BLOGS
Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Un libro sobre la “criminalidad retorcida” de los banqueros

"Cleptopía" - Matt Taibbi, 2012

"Cleptopía" - Matt Taibbi, 2012

Este libro estaba a disposición de cualquiera en las librerías y (cada vez menos) bibliotecas españolas desde febrero. Es un análisis reportajeado e independiente de más de 400 páginas sobre la crisis de los bancos de los Estado Unidos y su rescate con dinero público.

Cleptopía: fabricantes de burbujas y vampiros financieros en la era de la estafa, editado por Lengua de Trapo, es la crónica de cómo se montó, funcionó y funciona lo que el autor, el periodista Matt Taibbi (1970), llama la “criminalidad pomposa, retorcida y arrogante de la Era de la Burbuja”, la mafia del entramado bancario, cuyas reglas “están más allá de las divisiones de partido y constituyen nuestra política real”.

No es necesario apuntar por qué rescato ahora el libro de los anaqueles para traerlo a la sección Top Secret del blog.

El ensayo es un relato pormenorizado de los acontecimientos que llevaron a la caída y posterior salvamento público de las entidades financieras estadounidenses.  Taibbi escribe con saludable humor negro, pero también con la necesaria y merecida mala leche, sobre los delincuentes a salvo de todo castigo que juegan con los ahorros de otros. No hurta nombres, apellidos y filiaciones.

¿Paralelismos? No es discutible a estas alturas que existen y empiezan a tener, también a este lado del Atlántico, nombres y apellidos. Es de temer que también aquí se irán de vacaciones.

“Por qué cuando se supone que hacemos lo correcto e intentamos ahorrar, nos penalizan con tasas de interés que apenas flotan sobre cero, mientras los bancos que han desbordado todos los límites de la imprudencia son compensados con miles de millones de dólares gratis. En realidad, a la mayoría de nosotros el poder político nos lo sustraen de la forma más sucia y sencilla, en pequeñas fracciones porcentuales, cada día y todos los días, a través de miles de transacciones que hablan en letra pequeña desde los márgenes de un inmenso mecanismo social que la mayoría de nosotros no sabemos siquiera que existe”, afirma el autor para dejar claro de qué lado está —es decir, no forma parte de los partidarios del “ahora que está todo arreglado, me voy a Polonia“—.

Desde la sala de máquinas del mecanismo financiero global, Taibbi relaciona el sinvergüenza comportamiento de una clase social, los banqueros, integrada por gente poseída por un “fervor casi místico, genuinamente cegada ante las destructivas consecuencias sociales de sus actos y patológicamente inmune a toda sombra de duda sobre sí mismos“.

Nadie se salva: ni los grandes patrones de las sacrosantas entidades —Taibbi relata como la todopoderosa Reserva Federal “modeló incluso su estructura de personal
para parecerse a la de la Iglesia Católica, con un papa (el presidente), cardenales (los gobernadores regionales) y una curia (los directivos)”— , ni sus cómplices, los políticos y las agencias de calificación, que “conspiraron con los bancos instruyéndoles sobre qué debían hacer para burlar el sistema”.

Una historia sobre capos financieros con ansia despiadada de “cualquier cosa que huela a dinero” y las compañías que presiden, “demasiado grandes para quebrar” pero arruinadas “por su propia arrogancia y estupidez”, fueron salvadas y el precio lo están pagando los ciudadanos sin que nadie haya acabado embreado y cubierto de plumas de gallina.

Ánxel Grove

1 comentario

  1. Dice ser daniel p

    Hola, pues este libro parece que tiene una pinta estupenda, lo malo que te deja el cuerpo negro y con ganas de hacer algo pero no poder hacer nada de nada. Todo parece estar podrido. Fuera de los circulos de la familia y amistad cercana todo es mistico y poco de fiar. Todos posibles lobos más que corderos.
    Ojala hubiera alguna forma de unirnos los “buenos” ciudadanos y cambiar el panorama. Todos estos, que ya sabemos quienes son (incluidos empresarios) debería dejarse a la deriva en un barco a ninguna parte, o una naves espacial directa al Sol. Nos morimos todos por culpa de unos pocos. Rebelion!!!!!!!!!!!!!!!

    11 Junio 2012 | 19:53

Los comentarios están cerrados.