BLOGS
Qué fue de… todos los demás Qué fue de… todos los demás

"Cualquier tiempo pasado fue anterior"
Les Luthiers

Archivo de la categoría ‘ciencia’

¿Qué pasó con el agujero en la capa de ozono?

¿Qué sería de nosotros sin las noticias alarmantes? Cada época tiene las suyas: desde la peste bubónica hasta la crisis de los misiles y la lluvia ácida. Hay que reconocer que tener un apocalipsis a la vuelta de la esquina le da sal a la vida. No es que estos problemas no sean reales, sino que va por modas, así son los medios de comunicación. Un día se lleva Chernobil, otro el efecto invernadero.

En los años 80 lo más era la Guerra Fría y el proyecto de Reagan de la Guerra de las Galaxias. Hasta que un día, unos científicos descubrieron algo verdaderamente inquietante: había un agujero en la capa de ozono.

Yo me lo imaginaba literalmente, como un agujero en el cielo en el que ya no se vería nada azul, sino la oscuridad del espacio y las estrellas. Pensaba que nos succionaría como un agujero negro.

space gravity black hole

Pero no, ‘el agujero’ realmente hacía referencia a una disminución en la proporción de ozono en esa capa de las atmósfera. Lo cual no era menos inquietante.

levels agreement protocol ozone httpsvsgsfcnasagovcgibindetailscgiaid11781

Entonces, ese estrato atmosférico que hasta entonces la mayoría de nosotros ni siquiera sabía que existía, se convirtió en motivo de pánico y pesadillas.

Y la culpa de todo la tenían los heavys.

music 80s rock music videos 1984

Bueno, no solo ellos. Pero es que si algo era una seña de identidad en los 80 eran los pelos cardados. Y los heavys en eso eran los reyes. Era complicado mantener toda esa melena leonina tiesa durante todo el día y la noche, y así un día tras otro, año tras año. Toda esa magia gracias a un invento diabólico: la laca.

80s 1980s why cc catch strangers by night

En los años ochenta se usaban millones de botes de laca cada día. Era un complemento indispensable para nuestra supervivencia. Y al usar cada lata de laca se desprendía al aire una sustancia de nombre impronunciable, los clorofluorocarbonos (CFC), que resultaron ser más amenazantes que los misiles rusos.

De eso no teníamos ni idea nadie, ni siquiera la mayoría de los científicos.

Y resulta que no solo los botes de laca usaban CFC, sino todos los aerosoles.

funny dance fails hairspray

Fue en 1985 cuando un informe hizo saltar las alarmas: la capa de ozono del Polo sur se había reducido un 50% y la culpa era la emisión masiva de CFC a la atmósfera.

Aquello pilló por sorpresa a la comunidad científica, y a los demás también. Si no hacíamos nada para remediarlo, nos íbamos a convertir en esto:

F*CK, THAT'S DELICIOUS grill bbq fire cooking

 

De pronto  nos enteramos que la capa de ozono era así como el escudo del Capitán América pero en gigante, a nivel planetario.

Era lo único que nos protegía de los mortíferos rayos ultravioletas del sol.

captain america team iron man the avengers

Como suele pasar con estas cosas, no tardaron en aparecer los escépticos. Que si los datos eran erróneos, que no había motivo de alarma, que bueno, había un poquito de agujero pero no mucho, o que eso no nos iba a afectar para nada…

Pero cuando se confirmó que era real y su amenaza también, no tardaron en aparecer las primeras propuestas. Algunas tan rocambolescas como las del físico italiano Antonino Zichichi , que en 1989 propuso lanzar misiles repletos de ozono.

missile

 

Menos mal que ya para entonces se había tomado cartas en el asunto. En 1987, representantes de 43 naciones firmaron el Protocolo de Montreal, su intención inicial fue reducir los niveles de producción de CFC al 50% hasta 1999.

Pero pronto se vio que aquello no iba a ser suficiente, el problema aumentaba cada vez más. Entonces se firmó otro acuerdo en Londres en 1990. Los participantes se comprometían a eliminar totalmente los CFC en el año 2000. Sólo se permitía un pequeño porcentaje marcado como de uso esencial, como los inhaladores para el asma.

Una nueva reunión en 1992 en Copenhague adelantó la fecha de eliminación al año 1996.

La NASA señaló que si no se hubiera firmado el tratado de Montreal, dos terceras partes de la capa habría sido destruido, la temperatura mundial habría subido aún más, las tormentas de verano del Hemisferio Norte hubieran sido mucho más poderosas y la radiación ultravioleta, que daña el ADN, hubiera aumentado seis veces. Apenas cinco minutos de exposición al Sol habría causado quemaduras a la piel.

movie sci-fi terminator 2

Bueno, no de esta forma, pero sí con unas consecuencias igual de mortíferas.

Gracias a este Protocolo se ha evitado que unos dos millones de personas tengan cáncer de piel anualmente en el mundo, también se ha reducido las lesiones oculares y diversos daños en el sistema immunológico humano. Asimismo, la flora y fauna silvestres se beneficiarán también de estas medidas.

Jerology nature cinemagraph river waterfall

Hoy viernes 16 de septiembre se celebra el Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono. Las Naciones Unidas son así, tienen un día para todo, hasta para las cosas más impensables, pero me parece bien, porque es una forma de llenar el telediario y de paso agitar nuestras conciencias. Y eligieron esta fecha porque fue justo cuando se firmó el protocolo de Montreal que nos salvó el pellejo a todos, literalmente

¿Pero qué pasó al final con la capa de ozono? Pues precisamente hoy se ha presentado un informe realizado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Y  hay una buena noticia y una mala.

reading bubbles letter devopsreactions trailer park boys

La buena es que, si bien no se ha recuperado del todo, la capa de ozono “se encamina hacia su restauración total en las próximas décadas, como resultado de la acción internacional”.

La mala es que el calentamiento global causado por el CO2 está afectando a la disminución de la capa de ozono y a la frecuencia de aparición de agujeros. Además, los CFC fueron sustituidos por hidroclorofluorocarburos (HCFC) que son gases que potencian el efecto invernadero.

Hoy en día el ozono se utiliza como método de desinfección. En las piscinas, por ejemplo, como sustitutivo del cloro. Y no es nuevo: en la Segunda Guerra Mundial se usaba para combatir la gangrena y el llamado ‘pie de trinchera.

El ozono es precioso. Es de un intenso color azul (porque está formado por tres moléculas de oxígeno) pero sobre todo es precioso porque protege la vida. Espero que podamos encontrar la forma de conservarlo. 🙂

love life science space summer