Estoy muerta. ¿Sabéis ese dolor intenso de riñones que te da al día siguiente de haberte pasado toda la noche subida en unos taconazos? Pues ese es el que tengo yo en estos momentos. Ayer la capital se volvió loca y celebró alternativamente varias fiestas: el estreno de Fuga de cerebros 2 con David Hasselhoff y Patricia Montero como protagonistas, la presentación de una exposición de varios artistas en torno a una marca de automóviles y la fiesta desfile anual de Adidas en el Círculo de Bellas Artes.
Una servidora, haciendo alarde de su energía, estuvo en las tres. A las ocho me tragué el photocall de Fuga de cerebros donde tengo que destacar dos cosas: la primera es la belleza desorbitada de Patricia Montero que, con un vestido elástico en tonos dorados, hizo que a más de uno se le cayese la baba en la alfombra. ¡Una auténtica estrella!
La otra es el cuerpazo que sigue conservando David (no digo el apellido porque fue mi amor de juventud). Además de seguir conservando el atractivo, el vigilante más famoso de todas las playas es simpatiquísimo. Se pasó toda la tarde tirándole a su compañera de reparto los trastos. Todo en plan broma, pero como dice mi madre: “Toda broma tiene parte de verdad”. Le pregunté que si le gustaban las españolas y me dijo que cuándo podíamos tomar un café. No penséis que me lo creí, fue una gracia a modo galán simpaticote.
Después de charlar con Hasselhoff, me largué a eso de las diez a la presentación de una exposición de maquetas al Matadero. Esa fiesta me gustó más. Catering maravilloso, glamour y gente de la que me gusta. Allí me topé con Laura Sánchez y María León, que al parecer son muy buenas amigas, y ayer fueron madrinas de la firma de coches que organizaba todo el tinglado. Sánchez nos contó que sigue grabando Fuga, la nueva serie de Telecinco que antes se titulaba 2055. León nos habló de que, además de ser la protagonista de la nueva serie de Antena 3 Con el culo al aire, se encuentra grabando a las órdenes de su hermano Paco Carmina o revienta, un documental ficcionado sobre su familia. Las dos rubias conquistaron a los invitados e hicieron que no dejáramos de reírnos en toda la noche.
Llegadas las doce de la noche, en vez de acostarme, me fui a la fiesta de Adidas en el Círculo de Bellas Artes. ¡Cuánta moderna hay en Madrid! Cientos de sicodélicos hacían cola para poder entrar al sarao culpable de que una servidora se acostase a las seis de la mañana. Martín Rivas con gorro de lana para comérselo, Kira Miró de negro con pitillos y sudadera al estilo roquera mala, Bimba Bosé con un chándal de pedrería imposible incluso para ella, Natalie Poza con el ceño fruncido como de costumbre… Fueron muchos los famosos que se pasaron a beber una maceta y tomar un sándwich. ¡Era todo tan moderno! Una regresión a la adolescencia. Lo mejor de la noche: el desfile. Mi cara (y la de muchos) fue un poema cuando vimos a muchos de nuestros actores desfilar, entre ellos Jesús Olmedo, Ricard Sales y Nerea Garmendia. De este momento prefiero no decir nada pues tengo las neuronas un poco afectadas.
Pues bien, como comprenderéis me voy a meter en la cama y no pienso salir hasta el domingo. ¡Buen fin de semana a todos!
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