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Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Entradas etiquetadas como ‘óleo’

El zen de pintar lo que no tiene importancia

'Untitled (staple and table cloth)' - Lillian Bayley Hoover - Foto: lillianhoover.com

‘Untitled (staple and table cloth)’ – Lillian Bayley Hoover – Foto: lillianhoover.com

Son rincones de una casa cualquiera, banales rastros de actividades que se automatizan. Durante siglos, la pintura ha sido el medio de expresar pasiones y sentimientos profundos y nobles, plasmar hechos históricos, retratar a los notables. La estadounidense Lillian Bayley Hoover apuesta por todo lo contrario, percibe que el tiempo que dedicamos prestando atención a algo guarda una relación directa con el valor que tiene para nosotros, cualquier menudencia puede ser poética, vital, valiosa en nuestra intimidad mundana.

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El primer artista indio que pintó óleos y mezcló la pintura de su país con la europea

'Murugan' - Raja Ravi Varma

‘Murugan’ – Raja Ravi Varma

En los rasgos, expresiones y actitudes las mujeres se ajustan a un ideal indio que no ha variado en siglos. El realismo, las pinceladas y la perspectiva o los juegos de luz y sombra indican un contacto con el arte europeo. Recargados y excesivos, son el sueño de un coleccionista occidental que se decante por lo kitsch, pero también es posible encontrar en estas obras el atractivo de la rareza histórica.

Considerado como el más sobresaliente pintor realista indio y uno de los artistas nacionales de cabecera, Raja Ravi Varma (1848-1906) fue también el primero en usar el óleo y mezclar la temática tradicional con el estilo pictórico del viejo continente.

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Los redondeados humanos minimalistas de Mike Lee

Obras recientes de Mike Lee - Fotos: mikelee.space

Obras recientes de Mike Lee – Fotos: mikelee.space

Hay algo de placentero y confortante en las criaturas que dibuja y pinta el estadounidense Mike Lee. La suavidad de las curvas, pies y manos acabados en pico, cabezas de cerilla, cuerpos de un volumen inaceptable según los cánones de belleza que se fomentan con fanatismo desde las pasarelas de moda hasta los maniquíes de cualquier tienducha.

Repasando los archivos del microblog que Lee emplea para documentar sus progresos, es fácil comprobar cómo en mayo de 2015 los personajes redondeados todavía tenían ojos. “Aunque eran sólo dos puntos (…), todavía sentía que estaba explicando demasiado. Quería dejar espacio al espectador para recibir e interpretar el trabajo, así que jugué a alargar las proporciones y mantuve las caras en blanco”, cuenta en una entrevista reciente.

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¿Paisajes figurativos o pinturas abstractas?

'Silver' - Samantha Keely Smith - Foto: http://samanthakeelysmith.com

‘Silver’ – Samantha Keely Smith – Foto: samanthakeelysmith.com

No representa lugares reales, ni siquiera acude a ellos para inspirarse. Samantha Keely Smith tiene la ambición de transformar los estados de la mente en olas de varios metros que chocan contra riscos, lenguas de fuego, oscuridad geológica… El proceso es casi químico: sobre el lienzo, el estado emocional de la artista se transforma en un paisaje que sólo existe en su cabeza.

Cataloga las obras como abstractas, pero matiza que otros las definen como “paisaje semiabstracto”. La duda está justificada: en las pinturas hay tormentas, erupciones volcánicas, luces en la lejanía tamizadas por la niebla, atmósferas teñidas… Siempre hay algo que resulta demasiado familiar como para rendirse y sentenciar “yo no veo nada más que una mezcla de colores”.

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Sean Norvet, pinturas surrealistas de gula y comida podrida

'Bad Trip Bologna' - Sean Norvet

‘Bad Trip Bologna’ – Sean Norvet

Pasa hasta en las mejores familias. Dentro de la nevera, olvidadas por completo, están aquellas sobras que confiábamos en aprovechar, metidas en un recipiente hermético y opaco que contribuye a que se mantengan en buen estado más tiempo, pero también a que pasen desapercibidas. Las descubrimos cuando ya es demasiado tarde y nos sometemos a una visión terrorífica, pero también fascinante, porque la comida estropeada provoca cierta curiosidad científica y llama a la observación, si no llega a ser porque el olor apremia a deshacernos de ella cuanto antes.

Con óleos sobre tabla o lienzo, Sean Norvet (1987, Los Ángeles – EE UU) se refocila en la podredumbre. En sus trabajos, la comida es la hermana siamesa de la decadencia, una presencia repulsiva y grasienta con cierto regusto apetecible. Practica un surrealismo pop ya tradicional de la cultura underground californiana, pero con especial interés en la gula, en el consumo impulsivo de fast food.

