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¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

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Quién fue… Heleno de Freitas: el crack que se perdió por el juego, las drogas y las mujeres

Heleno de Freitas, en su etapa de Boca (WIKIPEDIA).

Su nombre no es muy conocido. Pero si hubiera llevado una vida recta, dicen los que lo vieron jugar que hubiera sido tan famoso como Pelé. Vamos a conocer la apasionante historia de Heleno de Freitas.

El 12 de febrero de 1912 nacía en Sao Joao Nepmuceno, Brasil, Heleno de Freitas. Como tantas estrellas brasileñas, fue descubierto cuando jugaba en la playa por un ojeador. Con 17 años firmaba su primer contrato, con el Botafogo. Heleno de Freitas además, estudiaba Derecho. Era alto (1,82) e irresistiblemente guapo. El problema es que tenía un temperamento de mil demonios.

Muy pronto se convirtió en el ídolo de la torcida del Botafogo a base de goles y juego elegante. El público le cantaba canciones dedicadas y él bailaba samba sobre el césped.

Pero con los goles, la fama y el dinero, empezaron a llegar los problemas. Bebía demasiado, jugaba demasiado y se acostaba con demasiadas mujeres. Una noche, perdió todo lo que tenía en el casino. Debido a sus excesos sexuales, contrajo sífilis. No se quiso tratar nunca. Se hizo adicto al éter, que consumía aspirando un pañuelo empapado…

En 1944, 1945 y 1946, el Botafogo quedó subcampeón del campeonato carioca de fútbol. En 1945, Brasil (con la que Heleno marcó 19 goles en 18 partidos) fue segunda en el campeonato sudamericano. De Freitas estaba frustrado. Acusaba a sus compañeros de no estar a su nivel. Sus excesos fuera del campo y sus frustraciones deportivas hicieron que las hinchadas rivales lo bautizaran como Gilda, en honor al personaje de Rita Hayworth, por su belleza y su temperamento.

De Freitas, en la portada de ‘El Gráfico’ (WIKIPEDIA).

Carlito Rocha, presidente del Botafogo, pensó que quizá el problema era el propio Heleno, así que lo traspasó a Boca Juniors. Rocha tenía razón. El Botafogo ganó el título en 1948. Las cosas no fueron tan bien para De Freitas.

Su esposa, Ilma, no se adaptó nada bien a Buenos Aires. Tampoco el futbolista, pese a que siguió gozando de las noches bonaerenses (y se llegó a decir que tuvo una aventura con Evita Perón). Al año siguiente, De Freitas volvió a Brasil.

Fichó por el Vasco de Gama, pero a mitad de temporada fue despedido. Tras ser expulsado de un entrenamiento, regresó poco después con una pistola, apuntó a la cabeza del entrenador y disparó. El arma no estaba cargada, pero Heleno de Freitas no volvió a jugar. Su siguiente destino, Colombia, el Atlético Junior de Barranquilla.

Sus excesos le privaron de estar en el Mundial del 50 y de poder cumplir su sueño de ser campeón del mundo, logro que la Segunda Guerra Mundial también le privó. En 1951 regresó a Brasil para jugar en el America de Río de Janeiro, pero ya nada era igual. La sífilis le afectó a su salud mental. Solo dos años después, ingresaba en un sanatorio mental.

En 1958, Brasil, liderada por un chico de 17 años llamado Pelé, ganaba en Suecia su primer Mundial. Mientras, en un sanatorio de Barbacena (Minas Gerais), Heleno de Freitas arrancaba recortes de periódico de la pared de su habitación contando sus éxitos pretéritos y se los comía. Había perdido totalmente el juicio. Heleno de Freitas falleció el 8 de noviembre de 1959, consumido por la sífilis y la demencia. Tenía 39 años.

Sobre De Freitas hay un libro llamado Nunca houve um homem como Heleno (Nunca hubo un hombre como Heleno), de Marcos Eduardo Neves. En 2012 se estrenó una película biográfica, Heleno, con Rodrigo Santoro (Jerjes en 300) como protagonista.

