han cumplido del todo las expectativas, y ofrecer una imagen competitiva frente a la potente y recién nacida PlayStation Vita de Sony.
La gran responsabilidad de sustentar el negocio de las tres dimensiones sin gafas ha recaído sobre el incansable Mario y su legión de amigos y enemigos. Le veremos protagonizando Super Mario 3DS, una aventura que combina elementos de Mario 64, Galaxy, New Super Mario Bros. e incluso Super Mario Bros. 3 con el mítico disfraz de mapache.
Por otro lado tendremos Mario Kart 3DS, uno de los juegos que ya asomaron la patita cuando se desveló la portátil hace un año. Los vehículos irán equipados con ala deltas para planear y hélices con las que desplazarse por circuitos subacuáticos. Aparte de esos detallitos (y del obvio efecto de profundidad que aportarán las 3D), el juego no tiene pinta de traer grandes novedades. Casi mejor, así no la pifian.
El anuncio más inesperado del catálogo fue Luigi’s Mansion 2, una aventura protagonizada por el hermano de Mario que parece que seguirá a pies juntillas el desarrollo que ya vimos en el título de GameCube. Los otros dos grandes lanzamientos de la propia Nintendo que se mostraron fueron Star Fox 64 y Kid Icarus: Uprising, el juego que llevamos ya un año esperando. Hubo un bombazo más, uno que hizo emocionarse al público: habrá nuevo Smash Bros., tanto para Nintendo 3DS como para Wii U, aunque eso fue todo lo que se dijo al respecto. Los juegos de las third parties (Metal Gear Solid, los dos Resident Evil..) aparecieron agrupados en un único vídeo.
¡Y llegó el momento!, ¡qué momento! El momento en el que se iba a mostrar la nueva consola de Nintendo. ¿Un mando con pantalla? Vale, eso ya se había repetido hasta la saciedad y a nadie le pillaba de nuevas. ¿Se llama Wii U? Pero, ¿es una nueva consola, el mando de la nueva consola, un accesorio para la Wii…? Dicen que es el mando de la nueva consola pero, ¿por qué se llama también Wii?, ¿por qué aparecen los mandos de la Wii?, ¿y por qué muchas de las imágenes muestran gráficos de la Wii? ¿No se suponía que iba a tener una potencia superior a PS3 y 360?
Las dudas eran muchas, pero es que las demostraciones generaban todavía más. ¿Por qué la nueva consola no se ve por ninguna parte? (sí, se veía a lo lejos junto a la pantalla, pero eso no es darle demasiado protagonismo). La pantalla del mando puede usarse como consola independiente o como complemento para la televisión, tiene posibilidades muy llamativas pero, ¿por qué no se ve ningún juego de verdad? Todo parecen demostraciones, la mayoría con cosas parecidas a la Wii.
Algunos fantasmas parecen esfumarse cuando se desvela que la consola albergará titulazos de otras desarrolladoras. Wii U recibirá Darksiders 2, Aliens: Colonial Marines, Batman: Arkham City, Tekken, Ninja Gaiden III… Esto garantiza tanto la calidad gráfica como el apoyo de las third parties. Después se ha sabido y se le ha dado mucho bombo al hecho de que los vídeos de algunos de esos juegos (unos se mostraron, otros sólo se anunciaron) pertenecían a versiones de PS3, Xbox 360 y PC. A mí no me parece tan escandaloso, no es más que un vídeo promocional y desde luego no es la primera vez que se muestra un trailer de un juego de sea la consola que sea que en realidad está corriendo sobre un ordenador.
No hay datos sobre fecha de lanzamiento ni sobre precio, aunque sí muchas especulaciones sobre el mismo. Más datos hay sobre las especificaciones técnicas, aunque todo muy general, no vaya a ser que alguien descubra que el secreto de la Coca-Cola consiste sólo en echarle una cucharadita más de azúcar y ponerle una etiqueta roja a la botella. Resulta curioso que las acciones de Nintendo, tras el anuncio de Wii U, hayan caído por dos días consecutivos (los analistas dicen que la culpa ha sido de las altísimas expectativas que había). Aun así, no creo que sea un dato significativo. Tengo la sensación de que Nintendo volverá a vender consolas como churros.
