Archivo de julio, 2011

Preparando la maleta de vacaciones: Augusto M. Torres, ‘Juego de Tronos’ y Russell Crowe

28 julio 2011

Llevo días con el síndrome prevacacional, que en mi caso es mucho más agudo e imprevisible que el postvacacional, que básicamente se reduce a idealizar con nostalgia cada uno de los días que he pasado entregada al dolce far niente. En plena crisis anticipatoria de lo bien que me lo voy a pasar, de lo mucho que voy a disfrutar… etc., etc., intento ordenar mis ideas y ver qué demonios voy a meter en la maleta. Mi coche es pequeño y el espacio que me han adjudicado en él es, a mi entender, ridículo. ¿Acaso tengo yo la culpa de que mi hija de dos años viaje tan cargada como un feriante?

En fin, que me toca dejar en tierra la mitad de las cosas que quería llevarme. Da igual, seguramente no tendría tiempo ni para la mitad…, pero aún así, me cuesta decidirme.

Aún así he decidido que voy a dejar un hueco para el último libro de Augusto M. Torres, 300 directores malditos, a ver si me instruyo un poco más sobre la faceta cinematográfica de gente como Susan Sontag, Marguerite Duras, o de incluso Albert Serra y Ray Loriga. Son 432 páginas por las que desfilan autores multidisciplinares, alternativos, arriesgados… y de los que me apetece saber un poco más.

Tenía pensado meter El demonio bajo la piel, de Michael Winterbottom, que está a puntito de salir a la venta, pero me parece que me marcho antes de que me llegue a casa, así que, en su lugar, meteré la primera temporada de Juego de Tronos, que un alma caritativa ha tenido la bondad de grabarme (gracias Ana, contigo es fácil estar a la última en moda, y en cine).

Y como todavía me queda un pequeño hueco, meteré Los próximos tres días, esa película de Paul Haggis que ha pasado casi de puntillas por la cartelera, que a mí se me escapó y a la que pienso hincar el diente con el convencimiento de que Russell Crowe no me decepcionará (Russell, a pesar de lo borde que eres con la prensa, y de los líos en los que te metes dándole al twitter, aquí hay una que es casi incondicional…).

¿Y qué me decís de vosotros? ¿Ya sabéis qué os vais a llevar para ver/leer/escuchar en vacaciones? Y si ya estáis disfrutando de los chopitos en la playa, ¿en qué matáis el tiempo que os sobra de matar el tiempo?

Victoria Beckham le hace un favor a una de mis películas fetiche

27 julio 2011

Believe it or not, como diría mi profesor de inglés, el que Victoria Beckham haya decidido llamar a su hija Harper Seven, en honor a la escritora Harper Lee, va a acabar resultando una noticia que me importa. Leo que la curiosidad que ha despertado el nombre de la escritora ha disparado las ventas de su única novela: ‘Matar un ruiseñor’.

Si Vicky dice que la novela “es lo más”, habrá que comprarla … habrán dicho por las Américas. Pero la película inspirada en el libro, esa de la que de tanto en tanto hablo en este blog, ¿habrá notado el efecto Beckham?

Entro en us.imdb y veo que, efectivamente, Matar un ruiseñor, también ha subido en el ranking de popularidad (puesto 89 de 500). ¿También gracias a Harper Seven? Pues ni idea, pero tiendo a pensar que sí. La Beckham es mucha Beckham, una creadora de tendencias que tuitea su feliz maternidad al mundo.

Indago un poco más en quiénes han puntuado la película y veo que de los más de 93.000 votos que ha recibido, 58.000 venían de hombres y 15.000 de mujeres; y que la puntuación más alta, un 9,2 de media, se lo dieron las mujeres de más de 45 años (los hombres de la misma edad la calificaron con un 8.9 de media). Estadísticas, estadísticas… curiosas si te paras a pensar en ellas. Sin querelo, también dicen algo de nosotros mismos.

Por cierto, hablando de recomendaciones, la revelación, gracias a Wikileaks, de que la ministra de Defensa, Carme Chacon sentía debilidad por ‘Casablanca’, ¿le habrá despertado a alguien el interés por verla? ¿Alguien tiene una estadística a mano?

¿Es una buena noticia que Robert Redford vuelva a dirigir?

21 julio 2011

Robert Redford vuelve a ponerse detrás de una cámara (y delante), y eso son buenas noticias. Será su cuarto filme como director en once años, lo que no está mal, teniendo en cuenta que selecciona mucho los proyectos en los que quiere implicarse.

