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Videojuegos, gadgets, curiosidades, archiperres y otras paranoias digitales

Archivo de Octubre, 2006

Nintendo, el porno y el registro de dominios

Nintendo siempre se ha caracterizado en sus juegos por un trato exquisito hacia la infancia, siendo extremadamente cuidadosos con sus contenidos. Por eso sorprende aún más el patinazo que un usuario de GameCube detalla en su blog.

En su catálogo para esta consola, Nintendo cuenta con un título llamado Killer 7, un shooter en primera persona catalogado para mayores de 18 años por sus contenidos violentos.

Por lo visto, en la carátula, en lugar de detallar la página web www.killer-7.com, que es la oficial del juego, la que aparece es www.killer7.com, link que lleva a una página web pornográfica.

Si la inclusión de este sitio se debe a un error tipográfico, mal vamos. Pero peor sería si fuera cierto lo que otros apuntan: que los desarrolladores de Capcom fueron bastante lentos al reservar el dominio y que los dueños del sitio porno se les adelantaron.

MP3 más allá de la fe

Que algunos ven el MP3 como un útil accesorio de moda es un hecho (me permito insistir en la idea de que el iPod no hubiera tenido tanto éxito si buena parte de su público no lo hubiera visto así).

Si unimos fe, moda y tecnología el accesorio ideal es el Saint B, un reproductor MP3 con forma de crucifijo, una gran idea a la que le lloverán las críticas pero que resulta una obra maestra del diseño. Saint B se cargaría a través del USB y tendría memoria flash.

Como detallan en Gizmodo, no es la primera vez que un reproductor MP3 se adentra en la simbología religiosa. Un colgante para el iPod Shuffle terminaba con un accesorio que también le ofrecía una particular forma de crucifijo: el iBelieve. Por cada accesorio vendido, se donaba un dólar a la Cruz Roja estadounidense.

Volviendo a Saint B, como plantean en la propia web de sus diseñadores, ¿es coherente escuchar en él todo tipo de música? ¿qué tal algo de Marilyn Manson? ¿Ozzy Osbourne o Iron Maiden son adecuados? Quizás Simpathy for the devil.

Gracias Toño.

Derecho a decidir

En España vamos a la cola en muchos aspectos relacionados con la tecnología. Por suerte, aquí todos tenemos derecho a decidir los títulos a los que queremos jugar. No ocurre lo mismo en países tan cercanos como Alemania, en el que las autoridades encargadas de hacer la catalogación por edades de los videojuegos son “especialmente sensibles”, y han decidido no asignar una edad recomendada a Gears of War, un título que ha cosechado excelentes críticas y que está llamado a convertirse en el nuevo superventas de la consola Xbox 360.

Esta decisión no tendría la mayor importancia si no fuera porque la catalogación o no de un juego está unida a que éste pueda distribuirse. Con ella, se está prohibiendo al público alemán que juegue a uno de los lanzamientos estrella de este año.

En España verá la luz a mediados de noviembre. Como sucede con este tipo de juegos, lo hará con una calificación de únicamente recomendado para mayores de 18 años, debido a que incluye contenidos violentos. Se trata de una recomendación porque, en teoría, eso es lo que deben hacer ese tipo de autoridades: recomendar pero no prohibir. De cualquier forma, con ese tipo de decisiones tan sólo se despiertan las ganas de jugar en personas que quizás no hubieran tenido ningún interés inicial en el título, obligándoles a tener que comprarlo de importación.

Copia 100 veces: “El copyright es bueno y no hay alternativa”

Las iniciativas de fomento del copyright son inescrutables. Cuando uno cree que lo ha visto todo con propuestas como la del Capitán Copyright, siempre aparece alguna otra que va un paso más allá.

La MPAA (Motion Picture Association of America), después de la ‘chanante’ idea de entrenar perros para olisquear discos, ha llegado a un acuerdo con los Boy Scouts de Los Ángeles para realizar actividades que fomenten el “Respeto por el Copyright”. Para ello, se educa a los niños sobre cómo se hacen las películas y por qué se trata de un bien cultural por el que hay que pagar. Sus actividades van un paso más allá y los scouts también visitan algún estudio. Esta actividad se realiza (no tienen límites) para que comprueben in situ el impacto que en teoría tendría sobre los trabajadores que la gente compartiera archivos de películas de forma gratuita.