Os dejo un documental (en portugués) sobre De Freitas:

Hasta el miércoles.

Cuando el Botafogo ganó el Teresa Herrera con la camiseta del Dépor

Imagen de aquella final de 1996 (EFE).

Imagen de aquella final de 1996 (EFE).

Hoy os voy a hablar de un suceso curioso que tuvo lugar hace ya más de 20 años. La protagonista del artículo no es tanto la camiseta en sí como el uso que se dio.

En agosto de 1996, cuando los trofeos de verano estaban todavía en auge, se celebró el mítico Teresa Herrera en A Coruña con un cartel de muchísimos quilates. En una semifinal se enfrentaban el anfitrión, el Deportivo de La Coruña, con el Botafogo brasileño. En la otra, la Juventus de Turín con el Ajax de Amsterdam.

En la primera semi, los brasileños, liderados por Túlio Maravilha, se impusieron por 2-1 al equipo español. En la otra, italianos y neerlandeses volvían a verse las caras dos meses después de verse en la final de la Champions, que acabó con victoria juventina en los penaltis. En el trofeo coruñés, el resultado fue más contundente para los transalpinos: 6-0.

Así pues, llegó la final Juventus-Botafogo. Pero se da la circunstancia de que ambos equipos visten con camiseta a franjas verticales blancas y negras. No se sabe si por falta de fe o por un despiste, los brasileños no habían llevado su segundo uniforme a A Coruña, así que se optó por una solución muy original: el Dépor cedió su camiseta a los brasileños.

Esta anécdota hizo que el público de Riazor tomara partido por los sudamericanos que, contra todo pronóstico, derrotaron a los campeones de Europa en la tanda de penaltis y se llevaron el impresionante trofeo a casa. Hace unos años se dijo que el Botafogo iba a sacar una camiseta conmemorativa, pero al final no se llevó a cabo tal idea.

Os dejo con un amplio resumen del partido:

PD: Mis créditos de esta historia para Renaldinhos, que fueron los que la recordaron hace no mucho en Twitter.

Hasta mañana.

Quién fue… Carlos Kaiser: el futbolista farsante

Carlos Kaiser, en su etapa en Francia (YOUTUBE).

Carlos Kaiser, en su etapa en Francia (YOUTUBE).

La historia del protagonista de hoy seguro que la habéis leído antes. Corrió como la pólvora por internet hace un par de años, pero no me resisto a encontrarle un hueco también en este blog. Es la historia de Carlos Henrique Raposo, más conocido como Carlos Kaiser.

Carlos Henrique Raposo nació el 2 de abril de 1963 en Rio Pardo, Brasil. De niño se ganó el sobrenombre de ‘Kaiser’ por ser moreno, alto y espigado, como Franz Beckenbauer. Su sueño era ser futbolista, pero carecía de la técnica necesaria, ni siquiera la mínima, para jugar al fútbol a alto nivel. Pero era el sueño de Carlos y decidió que nada lo detendría.

Decidió frecuentar los lugares que visitaban los jugadores profesionales, como bares y pubs, y gracias a su labia, a su amabilidad y a la ropa cara que le prestaban, se hizo íntimo de jugadores como Ricardo Rocha o Renato Gaúcho. Gracias a la influencia de estos futbolistas, con 20 logró entrar en el Botafogo. Fue allí donde empezó con su táctica: lesionarse en los primeros entrenamientos y no tener opción de jugar, para no dejar al aire sus escasas dotes técnicas. Solía firmar contratos cortos, de seis meses. Al principio alegaba que estaba fuera de forma y necesitaba entrenar en solitario para ponerse a punto. En cuanto se incorporaba al grupo, convencía a algún compañero de que le entrara fuerte, y él simulaba una lesión o en efecto, se lesionaba. Si no estaba lastimado, llegaba a pagar a los médicos para que le dieran la baja.

