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Solo un capítulo más Solo un capítulo más

Siempre busco la manera de acabar una serie cuanto antes... para ponerme a ver otra.

Breathless, la Mad Men británica de doctores y enfermeras

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Que Reino Unido se está comiendo a Estados Unidos en cuanto a producción de series es un hecho. Uno muy agradable, por cierto. La receta del éxito no tiene ningún misterio. Es tan sencilla que cualquiera con un mínimo de lógica y conocimientos televisivos puede dar con ella. A saber: temporadas cortas que no pasan de ocho capítulos, una duración que no supera la hora, y actores consolidados que tienen decenas de proyectos a la vez y que cuentan con un bagaje encomiable; y que además no son unos acabados del cine que son rescatados para intentar aprovechar su tirón en la televisión.

De lo que no se libran en tierras británicas es de las comparaciones con sus amigos del otro lado del charco. Pero estas suelen ser buenas. Otro síntoma de lo bien que lo están haciendo. La última en ser equiparada a una maravilla es Breathless, emitida por ITV, y a la que podríamos denominar como la Mad Men británica. Una ficción que no es tan densa y que lleva al espectador a reflexionar sobre el aborto.

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Y es que el contexto de los años 60 y la elegancia de sus protagonistas en todos los sentidos lleva a que sea ineludible ver en ésta rasgos de la serie de AMC. Aquí todos visten también de forma impecable (ellos trajes como un guante y ellas vestidos preciosos) y son exornados hasta para fumar. Sí, fumar es una mierda, pero en ciertas personas resulta muy llamativo por lo bien que les queda.

En Breathless la acción se traslada a un hospital del Servicio Nacional de Salud británico, donde médicos y enfermeras cumplen con la tradición no escrita de casarse entre ellos. El protagonista absoluto es el doctor Otto Powell (Jack Davenport), un ginecólogo hábil, guapo y progresista que está por encima del resto por todo lo anterior. Y es que es el mejor del hospital, el más atractivo, y el que tiene la vida más perfecta en apariencia.

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Sus convicciones son las que le llevan a quebrantar la ley si resulta necesario. Y es que, en pleno 1962, el doctor Powell se dedica a hacer abortos clandestinos a mujeres que reclaman sus servicios. Todo con la mejor asistencia y la máxima salubridad y seguridad posibles. Porque, según dice, “la ley hace miserables a las personas y miserables a las mujeres” por los obstáculos que ofrece. Y lo hace aunque eso sea un baldón para la sociedad del momento. A esto se suma un terrible secreto sobre la guerra de Chipre, en la que participó, y su relación de simple cordialidad con su esposa Elizabeth (Natasha Little). Y eso que tienen un hijo en común.

Solo con la historia de Powell se entiende que el lema de la serie sea ‘vidas perfectas construidas sobre mentiras‘ (perfect lives built on lies). Porque no es el único. La otra protagonista, Jean (Zoe Boyle, Lavinia en Downton Abbey), una enfermera que también se suma al club de casarse con un médico, tiene lo suyo.

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Su prometido, el doctor Richard Truscott (Oliver Chris), no es ni un santo y ni mucho menos el marido perfecto. Y ella le oculta pasajes de su vida, tales como la situación de su padre o que tiene una hermana, Angela (Catherine Steadman). Esta última será la que dé un giro a las vidas del resto con su aparición, ya que será la nueva enfermera del centro y su belleza no pasará desapercibida para el doctor Powell.

A las tramas se suma la de otra pareja, como la que forman el doctor Enderbury (Shaun Dingwall) y Lily (Joanna Page). El primero es el mejor amigo de Otto Powell y su ayudante en los abortos clandestinos, y su compañera es otra exenfermera. Su relación, en apariencia envidiable, no lo es tal, ya que están tiesos de dinero y la inseguridad de él no les permite avanzar. Por si fuera poco, tampoco han logrado tener hijos.

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El otro atractivo de Breathless es ver en un registro completamente distinto a Iain Glen en su papel del inspector Ronald Mulligan. Sí, Glen es sir Jorah Mormont, nuestro querido ‘pagafantas del mar Angosto’ en Juego de Tronos. Aquí es un policía traumatizado que tiene cuentas pendientes con el doctor Powell, y que intenta destrozar su vida por todos los medios. Aunque para ello tenga que implicar a otras personas.

