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Entradas etiquetadas como ‘niños’

La importancia de la lectura para un niño

Por Jesús Martínez

Un niño leyendo (Gtres).

Un niño leyendo (Gtres).

Ahora que comenzamos un nuevo curso escolar, los profesores nos recuerdan constantemente la importancia y necesidad de la lectura diaria. Y es cierto que debería de ser una de las tareas más importantes que los niños llevan a casa, si no la única, puesto que están demostrados, después de innumerables estudios, los muchos beneficios que esta aporta en el progreso intelectual de los niños.

Pero los beneficios van mucho más allá de los puramente académicos: no hay nada como una buena lectura para que nuestros niños crezcan o estimulen su capacidad de imaginación, creatividad, pensamiento abstracto

Una buena lectura ilumina todo lo demás. Nos ayuda a crecer en libertad, a adquirir todo tipo de conocimientos y experiencias, a ponernos en el lugar del otro, e incluso comprender y querer hasta los defectos de nuestro querido “protagonista” porque nos sentimos totalmente identificados. Que las nuevas tecnologías no nos hagan olvidar los grandes beneficios que comporta una buena afición a la literatura.

¿Esperar a qué en la tauromaquia?

Por Julio Ortega Fraile

Tauromaquia (Europa Press).

Tauromaquia (Europa Press).

Estadísticas como las de Gallup indican que el rechazo a la tauromaquia en la sociedad es mayoritario y creciente, consultas de ayuntamientos o periódicos en casi todos los casos demuestran que los ciudadanos no la quieren, que es una forma de violencia infantil; son palabras del Comité por los Derechos del Niño de la ONU.

Que el toro sufre está demostrado y que las corridas son inviables económicamente sin subvenciones salvo contadas ocasiones también. Va en declive y a eso hay que sumarle un pensamiento y costumbres que en 2016 no pueden ser las del siglo XVIII.

Sí, acabaría muriendo sola, pero mientras sigamos siendo cómplices de una práctica que da por lícita la violencia con animales por diversión, continuarán muriendo humanos y un dinero necesario para paliar tanto sufrimiento se estaría empleando en generarlo.

Frenemos las muertes por ahogamiento este verano

Por N. R.

Playa de Bakio, Bizkaia (Europa Press).

Playa de Bakio, Bizkaia (Europa Press).

En los nueve primeros meses del año pasado murieron en España por ahogamiento 321 personas; 240 se produjeron entre los meses de junio y septiembre. Este año llevamos 160 ahogamientos en playas, ríos, piscinas y otros espacios acuáticos, y los informes oficiales reconocen que 2016 está siendo un año especialmente dramático para las incidencias mortales en playas y piscinas.

Pero lo terrible es que muchas de estas víctimas son niños, personitas que juegan en el agua, que se divierten mientras ignoran lo peligroso que puede ser. En un despiste de 2 segundos –lo que se tarda en mirar si tenemos un whatsapp–, el niño puede haberse sumergido sin que nos demos cuenta, y para cuando nos percatemos lo mismo ya es demasiado tarde.

No quiero dar lecciones a nadie, pero por favor, un poquito más de cuidado en playas y piscinas, que son muy traicioneras.

Personas extraordinarias que te hacen ver la vida de otro modo

Por Anna Aventin Fontanet

Enfermeros con niños hospitalizados (Gobierno de La Rioja).

Personal sanitario con niños hospitalizados (Gobierno de La Rioja).

Soy maestra de educación primaria y llevo en el mundo de la docencia desde hace seis años, pero este año ha sido diferente al resto. He vivido nuevas experiencias y compartido diferentes puntos de vista.

Durante estos últimos meses lo que más me ha hecho enriquecerme como persona y como docente ha sido verte, día a día, cómo avanzabas, te esforzabas, luchabas y sobre todo cómo sonreías ante las adversidades. La energía, entusiasmo y ganas que demuestras cada día son admirables. No todo el mundo tiene esta valentía y coraje para enfrentarse a una realidad tan dura como la tuya, no dejes nunca de luchar, no te dejes vencer, no renuncies a las ganas de vivir.

Estas palabras van dirigidas especialmente a ti A., y también a todos los niños y niñas tan valientes como tú. Gracias por luchar contra la leucemia y hacer frente a una realidad que no es propia de vuestra edad. Tendríais que estar en la escuela con vuestros compañeros jugando, cantando, riendo… y en cambio vivís entre el hospital y vuestra casa.

Como docente, donde he tenido la suerte de compartir ratos con vosotros, quiero daros las gracias por abrirme los ojos a una nueva realidad. Ha sido una experiencia única, incomparable y enriquecedora. Todos vosotros tenéis diferentes puntos de vista que hacen ver la vida de otro modo. Tenéis mucha fuerza y energía, conservarlas hasta el final, esto es lo que os hace personas extraordinarias.

Gracias, muchas gracias.

Los niños pierden sus tardes enterrados en montañas de deberes

Por Francisco Javier Garrido Martín

Un niño haciendo los deberes en casa (Gtres).