Su etapa en el Botafogo fue así, sin llegar a debutar, y la amistad de Renato Gaúcho le permitió fichar por otro histórico carioca, el Flamengo, donde llegó prometiendo los goles que la mala fortuna en el Botafogo le quitó de marcar. Mientras, él hacía a la perfección su trabajo: ser el íntimo de todos los jugadores, para lo cual no dudaba en recurrir a contratar chicas para las concentraciones.

Imagen reciente de Carlos Kaiser (YOUTUBE).

Imagen reciente de Carlos Kaiser (YOUTUBE).

Con 26 años, y sin haber debutado, Carlos Kaiser consigue un contrato para jugar en el Puebla mexicano, donde de nuevo pone en marcha su táctica. Tened en cuenta que son los primeros 80. No hay vídeos, ni YouTube, ni redes sociales, ni siquiera hay avances médicos que puedan atestiguar las lesiones. En ese panorama, Kaiser buceaba como quería. De hecho, otra de sus triquiñuelas era usar falsos teléfonos móviles (en aquella época, un artículo de súper lujo) y hacer como que hablaba en inglés acerca de jugosas ofertas del extranjero.

De hecho, logró cruzar el Atlántico, en concreto para jugar en el Gazélec Ajaccio francés, en 1986. De nuevo puso en marcha sus tejemanejes y pasó un añito cobrando y sin jugar. Una anécdota de esta época es que en su presentación, saltó al campo, abarrotado de hinchas, y lo vio lleno de balones. Carlos entró en pánico pensando que tendría que hacer muestra de su inexistente calidad, así que decidió coger todos los balones y lanzárselos al público, mientras besaba el escudo.

Al año siguiente recaló en el Bangu, de nuevo en Brasil. En este equipo protagonizó uno de los momentos más descacharrantes de su carrera. Estando en el banquillo, el entrenador decidió sacarlo a jugar. Agobiado ante tal amenaza de su engaño, Carlos Kaiser decidió encararse con un hincha rival antes de saltar al campo. Tales fueron los insultos que al final, se generó una tángana en la que resultó expulsado. El presidente del club, hecho una furia, bajó al vestuario al acabar el partido para echarle una bronca a Kaiser, pero se encontró con el jugador llorando. Sin cortarse un pelo, Kaiser le dijo al presidente que para él era como un padre, y que no permitía a nadie (en referencia al hincha con el que se peleó) que insultara a su padre. El dirigente tragó como un bendito y Kaiser siguió en el club.

Sus tácticas le valieron para fichar por el Fluminense o por el Vasco de Gama, donde repitió sus maniobras. También formó parte del fútbol estadounidense, en concreto de los El Paso Sixshooters, hasta que se retiró con 39 años en el América de su país.

Muchos dan poca credibilidad a la historia de Carlos Kaiser, ya que algunas de las personas que el propio ‘futbolista’ dice que compartieron experiencias con él aseguran no conocerle de nada, pero hay material gráfico suficiente para comprobar que al menos engañó a un buen puñado de equipos.

Os dejo con un reportaje sobre Carlos Kaiser:

Hasta el miércoles.

Qué fue de… Clarence Seedorf: Europa, a sus pies

Seedorf, durante su estancia en el Madrid, en 2003 (GTRES).

Seedorf, durante su estancia en el Madrid (GTRES).

Podéis reñirme si queréis, porque el protagonista de hoy está ahí ahí, en el límite en el que un futbolista es lo suficientemente famoso como para que no sea un deportista olvidado, y encima se ha retirado hace poco, pero desde su última experiencia profesional vinculada al fútbol no se le ha vuelto a ver mucho, así que no necesito más excusas para hablar de Clarence Seedorf.

¿Quién era?: Un centrocampista holandés de los 90, los 2000 y los primeros años de esta década.

