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Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Las tarjetas de Bob Dylan, transformadas en bellas tipografías

Cuatro de los carteles de Leandro Senna sobre 'Subterranean Homesick Blues'

Carteles de Leandro Senna para ‘Subterranean Homesick Blues’

Bob Dylan aún no había cumplido los 25 años. El director de documentales D.A Pennebaker rodaba Dont Look Back (1967), una película documental que seguía al músico en su gira por el Reino Unido en el año 1965.

El film comienza con la canción Subterranean Homesick Blues representada por Dylan, en el callejón trasero del lujoso hotel Savoy de Londres, con carteles escritos a mano en los que se leen frases y términos escogidos de la letra mientras suena la canción.

A la derecha del joven de pelo indomable, el poeta beat Allen Ginsberg conversa con el productor, músico y artista visual Bob Neuwirth. Ellos dos, junto con Dylan y Donovan, fueron los autores de los tarjetones, imperfectos en la técnica y algo inexactos en el contenido, con algunas palabras cambiadas con respecto a la letra para hacer juegos de palabras.

Dylan en 'Dont Look Back' (1967)

Dylan en ‘Dont Look Back’ (1967)

El brasileño Leandro Senna tenía la idea de iniciar un proyecto personal alejado del ordenador para “tener el placer de hacer algo a mano. Volver a lo esencial”. La escena inicial de Dont Look Back, que después se convirtió en corto promocional para la canción Subterranean Homesick Blues, sirvió de inspiración al diseñador gráfico y director de arte.

Senna recrea en Bob Dylan’s Hand Lettering Experience la idea de las tarjetas, pero incluyendo la letra al completo y empleando exquisitas tipografías. Para cada lámina buscó un tipo de letra que de algún modo se correspondiera con el contenido del mensaje e incluso respetó los juegos de palabras de los carteles originales.

El ejercicio le ha ayudado a indagar en las fuentes tipográficas, a saber que la tecnología no es más que otra herramienta de la que se puede prescindir. Hizo la colección de 66 tarjetas en un mes, aprovechando el tiempo libre y utilizando exclusivamente lápiz, tinta negra y pinceles. “El reto era no utilizar el ordenador y los retoques no estaban permitidos. Si una letra salía mal, eso significaba empezar la página de nuevo”, declara con satisfacción en su página web.

Helena Celdrán

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