Un niño haciendo los deberes en casa (Gtres).

Tengo hijos en edad escolar y compruebo todos los días lo mal que funciona nuestro sistema educativo. No sé cuáles son las causas reales, pero sí veo las consecuencias. Veo a mis hijos perdiendo sus tardes de niño enterrados en montañas de deberes. Porque adulto se es para siempre, pero niño se es solo una vez, y por tiempo limitado. Son tardes de juegos, de aventuras y de imaginación que jamás volverán y que quedan sustituidas por deberes y academias.

Son niños que tienen jornadas laborales de adulto. Jornadas que no tienen un objetivo claro, porque ellos no tienen salario, y la recompensa del conocimiento es vaga para ellos.
Encima las motivaciones que nosotros les ofrecemos no son mucho mejores. El aprender dejó de ser una meta hace mucho tiempo. Solo el aprobar tiene premio. Y una vez obtenido el premio, el conocimiento se olvida porque ya no les sirve y parece que a nosotros tampoco.

Sobre los refugiados: no podemos seguir negando la vida a esos seres humanos detrás de esas vallas

Por Pryscila Veras Milhomem

Desde hace algunos meses se han estudiado medidas contra los refugiados que me avergüenzan como ciudadana europea. Estamos frente una emergencia humanitaria y no podemos seguir ignorando la pérdida de tantas vidas inocentes. No podemos seguir negando la vida a esos seres humanos detrás de esas vallas. No podemos seguir destruyendo los sueños de miles de niños que tienen toda la vida por delante. No podemos seguir mirando la realidad a través de nuestras gafas etnocéntricas preocupándonos tan solo por nuestro propio bienestar.

Un niño refugiado afgano sostiene una pancarta en la que puede leerse "no nos golpeen" (Georgi Licovski/EFE).

Un niño refugiado afgano sostiene una pancarta en la que puede leerse “no nos golpeen” (Georgi Licovski/EFE).

Cuando tenía doce años vine a España desde un país del tercer mundo en búsqueda de una vida mejor. En aquel entonces no hablaba el mismo idioma, no tenía la misma cultura y tampoco tenía los papeles en regla. Pero tras diez años lo que sí tengo es el orgullo de poder decir que estoy en el último año de carrera (Direcciones de Relaciones Públicas y Marketing), tengo un trabajo a jornada completa y me independicé a los 18 años. Lo que sí tengo es el agradecimiento por la oportunidad que me dieron, pero no puedo evitar preguntarme por qué a los refugiados no.

Detrás de esas vallas que vemos a diario en las noticias existen personas que huyen de tragedias diarias, bombardeos y ataques sistemáticos como los que sufrió Bruselas la semana pasada. Detrás de esas vallas existen seres humanos que como yo hace diez años no hablan el mismo idioma, no tienen la misma cultura o religión, pero lo que sí tienen son ganas por sobrevivir y nosotros no somos quién para juzgar quién merece vivir o no en este mundo.

Debemos propocionarles el derecho de tener una vivienda digna, la seguridad de saber que van a tener un plato de comida siempre que tengan hambre. Debemos proporcionarles el derecho a la vida, el cual la Unión Europea dejó en el olvido tras el acuerdo con Turquía.

Ante esta situación, si algún ser humano se siente superior, que esta superioridad sea de bondad, de empatía o de compasión, pero jamás una superioridad étnica.

“Yo no soy racista. Estoy en contra de toda forma de racismo y segregación, toda forma de discriminación. Yo creo en los seres humanos, y que todos los seres humanos deben ser respetados como tales, independientemente de su color.” Nelson Mandela.

 

 

La Unión Europea, muy malherida

Por Martín Sagrera Capdevila

Campamento de refugiados en Idomeni, Grecia (Orestis Panagioutou/EFE).

Campamento de refugiados en Idomeni, Grecia (Orestis Panagioutou/EFE).

Los atentados de Bruselas apuntan al corazón de la Unión Europea. Coinciden con los días en que muchos cuestionan como nunca el que la UE tenga corazón, dado el trato ilegal e inhumano que da a quienes, con cruel ironía, llama –cuando hace todo lo que puede para que no lo sean- “refugiados”.

Estas son personas de carne y hueso, hombres, mujeres y niños que huyen para salvar sus vidas de largas y muy sangrientas guerras, ocasionadas en gran parte por los intereses estratégicos y las armas vendidas a sus asesinos por distintos países de la Unión. Países que, bajo la batuta alemana, han arruinado el Estado social de muchos de sus propios territorios, y han coartado sus libertades democráticas.

¿Tendrán de nuevo los jefes de la UE el valor de invitar al pueblo, como en París, a manifestarse sin miedo contra el terrorismo, mientras que ellos cometen la increíble bajeza de hacerse la foto en un lugar seguro e intentar hacer creer después que estaban con sus conciudadanos? Muy, muy malherida está la UE, máxime cuando esos políticos -y los poderes fácticos que los manejan- montan mil grandes embustes para desprestigiar e incluso eliminar los movimientos sociales que intentan en distintos países salvar los valores humanos que parecían ya consolidados en Europa.