Ya que tienen al grupo reunido, lo interesante sería que también les enseñasen que hay alternativas al copyright, que no todos los autores publican bajo esas licencias. Enseñar a los niños que la gente perderá su trabajo si se descargan las canciones, se antoja cuanto menos vil, irresponsable y simplista.

Si las medidas desesperadas sólo se toman ante situaciones desesperadas, no hay duda de que en Hollywood andan bastante desquiciados con el tema.

Prohibido grabar de la radio

Todos tenemos cintas de casete con canciones grabadas de la radio. Forman parte de nuestra historia personal, al igual que los locutores que hablaban al principio o al final del tema. Pues bien, esta actividad que era tan habitual hace unos años en formato analógico podría pasar a la historia en formato digital. Y no, no es por culpa de los programas P2P (quién podría querer grabar de la radio si puede descargarse la canción), se debe a una determinación legal de la RIAA.

Esta semana Creative ha hecho público que elimina la posibilidad de grabar de la radio en sus reproductores Zen Micro Photo y Zen Vision:M.

Cuando llamé ayer a Creative para que me confirmasen la información me comentaron que esta historia venía de antiguo. Hace dos meses se aprobó una ley en EEUU que obligaba a las empresas fabricantes de reproductores MP3 a pagar un canon adicional si sus reproductores seguían incluyendo esa funcionalidad.

Ante ello, Creative ha decidido eliminarla, alegando que no tenían otra opción sin encarecer el producto. Según Creative sólo había dos opciones posibles: o aumentar el precio del producto o continuar con el dispositivo al mismo precio pero quitando esa prestación. ¿Y qué tal la opción de mantener esa funcionalidad y no aumentar el precio del producto, es decir, que este canon corra verdaderamente por cuenta del fabricante?

Esta última posibilidad no ha sido admitida a trámite y desde hace dos meses los Zen Micro Photo y los Zen Vision:M ya incluyen un nuevo firmware en el que se ha eliminado la opción de grabar de la radio.

La decisión de Creative, absolutamente respetable, me recuerda a aquella mítica frase de Teddy Bautista: “los CD vírgenes no llevan un canon sino una remuneración compensatoria que en ningún caso paga el cliente que los compra, sino el que los fabrica o el que los importa”. Ay, Teddy, somos presos de nuestras palabras.

La primera en la frente

Cuando a muchos aún no les ha dado tiempo a enterarse de que Microsoft ha lanzado la séptima versión de Internet Explorer, la compañía de seguridad Secunia ya ha publicado la primera vulnerabilidad en su versión final.

Después de probar las versiones beta, fueron muchos los usuarios que pusieron el grito en el cielo. Si bien era cierto que Internet Explorer 7 mejoraba considerablemente la anterior versión, aportaba más bien poco a navegadores como Firefox, que ya incluían navegación por pestañas, búsqueda avanzada, corrector ortográfico o recuperar el trabajo cuando el navegador se cierra de forma brusca, entre otras opciones.

Pero todos los que probaron las betas reconocían una cosa a la nueva versión del navegador de Microsoft: el gran esfuerzo que se había hecho en materia de seguridad. Pues bien, apenas 12 horas después de su lanzamiento Secunia ya ha advertido de una vulnerabilidad que podría ser utilizada para mostrar información sobre el usuario del ordenador, como ellos mismos describen en su página web. Aunque no se trata de un fallo crítico, me asusta la declaración que recoge The Inquirer de Thomas Kristensen, Director Técnico de Secunia: “ya había información sobre esta vulnerabilidad hace seis meses”.

Varias dudas: si ya se sabía de esta vulnerabilidad hace seis meses, ¿por qué Microsoft no la ha corregido? No seré yo la que defienda Internet Explorer pero, de cualquier forma, que se lance un producto que siempre se suele poner en duda por cuestiones de seguridad y que a las pocas horas se haga público un fallo catalogado con riesgo 2/5 es un poco… parece que hay bastantes ganas de ser el primero que le encuentra una vulnerabilidad al IE7. No hacía falta correr, que ya vendrán por sí solas, más grandes y habrá para todos.