¿Por qué se le recuerda?: Pues porque estamos hablando de uno de los más grandes jugadores europeos de los últimos años, el único que ha ganado tres Ligas de Campeones con tres equipos diferentes, con un palmarés envidiable y mito de equipos del calibre del Ajax, del Real Madrid o o del Milan.

¿Qué fue de él?: Pues se retiró en enero de 2014 con el Botafogo brasileño. Dos días después se hizo cargo del Milan como entrenador, cargo que dejó el pasado mes de junio. Clarence Seedorf tiene una empresa de ‘management’ deportivo llamada On International y tres restaurantes japoneses en Italia llamados ‘Fingers’.

¿Sabías qué…?: Llegó a la cantera del Ajax con 7 años de edad.

– Su padre, dos hermanos y un primo, todos con el apellido Seedorf, jugaron al fútbol.

– Forma parte de la generación de los De Boer, Kluivert, Davids, etcétera, que hicieron campeón de Europa al Ajax en 1995.

– Llegó a la Sampdoria en 1995, junto al francés Christian Karembeu, que luego se uniría a él en el Real Madrid un año después de llegar el propio Seedorf.

– El Real Madrid pagó por sus servicios 600 millones de las antiguas pesetas y lo vendió al Inter por 4.000 millones.

– Uno de sus momentos más recordados con el Real Madrid tuvo lugar en un derbi contra el Atleti en el Bernabéu en la temporada 97-98. Seedorf marcó un gol desde 40 metros que supuso el empate definitivo en aquel encuentro (antes había marcado Juninho Paulista).

Seedorf, en un Milan-Barça de la temporada 2006-2007 en Liga de Campeones (GTRES).

Seedorf, en un Milan-Barça de la temporada 2006-2007 en Liga de Campeones (GTRES).

– Un año antes de irse del Madrid, estuvo a punto de entrar en una operación que lo mandaba a él a la Juve y a Zidane al equipo blanco. El francés llegaría dos temporadas después.

– En el Mundial de 2010 fue comentarista para la BBC.

– Habla con soltura seis idiomas: neerlandés, español, italiano, inglés, portugués y surinamés.

– Está casado con una brasileña y tiene cuatro hijos.

– Hay un estadio con su nombre en Surinam.

-Es caballero de la Orden de Orange-Nassau.

Biografía, palmarés, estadísticas: Clarence Clyde Seedorf nació en Paramaribo, Surinam, el 1 de abril de 1976. Debutó como profesional en el Ajax de Amsterdam en 1992. En 1995 se fue a la Sampdoria, donde tras una temporada se fue al Real Madrid. En el equipo blanco jugó cuatro temporadas, tras las que se fue al Inter, donde estuvo dos años. En 2002 llegó al Milan, donde permaneció diez temporadas. En 2012 fichó por el Botafogo, donde se retiró año y medio después. Allá va su palmarés: con el Ajax, dos Ligas, una Copa, dos Supercopas y una Champions; con el Real Madrid, una Liga, una Copa, una Supercopa de España, una Champions y una Intercontinental; con el Milan, dos Serie A, una Copa, dos Supercopas, dos Champions, dos Supercopas de Europa y una Intercontinental; con el Botafogo, un campeonato carioca. Casi nada. Con su selección jugó 87 partidos y marcó 11 goles.

Os dejo con un recopilatorio de Seedorf:

Hasta mañana.

Qué fue de… Claudemir Vítor: ¿el peor fichaje de la historia del Madrid?

Claudemir Vitor, en un cromo de la época.

Claudemir Vitor, en un cromo de la época.

El pasado mes de diciembre, si recordáis, estuvimos repasando a algunos de los fichajes más sonados, por lo fallido, de los dos grandes del fútbol español. Se me quedaron algunos nombres en el tintero, como el personaje de hoy. Es más antiguo de los que estuvimos viendo hace semanas, pero estoy seguro de que recordáis su nombre como sinónimo de pufo. Es Claudemir Vítor.

