Gomis, el primer adios del año
Me enteré por el primer noticiario de radio del primer día de este nuevo año: Lorenzo Gomis había fallecido unas horas antes. Un periodista completo, con oficio y con acierto; honrado, cabal y competente. No le conocía personalmente, pero he leído su obra desde hace varias décadas: todos los lunes en la Vanguardia, y también en El Ciervo, la valerosa revista editada por Gomis y su esposa. Me impresionó más su muerte porque horas antes había acabado de escribir la propuesta a la junta directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid para otorgarle el premio Rodríguez Santamaría en reconocimiento a toda una vida profesional.
Reconocer desde Madrid a un catalán que ha hecho toda su vida en Barcelona, como periodista, como profesor de periodismo y como poeta, pone más en valor a la persona. No se si mis compañeros de junta hubieran aprobado la propuesta, pero con cuantos comenté estos días la idea la acogieron con agrado y complicidad.
Gomis representa la mejor del periodismo catalán y español. Además era querido y respetado por sus colegas y por los ciudadanos. Había pasado los ochenta pero seguía trabajando con dedicación y acierto. La Vanguardia de hoy le dedica un buen homenaje y publica el articulo que había mandado para la edición de hoy, a su cita de cada lunes. Haro y Capmany también estuvieron con sus lectores hasta el último minuto, los periódicos que les acogían tuvieron su original listo antes de decir adiós.
A los jóvenes periodistas, y a los no tan jóvenes, les vendrá bien repasar la obra y la vida de Gomis, sus memorias y, sobre todo, su dedicación apasionada a este oficio. Con gente como Gomis el periodismo gana reputación y respeto. Ya no podremos premiarle desde Madrid, y bien que lo siento.