Otro entorno, otros mundos

En el mercado de las consolas portátiles resulta difícil hacerle frente a Nintendo, que siempre ha sido la reina con sus numerosas máquinas de bolsillo. En este momento, cuando se habla de consolas portátiles se piensa automáticamente en la Nintendo DS o en la PSP. Pero hay otras posibilidades, aunque menos comerciales.

Mientras que Sony o Nintendo bloquean los sistemas operativos de sus consolas portátiles para evitar el fantasma de la piratería, otras máquinas menos conocidas como la GP2X están más centradas en ofrecer opciones útiles para los usuarios que en vender juegos. Esta máquina apuesta por el código abierto, por un sistema operativo Linux, juegos descargables de forma gratuita a través de su web, emuladores de los sistemas retro más populares y numerosas aplicaciones. Son muchos los que se animan a cambiar la versión del sistema operativo de su PSP para obtener alguna posibilidad más, asumiendo los riesgos que esto conlleva.

GP2X nunca será una consola masiva en nuestro país. Se puede acceder a su gran abanico de posibilidades con unos mínimos conocimientos de informática y más aún si se tienen nociones de programación. Cuando uno de los directivos de la compañía que ha desarrollado la GP2X dice frases como “Animamos a la gente a hackear el sistema y comprobar lo que pueden hacer” se me saltan las lágrimas, y no sé si es por la propia frase o por todo lo que se podría llegar a hacer con el resto de las consolas.

Una mirada a la oscuridad en Sitges

La semana pasada estuve en el festival de Sitges por segundo año consecutivo. Objetivamente, Sitges es la mejor oportunidad de ver una gran cantidad de ‘cine fantástico’ en unos pocos días. La playa, el buen tiempo y la propia organización del evento también son (aunque esta vez de forma subjetiva) unas buenas razones. Que sea un festival que dura nueve días es positivo, ya que me permite cada año organizar una escapada aunque sea breve. No obstante, el hecho de que las películas se proyecten ‘por bloques’ siempre provoca que me pierda alguna que estoy interesada en ver.

Este año me he quedado sin ver A scanner darkly (o Una mirada a la oscuridad), basada en el universo del futuro de Philip K.Dick. La primera vez que vi el trailer fue en Xbox Live. Una historia a priori interesante y sobre todo su factura visual llamaron mi atención. Después, el hecho de que detrás de cada minuto de metraje haya unas 500 horas de trabajo en un complejo proceso. La técnica de la rotoscopia, que pinta digitalmente cada fotograma de la película que previamente ha sido filmada de forma convencional, transforma a los personajes en unos realistas dibujos.

En fin, de momento, seguiré con la incógnita sobre si la historia también logra enganchar o todo se queda en una llamativa novela gráfica. YouTube, la mayor fuente de conocimiento audiovisual del último año, ofrece una interesante entrevista con Philip K.Dick hablando de su obra en 1977:

En cuanto a animación, en los días que estuve sólo pude ver Princess, precedida del esclarecedor corto Araki, ambos de Anders Morgenthaler. Princess es una producción danesa que mezcla sexo, violencia y religión en un formato en el que se fusiona el anime japonés con capturas de imagen reales (que, por cierto, no habría estado de más suprimir, sobre todo en su parte final). Si obviamos esas imágenes finales, el mundo desconcertante que se logra reflejar en la película no deja indiferente a nadie. Me quedo con una frase de su director a modo de resumen:

Princess is not for kids. It’s not nice. It’s tough and incredibly depressing. I’m enormously proud of it already”

Sin duda, una de las películas más aplaudidas de cuantas pude ver junto a Fido, una comedia negra canadiense de zombies domesticados ambientada en los años 50. Igualmente recomendable y aplaudida fue Brick, que ya venía con un premio especial del jurado a la originalidad en Sundance. Un buen guión, una historia abordada desde un punto de vista original y la forma en la que se desarrolla una trama plagada de enigmas son sus principales bazas.

Tendría más sentido por la temática de este blog que pudiera hablar de más películas de animación pero este año en las fechas que yo fui ya habían terminado las proyecciones de Paprika, The book of the dead o Tachigui entre otras.

Además de Brick y Princess, muy aplaudidas fueron también la impecable Children of Men, una apocalíptica historia de Alfonso Cuarón, y la terrorífica The Abandoned, de Nacho Cerdá.