Tengo muchas más dudas, objeciones y observaciones que hacer sobre Wii U, pero este artículo ya me ha quedado muy largo, así que las voy a aparcar hasta mañana, en un nuevo post centrado en la nueva consola y no en toda la conferencia.
¿Qué os pareció la conferencia de Nintendo en el E3?
PD: Odio al maldito loro del anuncio promocional de Wii U.
Siguiendo con este repaso meditado sobre el E3 (para seguir la información del evento al minuto ya tenéis a mis compañeros de Vandal), voy a hacer un pequeño análisis de lo que nos mostró Sony hace ya un día y pico (el asunto de Nintendo y Wii U aún tengo que meditarlo con calma). La sensación general que me produjo la presentación de la compañía nipona (que debido a la hora no vi en directo) es la de avanzar a paso firme y sobre seguro, con muy pocos riesgos.
En base a esto podría decirse que su mayor virtud y su mayor defecto fueron en realidad la misma cosa. Como era de esperar, se intentó darle más coba al tema de las 3D. Una parte de la presentación exigió que el público se pusiera las dichosas gafitas. La gran novedad en este asunto fue el anuncio del lanzamiento de una pantalla 3D de 23”, pensada para habitaciones y salas de estar. Además, al ser un producto más económico que otros pantallones supone una manera inteligente de aumentar la penetración de esta tecnología.
También hubo PS Move, más del que yo esperaba pero ni mucho menos con un carácter tan monopolizador como el que tuvo Kinect en la conferencia de Microsoft. El invento será compatible con juegos como Bioshock Infinite, Little Big PLanet 2, NBA 2K12 o Medieval Moves, un título de acción pensado específicamente para el periférico. Bueno, aceptable, está bien mientras no saturen.
En cuanto a juegos, el plato fuerte estaba cantado… Si Microsoft tiene Gears of War 3, Sony puede presumir de Uncharted 3. Intuyo que este juego está destinado a culminar una trilogía soberbia, sin duda una de las mejores de la actual generación de consolas. Por su lado, el espectacular Resistance 3 cumplió el mismo cometido que Killzone 3 en 2010, demostrar lo bien que domina Sony las ya citadas tres dimensiones.
También tuvieron su momento las remasterizaciones en HD de viejos juegos (parece que esto se ha puesto muy de moda). En concreto, PlayStation 3 recibirá versiones maquilladas de ICO, de Shadow of the Colossus y de los capítulos de God of War que vieron la luz en PSP.
Acabo de nombrar a la PSP y creo que será la última vez que lo haga en mucho tiempo porque, si hay que destacar algo de la conferencia de Sony, eso es su nueva consola portátil, conocida hasta hace poco como NGP y bautizada oficialmente como PlayStation Vita. La consola tendrá control tradicional y control táctil, posibilidad de conexión con PS3, cámara… y una elevada potencia gráfica que quedó avalada por juegos como Uncharted y Wipeout entre otros. Según Sony, ya se encuentran en desarrollo más de 80 juegos para PS Vita.
Pero quizá lo más atractivo de la máquina no sea su diseño, sus posibilidades o sus juegos sino su precio, mucho más bajo de lo esperado. La portátil verá la luz en todo el mundo a finales de este mismo año a un precio de 249 euros en su versión Wi-Fi y por 299 euros si se quiere con conexiones Wi-Fi y 3G. Esto no es una estrategia competitiva, es lo siguiente, sobre todo si tenemos en cuenta que la 3DS no está vendiendo al ritmo que esperaba Nintendo. Los ‘papás’ de Mario van a tener que ponerse las pilas.
