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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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¡Que midan otros!

En los últimos meses hemos visto cómo Facebook reconocía una vez tras otra que había cometido errores en la medición de algunas de las variables que ofrece a la industria publicitaria.

Poco después ocurrió lo mismo con Twitter.

Creo que estamos ante un problema antiguo que proviene de los inicios de Internet pero que, no por ser antiguo tiene menos importancia.

La llegada de Internet nos trajo, junto al se puede medir todo una tendencia a inventarse variables abundantes, que no siempre eran las más interesantes, mientras se despreciaban las clásicas de nuestra profesión como la cobertura y la frecuencia, y otra, mucho más peligrosa: cada uno (o su servidor) se mide a sí mismo.

No sé si era más grave el adanismo de creer que el mundo no existía antes de la llegada de Internet o la soberbia de pensar que todo el mundo tiene que creer el dato que tú ofreces sobre ti mismo.

Las Redes Sociales y las Apps, con su filosofía de puertas cerradas, aún han agravado más el problema.

Va siendo hora de que como mercado nos planteemos otra vez la necesidad de que existan terceros reconocidos por el mercado que sean los que miden, o al menos los que validen, los datos que constituyen la mercancía de nuestras transacciones.

Es el momento de reivindicar el papel de las asociaciones del mercado, como OJD o AIMC pero también el de institutos de investigación, como ComScore o Kantar.

Han pasado más de veinte años desde que hicimos las primeras campañas de Internet; no estamos hablando de un nuevo medio. Deberíamos tomarnos en serio ya de una vez hacer las cosas bien también en Internet.

 

(*) Este artículo se publicó en la edición en papel de la revista IPMark correspondiente a enero de 2017.

El año 2016 en Twitter

Somos frívolos.

Yuval Noah Harari en su libro Sapiens nos pinta el cotilleo como uno de los elementos claves para el triunfo del género sapiens sobre cualquier otro de sus antecedentes homo (neandertales, erectus,…).

Esa teoría se confirma si repasamos la lista de los temas sobre los que más se ha hablado en Twitter en España a lo largo del año pasado.

El Rubius autor del tuit con mayor repercusión mundial.

Lo primero que llama la atención en la nota que publicó la propia Twitter es que el tuit con más repercusión en el mundo (1,3 millones de retuits) sea uno publicado por el youtuber español, El Rubius. Si no entiendo mal la nota enviada por la red social el tuit hacía referncia a un concurso y en él simplemente ponía una palabra: LIMONADA así, en mayúsculas. Tuvo casi un millón cuatrocientos mil retuits y más de un millón de megustas.

El hastag más utilizado a lo largo del año fue #Eurovisión El festival demuestra una vez más lo que se está perdiendo TVE al no poder comercializar el evento que más repercusión tiene a lo largo del año.

Otro fenómeno que tuvo una gran repercusión en Twitter (y en Bolsa, y en la sociedad durante nuestro verano) fue Pokemon Go. El juego de realidad virtual de Nintendo llegó a unas cotas altísimas en sus primeras semanas de vida para, al parecer, languidecer al cabo de pocos meses.

Los Juegos Olímpicos de Río también alcanzaron una gran repercusión y las medallas de oro de los españoles, en especial del abanderado Rafa Nadal (la figura más popular y reconocida según todos los estudios) fueron muy comentadas.

También se siguió con fuerza la Eurocopa de fútbol aunque seguramente habría tenido más eco si la selección española hubiese seguido adelante durante más fases.

Otro momento cumbre fue la final de la Champions de fútbol que por segunda vez en la historia reunió a lod dos equipos punteros de Madrid.

Como puede verse, si hacemos caso a la nota publicada por Twitter ni la política, ni el tema candente de los refugiados, ni la larga crisis política española, ni los graves atentados que se han salpicado a lo largo del año, ni el golpe de estado de Turquía, ni la guerra de Siria, ni la paz en Colombia, ni el Brexit, ni las polémicas elecciones americanas, ni… consiguieron tanta repercusión como el deporte o el espectáculo.

Si, como parece cada vez más claro, los comentarios en Twitter son el mejor reflejo de la sociedad ¿Aún nos queda alguna duda de que somos frívolos?

La evolución de la especie parece asegurada.

¿Soy Twitterdependiente?

Primero falló en el ordenador.

Luego tampoco funcionaba en el móvil.

Yo quería publicar un tuit. No sería muy importante porque ahora ni siquiera recuerdo de qué se trataba.

Mapa de calor del ciberataque vivido ayer

Mapa de calor del ciberataque vivido ayer

También quería consultar el analitycs. Los dos últimos días se había celebrado La @ de AEDEMO, un seminario que contribuyo a organizar desde el comité que se encarga de ello. Había publicado muchos tuits y quería saber qué repercusión habían tenido. Habitualmente lo que publico tiene escasa repercusión pero en un día así quizá habían mejorado las cosas.

