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Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Entradas etiquetadas como ‘alimentación’

¿Comida basura recubierta de cristales Swarovski?

'Alot of Spam' y 'Wakeup Call' - Jonathan Stein - Fotos: gallerybiba.com

‘Alot of Spam’ y ‘Wakeup Call’ – Jonathan Stein – Fotos: gallerybiba.com

“Vivimos en un mundo bling donde brillante significa mejor y una deslumbrante superficie puede enmascarar lo que sea que está podrido por dentro o cargado de grasas saturadas tapona arterias”.

Aunque las palabras del escultor Jonathan Stein (Nueva York – EE UU, 1978) son duras, el artista no habla desde su torre de marfil, se considera “un hijo de los medios de comunicación de masas y un esclavo parcial de los anuncios” con una “mórbida curiosidad por el consumismo y su constantemente fascinante atractivo”.

Una lata de fiambre de cerdo Spam o unas patatas fritas de McDonald’s son preciados trofeos en esculturas que superan en tamaño al original. Así como el pop art certificó que el objeto ordinario e industrial también era arte, Stein, con sorna, transforma comida basura en tesoros fulgurantes.

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Deja que tus ojos sean un restaurante de lágrimas para insectos

Foto: Center for Genomic Gastronomy

Foto: Center for Genomic Gastronomy

El ojo de los seres humanos puede ser un restaurante de alta cocina para muchos tipos de insectos. Eso opinan los integrantes del Center for Genomic Gastronomy (Centro de Gastronomía Genómica), un colectivo de artistas  y científicos que desea funcionar como un think tank sobre biotecnología, biodiversidad y genómica para investigar polémicas relacionadas con la alimentación y buscar “fórmulas culinarias alternativas”. Desean ejercer el derecho a “imaginar un futuro sistema alimentario más justo y hermoso”.

El último proyecto del grupo es To Flavour Our Tears (Dar sabor a nuestras lágrimas), un “restaurante experimental” para “investigar las propiedades culinarias de las lágrimas” y compararlas con las necesidades alimenticias de los insectos y otros pequeños animales que se pueden alimentar de las secreciones de los seres humanos. La foto que abre esta entrada es de abejas amazónicas bebiendo líquido lacrimal de un investigador.

La lacrifagia —el acto de beber lágrimas— ha sido comprobada en las mariposas que se nutren de los líquidos excretados por los ojos de los cocodrilos. No está claro el motivo, pero, al parecer, los insectos buscan nutrientes como el sodio y aprovechan la pasividad de los grandes lagartos cuando están semiadormecidos para chupar y darse un atracón sin ser molestados.

Teorías parecidas explicarían un comportamiento similar en polillas que beben de los ojos de aves dormidas e incluso de mamíferos tan voluminosos como búfalos de agua. Se ha comprobado que las de la especie Calyptra eustrigata tienen algo de vámpiras: se alimentan de sangre humana mientras las víctimas duermen.

Si a algunos insectos les gustan nuestros fluidos y los necesitan para vivir, ¿podemos ponérselo más fácil para que, sin hacernos daño, se alimenten a su gusto?, se preguntan en el Centro de Gastronomía Genómica.

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Contraponen menús estándar de pobres y de ricos

Imperio Romano - "Power Hungry" © Henry Hargreaves

Imperio Romano – “Power Hungry” © Henry Hargreaves y Caitlin Levin

En pleno apogeo del Imperio Romano, digamos en el año 117 de nuestra era, cuando los dominios del emperador Trajano eran inmensos —cinco millones de kilómetros cuadrados: desde el Atlántico al Pérsico y desde el Sáhara al Rin— y las riquezas desmesuradas, el 98 por ciento de los entre 8 y 9 milones de vecinos de lo que hoy es Italia comían como animales.

No es una refenncia a los banquetes orgiásticos de los patricios, sino un apunte textual: 98 de cada cien vecinos de la edad de oro del gran imperio se alimentaban, sobre todo, de mijo, un cereal muy usado como pienso para aves. Lo han constatado análisis recientes de tumbas, que no han encontrado presencia de otro alimento entre los romanos de a pie.

