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¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

Quién fue… Jean Borotra

¿Os imagináis que el número uno del mundo jugara con txapela en la verde hierba de Wimbledon? Pues eso pasó. Os presento a Jean Borotra.

Hoy nos vamos a ir a la vecina Francia pero muy cerquita, en concreto al País Vasco Francés, una de las zonas que, sin temor a equivocarme, es de las más bellas de Europa. Y dentro de esa belleza encontramos una ciudad que brilla con luz propia: Biarritz, una de las localidades de playa más valoradas del mundo. Muy cerquita de ella, en un paraje vinícola llamado Domaine du Pouy, nació el 13 de agosto de 1898 Jean Borotra, uno de los más grandes tenistas de la historia.

Como buen vascofrancés, Jean comenzó jugando a la pelota vasca, pero es en el servicio militar cuando descubre el tenis. Tenía 21 años. Jean adaptó al deporte de la raqueta las técnicas de la pelota, por lo que al principio, no jugaba de revés, sólo de drive, cambiándose de mano la raqueta y sólo jugando desde el fondo de la pista. Estos vicios los logró pulir con un entrenador que contrató.

Sólo tres años después de empezar a jugar, Borotra se proclamó campeón del mundo en dobles sobre tierra junto a Henri Crochet y debutó con el equipo francés de Copa Davis. Pronto se ganó el sobrenombre de El Vasco Saltarín. Y es que Borotra jugaba siempre ataviado con una txapela, que como Jonpi nos podría explicar, es la boina típica del País Vasco (recordad que en esta época se jugaba con pantalón largo).

En 1924, Jean Borotra se corona como el mejor jugador de tenis del mundo. Gana Roland Garros (que hasta ese mismo año, sólo disputaban franceses, batiendo a René Lacoste. Además, gana los dobles haciendo pareja precisamente con Lacoste y los dobles mixtos. De nuevo contra Lacoste se proclama campeón de Wimbledon, donde enamora al público con su simpatía. Al año siguiente, Lacoste se venga y le quita los títulos de Ronald Garros y Wimbledon en la final. Ambos lideran a Francia también en la final de la Davis, que no obstante pierden ante Estados Unidos.

Al año siguiente, de nuevo logra Borotra ganar Wimbledon, otra vez ante Lacoste y en 1927 disputa la final, perdiéndola. Justo en este año aparece Henri Cochet, que le roba protagonismo a Borotra, pese a lo cual nuestro vasco, junto al eterno Lacoste, Cochet y Jacques Brougnon, forman lo que la historia ha bautizado como Los Cuatro Mosqueteros. Estos cuatro irreductibles galos lograron romper una racha de siete años consecutivos de Estados Unidos como ganadores de la Ensaladera y lograron la Davis para Francia, título que revalidarían un año después, año en el que los franceses fueron invitados a una gira por Suramérica, Oceanía y África. Así, Borotra debuta en el Open de Australia… y lo gana.

Los años pasan y llega 1933. Borotra ha ganado otro Roland Garros y Francia ha ganado seis Copas Davis consecutivas. Borotra se dedica sólo al doble y va abandonando el tenis… por la política.

De joven se afilió al PSF (el Partido Social Francés) y en 1940 se convirtió en algo así como ministro de Deportes del Régimen de Vichy. Para los que no lo sepáis, este es el nombre que recibió el Gobierno Francés que firmó un armisticio con los nazis después de que estos ocuparan Francia. Borotra fue un acérrimo defensor del amateurismo y como jefe del Deporte francés prohibió las federaciones profesionales de un buen número de disciplinas.

En 1942, Borotra decide huir de la Francia títere de los nazis con destino al norte de África, pero la temida Gestapo, la policía nazi, lo detiene y lo envía a un campo de concentración en Alemania, primero, y a un castillo austríaco después (reservado para presos de renombre). Con el fin de la guerra en 1945 consigue la libertad y empiezan los reconocimientos.

Fue nombrado caballero de la Legión de Honor, condecorado con la Cruz de Guerra y con la Medalla de los Resistentes. El resto de su vida la pasó con altas responsabilidades, como la de asesor en materia deportiva de De Gaulle, como ser presidente de la Federación Francesa de Tenis o presidente de la Federación Internacional. En 1976, él y los otros mosqueteros ingresaron en el Salón de la Fama del tenis mundial y finalmente, falleció en 1994, a punto de cumplir 96 años, en su querido País Vasco Francés, en concreto en Arbona.

Su apellido hoy sigue ligado a la política, ya que su sobrino Didier Borotra es el actual alcalde de Biarritz. Otro sobrino, Franck, fue ministro de Industria. Y una hija de este último, Claire, es actriz.

Para despediros y para qué veáis la magnitud de este vasco, os resumo su palmarés: Un Open de Austrialia, dos Roland Garros, dos Wimbledon y un subcampeonato del US Open. En dobles, ganó en los cuatro Grand Slams.

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