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Historias del corazón con mucha guasa

Ana Rodríguez, exmujer de José Bono: “Al final del túnel, hay luz”

Si las separaciones y divorcios están a la orden del día en estos tiempos convulsos para todo hijo de vecino, más aún para nuestros famosos. La presión mediática, los continuos viajes, los falsos relumbrones de la popularidad y las trampas de la fama hacen que sea aún más difícil mantener una relación en el tiempo. Algunas lo consiguen durante muchos, muchos años, unos treinta, pero de pronto ven cómo también se tambalea su castillo.

Ana Rodríguez se divorció del exministro José Bono hace ya cinco años, pero no ha perdido el tiempo, lo cual me parece extraordinario. No ha sido raro en verla en las fiestas, está encantada de posar ante los fotógrafos y ahora ha publicado un libro, El Club de las perfectas divorciadas, para el mismo grupo editorial que pagó a su exmarido un anticipo de (según dijeron en su momento las malas lenguas) 800.000 euros por escribir su biografía.

Ana Rodríguez, en la presentación de su libro en Madrid. © Gtres

Ana Rodríguez, en la presentación de su libro en Madrid. © Gtres

“Sí, hay alguien en mi corazón”, decía en una entrevista dos años después de separarse, más tarde se creó un gran revuelo mediático cuando apareció en una entrega de premios acompañada de Ernesto Manrique, que era amigo del expresidente del Congreso de los Diputados, y mucho más joven que él, por cierto. Una pareja sorpresa que saltó a todas las portadas, subiendo el caché como empresaria y famosa de Ana Rodríguez.

Y ahora, que han pasado cinco desde la separación un matrimonio que ya había celebrado las bodas de plata, es cuando publica este libro que, según declaró en la presentación en Madrid, ha supuesto para ella “una liberación”.

“Hay un tiempo para destruir y otro para construir; este libro os dará las claves para saber dónde empieza y termina cada uno”, explica en el libro, lo cual es poco probable, pues cada historia es un mundo y cada pareja un universo, así que claves universales, pocas. Sí es cierto que su experiencia, que no ha sido fácil, ha terminado por ser positiva, por lo que tal vez pueda inspirar a otras personas, porque desde luego ella está divina a los cincuenta y seis años, llena de proyectos y con una vida renovada que comparte junto a otro hombre.

“Un divorcio es duro, si alguien no lo ha sufrido así es porque está mintiendo o es un frívolo”, explicó en la presentación del jueves pasado, que tuvo lugar en el Círculo de Lectores y que estuvo presentada por Sandra Barneda, presentadora en alza y escritora. “Soy la perfecta divorciada porque superé la negatividad”, contó Ana Rodríguez, que ahora es escritora.

Ella admite que a Bono tal vez le ha podido escocer un poco la publicación de este libro en el que relata parte de sus vivencias personales y cómo experimentó ella el divorcio, pero también asegura que ha sido respetuosa en todo momento. Dice que ellos dos guardan las formas y se ven cuando se tienen que ver, pero que de amigos nada de nada. En su opinión, que nuestro ex sea nuestro amigo “es tan difícil como conseguir que haya vida inteligente fuera de nuestro planeta”

Por eso, como contó en la revista Vanity Fair, Bono y ella comparten formalidades y poco más. “Compartimos las comidas y fiestas familiares… El otro día mi hijo organizó un almuerzo en su casa y fuimos todos. Los dos hemos hecho un esfuerzo grande. Si yo no tuviese hijos probablemente no le hubiese vuelto a ver, pero como los tenemos, compartimos momentos con ellos”.

Ana y Bono, cuando fuimos dos. Foto: © Gtres

Ana y Bono, cuando fuimos dos. Foto: © Gtres

Sus hijos no estuvieron en la presentación, lo cual sorprendió a muchos de los asistentes, que se preguntaban por qué no habrían querido acompañarla en un día tan importante. “No han venido, pero respeto su opinión y su sentir”, fue todo lo que ella respondió a los periodistas. Tampoco estuvo su pareja.

Ana habló de su “felicidad renovada”. “Estoy feliz, tengo a mi alrededor que son buenas y estoy muy contenta. He pasado mi duelo. He intentado que las mujeres que estén en ese proceso sepan que al final del túnel, hay luz”

Empresaria en alza, a sus 56 años le van muy bien las cosas económicamente: trabaja dentro de la firma catalana Tous y lanzó hace poco al mercado una línea de sérums.

Admite que ha cerrado su duelo, pero aún vive su proceso. “Hay que perdonar pero no olvidar”.

¿Alguna divorciado/a en la sala?, ¿cuál es vuestra opinión al respecto? Yo primero me tengo que casar…

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