¿Quién era?: Un lateral derecho brasileño de los 90 y la pasada década.

¿Por qué se le recuerda?: En España, por su fichaje por el Real Madrid en 1993, como preludio de un Cafú que nunca llegaría al club blanco, y por su discretísimo paso por la casa blanca, con sólo tres partidos jugados. Pero en Brasil tiene otro nombre, y se le recuerda por ser un destacado jugador de equipos del calibre del Vasco de Gama, del Cruzeiro, del Sao Paulo, del Botafogo o del Corinthians.

¿Qué fue de él?: Jugó hasta hace bien poco, puesto que se retiró en 2010 en las filas del modesto Guaçuano. Tras su retirada, Vítor está dedicado a la formación de niños en materia futbolística en la localidad paulista de Artur Nogueira.

¿Sabías qué…?: Pues como os decía, llegó al Madrid cuando el equipo blanco estaba como loco por fichar a Cafú, lateral derecho del Sao Paulo. Pero fichó a otro lateral brasileño del mismo equipo. La idea era tenerlo hasta diciembre de 1993, mes en el que se supone que el Madrid podría fichar a Cafú. Pero el mítico lateral nunca llegó al Bernabéu.

– Ramón Mendoza, entonces presidente del Madrid, llegó a decir que Vítor era “una castaña”.

– El jugador, años después, dijo que llegó en mal momento, que sufrió lesiones de las que no fue correctamente tratado y dijo que Toninho Cerezo le recomendó no irse tan joven al Madrid. Pese a todo, Vítor dice no arrepentirse.

– No entró con buen pie en el Madrid, ya que el día de su presentacón dijo “No sé qué es la Quinta del Buitre. No sé el papel que representa el Madrid en la Liga española, ni cuántos títulos de Liga tiene. Sé que juegan Michel y Butragueño, nada más”.

– Llegó a ser internacional con Brasil en dos ocasiones.

– Pese a su fama en España, en Brasil se le tiene en mucha más alta estima. No en vano es el único futbolista que ha ganado la Copa Libertadores de América en tres ocasiones con tres equipos diferentes (Sao Paulo, Cruzeiro y Vasco de Gama).

– El destino quiso que Vítor se volviera a cruzar, y nunca mejor dicho, con el Real Madrid. Los hinchas del equipo blanco recordarán bien la final de la Intercontinental de 1998, en la que los merengues derrotaron por 2-1 al Vasco de Gama en Tokio, con un gol muy famoso de Raúl, el del ‘aguanís’ (llamado así por su doble regate antes de marcar). Pues bien, el jugador sobre el que Raúl hizo el primer recorte era Claudemir Vítor.

– Curiosamente, Vítor y Cafú eran muy amigos.

– Asegura que el peor rival que le ha tocado marcar ha sido Denílson.

– Fue titular en la Intercontinental que el Sao Paulo le ganó al Barça de Cruyff en 1992.

Biografía, palmarés, estadísticas: Claudemir Vítor Marques nació en Mogi Guaçu, Sao Paulo, Brasil, el 28 de septiembre de 1972. Debutó como profesional en el Sao Paulo en 1990. Sólo tres años después fichó por el Madrid, donde apenas estuvo unos meses. Regresó al SPFC y luego toda su carrera fue un constante movimiento por equipos brasileños en temporadas consecutivas: Corinthians, Cruzeiro, Vasco de Gama, Kocaelispor (Turquía), Inter de Limeira, Osasco, Ceará, Mogi Morim, Atlético Juventus, Primavera y Guaçuano. En su palmarés tiene tres campeonatos paulistas, un campeonato carioca, dos campeonatos mineiros, un Brasileirao, dos Copas de Brasil, cuatro Copas Libertadores, una Intercontinental y una Recopa sudamericana. Casi nada, ¿eh? Con Brasil jugó dos partidos.

A falta de un vídeo mejor, os dejo el famoso gol de Raúl al Vasco en el 98:

Hasta mañana.

