BLOGS

Archivo de la categoría ‘Aleksandr Blok’

Aleksandr Blok: la poesía de antes de Octubre

Os conté lo celestial.
Todo lo forjé en la oscuridad del aire.
En la barquilla, un hacha. En el suelo, los héroes.
Así arribaba a la tierra.

El banco de la barquilla está rojo de la sangre
De mi ensueño lacerado,
Pero en cada casa, en cada hogar,
Busco a la belleza valiente.

Veo: vuestras doncellas son ciegas,
Los jóvenes no tienen fuego en su mirada.
¡Atrás! ¡A las tinieblas! ¡A las criptas sordas!
¡Necesitáis de un látigo, no de un hacha!

¡Y pronto me separaré de vosotros,
Y me veréis, allá,
Tras de las montañas humeantes,
Volando en la nube de fuego!

Algunos pasajes de Relatos de Kolimá, el testimonio literario de las estancias de Varlam Shalámov en los infiernos del Extremo Norte, están aderezados con versos de Aleksandr Blok. Blok fue un poeta ruso, de la Rusia literaria de antes de (la revolución) de Octubre, que influyó inmensamente en las generaciones venideras, acmeístas incluidos.

Trotsky, que le dedicó un capítulo de su Literatura y revolución, que criticó su decadentismo, su simbolismo individualista, alejado del espíritu transformador de la época, también le alabó por haber sido capaz -llegado el momento, es decir, tomado ya el palacio de Invierno- de abrirse y descubrir una nueva voz.

Desconozco si la obra de Blok puede partirse en dos. Si Doce -el poema que Trotsky dice que sería el único en perdurar de toda su obra- representa un salto mortal con respecto a su producción poética anterior. Desconozco casi todo de él, la verdad, salvo lo que cualquiera con un átomo de curiosidad puede leer en Wikipedia: que nació en San Petersburgo en el seno de una familia burguesa… Ah, y que su musa y sin embargo esposa respondía al nombre de Lyubov Dmítriyevna.

La poesía de Blok, religiosa, mística, plagada de símbolos (hogueras, caballos, bosques, brumas) es también una poesía cuidadosamente desolada, profundamente rusa. El poema que he elegido, de 1905, da fe de todos los adjetivos anteriores (y de alguno más).

En el blog-> Un poema de Shalámov y otro de Mandelshtam

TRADUCCIÓN: Nina Bulgákova y Samuel Feijóo

IMAGEN: www.onthisdeity.com

Puedes seguirme en Twitter: @nemosegu