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Carl Beazley, el arte de retratar ‘multiplicando’ cabezas

'Pigeon!' - Carl Beazley

‘Pigeon!’ – Carl Beazley

Con la agilidad de un mago que juega con una baraja de cartas, Carl Beazley (Reino Unido, 1988) multiplica cabezas. Dentro del mismo rostro se reproducen otros, nacen en la barbilla, en la sien o en la mejilla, siempre pertenecen a la misma persona y crean un crisol de gestos que completan la imagen principal.

Dice que sus óleos, bañados por una luz lechosa como de flash fotográfico, son “retratos experimentales/surrealistas”. Al autor le gustan las muecas extremas y las caras corrientes y rechaza la solemnidad que muchos artistas le dan al retrato. “Parece ser muy popular mostrar emociones minimalistas en los retratos para conseguir esa mirada misteriosa tipo ‘¿qué están pensando?’. Quería intentar pintar algo tan lleno de emoción que incluso pudiera resultar ridículo o falso“, dice en una de sus últimas entrevistas.

No siempre derrochó la seguridad en sí mismo como lo hace ahora, su lado artístico estuvo dormido hasta hace poco. Beazley es autodidacta y siempre tuvo miedo de confesar su deseo de ser pintor, temía que lo vieran como a un loco idealista, incluso se engañaba a sí mismo dibujando un futuro negro si intentaba hacer carrera del arte. Mientras, en la intimidad de su cocina, garabateaba dibujos.

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Óleos de alfombras sospechosamente abultadas

'Alicia' (2014) - Antonio Santin

‘Alicia’ (2014) – Antonio Santin

Antonio Santin (Madrid, 1978) se esmera en los tapizados, crea al óleo alfombras de exhaustivos adornos florales y arabescos que, de cerca, parecen más bordados que pintados sobre el lienzo. El asombroso dominio de la técnica queda olvidado por un momento cuando el espectador percibe las arrugas en la superficie: sombras y claroscuros que llevan a la conclusión de que hay algo debajo y ese algo se parece sospechosamente al cuerpo de una persona.

Ya en la serie Still-lifes (Naturalezas muertas), el pintor —primero residente en Berlín y ahora en Nueva York— daba muestras de su gusto por representar textiles en sus cuadros. Calificar de naturalezas muertas escenas protagonizadas por mujeres tumbadas es un indicativo de que algo no va bien, de que la postura relajada, la mirada perdida o los ojos cerrados de los personajes femeninos revisten la tragedia de un crimen. Pero el pintor no da más pistas, obliga a quien observa la obra a vivir en soledad con el terrible presagio.

Ofelia (2009) - Antonio Santin

Ofelia (2009) – Antonio Santin

Su experiencia como escultor y la admiración por la pintura tenebrista española son antecedentes lógicos para Rugs (Alfombras), una colección de obras que amplía desde 2011 y en la que continúa inmerso. Las espléndidas alfombras rectangulares y circulares ocultan siempre un bulto alargado y no hay indicativo alguno de que bajo ellas haya una persona. Por supuesto, para alimentar la duda las piezas reciben nombres como Claire o Alicia, pero también Nubes o nieblas o Volver.

Santin no da importancia al desasosiego que causa no resolver el misterio y otorga al espectador el poder de decidir si existe una víctima o no. En una entrevista a la publicación online berlinesa Freunde von Freunden (FvF), el autor cuenta que hacer desaparecer los cuerpos de las obras fue un acto de valentía. “Me divierte mucho trabajar con la figura humana, pero también es mi zona de confort. Fue un reto quitarse de enmedio a la figura, trasladar el fondo al frente de manera tan drástica. He aprendido mucho con esta serie. De todas maneras, el cuerpo sigue ahí, bajo la alfombra”.

Helena Celdrán

'K de etaat' (2013) - Antonio Santin

‘K de etaat’ (2013) – Antonio Santin

'Claire' (2014) - Antonio Santin

‘Claire’ (2014) – Antonio Santin

Detalla de 'Claire' (2014)  - Antonio Santin

Detalla de ‘Claire’ (2014) – Antonio Santin

'Volver' (2013) - Antonio Santin

‘Volver’ (2013) – Antonio Santin

'Fall' (2010)  - Antonio Santin

‘Fall’ (2010) – Antonio Santin

'Yeh' (2013) - Antonio Santin

‘Yeh’ (2013) – Antonio Santin

Centavos de dólar convertidos en obras de arte

Monedas de centavo ilustradas por Jacqueline Skaggs

Monedas de centavo ilustradas por Jacqueline Skaggs

Son las monedas más insignificantes, las que algunos ni se molestan en recoger cuando caen al suelo. Los centavos de EE UU (en inglés cents o pennies, en honor al céntimo británico) son el equivalente al céntimo europeo, del mismo tamaño y del mismo material (acero recubierto de cobre), la calderilla más insignificante.

La estadounidense Jacqueline Skaggs utiliza la superficie de los centavos como pequeños lienzos circulares sobre los que plasma imágenes de exquisito detalle. “Las imágenes trascienden el valor de las monedas mientras, en cierto modo, las desfiguran”, dice la artista. Su trabajo es un homenaje a la pintura tradicional y en especial a la miniatura holandesa y alemana del siglo XVII, elaborada también en óleo sobre cobre y que servía de amuleto, recuerdo o joya.

