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Palomitas que en el cine son lentejas (y muy caras): o las compras allí o no hay palomitas

 Ir al cine es una actividad de riesgo. Al menos para el bolsillo. El otro día fui con mis hijos, y al palo de las entradas se añadió el de las palomitas: ocho euros, ocho, por una caja de cartón de palomitas y dos euros por cada botella de agua. Vamos, que hay menús de tres platos más baratos.

Así que me dije: la próxima vez las llevo de casa. Pero no, al salir de la película pregunté y me dijeron que no se permite la entrada con productos de fuera del cine. Es decir, que si has ido a comprar al súper antes de ir a ver la peli y vas con la bolsa, por ejemplo, te pueden impedir entrar al cine con ella.

Hablábamos hace tres entradas de lo que ocurre en los parques de ocio y veíamos que era misión imposible en casi todos entrar con comida. Con esto de las palomitas observamos que hay jurisprudencia y algunos de los que se han propuesto tener derecho a entrar en el cine con palomitas compradas fuera, lo han conseguido. Pero, ojo, otros no.

Quienes lo lograron lo hicieron gracias a aferrarse a una sentencia de diciembre de 1999 de un juzgado de A Coruña, y a algunas similares posteriores. Esta sentencia de ese juzgado gallego señalaba que “impedir el consumo de productos adquiridos fuera del local supone una limitación de los derechos de los consumidores y de la libre competencia”. Por esta circunstancia, el Instituto Galego de Consumo multó entonces al propietario del cine, Coruña Films SL, por “impedir la ingestión de productos adquiridos fuera de la sala”.

Desde entonces, en casos similares se ha acudido a esta sentencia. Aunque no abundan quienes se meten a litigar por poder llevar palomitas al cine, desde entonces ha habido quienes lo han conseguido merced a esta sentencia o a otras parecidas, pero también quienes se quedaron como estaban por interpretar el juez lo contrario.

Los propietarios de cines aseguraban entonces que sus ingresos por venta de palomitas, chuches y refrescos sólo suponían el 5% del total. Pero en la OCU mencionaban que no era así, y que la venta de esos productos podía “suponer hasta el 30% del volumen de negocio de los cines”.

La ley no resulta clara ante estas cuestiones, pues no fija claramente las condiciones de acceso: si se puede comer o no, si se pueden llevar alimentos de fuera, bebidas… Estas cuestiones son de competencia autonómica y no encontramos pautas rotundas en ninguna de ellas.

Es al Instituto Nacional de Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad, a quien compete este asunto a nivel nacional, y defiende que “la reserva del derecho de admisión debe justificarse por razones objetivas”, y considera que la prohibición de acceso a los cines con alimentos y bebidas del exterior es abusiva y contraria a la ley.

También se ha apuntado en ocasiones que los cines pactan sus tarifas, sus abusivas tarifas, y cuarenta salas de cine fueron denunciadas por este hecho hace quince años. Pero la cuestión fue perdiendo fuerza hasta caer en el olvido.

Esta cuestión de las palomitas en los cines ha llegado a estar incluso en manos del Tribunal Supremo, que ya en 1988 anuló una sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo que daba la razón al dueño de una tienda de chuches y refrescos anexa a un cine. Éste demando a los propietarios del cine por impedir la entrada de alimentos del exterior, pero el Supremo le dio la razón a los dueños del cine.

Es decir, a falta de una legislación clara, hay jurisprudencia para permitir la entrada al cine con palomitas de fuera y también para prohibirla, así que será en todos los casos será la interpretación y decisión de un juez la que se imponga en un litigio de estas características.

*Foto: GTRES

13 comentarios

  1. Dice ser mac pollo

    Hasta un menú del Mc Donalds he pasado yo al cine y no me han dicho nada…

    13 mayo 2015 | 16:35

  2. Dice ser antonio larrosa

    He oido que los cines son muy problemáticos y que ahora están quitando la última fila para que los que van a meteerse mano no puedan hacerlo y no manchar de esperma el entorno , lo cual es una gilipollez porque siempre habrá una fila última, digo yo.

