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¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

El manillar de triatleta de LeMond de 1989 que cambió la contrarreloj para siempre

LeMond, en la mítica contrarreloj de 1989 (WIKIPEDIA).

LeMond, en la mítica contrarreloj de 1989 (WIKIPEDIA).

Este sábado se cumplen 27 años de un hito que cambió para siempre la historia del ciclismo, en concreto de las contrarrelojes. Fue el día que concluyó el Tour de 1989, y lo hizo con la victoria de Greg LeMond por la diferencia más pequeña de la historia de la carrera por etapas más importante del mundo. Fue el día en el que se estrenó el manillar de triatleta.

Antes de que comenzara aquel Tour, LeMond pidió permiso a la organización de la carrera para usar el manillar de triatleta. Ya se había usado en otras pruebas como el récord de la hora, pero no en pruebas de carretera. Este manillar permitía cambiar la postura del ciclista sobre la bici en contrarreloj y mejorar su penetración en el aire, reduciendo la resistencia y permitiéndole así ser más rápido.

Greg LeMond, en plena contrarreloj de 1989 (YOUTUBE).

Greg LeMond, en plena contrarreloj de 1989 (YOUTUBE).

A esa última etapa llegaba como líder el desaparecido Laurent Fignon, con una ventaja de 50 segundos sobre LeMond. El francés salió en una bici de contrarreloj convencional, sin casco (algo impensable ahora). El californiano había salido antes con casco aerodinámico, rueda lenticular y el consabido manillar. LeMond había modificado su forma de pedalear para adaptarse a la bicicleta y no sólo recuperó la diferencia de Fignon, sino que le sacó tiempo suficiente para ganar ese Tour.

LeMond llegó a la meta de París con 58 segundos de ventaja sobre Fignon, lo que le hizo campeón con sólo 8 segundos de diferencia, la más exigua de la historia del Tour. Pero es que además lo logró en una contrarreloj relativamente corta, ya que partía de Versalles, a 24,5 km de la meta. En cada kilómetro, LeMond le recuperó a Fignon casi 2,4 segundos.

Este hecho cambió para siempre las contrarrelojes y dio paso a una etapa en la que la aerodinámica ganó la partida, como hizo LeMond hace 27 años.

Os dejo con un resumen de aquella mítica etapa:

Hasta mañana.

3 comentarios

  1. Dice ser unabici rayocósmico

    Si al entrar aire por un orificio se desplaza hacia tubo compreso puede provocar chorro de aire propulsor que haga fuassssssss a moto corriendo. Haría una peli de risa de un tramposo corredor corriendo con un artilugio oculto entre tubulares que se disparatara subiero el Alpedué ese y derrapara. La moto detrás derrapando que no lo alcanza,subiendo pedazo de loma. Sería gracioso, las piernas a movimientos atroces de lavadora rias rias riaaaas. Y l acara de pánico del ciclista mareeeeeeee, pedazo velocidad de motor revolucionado que ni el helicóptero lo enfoca, ains.

    21 Julio 2016 | 13:36

  2. Dice ser jj

    [Off-topic] Jajajaja… me mola esa foto de 1989 en blanco y negro… parece que por esa época el color no existía! jajajaja, ni que fuera la prehistoria. Así que luego a los de la generación del 80 no llamen viejunos por que hablemos de walkmans y vhs’s… jejeje. si no se habían inventado los smartphones ni las fotos a color =:-D

    22 Julio 2016 | 09:08

  3. Dice ser ruomalg

    Por lo que leo ese manillar supuso una revolución como la técnica de Dick Fosbury en el salto de altura. Hay que ver lo útil que le fue a Lemond para remontar en esa contrarreloj.

    29 Julio 2016 | 17:55

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