Grabas en HD tu propia voz y al escucharla te suenas raro, ajeno. Tu tono dista mucho del que escuchas mientras hablas, como si la resonancia del circuito interno de tu puto cráneo te ofreciera una audición distorsionada de ti mismo. Crees que no te conoces, en fin, y entonces comienzas a dudar de la opinión que aporta el resto de tus sentidos hacia ti mismo. Te miras en el espejo pero piensas que esa imagen pudiera estar también adulterada por el eco de tu punto de vista. Así que, para salir de dudas, decides preguntar a los demás cómo te ven.
Y aquí viene lo extraño, porque unos te ven guapo, otros te ven feo, otros resultón y otros no saben/ no contestan. El caso es que absolutamente nadie coincide en un mismo criterio. Por eso te da por pensar que emites una imagen poliédrica, y que tal vez le pase lo mismo al resto de los chicos y las chicas. Para comprobarlo preguntas a alguien ajeno a ti, un usuario cualquiera de tu taxi, su opinión acerca de un tercero:
-¿Usted qué opina de Adrien Brody?
El usuario de tu taxi te dice que Brody es feo. Tú opinas lo contrario, que es guapo. Y Elsa Pataky, supongo, también opinará que es guapo (al menos fueron novios por un tiempo). Entonces piensas: “Tal vez el usuario de mi taxi y yo tengamos un concepto distinto de belleza”. Para corroborarlo, le vuelves a preguntar:
-¿Y le parece guapa Elsa Pataki?
Su respuesta desmonta, de nuevo, tu teoría. El usuario te ha respondido que sí (y tú en este caso opinas que también). Así que tal vez compartáis criterios respecto a las mujeres pero no hacia los hombres. Por eso vuelves a preguntar:
-¿Y María Dolores de Cospedal?
-¡Guapísima! -te responde sin dudarlo.
A ti, sin embargo, esa señora te parece un horror. Aunque bien es cierto que te ves condicionado por el cargo que ocupa y su forma de actuar. Si en lugar de política fuera, por ejemplo, azafata del AVE, tal vez pasaría de “horrorosa” a “resultona”.
Así pues, es posible que al fin hayas dado con la solución a este dilema: Todo es subjetivo, incluso tu misma voz. Nadie puede afirmar nada respecto a uno mismo.
¿Te ves guapo? ¡Enhorabuena! Pero, ¿quién más te ve así?
¿Te ves feo? Descuida. Alguien te dirá que te equivocas.





Comentarios recientes