Dejo para el final una de las cosas que Sony dijo al principio de su evento. La compañía se disculpó por los graves problemas que ha sufrido PlayStation Network en los últimos meses. Pidió perdón a las compañías, a los vendedores y a los consumidores, pero soltó una puyita a los medios de comunicación por la mala prensa recibida. Les doy gracias por lo primero y un tirñon de orejas por lo segundo. Creo que la prensa no ha sido ni la mitad de dura de lo que han sido los usuarios en foros y blogs. #hedicho
“Disculpe, ¿esto es la conferencia de Microsoft del E3 de 2011 o la de 2010?” Seguro que ayer no fui el único que se hacía esta pregunta mientras veía (vía streaming por desgracia) el gran evento de Xbox 360 en Los Ángeles. La sensación que me produjo fue exactamente la misma que hace un año: un espectáculo que empezaba muy potente para acabar en continuos, y a menudo torpes, intentos de vendernos Kinect.
Lo cierto es que el inicio no pudo ser mejor, con una espectacular demostración de Call of Duty: Modern Warfare 3 que dejó al personal babeando durante horas. Submarinos, lanchas, barcos, Nueva York, disparos y explosiones por doquier… This is Hollywood! La continuación mantuvo el nivel con una Lara Croft rejuvenecida, auspiciada por Square Enix y bastante inspirada por Nathan Drake (me reservo el resto de comentarios sobre Tomb Raider para un post exclusivo). Después llegó el asombroso Mass Effect 3, del que nada malo se puede decir.
Con el nuevo Ghost Recon mi interés comenzó a decaer, pero es que he de reconocer que Tom Clancy nunca ha sido santo de mi devoción. Además, ya empezaba a verse por dónde iban los tiros (nunca mejor dicho): lo que se buscaba era darle mayor protagonismo a Kinect. Eso no me parece mal, de hecho creo que al invento, pese a su exitazo, le ha faltado un buen respaldo de software tanto en cantidad como en calidad. Sin embargo, tampoco creo que lo correcto sea kinectizarlo todo de repente.
En Ghost Recon se podían controlar las armas con Kinect. Tengo serias dudas sobre cómo de bien se manejará eso realmente. Por supuesto, tal y como me comentaba un amigo, ni pensar en emplear este sistema para partidas online. En Mass Effect 3 se podrán usar comandos de voz. Esto tiene su punto, pero es algo prescindible y está por verse cómo lo adaptan al español. Juegos de EA Sports con detección de movimientos (¿FIFA Kinect?, ¿en serio?).
Hasta aquí, lo más impactante del evento había sido todo multiplataforma y con algún añadido exclusivo en el mejor de los casos. Con los títulos propios para Xbox 360 nos llevamos alguna alegría más. Bueno, para ser exactos, nos llevamos una alegría más y además no era nada inesperado: Gears of War 3. Sin sorpresas, pero sin “peros”. Menos me gustó lo que han hecho con Fable, una franquicia a la que incomprensiblemente han metido el turbo, y que ha acabado convertida en Fable: The Journey, algo que parece un shooter sobre raíles al que se juega moviendo los brazos para lanzar hechizos. En cuanto al remake del primer Halo… no fue como para quedarse boquiabierto.
Y más Kinect: acción con Ryse (al menos esto lo firma Crytek), Forza MotorStorm 4 (carreras también sin Kinect), una especie de Kinect Adventures con licencia de Disney, un juego de Barrio Sésamo, Kinect Sports 2 (olor a 2010), Dance Central 2 (hedor a 2010), el algo más presentable (no demasiado) Star Wars Kinect… y funciones como el reconocimiento detallado del jugador, el escaneo de objetos o un editor para que los aficionados trasteen con Kinect.
En medio de esta avalancha de juegos y nuevas funciones me pareció especialmente destacable la inclusión de YouTube y Bing en la interfaz de Xbox 360. Nunca está de más ampliar las posibilidades de la máquina. También me pareció muy curioso el aterrizaje en la consola de Microsoft de algo tan alternativo como Minecraft.
Quizá en un intento por dejar un buen sabor de boca a los jugadores tradicionales tras tanto empacho de Kinect, Microsoft cerró su conferencia con el anuncio de Halo 4. Poco se pudo ver y la información tampoco fue demasiada: llegará a finales de 2012 y supondrá el inicio de una nueva trilogía. Poco, pero suficiente para que los fans de la saga se coman las uñas durante meses.