Redford adaptará para el cine la novela The Company You Keep, de Neil Gordon, y contará con Shia LeBeouf como compañero de reparto.

Hay quien dice que Redford es mucho mejor director que actor; que al mando del proyecto es donde de verdad demuestra que es un hombre creativo y comprometido políticamente.  Otros, sin embargo, piensan que Redford es, ante todo, un gran actor, que ha probado suerte como director con desigual fortuna.

Yo paso de tener que quedarme con un aspecto de Redford. Me gusta como actor (sin él El Golpe, El Gran Gastby, Dos hombres y un destino, Todos los hombres del presidente o Descalzos en el parque… no serían lo mismo) y como director creo que hizo un gran trabajo en la discutida Gente Corriente (que le ha dado un Oscar como director) y en Quiz Show: El dilema. Creo además que lo malo de evaluar ambos aspectos de Redford es que él ha tenido la gran suerte de protagonizar auténticas obras maestras, películas que son mucho mejores que las que él ha dirigido, lo que desequilibra por motivos ajenos a él la comparación a favor de su faceta como actor.

Oír hablar del nuevo proyecto de Redford me recuerda que todavía esperamos con impaciencia el estreno de The Conspirator, a pesar de que en EE UU se estrenó en abril, y de que no obtuvo malas críticas (bueno, excepto quizás algunas un poco paradójicas, como aquella de The Guardian que definía el filme como “terriblemente aburrido” pero que “merecía la pena”... ). El drama judicial sobre el asesinato de Abraham Lincoln se me antoja entre lo más apetecible del próximo otoño. Y ojo al pedazo reparto que tiene: Jame McAvoy, Robin Wright, Kevin Kline, Tom Wilkinon y Eva Rachel Wood. De lo mejorcito que hay.

Por cierto, sobre The Company You Keep, EFE dice lo siguiente:

“Redford, de 74 años, interpretará a un exmilitante del grupo social revolucionario Weather Underground, conocido por sus actividades violentas, y perseguido por el FBI desde hace 30 años, tiempo en el que ha vivido con una identidad falsa que amenaza ahora con descubrir un ambicioso periodista encarnado por LaBeouf, de 25 años”.

Prometedora, ¿no creéis?

Os dejo bajo estas líneas el tráiler de The Conspirator.

Ricky Gervais prepara una serie sobre el más allá con el creador de ‘Dexter’

18 julio 2011

Un proyecto que promete: Ricky Gervais, ese deslenguado ocurrente que le amargó los Globos de Oro a más de un invitado, prepara una serie de televisión con el showrunner de Dexter, Clyde Phillips. La serie llevará por título Afterlife y va sobre un ateo que muere y va al cielo (no sabemos si como castigo o como premio). Lo cuenta en exclusiva Entertaiment Weekly y yo, que muy a mi pesar reconozco que hay cierta verdad en el tópico de que el mejor cine se hace ahora en la tele, ya estoy pensando en lo interesante que puede quedar este proyecto cuando comience a rodarse en 2012.

¿Hablará Gervais de religión? ¿Se planteará la serie como un thriller humorístico? ¿Causará tanto revuelo como su corrosiva presentación de los Globo? ¿Reunirá Afterlife a tantos fans incondicionales como The Office?

Gervais parece que va a reservarse algún cameo, pero poco más. Una lástima, porque este hombre también es un buen actor. Ahí está The Office, donde borda al metepatas de David Brent, o en su papel secundario en Noche en el Museo 2 o Increíble pero falso.

Por cierto, si queréis saber más sobre los showrunner (algo así como una híbrido entre guionista y productor ejecutivo), leed este post de Quinta temporada.

Hugh Grant se pone serio y reta a su primer ministro a investigar a Murdoch

14 julio 2011

No sé qué opinión os  merece Hugh Grant. A mí me cae bien, a pesar de que huye al trote cuando ve a un periodista, y de que pueda llegar a ser demoledor con esa ironía, tan bien entrenada, de la que disfruta.

Como actor me gusta casi siempre, aunque reconozco que la mayor parte de las veces hace un poco de sí mismo, o del papel que nosotros creemos que es un poco él. Hace unos meses, me descubrí ante su osadía cuando supe que se había vengado de un periodista de News of the World  grabando en secreto una conversación en la que el plumilla largaba sobre las escuchas ilegales del periódico (de las que Grant también había sido objeto) y comprometía a ‘intocables’ tan peligrosos como Rebekah Brooks, mano derecho del aún más poderoso, y por tanto más peligroso, Rupert Murdoch.

