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Se llama a la Economía (más aún en estos tiempos de crisis) la "ciencia lúgubre". Aquí trato de mostrar que además es una de nuestras mejores herramientas para lograr un mundo mejor

Los bancos ‘too big to fail’: Los más competitivos, pero también los que más riesgos toman

La Reserva Federal de Nueva York ha publicado recientemente una serie de estudios e informes centrados en el análisis de los bancos too big to fail (TBTF, se podría traducir como “demasiado grandes para dejarlos caer”), y sus efectos en el mercado y el sistema financiero en general. Los resultados, si bien están basados en la propia banca estadounidense, me parecen de un interés global, ya que en España y en Europa también tenemos ejemplos de esas enormes ballenas blancas bancarias.

Los bancos TBTF no solo cuentan con el apoyo implícito (y explícito) de los Gobiernos, sino que a veces incluso los propios reguladores y supervisores favorecen su creación, con todos los riesgos de captura mercado y de falta de competencia que suponen. Es el caso, por ejemplo, del Sistema Institucional de Protección (SIP) que dio lugar a BFA-Bankia. Con la tutela del Banco de España, siete cajas españolas en problemas se acabaron convirtiendo en un auténtico monstruo financiero que acabó nacionalizado tras una inyección de capital de más de 22.000 millones de euros. Los que eran unos problemas graves pero manejables se acabaron convirtiendo en un solo problema gigantesco.  fed

En uno de los papers más interesantes publicados por la NYFED los investigadores encuentran evidencias que sugieren que “aquellos bancos con un apoyo público más fuerte se comprometen en préstamos más arriesgados, que se traducen en tasas de créditos deteriorados más altas”. Es decir, que el hecho de que una entidad bancaria sea tan grande que sepa que cuenta con el apoyo último del Estado (porque dejarlo caer sería mucho peor) conlleva que esta actúe de forma más arriesgada e irresponsable, lo que a su vez agudiza el riesgo de algún tipo de rescate en el futuro.

Si el problema es el del excesivo tamaño de los bancos, la solución parece fácil, ¿No? Que los reguladores los particionen y que sean más pequeños por ley. Un momento, que no es tan fácil. Otro estudio de los analistas de la NYFED concluye que “hay una robusta relación inversa entre el tamaño de un banco y la escala de sus costes operativos”. En resumen: Que los bancos, cuanto más grandes, son más rentables y más competitivos, lo que se traduce en un crédito más barato y una potencial mayor competitividad de la economía en general.

En esta misma línea, la patronal bancaria estadounidense (Que tiene el bonito nombre de Clearing House) encargó a la consultora Oliver Wyman la elaboración de un informe sobre los efectos del tamaño en relación al coste e financiación. “Los grandes bancos tuvieron una ventaja en el coste de financiación de más de 30 puntos básicos”, explican los autores. Es decir, que pueden conceder crédito en unas condiciones más ventajosas. Lo resume bien el equipo de investigadores de la FED neoyorquina en su blog: Tener bancos de un tamaño limitado no sale gratis.

Así, nos encontramos con una paradoja en la que confluyen varios intereses contrapuestos. Por un lado, imponer límites desde el Gobierno al tamaño de los bancos no es una medida aséptica. Tiene costes directos en un crédito más caro y en un sistema financiero menos competitivo. Pero por otro, también va en contra de los contribuyentes el que se favorezca la creación de grandes bancos TBTF que acaban por contraer grandes riesgos sabedores de que en última instancia el Gobierno no tiene otra opción que rescatarles. Menudo dilema. ¿Cómo gestionamos esta encrucijada?

[Edito]: Precisamente sobre este tema de los bancos TBTF escribía el pasado jueves Mayra Rodríguez Valladares, una de las mayores especialistas que conozco en materia bancaria y regulatoria. En un artículo publicado en American Banker, MRV reconoce que lleva cerca de un año analizando los distintos proyectos de ley que se han estado planteando en EEUU para precisamente acabar con el problema de los bancos demasiado grandes. La mejor solución que ha encontrado se trata del proyecto HR2266, que básicamente obligaría a los bancos con activos por valor de más de 500.000 millones de dólares a identificar y preservar en sus balances “la porción de ganancias que es atribuible a los subsidios que reciben por el hecho de ser TBTF”. Este subsidio de reserva contaría como capital en caso de insolvencia, pero no se contabilizaría como capital regulatorio de Basilea III. Es decir, se trataría de un contrapeso que frenaría el incentivo a crecer desmesuradamente. Parece una buena idea.

1 comentario

  1. Dice ser Hemos Visto

    En este país llevamos años viéndolo… hay bancos TBTF que basándose en el ‘no dejarán que’ se meten en los berenjenales más grandes de la historia, total al final me van a salvar (y mi cúpula pasará a otras grandes empresas)…

    Hemos Visto
    http://hemosvisto.blogspot.com

    28 marzo 2014 | 12:32

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