¿Qué comían los dos romanos restantes necesarios para completar la centuria? Se alimentaban como dioses: pescado fresco, frutas de temporada o secas, verduras, queso, setas, legumbres, vino, aceite de oliva….

Las fotos de arriba colocan un menú tipo del 2% de los romanos poderosos en un extremo de la mesa y otro del 98% famélico en el lado contrario.

Forman parte del proyecto Power Hungry (Poder Hambre) de los fotógrafos Henry Hargreaves y Caitlin Levin, que suelen mezclar lo mundano con lo artístico y a quienes les encanta el análisis de los hábitos de alimentación y lo que estos revelan de la sociedad —ya habían firmado una serie en la que componían mapas del mundo basados en las dietas de cada zona—.

Los fotógrafos explican sus intenciones en una entrevista en BuzzFeed:

Queremos que las personas se sienten a la mesa, figurada y literalmente, y vean las flagrantes disparidades entre los que tienen y los que no.

 Antiguo Egipto - "Power Hungry" © Henry Hargreaves and Caitlin Levin Antiguo Egipto "Power Hungry" © Henry Hargreaves and Caitlin Levin

Antiguo Egipto – “Power Hungry” © Henry Hargreaves y Caitlin Levin

Tras investigar documentación sobre hábitos, hambre, falta de alimentos y consumo, los fotógrafos proponen la dialéctica del menú pobre / menú rico mediante fotos de bodegones de menús tipo de las clases alta y baja de la población.

Las imágenes pertenecen, en ocasiones, a épocas históricas como el antiguo Egipto, donde la carne era un lujo solo al alcance de las élites del poder político y religioso, mientras que el pueblo llano se alimentaba de vegetales y pan.

Francia 1789 - "Power Hungry" © Henry Hargreaves

Francia 1789 – “Power Hungry” © Henry Hargreaves y Caitlin Levin

Tampoco en el siglo XVII francés, la centuria de las Luces y la pompa, la brecha social de la alimentación era menos profunda. Hargraves señala que los habitantes pobres de las ciudades gastaban la mitad de los ingresos en comida muy básica, de subsistencia.

Mientras los trabajadores no cualificados debían conformarse con mendrugos de pan, la nobleza y las clases adineradas francesas comían delicadezas culinarias exquisitas, entre ellas repostería refinada, y regaban el condumio con vino y champán.

EE UU - "Power Hungry" © Henry Hargreaves and Caitlin Levin

EE UU – “Power Hungry” © Henry Hargreaves and Caitlin Levin

La situación es casi la misma hoy y “cerca de casa”, afirma el fotógrafo.

Muchas personas en todo el mundo todavía se ven obligadas a sobrevivir comiendo casi nada en absoluto, mientras que unos pocos poderosos viven en el absurdo culinario del lujo suntuoso.

El ejemplo más claro e irritante es el de los EE UU, donde uno de cada seis habitantes padece hambre. En el país más poderoso del mundo 50,1 millones de personas se sientan en el lado pobre de la mesa. El 40% de la comida del lado rico termina desechada en la basura.

Si quieren asustarse aún más, consulten la página web de World Hunger. Está en inglés pero el hambre es un idioma fácil de entender.

Dejo abajo otro par de fotos de Power Hungry. Son las radiografías alimentarias de dos países que salen mucho en la televisión, casi siempre por razones geoestratégicas (Corea del Norte) o porque algún occidental está secuestrado y en peligro de muerte (Siria).

No conviene ver las fotos antes de preguntar: “¿qué cenamos hoy?”.

Jose Ángel González

Siria - "Power Hungry" © Henry Hargreaves

Siria – “Power Hungry” © Henry Hargreaves y Caitlin Levin

Corea del Norte - "Power Hungry" © Henry Hargreaves

Corea del Norte – “Power Hungry” © Henry Hargreaves y Caitlin Levin

Las dietas de Beyoncé, Kate Moss, Enrique VIII…, convertidas en bodegones

Bodegón de Dan Bannino que representa la dieta extrema a la que se sometió Beyoncé

Dos cucharadas soperas de zumo de limón o lima, dos de sirope de arce, una pizca de pimienta de Cayena, una taza de agua mineral. La cantante Beyoncé Knowles ingirió el preparado durante 14 días hasta 12 veces por día, sin comer nada y complementándolo con un té laxante. Su objetivo era perder 9 kilos en dos semanas justo antes del rodaje de la película Dreamgirls (Bill Condon, 2006). La arriesgada y tortuosa experiencia sirve al italiano Dan Bannino para construir una naturaleza muerta a la que añade graciosamente tres rollos de papel higiénico rosa.