A veces, la cabeza del presidente Abrahan Lincoln —que figura de perfil en la cara del centavo— sirve para hacer pequeños juegos de relieve que coinciden con el motivo. El edificio del Monumento a Lincoln, que figura en la mayoría de las tirafas en la cruz de la moneda, se puede fundir con gracia para combinarlo con los paisajes.

La colección de 12 obras que muestra en su página web descubre motivos clásicos, naturalezas muertas, retratos copiados de viejas instantáneas familiares en blanco y negro… Algunas de connotaciones religiosas (La mesa de la última cena, La zarza que no ardió, El Baptisterio); otras, puros ejercicios artísticos.

Helena Celdrán

Dino Valls, belleza renacentista y angustia moderna

'PROSCAENIA' (2011) - Dino Valls

‘PROSCAENIA’ (2011) – Dino Valls

Decir que su pintura es clásica y figurativa sería como cerrar los ojos en un museo, soberbio e inútil.

La obra del pintor zaragozano Dino Valls (1959) ilustra miedos humanos, fundados o ilógicos, olas de angustia que no tienen compasión de nadie. Con una belleza formal que recuerda al Renacimiento y a maestros de la pintura flamenca como Rembrandt, el contraste es todavía mayor. Las formas pertenecen a un mundo pasado que todavía no conocía el terror del hombre moderno. De pronto la armonía se resquebraja con miradas de dolor, instrumentos quirúrgicos e incertidumbre.

Valls se licenció en Medicina y Cirugía y ejerce el estudio de la mente humana con óleos sobre tabla, muchos de ellos dominados por la presencia de una joven (que a veces también podría ser un adolescente), de facciones suaves y asexuadas, que mira de frente al espectador con intensidad. “Responde a un tipo de belleza que me conmueve: es la hermosura de la ambigüedad en la edad, en el sexo, en el tiempo histórico”, dice el pintor en una entrevista.

El choque entre la técnica y los temas hace que clasifiquen su obra como figuración de vanguardia. Nunca pinta del natural y no se considera realista, las imágenes nacen en su mente, luego se obsesiona con ellas y las elabora en “decenas de bocetos” que perfecciona y desecha.

Experimentos médicos, erotismo, fórmulas magistrales, recuerdos innombrables, iconografía religiosa… Atento a los impulsos, pero con la capacidad cerebral para no dejarse arrastrar sin control, Valls atrapa “la espontaneidad subconsciente” y la aborda con la razón, como leyendo los resultados de un análisis.

Helena Celdrán

'DIES IRAE' (2012) - Dino Valls

‘DIES IRAE’ (2012) – Dino Valls

'ARS MAGNA' (2010) - Dino Valls

‘ARS MAGNA’ (2010) – Dino Valls

'NUBILIS' (2010) - Dino Valls

‘NUBILIS’ (2010) – Dino Valls

'NIGREDO' (2010) - Dino Valls

‘NIGREDO’ (2010) – Dino Valls

Cuadros hiperrealistas de tumultos ‘punk’

'Big Mosh Pit' - Dan Witz

'Big Mosh Pit' - Dan Witz

Dan Witz (Chicago – EE UU, 1957), residente en Brooklyn (Nueva York), siempre ha examinado en sus obras el lado irracional, primario y a veces perverso del ser humano con un lenguaje artístico que lleva desarrollando tres décadas. Sus tétricos trampantojos son habituales en los lugares recónditos y las autopistas de acceso a Nueva York, pero también tiene una larga trayectoria como artista plástico.

Mosh Pits es una colección de óleos hiperrealistas de gran tamaño que ilustran el mosh, el baile-ritual de los conciertos de punk y hardcore en que unos se chocan con otros, buscando la violencia rítmica del golpe y del empujón mientras suena la música. El resultado es un desenfreno colectivo del que nunca sabes bien cómo vas a salir.

'Rats' - Dan Witz

'Rats' - Dan Witz

Pinta los tumultos desde la experiencia. A finales de los años ochenta tocaba en un grupo de noise postpunk y el punto de vista de las obras corresponde con lo que él veía desde el escenario. El artista lleva más de 10 años ampliando la serie de caras en tensión, iluminación cruda y cuerpos balanceándose en la dirección de la marea humana que los arrastra.

Pero aunque el grueso de las pinturas muestran a asistentes a conciertos, Witz tiene también ejemplos con jaurías de perros, montañas de ratas y hombres trajeados abriéndose paso en la Estación Central de Nueva York en hora punta, una combinación que amplía el significado de la palabra multitud y hace pensar al espectador en las similitudes del ser humano con otros animales y en la incómoda sensación de compartir oxígeno con demasiados congéneres y no tener espacio vital suficiente para poder moverse.

Helena Celdrán