Como grandes decepciones me quedo con Minotaur. No sé por qué insisto en ver películas en las que participan varios países en su producción. Hasta seis en este film. Más allá del guión, ¿es que entre todos ellos no se daban cuenta de los innumerables errores? Además, por Minotaur dejé de ver Election 2 de Johnnie To, y eso no se perdona fácilmente.

Otra decepción fue la manida The Wicker Man, con Nicolas Cage. No es fácil no dormirse en el cine a las 08:15 de la mañana después de un maratón de cine nocturno. Aún así, si la película lo merece, se aguanta. En The Wicker Man tengo un espacio de unos cuantos minutos en los que me entregué a los brazos de Morfeo.

Este es un ejemplo de cómo funciona la rotoscopia en un fotograma de la película A Scanner Darkly:

Por la boca muere el pez


Bocazas: dícese de una persona que habla más de lo que aconseja la discreción.

Prestar demasiada atención a las perlas que sueltan los directivos de las grandes compañías al ser entrevistados es algo que puede acabar con la salud mental del más equilibrado. También tiene otro efecto, y es el de por extensión comenzar a odiar el producto al que representan. Alguien debería comentarle estos efectos a Jamie MacDonald, vicepresidente europeo de la división de entretenimiento de Sony.

En una entrevista publicada por GamesIndustry.biz vista a través de The Inquirer, a MacDonald le preguntan si piensa que los clientes europeos de Sony pueden sentirse como “los últimos” después del retraso de más de 4 meses en el lanzamiento europeo de PS3. La pregunta es lógica, y como vicepresidente en Europa de la división a la que hace referencia la pregunta, debería haber tenido una respuesta adecuada, coherente y educada, que no faltase al respeto a sus millones de clientes potenciales.

Aunque aclara “estar desilusionado” con el retraso, su respuesta es la siguiente:

“Los consumidores europeos han demostrado históricamente que no les importa, porque ellos terminan comprando las mismas PlayStation, si no más, que los EE UU y Japón. En Europa, no parece que el lanzamiento de nuestras plataformas tras Estados Unidos y Japón afecte -a largo plazo- a los sentimientos de los consumidores”.

Lo triste es que, históricamente, MacDonald tiene razón. Pero esta generación de consolas tiene elementos históricamente inéditos hasta el momento. Xbox 360 habrá salido a la venta en Europa casi un año y medio antes de que lo haga su más directa competidora, Wii se desmarca del juego de la potencia gráfica y apuesta por otros modos de juego, se habla del movimiento Wii-360 (dos consolas de enfoques muy distintos que se podrán comprar por el precio de una PlayStation 3), etc.

La historia parece servir de poco en esta ocasión. A MacDonald no le vendrían nada mal algunas lecciones de humildad, antes de que se las dé el propio mercado.

¿Es necesario un móvil para niños?

En los últimos tiempos hemos asistido a la presentación de numerosos estudios en los que se trata con preocupación el aumento del uso de teléfonos móviles entre los jóvenes, incluso por parte de la Comisión Europea.

Deben estar contentos con la nueva propuesta de Movistar e Imaginarium, que han llegado a un acuerdo para lanzar Mo1, un teléfono móvil adaptado para niños a partir de seis años al que se le ha realizado una selección de funciones. En la información se especifica que Mo1 es el primer móvil “pensado para ayudar a los padres a educar a sus hijos en el correcto uso de este sistema de comunicación”.

Me pregunto si es necesario que un niño lleve teléfono móvil a partir de los seis años o si estamos extendiendo nuestro afán de consumo tecnológico hacia nuestros hijos. Como las cifras son las cifras y afirman que más de un millón de niños entre 10 y 14 años tiene móvil, no está de más enseñarles a utilizarlo, aunque no sé si este teléfono será la forma más adecuada.

El Mo1 llegará a las tiendas a principios de diciembre, y costará 59 euros. Es un teléfono con funciones reducidas y, por tanto, las llamadas y los mensajes están limitados a los números que los padres introduzcan en la agenda. La idea es buena, aunque el precio del teléfono es excesivo. Por otro lado, en cuanto a su aspecto, si se lo regalo a mi sobrino de 12 años es más que probable que me lo tire a la cabeza.