Una y otra vez veía el mismo mensaje: Servidor no encontrado.

Desconecté y reinicié la wi-fi varias veces, eché pestes contra la operadora, empezaba a ponerme ya muy nervioso y…vi un comentario en Facebook: Mi Twitter no funciona ¿y el vuestro?

Ya vi que no era un problema de mi wi-fi, de mi operador ni de mi ordenador…pero no sé. A lo mejor tengo que empezar a preocuparme.

No tengo edad para empezar con adicciones.

Eurovisión arrasa en Twitter

Antes de ver los datos de audiencia del Festival de Eurovisión estaba seguro de que habrían sido muy altos, los mayores del día y seguramente de la semana. Pasa todos los años.

Finalmente se quedó en tan sólo cuatro millones y medio de espectadores de media (un gran dato para un programa tan largo) y un 29,8% de cuota. Las cifras son algo menores que las de años anteriores.

Tampoco este año la representante española consiguió un buen puesto

Pero donde el Festival se sale es en audiencia social. En el post que ha publicado Twitter se pueden ver algunas referencias de lo que ocurrió anoche: se generaron más de siete millones de tuits; cuando se conoció que Ucrania era la ganadora se estaban produciendo 72.915 tuits por minuto, prácticamente un 50% más que los que se produjeron el año pasado, lo que constituía el anterior récord. La actuación de Justin Timberlake generó 32.000 tuits por minuto.

Se produjeron tuits de personajes famosos como J.K.Rowling comentando el voto de su marido. Cosiguió casi 14.000 retuits y más de 34.000 me gusta.

El nuevo sistema de votaciones en el que tras conocer una a una las decisiones de los jurados de los diferentes países, que otorgaban un máximo de 12 puntos (y que establecían una clasificación provisional en la que parecía que sólo podía ganar Australia) aparecían los votos populares adjudicando unas cantidades inmensas de puntos que nadie explicaba, también generó un buen número de tuits y memes.

El hastag #EurovisionTVE fue trending topic a lo largo de casi toda la noche.

He comentado en varias ocasiones que el Festival de Eurovisión podría ser la Superbowl wuropea. Creo que en términos de audiencia social ya lo es.

¿Hicieron bien las teles en ignorar el terror?

Ayer fue un día triste para todos.

Hoy lo sigue siendo.

Que unos seres humanos se arroguen el derecho de segar la vida y las ilusiones de otros cientos de seres humanos elegidos al azar, es desolador.

Esta vez yo no me enteré por Twitter. Estaban cenando en casa mis hijos y mi nieto, así que durante un tiempo no miré mi móvil. Cuando se iban a ir encendieron una tele nueva que sustituía a la que se rompió hace unos días; justo en ese momento La 1 había interrumpido la película para dar la noticia. Luego, no sé si inexplicablemente, siguió con la película.

Momentos de desconcierto tras la suspensión del partido Francia-Alemania

A partir de ahí, con la tele sintonizada en el 24H de TVE, seguí el avance de las noticias por Twitter. Y pude ver muchas críticas al hecho de que todas las cadenas generalistas siguieran con su programación habitual. Las frivolidades de Sálvame o las películas programadas parecían tener más importancia para los directivos de las cadenas que informar sobre unos sucesos de una tremenda gravedad.

Leo que TV3 sí interrumpió sus emisiones habituales; probablemente alguna otra autonómica también lo hizo.

De las tres funciones que los clásicos del medio atribuían a la televisión (Informar, formar y entretener) está claro que la segunda ha perdido mucho peso; la primera también, casi siempre y en casi todas las cadenas, así que, al parecer, sólo queda la tercera: entretener, panem et circensis. Incluso en un momento como el de ayer.

Por supuesto; todas las decisiones son opinables. TVE puede aducir que ya tiene una cadena especializada en noticias (24H TVE) que cubrió con éxito (acabo de leer que multiplicó por 12 su audiencia habitual; lo que tampoco significa mucho si la cifra de partida es muy pequeña); puede que alguno de los directivos de las otras considere que su función es, precisamente, entretener a su adiencia, hacerle olvidar este tipo de tragedias. O puede, incluso, que algún otro piense que el objetivo de los terroristas es conseguir la mayor repercusión posible, para así ampliar el terror y no esté dispuesto a colaborar en su éxito. Y está en su derecho; no le falta parte de razón.

Todo es opinable, claro. Pero yo creo que, en días como el de ayer, las televisiones retratan sus verdaderos intereses. Y el de hacer buen periodismo no está entre ellos.

Y tú ¿qué opinas?