Ahora Grant, ese hombre que se confiesa “avergonzado de llevar una vida tan aburrida”, ha retado públicamente al primer ministro británico, David Cameron, a que se convierta “en un hombre de estado ” (que le eche huevis, vaya) e inicie una investigación como dios manda sobre lo que ha pasado realmente con los pinchazos telefónicos de News of the world.

“Es grotesco el abuso que se ha permitido que continúe por la cobardía de nuestros políticos, que han hecho mucho (a ambos lados de la Cámara) de lo que se les ha dicho que hicieran, en parte porque creían que News International (dueña de News of the World) podía conseguir que los eligieran y, en parte, por algún tipo de chantaje. Se ha ejercido un poder grotesco sobre nuestros legisladores“.

Muy bien, Grant, a eso se le llama hablar clarito. Si estuvieras en España ya te estarían llamando de todo, y diciéndote que te metieras en tus cosas.  Incluso algún, llamémosle periódico, por estar aquí (allí sería un tabloide ‘serio’),  te mostraría en primera plana, con la cara desencajada, como si fueras un chalado que necesita ayuda psiquiátrica. Por suerte eres británico y tus opiniones han recibido el respeto que merecen. Para ser un ‘aburrido’ has resultado ser de lo más interesante. Seguro que, a partir de ahora, hasta me parece que trabajas mejor.

En la foto, obtenida de ‘The Guardian‘, Grant firma a las puertas del Parlamento británico, para pedir una investigación seria y exhaustiva de las escuchas.

‘Amigos’, ni Sara Carbonero, ni Carlos Moyá ni los actores consiguen hacerla interesante

13 julio 2011

Siempre me ha parecido algo injusto, y tal vez un poco cruel, que, con la comodidad de quien escribe en un teclado, se pueda echar por tierra el trabajo esforzado de mucha gente. Es muy fácil ver lo toros desde la barrera (ahora que estamos en sanfermines…) y empezar a poner peros a lo que otros ha costado tiempo, ilusión y dinero hacer, así que intentaré decir lo que quiero decir sin resultar demasiado ofensiva, pero sin olvidar la sinceridad que da sentido a escribir un blog.

El otro día por una rocambolesca circunstancia que os contaré otro día para recabar vuestra opinión, acabé en el cine viendo ‘Amigos‘, una película a priori interesante (la interpretan Ernesto Alterio, Diego Martín, Alberto Lozano, Goya Toledo y Manuela Velasco) y que cuenta con el premio del público del Festival de Málaga.

Ni yo ni las personas que me acompañaban estábamos preparados para lo que se nos venía encima: una sucesión de ocurrencias, gags, situaciones absurdas y diálogos infumables que reconozco que me arrancaron un buen par de carcajadas en los momentos más básicos de la comedia, es decir, cuando el protagonista se cae, se tropieza... cosas de este tipo, vaya, nada sofisticado; pero que durante la mayor parte del tiempo me dejó en un estadio a medio camino entre la consternación, la vergüenza ajena y el desconcierto.

No logro entender (a no ser que se pretenda ganar dinero mucho dinero con esto) cómo alguien se arriesga a poner en marcha un guión como este y cómo se logra involucrar a tan buenos profesionales en un producto de tan poca calidad. Tampoco entiendo cómo hay colegas que han escrito que esta película va sobre la amistad, bla, bla, bla, y que se muestra crítica con el mundo de la tele (sic); pero como toda la gente que la vio en Málaga y votó por ella debió ver algo que a mí se me escapó, me callo con la duda de que el problema es mío y de los que vinieron conmigo, que estaban tanto o más estupefactos que yo.

En cuanto a los cameos de Sara Carbonero, Carlos Moyá, Carolina Cerezuela y Tania Llasera, en la mejor tradición torrentera, imagino que habrán ayudado a vender el producto, y por los comentarios que oí en el cine, fueron de lo más apreciado de la película, aunque yo si me tengo que quedar con algo es con su banda sonora: una recopilación de temas pegadizos que sirven para imprimir algo de ritmo a la trama, y con los actores, que hacen lo que pueden y les deja el guión.

Vaya, parece que al final me ha salido una crítica más dura de lo que pretendía. Espero no haber resultado ofensiva. Seguro que en un segundo visionado, algún día en la tele, le veré alguna cualidad que el otro día se me escapó, cabreada por haber pagado 8 euros y haber perdido una tarde soleada con una película que no disfruté.

