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Todo es coyuntura Todo es coyuntura

La vida tiene mil detalles. Ninguno permanece… por suerte o por desgracia.

Archivo de la categoría ‘Tráfico’

Gran Hermano va en moto

Motomulta

Una de la motomultas del Servicio de Estacionamiento regulado, con la cámara oculta en la parte trasera. FOTO: J.J.

Gran Hermano viaja ahora en moto. Se ha ajustado el casco y ceñido el uniforme de ‘parquimetrero’ y escanea sobre dos ruedas a todo bicho estacionado en las céntricas calles de la capital.

Son las motomultas, ese nuevo invento que comprueba al instante si los vehículos aparcados tienen tarjeta de residente, si están al corriente de pago o si el ticket del parquímetro está en regla.

Las normas están para cumplirse y el estacionamiento regulado es necesario en algunas zonas y momentos. Pero el exceso de vigilancia que suponen estas motomultas es simplemente una medida recaudatoria más para llenar las raquíticas arcas municipales, llenas de deudas.

Y además atenta contra la privacidad de los ciudadanos, permanentemente controlados por las administraciones.

Avión, metro o bus… buena o mala suerte

A vueltas con el fatídico  accidente del avión alemán y las causas del siniestro, resulta llamativo cómo todo el mundo se lleva las manos a la cabeza por los antecedentes psicológicos del copiloto.

Andreas Lubitz

Andreas Lubitz, el copiloto del avión siniestrado en los Alpes. FOTO: EFE

Cierto es que faltaron controles y más medidas de seguridad. Pero igual de verdadero es que situaciones de este tipo son imposibles de prever.

¿Quién no nos dice que a diario nuestro conductor de autobús, o el del metro, o el maquinista de Cercanías, o hasta el taxista que nos lleva de un lado a otro no puede estar en una situación mental similar a la que padecía el copiloto alemán?

Si nos paráramos a pensar en este detalle no subiríamos jamás en un transporte público.

No le demos más vueltas. La mala suerte puede estar en cualquier lado, encima de un andamio, en el enchufe de nuestro baño, a los mandos de un volante o a 3.000 metros de altitud.

Multas y jeta municipal

Jeta. La desfachatez con la que a veces nos tratan las administraciones raya lo inconcebible.

Una ordenanza aprobada en 2010 por el entonces alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón permitía que los agentes de la Policía Local pusieran multas en diferido (muy del PP esto del diferido…). Es decir, si un agente veía/intuía una infracción de un vehículo, apuntaba la matrícula y ponía la multa sin informar al conductor.

La Justicia ha determinado que este tipo de sanciones son ilegales. Calculando a la baja, el Ayuntamiento puso al menos 20.000 sanciones con este sistema.

Policía Municipal de Madrid

Un agente de la Policía Municipal de Madrid. FOTO: ATLAS

Pero ahora dice que solo devolverá el dinero a aquellos que en su momento presentaron alguna alegación a la denuncia. El ayuntamiento argumenta que si el conductor no protestaba daba por buen la sanción.

Con esta práctica ilegal, las arcas municipales se han embolsado al menos un millón de euros, pero solo devolverá unos 14.000 euros a los 286 conductores que pagaron, recurrieron y litigaron.

Primera y simple deducción: jeta y afán recaudatorio del Ayuntamiento. Segunda y contundente conclusión: si algo huele mal, denuncia, protesta, por muy grande que sea el elefante administrativo.

Medidas contra la alta contaminación

Después de varias reprimendas europeas y de años de retrasos para tomar medidas, por fin el Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha un protocolo de actuación cuando la contaminación sea insoportable.

Tráfico en la M-30

Atasco de tráfico en la M-30. FOTO: Jorge París

Preaviso, aviso, alerta… varios niveles en función de los altos índices dióxido de nitrógeno que se generan principalmente por el exceso de tráfico… y la ausencia de lluvia.

Las medidas extremas pueden llegar a niveles tan serios como limitar la circulación de los vehículos al 50% en las calles de la almendra central y a los que circulen por la M-30.

Negro sobre blanco parece todo muy sensato. Pero visto lo visto hasta el momento y lo caótica que podría llegar a ser la adopción de estas medidas, no veo yo el día en el que se lleguen a aplicar.

Antes es capaz Botella de bombardear las nubes o de ponerse a cantar con tal de que llueva para disipar la boina.

BiciMad, que rueden ya

Hay cosas difíciles de entender y cosas incomprensibles. El caso de BiciMad es de la segunda categoría.

Que una ciudad como Madrid ponga en marcha un servicio de alquiler de bicicletas es una iniciativa magnífica. Que esas bicis sean eléctricas es una idea estupenda. Que la finalidad sea impulsar los desplazamientos urbanos para aparcar el coche es un gran planteamiento.

BiciMad

Bicis eléctricas aparcadas en la Puerta del Sol. (FOTO: Jorge París)

Lo que no es de recibo es que la gestión del proyecto se otorgue a una empresa (presumiblemente con experiencia en estos negocios) y que el servicio comience con semanas de retraso. Lo que es peor es que cuando empieza a funcionar sea un caos. Y lo que es alucinante es que dos semanas después todo siga igual de caótico.

Que rueden ya: las bicis y las cabezas de los responsables de este desaguisado, sean del Ayuntamiento o de la empresa Bonopark.

Borrachos al volante

Si yo bebo y conduzco hago mal. Me juego que me pillen y me caiga un multazo; y lo que es peor, me juego mi vida y la de otros.

Pero, al fin y al cabo, yo no soy nadie, nadie al que deba rendir cuentas, más allá de mis allegados y del banco que cuida de mi hipoteca.

Si bebo, conduzco y además tengo un cargo público lo hago rematadamente mal. Representantes de la ciudadanía (magistrados y políticos) han sido cazados últimamente con copas de más.

Control de alcoholemia

Control de alcoholemia.

¿En qué piensan cuando se maman y se ponen al volante?, ¿en la multa, en ellos mismos, en terceros que puedan involucrar en un accidente, en sus allegados, en la hipoteca que tiene el banco, en los ciudadanos a los que representan…?

Si se pusieran a pensar en la respuesta más adecuada, lo mismo les daba tiempo a pedirse otra copa y llamar un taxi, o a firmar su carta de dimisión antes de salir del bar.

Parquímetros a gogó

Parquímetros

Nuevos parquímetros ‘inteligentes’. (FOTO: Jorge París).

No es por desconfiar (o sí), pero siempre me ha mosqueado lo que hay detrás de las empresas privadas que gestionan servicios públicos. Un ejemplo: las tres concesionarias que regulan el aparcamiento en la capital.

El Ayuntamiento ha decidido ahora instalar parquímetros ‘inteligentes’ que cobrarán en función de lo contaminante que pueda ser el coche y del nivel de saturación de aparcamiento que haya en la zona.

Cada una de las tres empresas instalará su propio modelo de parquímetro. Funcionarán de manera similar pero tienen diferente teclado, tarjetero, pantalla, ticketera y ranura para monedas.

No es que sea un trauma, pero digo yo si el Ayuntamiento no podía haber obligado a las concesionarias a instalar el mismo modelo en todo Madrid, para facilitar las cosas al usuario… y para evitar que alguno se llene el bolsillo gracias a la variedad de aparatitos.