BLOGS
Tu blog Tu blog

Este es tu altavoz

Dos años sin tragar humo

Por Bartolomé Florido Luque

El día 1 de abril hará dos años que no contamino a nadie después de más de 40 años fumando un paquete diario al menos. Esto significa una experiencia rara de explicar porque jamás pensé en prescindir del tabaco.

De hecho, me acuerdo todos los días del tabaco, de su olor, sabor y sensación. Estoy convencido de que el fumador lo es hasta el mismo día que lo meten en la caja larga, estrecha, de madera y muy abrillantada.

Humo de tabaco (EFE)

Humo de tabaco. (EFE)

En estos dos años sin arrimarme un cigarro a la boca he padecido paranoias, crisis de todo tipo y hasta me he peleado con los gatos muertos que hay atropellados en los arcenes de las carreteras.

Como decía Dante: “¡He bajado a los infiernos!” No soy converso de nada y me atrevería aún menos a decirle a alguien que deje de fumar. Más cuando yo en cualquier momento me puedo arrimar a un quiosco y comprar 5 cigarros rubios para entrenarme de nuevo y al mismo tiempo darle placer a mis alborotadas y adictas células nicotizadas. En fin, 24 meses ya sin fumar no es ninguna heroicidad.

Durante este tiempo no me han puesto mascarilla ni bombonas de oxígeno a cuestas y, sobre todo, no he sido perturbador para el mundo que me rodea. Seguro que la sanidad pública y universal de Andalucía lo agradecerá. Se despide con todo cariño y afecto, un fumador que actualmente no ejerce.

Los comentarios están cerrados.