En 1978 el taxista neoyorquino Edward Storm donó a la A.C.A. (American Cabs Association) su patente de taxímetro PULSETRONIC con la intención de “personalizar y humanizar cada trayecto frente al frío e intimidatorio taxímetro actual”. El PULSETRONIC de Storm consistía en una serie de sensores con forma de pinza que el taxista habría de colocar en el dedo índice de cada usuario conectados, a su vez, a una caja receptora (llamada “contador de taximpulsos”). Los sensores medirían las pulsaciones del usuario (o usuarios) a lo largo del trayecto, así como las pulsaciones del taxista. Al finalizar cada trayecto el contador indicaría la media de impulsos cardiacos (suma de pulsaciones / nº de ocupantes) y se aplicaría la tarifa correspondiente (Storm fijó como ejemplo 5 centavos de dólar por cada diez pulsaciones). De este modo, en lugar de cobrar por distancia y tiempo, se cobraría por “fragmentos de vida”.
Las primeras pruebas del PULSETRONIC se realizaron en distintos taxis de New Orleans, Atlanta, Boston, Detroit y Houston entre febrero y noviembre del año 1979. Durante este periodo y a partir de los datos extraídos, Edward Storm anotó una serie de conclusiones recopiladas en su libro “The human taxi”. Caben destacar las siguientes:
“Las recaudaciones de los taxis muestreados para trayectos tipo varían en función de la estación del año. Los meses de verano computaron la media más baja en pulsaciones (léase dólares) y la media más alta, primavera”.
“Los taxistas que más ganaron durante el muestreo fueron, por este orden, Samuel H. F. (ganador del certamen de belleza Mister America 1976), Thomas K. O. (subcampeón del American Le Mans Series 1972) y Jeff L. (taxista gracias al programa de reinserción de exconvictos del Presidente Carter). Por el contrario, el taxista que menos pulsaciones suscitó entre sus clientes fue Bill R. P. (fallecido dos meses después del muestreo a los 87 años de edad)”.
“El pico más alto de pulsaciones en un solo trayecto lo logró el taxista Patrick Smith (17.230 pulsaciones o 86 dólares y 15 centavos) con la usuaria Samantha Stuard (hoy Samantha Smith)”
“A lo largo del muestreo se detectaron numerosos fraudes de taxistas que alteraron su ritmo cardiaco mediante la ingesta de cafeína o sustancias psicotrópicas, así como de usuarios que ralentizaron sus pulsaciones a través de técnicas de relajación practicadas en el mismo taxi o de sustancias ansiolíticas ingeridas delante del propio taxista”.
Los fraudes aludidos en el último párrafo determinaron la supresión definitiva del PULSETRONIC el 17 de noviembre de 1979.
Fragmento de “Taxímetro (su historia)”. Fuente: Taxipedia



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