 

Nuestra indiferencia, pasividad y egoísmo ante los refugiados

Por Paula Radtke Ortiz

Refugiados (EFE).

Refugiados (EFE).

Quisiera creer que no. Quisiera creer que es una broma que estemos vendiendo la dignidad y la seguridad de miles de personas. Es como si Turquía fuese una especie de sicario que se ocupa del trabajo sucio mientras su jefe, la Unión Europea, se lava las manos y se sienta en su despacho, vuelve a casa y duerme tranquilo, con su familia a salvo.

Ni siquiera es la crueldad de los grandes dirigentes lo que más duele. Lo que hiela la sangre es la indiferencia, pasividad y egoísmo que ha surgido entre la gente del montón, la gente como tú y como yo. Esa gente de a pie que habla con odio y asegura que solo deben recibir ayuda los españoles, porque claro, hay españoles en paro y nosotros queriendo ayudar a los de fuera… ¿En serio pensamos que es equiparable estar en paro a huir de la guerra?

Con esto no quiero quitarle importancia a las personas que están pasando un momento difícil, solo quiero que reflexionen un momento y se imaginen en esa situación, viendo cómo matan a sus familias, siendo ultrajados como personas, dejando todo atrás y arriesgando su vida para meterse en un bote a la deriva en busca de algo de seguridad y cuando piensan que por fin ven la luz, que por fin están a salvo, se chocan de frente con el desprecio, nuestro desprecio, nuestro racismo, que les obliga a sufrir represiones en las fronteras. Ahora serán devueltos a Turquía a cambio de un puñado de millones y unos cuantos favores, como si de ganado de tratase, ante nuestros impasibles ojos.

Estamos viendo cómo niños duermen en el barro, cómo mujeres dan a luz sin ningún tipo de cuidados.
Y yo me pregunto, cuando nuestros nietos estudien nuestra historia… ¿se llevarán las manos a la cabeza por los horrores que estamos cometiendo y permitiendo como hicimos nosotros cuando se perpetró el Holocausto Judío?

Quizá en un futuro ellos sean mejores que nosotros. Quizá en un futuro la vida valga mucho más que los intereses económicos.

 

Los abusos en el caso de los maristas no son “cosas de críos”

Por J. Mit Pau

El profesor acusado de abusos sexuales, en la Ciutat de la Justicia (ACN).

El profesor acusado de abusos sexuales. (ACN)

Un tercer hermano Marista de Barcelona ha confesado actos de pederastia, afirmando que entonces lo consideraba “como una cosa de críos”. Es verdad que, incluso durante el franquismo, los toqueteos sexuales entre críos solían ser mirados con indulgencia, como en casi todas las sociedades tradicionales, preocupadas sólo de lo relacionado con la reproducción. Esto llevaba a mirar también con indulgencia –como en Grecia- los contactos sexuales entre adulto y niño, al no ser reproductivos.

Sin embargo, el caso de ese Marista (y de otros 16 maristas docentes ya denunciados, el mayor escándalo al respecto en España) es completamente distinto. Porque él se dedicaba a educar y vivía en una ideología aterrorizadora que condenaba a penas infernales eternas esos actos; y su posición de maestro en la escuela añadía como agravante una fuerte violencia moral, una violación de la libertad del alumno, circunstancias que hacen especialmente repugnante, imperdonable, su abuso, exigiendo que recaiga sobre él todo el peso ejemplarizante de la ley.

 

 

Evaluaciones de segunda en un caso de un niño con altas capacidades intelectuales (ACC)

Por Begoña Rodríguez Jiménez

Varios niños en la puerta de un colegio (EFE).

Varios niños en la puerta de un colegio (EFE).

Soy mamá de un niño de 8 años evaluado de altas capacidades intelectuales (AACC) por una psicóloga clínica en un centro privado y otro hijo de 6 diagnosticado de intolerancia a la fructosa por un gastroenterólogo en el mismo centro privado.

¿Por qué el informe de evaluación de AACC se cuestiona en el centro escolar y el de intolerancia a la fructosa se cumple a rajatabla si ninguna de las dos valoraciones son visibles? ¿Es más importante evitar el dolor de barriga que el dolor emocional?

Vivimos en una sociedad en la que en muchos casos se desprecia el talento y no se potencia. En los colegios se cubren las necesidades básicas de aprendizaje y dejan las necesidades especiales en manos de las familias que en la mayoría de los casos carecemos de información y formación completa para gestionar sus demandas intelectuales y emocionales.

Es por esto por lo que pido sensibilización por parte de los organismos oficiales competentes en esta materia para que faciliten la burocracia, acorten el tiempo de espera para oficializar una evaluación privada y principalmente enriquezcan su educación acorde con sus necesidades intelectuales.

Señores, hay un altísimo porcentaje de fracaso escolar en este colectivo (se sitúa en torno al 70%) y después nos quejamos de la fuga de cerebros. Tenemos un potencial emergente de futuros profesionales. ¡Aprovechemos esa riqueza de talentos!