Por aquí han pasado últimamente una estrella del fútbol americano, otra del hockey hielo e innumerables de la NBA. Hoy vamos a completar el cuadrado de grandes deportes estadounidenses con el que quizá nos sea más lejano. Personalmente, os confesaré que es el que menos entiendo (aunque es más difícil de entender el cricket. Hace año y medio, en Inglaterra, vi un trozo de partido en la tele y creo que es el deporte más complicado de entender que yo haya conocido). Bueno, a lo que iba. Como son deportes poco comunes para nosotros, intento seleccionar a los más famosos. Este a lo mejor no es suena ni de lejos, pero seguro que por algún detalle podréis atisbar quién era. Al grano. Os hablaré de Mark McGwire.
¿Quién era?: Un jugador de béisbol estadoundense de los 80 y los 90.
¿Por qué se le recuerda?: Porque fue uno de los mejores bateadores de la historia. Fue el jugador con más home runs en una temporada y todavía conserva el mejor balance de home runs por bateos de la liga americana (Nota: Un home run es cuando el bateador consigue dar un golpe que le permite recorrer las bases y anotar una carrera en la misma jugada. Es, por ejemplo, la típica jugada de las películas en las que el bateador le mete un viaje a la bola y sale fuera del campo y la coge un tío que se pelea con otro por la pelota y… bueno, me estoy liando).
¿Qué fue de él?: Se retiró en 2001. Tiene una fundación que lleva su nombre y que ayuda a niños que hayan sufrido abusos. Muy reservado con los medios de comunicación, pasa mucho tiempo jugando al golf. 
¿Sabías qué…?: Un dato que quizá os haga recordar. Si sois fans de Los Simpsons, como un servidor, puede que recordéis que McGwire apareció como estrella invitada en el capítulo Brother’s Little Helper, de la undécima temporada, en el que Bart es sometido a un tratamiento alternativo para la hiperactividad que le provoca alucinaciones, como que los ciudadanos de Springfield son vigilados por la Liga de Béisbol. Cuando Bart descubre el satélite que los vigila, aparece McGwire para borrar las pruebas. El capítulo acaba con McGwire regalándole un bate firmado a Bart (pero que en realidad es una cámara oculta).
- Confesó que durante su carrera tomó anabolizantes.
- Su hermano Dan jugó a nivel profesional al fútbol americano.
- Hay una avenida en la ciudad de San Luis (Missouri) con su nombre.
- Coincidió en los Oakland Athletics con otro legendario, el cubano José Canseco.
- Él y su mujer, Stephanie (una rubia espectacular), salieron en una de las ediciones especiales de trajes de baño de la revista Sports Illustrated.
- Participó en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 84 y ganó una plata.
Biografía, palmarés, estadísticas: Mark David McGwire nació el 1 de octubre de 1963 en Pomona, California. Debutó como profesional en 1986 en las filas de los Oakland Athletics. En 1997 se fue a los Cardinals de San Luis, donde permaneció hasta su retirada, en 2001. Fue campeón de las Series Mundiales en 1989.
Os dejo un vídeo en el que McGwire consigue el 62º home run de la temporada 98, con el que batió el récord anterior:
¿Sabes algo más de McGwire? ¿Tienes alguna anécdota? Escríbeme en los comentarios.
Seguimos en Suramérica y lo hacemos de la mano de un portero. Hemos vista en alguna ocasión que la mezcla de ser guardameta y proceder de América Latina tiene resultados explosivos. Suelen ser cancerberos extravagantes, atrevidos, pero en muchas ocasiones los aciertos suelen pesar más que los fallos. El de hoy es un tipo que tiene una dilatadísima experiencia en Hispanoamérica y en España, en equipos humildes. A pesar de ello, fue un tipo que caló hondo en nuestro país. Por otro lado, he de decir que voy a incumplir una de esas reglas no escritas del blog (pero que como es mío, me salto cuando quiero, je) y que es que aquí salen futbolistas retirados. Pero como el de hoy sigue (sorprendentemente) en activo, nos pasamos por la piedra esta normita de nada. Allá voy. Es Navarro Montoya. Sí, el Mono Montoya.
Hace un mes, en 
El otro día os hablé de 
Volvemos al baloncesto patrio, ahora que estamos de resaca de Copa del Rey. Cuando digo patrio, me refiero a nuestra maravillosa liga ACB. El caso es que os voy a hablar de un crack que triunfó en el Barcelona y que no jugó en la NBA, a pesar de que no hubiera desentonado. Procedente de un país de una trafición baloncestística brutal, hoy os hablaré de Arturas Karnisovas.
Brasil, qué gran país para los amantes del fútbol, ¿no es cierto? De este gigantesco país no han dejado de salir talentos, muchos de los cuales hemos podido disfrutar en Europa. El de hoy es un buen ejemplo de estos. Además, tiene la suerte de haber sido uno de los jugadores que estuvo al lado del reciente abuelo Diego Armando Maradona en los mejores años de D1OS. El de hoy es, además, un genial goleador, uno de los principales artilleros de su época que jugó en una singluar escuadra, castiza como pocas, que tocó la gloria con las manos y que luego vivió su particular infierno. En definitiva, el protagonista de hoy es Antonio de Oliveira Filho, Careca.
Volvemos a la época dorada del ciclismo. No me refiero a esa en la que Induráin iba por las carreteras dela bella Francia como un Concorde, sino la inmediatamente anterior, en la que el ídolo de toda España era ese simpático segoviano llamado Pedro Delgado. Esas etapas de lucha alpina (o pirenaica) que nos hacían resistir la siesta, en las que grandes nombres como el que traigo hoy escribían brillantes páginas. Al lío. Os voy a hablar (seguro que lo recordáis) de Gert-Jan Theunisse.
El de hoy es un protagonista de los buenos. Sé que os va a encantar, sobre todo a los de mi generación, a aquellos que el Mundial de México 86 nos pilló muy jóvenes y el Mundial de Italia 90 fue el primero que disfrutamos al 100%. De esa Copa del Mundo surgieron algunos nombres míticos, casi legendarios para la iconografía futbolística de una generación de frikis entre la que me incluyo. Uno de los grandes personajes de este bestiario es el de hoy, que seguro que recordaréis, sobre todo los aficionados de ese equipo tan simpático como es el Albacete Balompié. Hoy os voy a hablar, queridos amigos, del mítico Luis Gabelo Conejo.
El lector Mexican Warrior, del que sospecho que es mexicano, me ha pedido unas cuantas ocasiones que hable del protagonista de hoy. Antes de seguir, quiero mandar un saludo afectuoso a todos los lectores de más allá del Atlántico, de toda Iberoamérica. El caso es que hace tiempo que no saco a ningún boxeador, así que creo que es un buen momento para hacerlo. Os voy a hablar del púgil Julio César Chávez.
El otro día, mi amigo Ángel Aledo me propuso a través de Facebook que escribiera sobre el protagonista de hoy. Me pareció una excelente idea, porque es un personaje que se ajusta perfectamente al perfil ‘canónico’ de deportista olvidado: muy famoso en su época y desaparecido en combate tras su retirada. Además, como en el blog han salido ya la flor y nata de los jugadores que en 1998 hicieron a Francia campona del mundo. Por eso, hoy os voy a hablar de ese gran jugador llamado Christian Karembeu.


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