    Clica sobre mi nombre

    13 mayo 2015 | 16:50

  3. Dice ser El Andoba

    Eso es absurdo, yo compro lo que me de la gana, lo guardo en mi bolso si es mujer o en mi
    neceser si soy hombre, o en bolsillos o en lo que sea, solo el segundo que me corta la entrada
    y luego cuando empieze la peli, hago lo que quiero.
    De todos modos al cine se va a ver la pelicula y te entretienes viendola, lo otro es puro vicio
    y mania

    13 mayo 2015 | 16:56

  4. Dice ser soberbio

    El tema est claro,el cine no entra como comercio de restauracn,sino como cultural o de entretenimiento.Como local publico puede tener unas normas higienicas que prohiba introducir alimentos,pero entonces ELLOS tampoco podrian vender para consumirlos dentro..Sirva como ejemplo las piscinas,no puedes comer en el cesped ni comida de tu casa ni de la cafeteria

    13 mayo 2015 | 17:23

  5. Dice ser Selune

    Hay en algunos cines que pasas con comidas(tipo pizzas, mc donal, burguer king) y no pasa absolutamente nada, y en otros no te dejan pasar ni un chicle.

    Yo cuando voy al cine con mis amigas, siempre llevamos una de nosotras mochila, por que metemos lo que compramos en ellas y pasamos perfectamente.

    OJO: NO nos pueden obligar a enseñar lo que hay dentro del bolso o la mochila.
    OJO2; SI pueden negarnos la entrada.

    13 mayo 2015 | 17:25

  6. Dice ser JP

    “desde 2003, el Reglamento General de la admisión de personas en los establecimientos de espectáculos públicos y actividades recreativas especifica que sólo se podrá negar la entrada con comidas y bebidas cuando esté prohibido consumirlas en el interior”

    13 mayo 2015 | 17:27

  7. Dice ser antonio

    Pues están los cines como para poner muchas pegas a los escasos clientes que les quedan. Luego se quejan de que no va nadie; ¡pero si es un auténtico robo (tanto las entradas como las consumiciones)! Son tan tan tan torpes que ellos solitos se están cavando su tumba.

    Mejor harían con invitar a las palomitas para ver si así nos animábamos a ir un poco más.

    13 mayo 2015 | 17:39

  8. Dice ser Antonio

    Al cine se va a ver la peli, coñe. Quien quiera comer que se vaya al bar, al parque o a su casita. Digo.

    13 mayo 2015 | 19:14

  9. Dice ser pumpum

    Nunca me han prohibido entrar con chuches compradas en otro lugar, eso si la entrada la saco en su taquilla para ver una pelicula, el resto no es problema suyo y sino que prohiban comer tanto las suyas como las de otros

    13 mayo 2015 | 22:01

  10. Dice ser morlaco

    El problema viene de raíz, qué puñetera necesidad hay que estar comiendo y haciendo horrible ruido mientras vas al cine. En casa vemos las películas después de cenar, no entiendo por qué hay que ir al cine a comer como si no hubiera un mañana. Por esa razón dejé de gastar mi dinero en ver una peli, me niego a tener que aguantar al capullo de al lado comiendo sin parar

    13 mayo 2015 | 22:13

  11. Dice ser Lico

    #10 que tu hagas hago no quiere decir que los demás lo hagamos de la misma manera. Yo veo películas en mi casa mientras como o ceno o pico algo por que me apetece. Yo en el cine no suelo comer nada por que no me gusta molestar a los demás peo no generalices con lo que tu haces en tu casa.

    14 mayo 2015 | 10:09

  12. Dice ser Marta

    He pasado infinidad de veces al cine con chuches, patatas, bebida…unas veces disimuladamente y otras no.
    Jamás me han dicho nada.

    14 mayo 2015 | 10:54

  13. Dice ser Lola

    Lo mismo que si se va al teatro a ver una obra o una ópera o lo que sea NO se puede comer debería de ser lo mismo en el cine, el que quiera sentirse como en su casa que alquile la película y coma lo que le venga en gana en el salón de su casa.
    Es cuestión de educación y respeto hacia los demás.

    14 mayo 2015 | 12:56

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