Quién fue… Izidor Kürschner, el padre del ‘jogo bonito’

Izidor_Kurschner_1932Los que seguís esta bitácora desde hace tiempo, sabréis que en términos de fútbol, Hungría fue una superpotencia a principios del siglo XX y hasta bien entrado este. Hoy os voy a traer a un personaje poco conocido quizá, pero que su contribución al fútbol fue mucho más importante de lo que pueda parecer. Es Izidor Kürschner.

Las primeras noticias de Izidor Kürschner proceden de 1904, su año de debut como profesional. Se cree que nació en 1885 en Budapest y se sabe que era de origen judío. De hecho, su primer equipo fue el MTK de Budapest, que es el (tradicional) equipo de los judíos húngaros. Kürschner jugaba de lateral izquierdo o mediocentro defensivo. Suplía su 1,67 y su escasa envergadura física con una visión de juego impropia para la época. Tenía una capacidad de anticipación que le convirtieron en uno de los más destacados jugadores de aquel MTK, que ganó dos Ligas (1904 y 1908) y las tres primeras Copas Húngaras de manera consecutiva (1910, 1911 y 1912). De hecho, fue internacional cinco veces entre 1907 y 1911.

Kürschner se retiró a los 28 años y a los 32 empezó a entrenar. Su primera experiencia fue en el MTK, pero al año siguiente se fue Alemania para entrenar al Stuttgarter Kickers, donde en dos temporadas ganó el título regional una vez. En 1920 llegó su primer gran puesto, cuando fichó por el Núremberg, que en aquella época era uno de los mejores equipos alemanes y que competía por el campeonato nacional. En este equipo bávaro disputó sólo la fase final del campeonato y lo ganó. Cuando acabó la temporada, lo contrató el Bayern de Múnich. Kürschner no logró clasificar a los muniqueses para la fase final y de nuevo el Núremberg lo fichó para el play-off. Lo metió en la final ante el Hamburgo pero la final quedó desierta tras dos empates.kurschner-izidor

Al año siguiente fichó por el Eintracht de Frankfurt, al que hizo campeón regional. En 1923 cambió de país y se fue a Suiza, donde entrenó al Nordstern de Basilea, un equipo recién nacido al que aupó a la primera división helvética. Su papel en Basilea lo llevó a la selección olímpica de Suiza. Iba a formar parte de un equipo de tres técnicos, junto a los ingleses Teddy Duckworth y Jimmy Hogan, para preparar a la selección de cara a los Juegos de París.

Esta etapa fue clave porque de Duckworth y de Hogan aprendió nuevas técnicas y tácticas procedentes de Inglaterra. Además, Suiza logró la plata, sólo siendo superada por Uruguay. Tras los Juegos, entrenó brevemente al Schwarz-Weiss Essen alemán y en 1925 se fue al Grasshoppers de Zürich. En el equipo de los ‘saltamontes’ se consagró como técnico. Logró en nueve años tres Ligas y cuatro Copas. Aún hoy es el segundo entrenador más exitoso de la historia del Grasshoppers.

Fue en los años 30 cuando decidió cruzar el charco. En marzo de 1937 llegó a Brasil y en abril de se hizo cargo del Flamengo de Río de Janeiro y allí fue donde implantó las ideas que había ido acumulando en Europa: más control, más toque, menos ataque alocado. Importó el entrenamiento sin balón y el sistema WM (3 defensas, 2 mediocentros defensivos, 2 mediapuntas y 3 delanteros. Un 3-4-3 que quizás os suene de algo…). Este sistema de juego, nacido en 1920 de la mano del entrenador del Arsenal Herbert Chapman, sustituía al 2-3-5 y demostró ser más efectivo que éste. Dori (como fue bautizado en Brasil) Kürschner asesoró a los técnicos de la selección brasileña con sus nuevas tácticas, que llevaron a Brasil al tercer puesto del Mundial de 1938. Era el origen del ‘jogo bonito’ que convertiría a Brasil en el más exitoso equipo internacional de la historia.