La fachada de vida perfecta de los personajes y los quebrantos que soportan es la otra semejanza con Mad Men. Los médicos y las (ex)enfermeras protagonistas no llegan a ser taciturnos, pero sus traumas personales les hacen ser vulnerables a casi todo.B3

En Breathless las historias son muy entretenidas a la vez que interesantes. Otro logro es que te da pie a pensar que estás viendo algo muy culto, lo que te hace sentirte muy bien contigo mismo. Pero ésta es aceptable para todo el mundo (ya sabemos que muchos no pueden con Mad Men). Y da mucha alegría ver tanta distinción en las interpretaciones, los escenarios y el vestuario.

A las series les pedimos que nos hagan reflexionar sobre al menos una cuestión. Y Breathless lo consigue con su trama de la interrupción voluntaria del embarazo. Sin duda estamos ante uno de los grandes aciertos del año. El argumento de ginecólogos y enfermeras con vidas que otros querrían pero que en realidad sufren muchos sorprende gratamente. Y más desde la óptica en que se afronta, en esos años 60 conservadores (y eso que Reino Unido siempre ha sido de los territorios más abiertos). Hay que verla.

Fotos: Facebook de Breathless

10 comentarios

  1. Dice ser Payico Buenri

    bueno, pues ya no hace falta que la veamos!

    23 noviembre 2013 | 14:08

  2. Dice ser vayaya

    pues si hacer series de 8 capitulos es tener exito, me quedo con cualquiera de las series americanas que están emitiendo por la tele. además paso de ver a un doctor que seguro que acaba siendo infiel con la enfermera.

    23 noviembre 2013 | 14:37

  3. Dice ser Pozí

    Venga por favor. Las mejores series siguen siendo las americanas. Vale que Inglaterra está haciendo excelentes producciones pero como Breaking Bad, Masters of Sex, The Americans, House of Cards o Mad Men no hay muchas

    23 noviembre 2013 | 15:23

  4. Dice ser chacoli

    pues, la verdad no me gusta las series inglesas, son copias baratas de las norteamericanas y con muy poca gracias y glamur la verdad

    a los 2 capítulos acaba aburriendo

    23 noviembre 2013 | 15:43

  5. Dice ser yo también veo series

    esperaba ver una producción exquisita. Sin embargo, me he encontrado con una producción llena de clichés desde el primer capítulo, una ambientación muy poco cuidada ya que uno pensaría que quien haya diseñado los platós no ha visto una operación en su vida. Por no hablar de que la ambientación musical es tan teatral que parece que se esté haciendo mofa del estilo de rodar de los años 60.
    Como guinda sobre el pastel añadir la tremenda sobreactuación que pide la dirección ya que todos los actores que trabajan tienen curriculum suficiente para demostrar que no son los patanes que parecen en este producto.

    Definitivamente decir que esta serie es mejor que Mad Men es como poco absurdo.

    23 noviembre 2013 | 15:52

  6. Dice ser CABREADO

    Pues serán muy buenas, pero hace ya 3-4 años que no me gusta NINGUNA serie: ni americana, ni inglesa ni española. Ninguna me atrae lo suficiente como para dedicar mi tiempo por lo que acabo viendo online algunas series de los 90 o de los 80. Que sigan así y seguid alabando tanta mierda junta.

    23 noviembre 2013 | 16:19

  7. Dice ser Pedro

    Las series británicas siempre han sido excelentes. La última que me parece impresionante es Luther.

    23 noviembre 2013 | 17:00

  8. Dice ser Sicoloco del casting de Foolyou

    Lo que no me gusta es que las series se terminen en julio y vuelvan a empezár en Enero como pasa con “Pequeñas Mentirosas” o “Walking Dead”.la espera abusiva es desesperante.

    23 noviembre 2013 | 18:48

  9. Dice ser gh

    Otra serie de medicos, y van…

    23 noviembre 2013 | 20:22

  10. Dice ser Lebasier

    No hay mas que ver la serie Sherlock de la BBC y el bodrio que ha copiado EEUU con Elementary. Sherlock es sublime, perfecta. Y si hablamos de Doctor Who?

    23 noviembre 2013 | 20:54

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