Herrera en la COPE ¿y no habrá datos hasta diciembre?

Hacía varios años que una de las estrellas de la radio no cambiaba de cadena, así que la marcha de Carlos Herrera de Onda Cero a la COPE ha servido para centrar la atención en un medio que, lejos de morir (ni el Vídeo ni Internet le mataron) es uno de los que soportan las crisis con menos daños estructurales.

Por supuesto, el cambio de Herrera no es el único; su marcha ya provocó antes del verano una profunda renovación en la programación matinal de Onda Cero, donde Juan Ramón Lucas y Carlos Alsina tratan de salvar los muebles abandonados por la estrella. Hay muchos más. El gran Gorka Zumeta (seguramente el hombre que más sabe de Radio en España) los refleja todos en este artículo de despedida en su blog.

El primer día de Herrera en su nueva casa, arropado por los saludos de grandes personalidades entre las que se contaba el emérito Rey Juan Carlos, tuvo mucha repercusión en los medios; también en los sociales, donde muy pronto llegó a ser (como se puede ver aquí) trending topic, esa nueva medida, casi instantánea, del éxito (efímero).

Carlos Herrera. Foto: 20 Minutos

Pero, con todo lo bueno que tiene Twitter, la audiencia, tan necesaria para los publicitarios y los programadores, no se mide así y, de momento, habrá que esperar hasta los primeros días de diciembre, cuando se publique la tercera ola del EGM, para conocer los resultados. El mercado no ha sido capaz de darse un sistema de medición más ágil que el tan denostado por muchos (entre los que el propio Carlos Herrera no es el menor de sus críticos) Estudio General de Medios.

Recuerdo aquí una de mis últimas aportaciones a AIMC (la asociación que elabora el EGM) allá por el año 2005, cuando el grupo de trabajo que seleccioné y coordiné (por encargo de la Junta Directiva) planteó un estudio continuo a lo largo de todo el año (con suerte la propuesta estará en algún cajón, si no fue directamente a la papelera). Si siempre habría sido interesante tener un estudio continuo ¡imagínense en momentos de cambio!

El mercado tampoco apoyó los audímetros de reloj pese a los resultados muy positivos que se obtuvieron en la prueba realizada en Madrid en el año 2003.

Por supuesto que las cadenas no conducirán a ciegas; cada una encargará su propia encuesta para conocer cómo van evolucionando las audiencias en un comienzo de temporada tan interesante como éste, con cambio de comunicadores y dos decisivas campañas,y jornadas, electorales. Pero esos estudios sólo servirán para uso interno (desde el otro lado sabemos que, como es lógico, si nos filtran algún dato serán sólo los favorables).

Varios estudios paralelos y que nadie podrá usar ¿un despilfarro? ¡Que va! si somos ricos.

Mientras tanto, la primera semana de diciembre sabremos cómo le ha ido a Carlos Herrera (y a sus competidores) en los primeros meses en su nueva emisora.

7 cosas que puedes hacer en Twitter sin meterte en líos

Llegué a mis primeros 10.000 tuits practicamente en los mismos días en que estalló el Caso Zapata. Reconozco que me preocupé. No tengo la sensación de escribir sin pensar; de hecho, casi nunca lo hago. Pero en 10.000 veces ¿seguro que no escribí nunca nada que, sacado de contexto, pudiera ofender a alguien? Y en Twitter el contexto no existe, o está en otro tuit, que alguien con mala intención no encontrará.

Así que me puse a hacer un repaso de los temas que he tratado a lo largo de los últimos cuatro años. (Sí; como tanta gente entré en Twitter hace más tiempo, en mayo de 2008, pero me costó empezar a tuitear con asiduidad y fue en 2011 cuando me lancé). Seguro que me dejo más de una idea pero estas son las que recuerdo haber hecho en más ocasiones:

1.- Retuitear temas que me interesan (casi siempre de temas profesionales que tienen que ver con la publicidad, su investigación o el marketing).

2.- Tuitear cuando asisto a algún evento.

3.- Utilizar Twitter como altavoz de los estudios (Vigía, Zenthinela,…) que elaboro y retuitear cuando algún medio los cita.

4.- Servir de altavoz a las iniciativas de Usúe, mi hija (#mamiconcilia; #~papiconcilia; #salpuntual;…).

5.- Reproducir los temas de interés que se publican en Bloggin Zenith, el blog de la empresa en la que trabajo, o en blogs de amigos (Createch 540;…).

6.- Dar a conocer a mis seguidores que he escrito un nuevo post en este blog o algún artículo en las revistas con las que colaboro esporádicamente.