En Still Diet (que se podría traducir por Bodegón de dieta) el fotógrafo evoca el género pictórico en un contexto histórico diferente. Las fotos, iluminadas con el esmero de los pintores de la época, responden a los caprichos y excesos de personajes famosos del pasado y de la actualidad, desde el poeta romántico inglés Lord Byron —patatas, agua con gas y por supuesto vinagre para lucir un aspecto pálido y poco saludable— hasta la actriz Gwyneth Paltrow, conocida por sus múltiples excentricidades dietéticas siempre con la idea fija de la desintoxicación.

Bodegón de Dan Bannino que representa la dieta del poeta romántico inglés Lord Byron

Bodegón de Dan Bannino que representa la dieta del poeta romántico inglés Lord Byron

La serie se compone de 10 ejemplos. A veces —como en el caso del rey Enrique VIII con el cochinillo, el pollo, el conejo, el cordero, las frutas y el vino— se basa en documentación histórica; en otras ocasiones (como en el bodegón de la modelo Kate Moss) en imágenes tomadas por paparazzi o en artículos de cotilleo sobre lo que piden los famosos en los camerinos o durante su estancia en un hotel.

“Mi objetivo era capturar la belleza que reside en esa terrible limitación de dietas y privaciones, dándoles la importancia de las pinturas de grandes maestros. Quería hacerlas significativas, como se vuelven las obras de arte clásicas conforme se hacen antiguas. Mi fin era demostrar cómo esta rareza no ha cambiado desde el siglo XV“, dice el fotógrafo sobre el proyecto.

Cada naturaleza muerta combina la fragilidad del cristal, la nobleza de la plata, la elegancia de un mantel bordado, la belleza formal de las frutas escogidas… El autor dispone e ilumina los objetos al estilo de los bodegones flamencos y holandeses del siglo XVII: pinturas de manjares y vajillas que implicaban lujo y sofisticación a la vez que transmitían mensajes a menudo relacionados con la condición efímera de la vida terrenal o con afán de recrear las sensaciones que producen los objetos y alimentos representados.

Helena Celdrán

Dan Bannino construye un bodegón con una de las dietas de "desintoxicación" de la actriz Gwyneth Paltrow

Dan Bannino construye un bodegón con una de las dietas de “desintoxicación” de la actriz Gwyneth Paltrow

Bodegón que representa la dieta de la sopa de repollo que siguió de Bill Clinton - Foto: Dan Bannino

Bodegón que representa la dieta de la sopa de repollo que siguió de Bill Clinton – Foto: Dan Bannino

Durante 9 meses, Charles Saatchi (empresario y coleccionista de arte) comió sólo 9 huevos al día, tres en cada comida. Foto: Dan Bannino

Durante 9 meses, Charles Saatchi (empresario y coleccionista de arte) comió sólo 9 huevos al día, tres en cada comida. Foto: Dan Bannino

 

Bodegón dedicado a la modelo inglesa Kate Moss. Foto: Dan Bannino

Bodegón dedicado a la modelo inglesa Kate Moss. Foto: Dan Bannino

Comida habitual del rey Enrique VIII de Inglaterra. Foto: Dan Bannino

Comida habitual del rey Enrique VIII de Inglaterra. Foto: Dan Bannino

Bodegón que ilustra la dieta de Luigi Cornaro (1467-1566), noble veneciano que escribió varios tratados sobre dietas. Foto: Dan Bannino

Bodegón que ilustra la dieta de Luigi Cornaro (1467-1566), noble veneciano que escribió varios tratados sobre dietas. Foto: Dan Bannino