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Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

¿Se puede retratar África con Instagram o Hipstamatic?

Niños jugando al futbolín en Dakar, Senegal, 28 de sept., 2012 (Foto: Holly Pickett)

Niños jugando al futbolín en Dakar, Senegal, 28 de sept., 2012 (Foto: Holly Pickett)

El fotoperiodista Peter DiCampo, que trabaja y vive en África desde 2008, no terminaba de estar satisfecho con el resultado de sus reportajes. Pese a la intensidad de algunos, como Life Without Lights (La vida sin luces), un premiado proyecto multimedia sobre las consecuencias de la falta de energía eléctrica, tenía la sensación de que había imágenes que siempre quedaban fuera porque estaban en los bordes de la acción o a sus espaldas y resultaban inalcanzables.

En la búsqueda de una manera de mostrar la complejidad africana, DiCampo, residente en Ghana, se alió con la también periodista Austin Merrill, que vive en Costa de Marfil, y decidieron emplear la cámara del iPhone y la aplicación Instagram como método blando de acercamiento e instrumento cotidiano. “Hacer fotos con un teléfono te permite empezar a trabajar antes de que te den el pase de prensa”, comentan en su declaración de principios.

Fafacourou, sur de Senegal, 23 de julio de 2012. (Instagram de Holly Pickett)

Fafacourou, sur de Senegal, 23 de julio de 2012. (Instagram de Holly Pickett)

El resultado es Everyday Africa, un foto-blog colectivo que coordinan ambos periodistas, veteranos voluntarios de los Peace Corps estadounidenses. Las fotos son casuales, mundanas y sin la gravedad —no menos cierta y transcendente— del drama de la violencia, los refugiados, las guerras de baja intensidad pero alta tragedia, el hambre y la aparente contradicción de la paz y alegría del continente africano.

El uso de las potentes cámaras de los smartphones como instrumento periodístico ha alcanzado cierto grado de polémica. Cuando el año pasado Benjamin Lowy publicó el reportaje Life During Wartime sobre Iraq con fotos telefónicas, algunos le acusaron de manipular la realidad, al filtrarla mediante las aplicaciones Instagram e Hipstamatic, que, según sus detractores, embellecen lo que retratan y le añaden falsedad (de hecho, se anuncian ofreciendo la posibilidad de hacer fotos “bellas y rápidas”, en el caso de la primera app, y diciendo, la segunda, que “la foto digital nunca pareció tan analógica”).

Lowy —cuyo microblog de Tumblr merece una visita— no entró en la polémica porque, se limitó a señalar, el smarthpone y sus filtros son sólo un instrumento más, como podrían serlo la elección de una cámara analógica o una película en blanco y negro. Algo parecido ha opinado el reportero Damon Winter, que también ha retratado la crudeza bélica con teléfono. “Es mi mirada, no la de Hipstamatic”, señaló en su defensa.

Puesta de sol en la costa de Sinaí, Egipto, 8 de junio de 2012 (Foto de Laurael Tantawy)

Puesta de sol en la costa de Sinaí, Egipto, 8 de junio de 2012 (Instagram de Laurael Tantawy)

Lo que ofrecen DiCampo y Merrill en Everyday Africa (donde también colaboran los fotógrafos Laura El-Tantawy, Shannon Jensen, Holly Pickett y Glenna Gordon) no tiene el contenido descriptivo y duro de los reportajes de Lowy y Winter. Las fotos de hombres comprando DVD piratas, mujeres posando con la elegante gracia de lo cotidiano o momentos de pausa en la lucha diaria, son más sentimentales y tal vez casen mejor con el subjetivismo de las aplicaciones fotográficas para smartphones.

La duda moral sigue siendo la misma: ¿se debe retratar la realidad a través de la implícita perversión de los filtros digitales?, ¿es África este decorado místico de ensueño?, ¿es moral hacer una foto con un teléfono y publicarla en un reportaje?, ¿cómo cambia la relación entre fotógrafo y sujeto cuando el primero lleva en la mano un artefacto cotidiano y casi invisible que no le identifica como periodista?, ¿hace el juego el reportero a los intereses mercantiles de las mega corporaciones y se convierte en cómplice de la unificación de una mirada bella  —y ciertamente tontorrona— sobre el mundo?, ¿dónde queda la búsqueda de la foto cuando la mitad del proceso (la postproducción) la realiza un filtro digital?

Es casi imposible formular respuestas. Acaso sean inncesarias si se parte del principio fundamental de que toda foto es una mirada desde el corazón.

Ánxel Grove

Contenedores en el puerto de San Pedro, Costa de Marfil, marzo de 2012 (Instagram de  Austin Merrill)tin. (Taken with Instagram)

Contenedores en el puerto de San Pedro, Costa de Marfil, marzo de 2012 (Instagram de Austin Merrill)

Fafacourou, sur de Senegal, 23 de julio de 2012. (Instagram de Holly Pickett)

Fafacourou, sur de Senegal, 23 de julio de 2012. (Instagram de Holly Pickett)

Dakar, Senegal, 22 de julio, 2012 (Instagram de Holly Pickett)

Dakar, Senegal, 22 de julio, 2012 (Instagram de Holly Pickett)

Una niña en el puesto de venta de sus padres en Duekoue, Costa de Marfil, 7 de marzo de 2012 (Instagram de Peter DiCampo)

Una niña en el puesto de venta de sus padres en Duekoue, Costa de Marfil, 7 de marzo de 2012 (Instagram de Peter DiCampo)

Vendedores ambulantes buscan clientes entre los pasajeros de un autobús, Uganda, 21 de mayo, 212 (Instagram de Peter DiCampo)

Vendedores ambulantes buscan clientes entre los pasajeros de un autobús, Uganda, 21 de mayo, 212 (Instagram de Peter DiCampo)

2 comentarios

  1. Dice ser Carla

    Las fotos son geniales. La respuesta es, sí, se puede.

    Carla
    http://www.lasbolaschinas.com

    04 Octubre 2012 | 20:07

  2. Dice ser ANTONIO LARROSA

    Las fotos son muy buenas no se puede pedir más, ya no hace falta llevar aquellos viejos equipos para hacer un reportaje, todo evoluciona a pasos agigantados.

    Clica sobre mi nombre

    04 Octubre 2012 | 22:08

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