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Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Organizar la rutina diaria como Voltaire, Picasso, Murakami…


Haz click en la imagen para ir a la versión interactiva (via Podio)

¿Cómo organizarse para eludir el destino de no terminar nada o terminarlo mal y de pena?

Estoy seguro de que esta pregunta o alguna muy similar ronda por las cabecitas de casi todos nosotros, la poblada tropa de los condenados a la multitarea o, simplemente, a la vida troceada que nos ha tocado por mandato histórico-económico-social.

En el deseo de encontrar un patrón o al menos soluciones parciales para hacer frente a la rutina diaria sin enloquecer, el escritor Mason Currey ha ahondado en la organización personal de las vidas de muchos de esos a los que consideramos gente creativa. Lo hizo primero en un muy exitoso blog que se ha convertido en el libro Daily Rituals, how artists works (Rituales diarios, cómo trabajan los artistas).

En un tercer renacimiento de la idea, ahora tenemos en línea la infografía interactiva The Daily Routines of Famous Creative People (Los patrones diarios de personas famosas y creativas). Para vendernos la utilidad del asunto, el autor dice:

Resulta que las grandes mentes no piensan igual. Descubre cómo algunos de más originales artistas, escritores y músicos del mundo estructuran su jornada.

Basándose en los datos recopilados por Currey, la infografía divide la agenda diaria de los notables en seis clases de actividades, cada una identificada por un patrón de color: sueño, labor creativa, trabajo y administración (cartas, gestiones…), alimentación y diversión, ejercicio y un genérico otros.

Completan el utensilio on line un cronograma con las 24 horas del día, la posibilidad de filtrar las actividades por tipo, pasear el ratón sobre las costumbres de cada personaje para concretar detalles o detenerse a leer las citas que rotan en la parte inferior del gráfico —todas con tendencia al consejo de establecer planes rigurosos de “puntualidad, orden y diligencia” para tener éxito en la vida—.

¿Conclusiones?

Primera: Murakami no merece el Nobel, además de por sus aburridísimas novelas, por proponer un estilo de vida basado en despertarse todos los días a una hora suicida, las 4 de la madrugada.

Segunda: la Ilustración nació de la mente de un trabajólico, Voltaire, que sólo necesitaba cuatro horas de sueño al día.

Tercera: Picasso dormía lo doble pero trabajaba más que nadie, unas diez horas diarias.

Cuarta: los artistas, la gente original, camina de la mano de la rareza, de manera que es necesario tener presente lo que uno arriesga tratando de jugar a la imitación. Algunas posibilidades son, cuando menos, excéntricas: una hora diaria de baño en agua helada en la terraza de casa y otro tanto en una visita, también diaria, al barbero (Víctor Hugo); una sesión matinal para “preparar la mente y el cuerpo para la jornada que empieza” (Le Corbusier); cuatro horas cada tarde para tomar “té con huevos” (Charles Darwin)…

Última conclusión y tal vez la única necesaria: al igual que nadie baila el rock and roll del mismo modo, ningún corazón late al mismo ritmo.

Jose Ángel González

 

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