No puedo evitarlo, casi siento lástima por Sony debido a todos sus problemas con PlayStation Network. El motivo es que no creo que los sistemas de seguridad sean una chapuza sino más bien que se han ido a topar con gente extremadamente hábil. No hay más que ver que otros grandes como SOE, Eidos o Facebook han tenido últimamente problemas similares.
El otro gran contendiente en esta guerra es el grupo hacktivista Anonymous, cuya sombra siempre ha volado sobre los recientes ataques y el robo de datos de PlayStation Network. Al parecer el grupo, cada vez más dividido, ha estado implicado en el asunto pero no de forma unánime (cada día surgen nuevas noticias sobre disidentes e incluso “golpes de estado” dentro del propio colectivo).
El segundo varapalo a su imagen pública es aún más gordo. A Sony le han robado datos personales de 77 millones de usuarios e información de unos 10 millones de tarjetas de crédito, ¿qué porcentaje de todos usuarios va a seguir confiando en PlayStation Network? Cierto es que Sony se ha esforzado por tapar todos los posibles agujeros de su red online, de hecho se han tirado un mes trabajando en ello. Sin embargo, tengo la impresión de que tanto tiempo invertido en solucionar el problema, más que aumentar la confianza de los usuarios lo que ha hecho ha sido acrecentar su cabreo.
El funcionamiento de PlayStation Network se ha ido restableciendo poco a poco en todo el mundo (en España empezó a funcionar entre el 14 y el 15 de mayo). Por supuesto, la PSN todavía no funciona a pleno rendimiento, aún le faltan unas cuantas actualizaciones y la activación de ciertos servicios. Es decir, aún más costes para Sony. Para colmo de males, el gobierno japonés ha decidido mantener bloqueado el servicio online de PS3 hasta que Sony adopte mejores medidas de seguridad.
Otra gran lacra para la compañía proviene de las compensaciones que deberá realizar tanto a las desarrolladoras como a sus clientes. Las empresas cuyos videojuegos se han visto afectados por la imposibilidad de acceder a los servicios online no tardaron en pedirle explicaciones a Sony. Los padres de PlayStation 3 no han tenido más remedio que ofrecer su ayuda a los afectados.
Más escamoso es el tema de la compensación a los usuarios. Cuando comenzó a hablarse del asunto se decía que las disculpas irían acompañadas por un mes de suscripción gratuita a PlayStation Plus. Pues que el problema se reveló muy grave y su solución se ha demorado más de lo que cabía esperar, en Sony se han visto obligados a ponerse un poco más generosos. El programa que han decidido bautizar como Welcome Back (eso, que al menos no pierdan el sentido del humor) incluye suscripciones gratuitas de uno o dos meses y un par de juegos a elegir entre unos pocos (Little Big Planet, Infamous…)
Parece que la compensación sigue sin parecerle suficiente a muchos jugadores. Me parece lógico, pero también me parece lógica la posición de Sony. No creo que estén en condiciones de ponerse mucho más espléndidos. Intuyo que todo este asunto, aun sin contar las compensaciones a los afectados, les está saliendo muy pero que muy caro.
Me gustaría terminar con un par de preguntas que ya he avanzado en el texto… ¿Volveréis (o volveríais) a fiaros de PlayStation Network después de lo que ha pasado?, ¿esto ha sido algo puntual o puede repetirse en un futuro? Y una más: ¿os parece suficiente la compensación que ofrece Sony a los usuarios de PlayStation 3?
Me llamo Daniel G. Aparicio. Periodista y aficionado a los videojuegos, he tenido la suerte de que mi afición y mi profesión se dieran la mano. Mi primera consola fue una Atari 2600 heredada de uno de mis primos y, desde entonces, he jugado a casi todo lo que ha visto la luz. Con esto ya basta para que algunos (muchos) me llamen friki, aunque mi gusto por los cómics, el manga y las películas de serie Z también ayuda.
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