Paga 10 euros, y aparece en los títulos de crédito de una película

08 julio 2011

Si alguna vez dudasteis de que hacer cine era tan complicado como parece, os propongo que echéis un vistazo a esta página de Facebook donde un grupo de apasionados cinéfilos, encabezados por el director Federico Eines y la productora ejecutiva Ainhoa Gutiérrez, explica, a través de una serie rodada para Internet, lo mucho que le está costando poner en pie su proyecto ‘AN 2012′.

Como la imaginación va al poder (decían los ‘indignados’ de Mayo del 68), para financiarse han recurrido al crowfunding, que consiste en recaudar donaciones a través de la Red. Aunque no me dan datos de cuánto dinero llevan recogido hasta la fecha, aseguran que harán el proyecto sí o sí, ajustando el presupuesto al dinero del que dispongan.

Para animar a los posibles donantes, prometen aparecer en los títulos de crédito, “como productores”, a quienes aporten hasta 10 euros. Quienes den más, además de en los títulos, recibirán una invitación para una proyección privada de la película antes del estreno. Y las aportaciones mayores se ‘premian’ con cosas como asistir al rodaje, poder incluir una frase propia en la película o incluso aparecer como figurante. Todo en función del dinero aportado.

El equipo de la película la vende como un thriller dramático con el siguiente argumento: “Juan tiene 24 años. Como cada Viernes sale por la noche con sus amigos. Como cada Viernes quiere una mujer. Como cada Viernes tendrá que recorrer un arduo camino para conseguirlo. Y decidir… como cada Viernes… Hasta dónde está dispuesto a llegar”.

Mientras consiguen el dinero, cada dos semanas cuelgan un vídeo con las incidencias de la producción. ¿Lo conseguirán? Ganas no les faltan. Ojalá tengan suerte.

Angelina Jolie, Sarah Jessica Parker y las razones de su éxito… económico

07 julio 2011

Se parecen como un huevo a una gallina. No sé a quién le oí decir esta frase por primera vez, pero ayer, cuando leía la noticia de las actrices mejor pagadas de Hollywood, la frase atravesó mi cabeza como una exhalación. Angelina Jolie y Sarah Jessica Parker, las mejor pagadas del cine, tienen tan poco en común que cuesta imaginarlas en la misma lista. Y no lo digo porque una sea considerada la mujer más sexy del cine y la otra sea solamente un ejemplo del mucho partido que te puede sacar un buen estilista (dicho con toda la envidia del mundo); ni porque una represente la faceta más comprometida y solidaria del estrellato y la otra la parte más comercial (la Parker se forra con los anuncios), sino porque ni siquiera las películas que protagonizan se parecen ligeramente. ¿Son estrellas? Parece que sí. ¿Arrastran a la gente al cine? Imagino que dependerá de ellas y de algo más, pero si les pagan ese dinero debe de ser porque alguien cree que lo valen.

¿Y son buenas actrices? Pues depende de cómo se tercie, creo yo.

Angelina está bastante bien casi siempre (aunque hay películas como The Tourist que podía habernos ahorrado) y Sarah es muy buena haciendo de Carrie Bradshaw, una periodista petarda que nos la ha pegado con queso durante años en la tele y que, gracias a su apasionada legión de fans, se ha permitido el lujo de pasearse por la gran pantalla. Nos lo tenemos merecido.

Y que por qué salgo yo ahora con todo esto, pues porque miro y remiro esa famosa lista, intentando encontrar un lazo de unión entre todas las afortunadas, algo que explique el motivo de su éxito descomunal, la justificación de sus sueldos estratosféricos, y no lo encuentro. ¡Pero si me faltan muchas de las mejores! (pienso) ¡Pero si sus últimas películas son un truño!

Es que hablamos de cine, me dicen, pero sigo dándole vueltas al coco hasta que leo que la nueva directora del FMI, Christine Lagarde, en época de vacas famélicas y llamamientos desesperados a la austeridad, se ha subido el sueldo un 11% (que subirá después unido al IPC, y no a la productividad como se pide para los curritos) hasta los 323.000 euros anuales. Y, entonces, siento lástima por Lagarde. Pobre, tan preparada, tanto ‘fondo’ político, tantos apretones de manos dados con desgana para acabar cobrando calderilla comparada con las chicas del celuloide. Y nosotros, aquí, sin coger el chiste.