BLOGS
Un cuento corriente Un cuento corriente

Se llama a la Economía (más aún en estos tiempos de crisis) la "ciencia lúgubre". Aquí trato de mostrar que además es una de nuestras mejores herramientas para lograr un mundo mejor

Las decisiones no convencionales de los bancos centrales y sus costes ocultos

La semana pasada la consultora internacional McKinsey ha publicado un interesantísimo (bueno, al menos interesantísimo para mí) informe sobre los efectos profundos de las medidas llamadas “no convencionales” por parte de los bancos centrales de los países en crisis (Eurozona, Estados Unidos, Japón, Reino Unido). Estas medidas poco ortodoxas tienen en el Quantitative Easing su ejemplo paradigmático. ¿Y qué es el QE? Pues lo explican estupendamente los autores de Easingeconomics, un blog muy recomendable sobre análisis económico. bce

El documento, titulado QE and ultra-low interest rates: Distributional effects and risks (algo así como Facilidad cuantitativa y tipos de interés ultrabajos: efectoss distributivos y riesgos) concluye entre otras cosas que el precio del dinero tan bajo entre 2007 y 2012 han modificado la estructura de la renta en los países que las han llevado a cabo. Así, los gobiernos de EEUU, la Eurozona y Reino Unido se han beneficiado de unos ingresos extra de 1,6 billones de dólares. En ese mismo periodo, los hogares perdieron 630.000 millones de dólares, con especial incidencia entre los colectivos de mayor edad. Además, las empresas lograron otros 710.000 millones “con servicios de la deuda más bajos”.

“La era de los tipos de interés ultrabajos ha erosionado los beneficios de los bancos en la Eurozona. Los márgenes de intereses para estas entidades han descendido significativamente, y sus pérdidas acumuladas superan los 230.000 millones entre 2007 y 2012″, señala el informe. Por contra, en EE UU la banca ha incrementado sus márgenes en más de 150.000 millones. Esta política ha afectado también al sector de los planes de pensiones y seguros de vida, que han visto como los bonos de deuda pública ha caído por debajo de los tipos que estas compañías ofrecen a sus clientes, lo que hace peligrar su existencia futura.

Otro de los efectos, si bien los analistas de McKinsey lo encuentran “ambiguo”, es el impacto de estas medidas de liquidez en el  precio de los activos. ¿Crean las facilidades de liquidez burbujas? Los precios de la deuda pública y privada en EEUU, Reino Unido y Eurozona han aumentado en 16 billones de dólares en los últimos cinco años, aunque McKinsey cree que hay “pocas evidencias concluyentes” que prueben que los mercados puedan estar viviendo una burbuja. Lo que sí han conseguido los QE es movilizar inmensas cantidades de dinero a la compra de deuda de países emergentes (de 92 a 264 millones de dólares entre 2007 y 2012), en busca de tipos de interés más ventajosos.

Informes como este, aun con las dudas que puedan provocar, sirven para impulsar un debate acerca de los costes ocultos de las medidas de estímulo que están llevando a cabo los grandes banqueros centrales. Pensar que sus decisiones no tienen contraprestaciones negativas dista mucho de la realidad.

3 comentarios

  1. El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España. En EEUU el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

    Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EEUU y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín.
    Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial.

    Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos.

    En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa –según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total.

    Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la ex Vicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”. Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.

    Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.
    Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos –aclara el Sr. Salvador Arancibia- “….medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”. De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.

    por Vicenç Navarro
    21 de octubre de 2011.

    18 noviembre 2013 | 12:01

  2. Dice ser CaRLSeTiN

    Cuando se habla de bancos centrales yo prefiero hablar más claro, ya que el problema de base nunca se toca:

    1. Partiendo de la base de que el dinero se crea como deuda desde 1971, es decir en la forma de préstamo bancario, que debe ser devuelto con interés, y que en la actualidad el 97% de dinero que existe en el mundo es de este tipo, podemos afirmar rotundamente que la economía se ha convertido en una deuda impagable.

    Henry Ford: “Esta claro que la gente no entiende el sistema monetario y bancario, porque si lo entendiese, creo que habría una revolución mañana por la mañana”.

    2. La deuda crece de forma exponencial, y para poder mantener este sistema en marcha, es decir, para seguir endeudándonos, necesitamos que la economía crezca de forma exponencial, la población y el consumo de recursos.

    Kenneth Boulding: “Quien crea que un crecimiento ilimitado es compatible con un planeta finito o está loco o es economista”.

    http://economiazero.com/por-un-sistema-monetario-publico-transparente-y-sin-interes/

    El sistema es una estafa y acabará colapsando, es un hecho matemático, por propia definición.

    18 noviembre 2013 | 12:31

  3. Dice ser CaRLSeTiN

    Se me olvidaba decir que bajo las premisas anteriores de nada sirve bajar los tipos de interés. Si el dinero está tan barato de hecho es porque se ha alcanzado un nivel de deuda tan alto que es imposible seguir “creciendo”. El crecimiento exponencial en este caso no es algo bueno como quieren hacernos creer. Tenemos que crecer! si no la economía no va bien! Nos vamos a ir todos a tomar por donde amargan los pepinos. Esas son las consecuencias de las políticas llevadas a cabo por los bancos centrales.

    18 noviembre 2013 | 12:37

Los comentarios están cerrados.