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Un cuento corriente Un cuento corriente

Se llama a la Economía (más aún en estos tiempos de crisis) la "ciencia lúgubre". Aquí trato de mostrar que además es una de nuestras mejores herramientas para lograr un mundo mejor

Un estudio demuestra que las cajas ‘politizadas’ concedían más créditos cuando se acercaban las elecciones

Llevamos años —desde que se desencadenó la crisis económica en España, o incluso antes— con un cierto consenso en el debate público acerca de la labor llevada a cabo por las cajas de ahorros durante las dos últimas décadas. Básicamente, este consenso social apunta a que las cajas de ahorros sufrían de una excesiva politización, lo que las llevó a tomar decisiones no profesionales, lo que a su vez las llevó a asumir demasiados riesgos y, por tanto, a situaciones de insolvencia y rescate con dinero del contribuyente. Esa opinión relativamente generalizada entre la opinión pública, sin embargo, no estaba sustentada más que por percepciones subjetivas (por mayoritarias que fueran) con más o menos fundamento. Hasta ahora.

Dos jóvenes investigadores (Sebastián Lavezzolo, de la Universidad de Nueva York, y Manuel Illueca, de la Universitat Jaume I) han concluido recientemente un estudio en el que muestran evidencias de “una poderosa lógica política que conecta las motivaciones electorales y los préstamos bancarios en el caso de España, donde la mitad de los mercados del crédito y los depósitos estaban operados por entidades controladas políticamente”. Este paper —titulado Endeudamiento y préstamos a lo largo del ciclo electoral. Evidencia desde la deuda corporativa— aún está pendiente de publicar, y sin duda sus conclusiones son de gran interés y se relacionan directamente con la burbuja inmobiliaria.

Burbuja inmobiliaria en España

Burbuja inmobiliaria en España

“Las cajas de ahorros bajo el control de gobiernos regionales prestaban más créditos en función del calendario electoral“, señalan los autores del estudio, a partir de un análisis detallado de más de 40.000 empresas medianas y grandes entre los años 1997 y 2008. A partir de estos datos, han podido comprobar que estas compañías tomaban prestados más créditos de las cajas controladas políticamente por ese gobierno regional a medida que se acercaban esas elecciones autonómicas.

El propio profesor Lavezzolo, en otro estudio publicado en marzo de este año ya avanzaba conclusiones similares, tras evidenciar que “los años electorales estaban asociados con un incremento de las tasas de aumento del crédito, así como con una caída de los precios”. Es decir, que a medida que se acerca el momento de elegir a los representantes políticos, el escenario financiero de buena parte de los votantes mejoraba. ¿No ven aquí un grave conflicto de intereses y, sobre todo, un incentivo muy perverso para poner en riesgo la situación de solvencia de una entidad financiera? Yo sí.

Y es que la evidencia también parece apuntar, según Lavezzolo e Illueca, a que detrás de esta euforia crediticia se encuentran buena parte de nuestros problemas actuales: las empresas que fueron más ávidas a endeudarse en época electoral han sido también las que peor han soportado la crisis: Aquellas que “acumularon deuda bancaria en función del ciclo electoral son más proclives a declarar una bancarrota posteriormente“, añaden estos académicos.

Este impactante estudio verá la luz próximamente. Sería de desear más investigaciones y más evidencias científicas relacionadas con el sector financiero español. Porque como ya he comentado otras veces, criticar los gastos y los sueldos de la banca y las cajas puede ser muy entretenido, pero las causas que de verdad están por debajo de la caída de la mitad del sistema bancario español están aún por demostrar. Y yo aspiro a conocerlas.

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