Pese a sus ideas revolucionarias, fue despedido del Flamengo tras perder un derbi ante el Vasco de Gama. En 1939 entrenó al Botafogo, donde estuvo otra temporada. Pero cayó enfermo, al parecer a causa de un raro virus, que acabó con su vida en 1941, con 56 años de edad.

Probablemente, nunca sería consciente de la importancia de su legado. Sea como fuere, vaya desde aquí el homenaje de esta bitácora al hombre que llevó a Brasil el ‘jogo bonito’. Que paséis un buen fin de semana.

Qué fue de… Sócrates

Ah, Brasil. Gran país. Mujeres bellas, playas espectaculares… y quizá el mejor fútbol del mundo. Hoy os voy a traer a un superclásico de este deporte, un jugador de estos inolvidables por su juego y su físico. A mí me pilló algo joven, pero sí que era uno de esos famosísimos. Como buen brasileño, además, tiene un montón de historias detrás. Miembro de la canarinha en los Mundiales de España 82 y México 86, el de hoy no es, de todas formas, el paradigma de futbolista brasileño. Ahora os explicaré por qué. Sin más dilación, os paso a hablar de Sócrates.

¿Quién era?: Un futbolista brasileño de los 70 y los 80.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser, junto a Zico, uno de los más destacados jugadores del Brasil de los 80. Además, era famoso por ser doctor en Medicina.

¿Qué fue de él?: Se retiró en 1989 en las filas del Botafogo, club en el que empezó. Ahora es columnista en una revista semanal brasileña y por supuesto, sigue ejerciendo la medicina en Brasil.

¿Sabías qué…?: Su jugada más destacada era el pase de tacón.

– A pesar de que mide 1,92 m, su talla de pie es el 37.

– Su padre era un fanático de los filósofos griegos. De ahí su nombre. Además, dos de sus hermanos se llaman Sófocles y Sóstenes.

– Su hermano pequeño fue también futbolista. Se trata del gran Raí (pronto hablaré de él también).

– También es doctor en Filosofía.

– Siempre fue un jugador comprometido. Lideró el movimiento Democracia Corintiana, cuando jugaba en el Corinthians de Sao Paulo. Se trata de un modelo de autogestión del club, en el que los jugadores y los técnicos tomaban las decisiones de manera consensuada y democrática. Todo ello, por cierto, en plena dictadura militar en Brasil.

– Antes de entrar en la Facultad de Medicina, Sócrates jugaba con las categorías inferiores del Botafogo. Su padre le tenía prohibido jugar al fútbol y él lo hacía a escondidas. Un día, el padre de Sócrates fue a ver al equipo jugar, y descubrió que para su pesar, su hijo estaba entre los 11 futbolistas, lo cual le valió a Sócrates una bronca.

– Pasó parte de su carrera universitaria en Irlanda.

– Jugó un año en Italia (en la Fiorentina), pero fracasó.

– Pelé lo eligió como uno de los 125 mejores jugadores vivos de la historia del fútbol.

Biografía, palmarés, estadísticas: Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira (toma ya) nació el 19 de febrero de 1954 en Belém, estado de Pará, Brasil. Debutó como profesional en el Botafogo en 1974. En 1978 llegó al Corinthians de Sao Paulo, donde permaneció hasta 1984, cuando probó fortuna en la Fiorentina. Tras un mal año regresó a Brasil para jugar en el Flamengo de Rio de Janeiro, hasta 1987. Entre 1988 y 1989 jugó en el Santos, donde se retiró (porque aunque luego volvió a fichar por el Botafogo, no jugó). Con la selección jugó 63 partidos y metió 25 goles.

Aquí os dejo un golazo de Sócrates ante la Unión Soviética en el Mundial de España del 82:

¿Sabes algo más de Sócrates? ¿Tienes alguna anécdota? Escríbeme en los comentarios.