‘Romance de la Luna, Luna’, de Federico García Lorca (1898 – 1936)

17 julio 2009

La luna vino a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira, mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,

que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño,

tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,

¡ay, cómo canta en el árbol!

Por el cielo va la luna

con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

El aire la está velando.

La Luna ha cautivado la imaginación científica y literaria del ser humano desde aquella lejana Prehistoria hasta estos cercanos periódicos. Dos compañeros de 20minutos.es han escrito, en el cuarenta aniversario de la llegada del hombre a la Luna, un entretenido artículo en el que se preguntan qué tiene nuestro satélite para que tanto nos fascine.

Literariamente la Luna ha tenido muchos padres, de las epopeyas clásicas a la ciencia ficción moderna. La poesía, faltaría más, ha explotado el simbolismo lunar hasta dejarlo tiritando. Cada época -romanticismo, modernismo- y cada poeta -de Lu Ki a Baudelaire haciendo escala en Ovidio- han interpretado su influjo a su manera: como recuerdo permanente de la ignorancia del ser humano o como un testigo callado de la maldad, la belleza y el paso del tiempo.

En el poema de hoy, uno de los más bellos y celebrados del Romancero Gitano lorquiano, la Luna es al mismo tiempo heraldo de la muerte, frágil encarnación del erotismo y espectadora del ensueño fatal.

El Romance de la Luna, Luna en la voz de Camarón:

Seleccionado y comentado por Nacho Segurado.



8 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Si la luna hablara , no quiero ni pensar lo que de mi diria, pues aunque no soy hombre lobo ni conozco al torito que por ella suspiraba , tengo miedo a que se entere nadie de que a tantas mujeres yo amaba. aunque fuera soñando bajo su influjo de plata.

    Otro dia con más tiempo tengo que escribir algo relacionado con este asunto: Gracias musas. Espero que en tal evento me inspireis bellas frases.

    Clica sobre mi nombre

    17 julio 2009 | 13:26

  2. babilonio6

    el grupo gaditano de folk-metal Saurom,realizo una adaptacion de este romance a una de sus ultimas canciones, que aparecion en el disco: once romances desde Al-Andalus,por si tiene curiosidad, le dejo un enlace para que pueda escucharla: http://www.youtube.com/watch?v=qxXhihT80z8

    17 julio 2009 | 14:17

  3. Núria

    Yo me quedo con esta que tb tiene luna pero me recitaba mi abuelo:

    “La luna viene bajando,

    por los Montes de Reinosa,

    todos miran a la luna,

    yo miro tu cara hermosa”…

    17 julio 2009 | 16:11

  4. PEDRO PERALTA

    Cada vez que veo a García Lorca, o se le nombra, recuerdo la ejecució n de seis profesores de la Universidad de Granada, que fueron delatados por el poeta, por el delito de ser católicos..

    17 julio 2009 | 16:32

  5. Creo que este blog es de lo mejor que corre por el bloguerio literario. Felicito y doy las gracias a los que lo llevan.

    Y ¿ qué decir del dueto García Lorca-Camarón? Magnífico

    18 julio 2009 | 20:30

  6. Hola Amparito, buena música, y cierto que la Luna es mágica, tanto, que inspira a letrados como a los simples mortales.

    García Lorca gran maestro también sucumbió ante su embrujo, pero me quedo con el poema “LA LUNA” de Jaime Sabines, un simple mortal que llenó a su pueblo de mágia y poesía.

    Saludos desde México

    19 julio 2009 | 03:05

  7. Este es el favorito de mi pueblo. Ojalá les guste.

    LA LUNA

    Por Jaime Sabines

    La luna se puede tomar a cucharadas

    o como una cápsula cada dos horas.

    Es buena como hipnótico y sedante

    y también alivia

    a los que se han intoxicado de filosofía

    Un pedazo de luna en el bolsillo

    es el mejor amuleto que la pata de conejo:

    sirve para encontrar a quien se ama,

    y para alejar a los médicos y las clínicas.

    Se puede dar de postre a los niños

    cuando no se han dormido,

    y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos

    ayudan a bien morir

    Pon una hoja tierna de la luna

    debajo de tu almohada

    y mirarás lo que quieras ver.

    Lleva siempre un frasquito del aire de la luna

    para cuando te ahogues,

    y dale la llave de la luna

    a los presos y a los desencantados.

    Para los condenados a muerte

    y para los condenados a vida

    no hay mejor estimulante que la luna

    en dosis precisas y controladas

    19 julio 2009 | 03:09

  8. Conocía el inico de este poema, sólo los tres primeros versos. Me alegra poderlo leer entero y me parece genial.

    Un saludo desde el Mediterráneo catalán

    19 julio 2009 | 21:29

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