7.- Publicar series de fotos de ciudades o localidades por las que paseo (desde hace año y medio doy largos paseos por prescripción facultativa:

7.1.- #mispaseosporMadrid Con esto empezó todo. A partir de la idea de hacer fotos durante mis recorridos y publicarlas en Twitter (y en Facebook, que tengo ligados) mis paseos fueron mucho menos aburridos.

7.2.- #SantiagodelaRibera El pueblo a orillas del Mar Menor en el que paso la mayor parte de mis ratos de ocio. A veces son flores del jardín; a veces paisajes de lugares cercanos.

7.3.- #Parispromenade Un viaje a París hace unos meses dió mucho de sí.

7.4.- #Undiaenelzoo En el zoo también se pueden encontrar imágenes interesantes.

7.5.- #Madridportodoloalto Empezó el día en que me di cuenta de todo lo que nos perdemos por mirar hacia el suelo (para no pisar minas) al pasear. Es muy reciente, pero promete ser interesante.

A veces me preguntan el por qué de las fotos en Twitter y no en Instagram o en Pinterest, redes que parecen más indicadas para la publicación de imágenes. No tengo respuesta: simplemente empecé ahí y ahí sigo.

Volviendo al principio: no estoy seguro de no haber ofendido a nadie (10.000 son muchos tuits) pero espero que si me llevan a los tribunales me toque un juez razonable como Pedraz.

¡Maldito Twitter! Bienvenida a una nueva profesión

Hasta el sábado no conocía de nada a Guillermo Zapata, ahora mundialmente conocido, al que varios medios internacionales (y casi todos los nacionales) han dedicado sus portadas de ayer o de hoy.

En general no me gusta el humor negro; me suele hacer muy poca gracia. Los chistes que se han publicado, sacados del timeline del ya exconcejal de cultura del Ayuntamiento de Madrid, me parecen de pésimo gusto (además de crueles, como casi todo el humor negro).

Todos conocemos, o deberíamos conocer, el peligro que entrañan las redes sociales, con su eterna huella imborrable (incluso tras la legislación del Derecho al Olvido), algo en lo que se insiste mucho al hablar de adolescentes.

Pero reconozco que el caso Zapata me tiene muy asustado. No sé si ha dimitido o le ha cesado la alcaldesa (en la última media hora he leído varias veces cada una de las dos versiones) pero creo que eso es lo de menos. Lo que me preocupa es esta nueva caza de brujas que parece haber sustituído al y tú más de los últimos años.

Me imagino empezando dentro de poco en mi nuevo cargo (seguramente será el de jubilado, pero imaginemos cualquier otra cosa) y que alguien encargue a su becario que se revise mis casi diez mil tuits, mis cerca de mil posts, o mis cientos de artículos y conferencias para ver cuándo y dónde metí la pata para así poderme atacar.

Yo soy bastante moderado y pienso que no ofendo mucho, pero aun así recuerdo un par de post que ofendieron a asociaciones profesionales y ¿quién me dice a mí que en algún momento de cabreo no se me escapara un tuit malinterpretable? o, esto es mucho más probable porque muchas veces manejo la ironía, ¿cuántas frases sacadas fuera de contexto me podrían poner ante el pelotón de fusilamiento (mediático)?

Eso sí; estoy contento porque veo, en la de revisador de tuits, una profesión cargada de futuro, que creará cientos (¡qué digo cientos, miles!) de puestos de trabajo mal remunerados (o sea, de los habituales).

Pero, de nuevo en serio, ¿cuando prescriben los delitos tuitéricos?

El mejor resumen del año está en Twitter

Cuando se acerca el final de cada año parece llegado el momento de hacer balance. ¿Cuáles han sido los acontecimientos más relevantes de 2014?

Hasta hace pocos años habríamos tenido que echar mano de la hemeroteca o de aquel amigo que tiene una memoria de elefante (y que, a pesar de todo, siempre olvidaba alguno de los acontecimientos clave).

Ahora no. Ahora Twitter nos lo da hecho: basta mirar qué temas han sido los más citados, los que han sido objeto de más tuits o los más retuiteados. Es más: hay quién dice que nos ofrece su tradicional resumen del año. Ahora ya no se necesitan ni diez años para crear tradiciones.

Si hacemos caso de Twitter, el evento que ha generado más conversación (no ya este año, ¡en toda la historia!) es el Campeonato Mundial de Fútbol de Brasil. Nada menos que 672 millones de tuits. No quiero ni pensar lo que sería esto si el fútbol llegara algún día a interesar en Estados Unidos, el país más tuitero.

En España también han sido eventos relacionados con el fútbol los que han generado más conversaciones en Twitter. ¡Y eso que se perdió la oportunidad de que la Roja fuera avanzando fases en el Mundial!

Después de seis acontecimientos futbolísticos, el evento más importante en España fue la proclamación del Rey Felipe VI. A continuación la entrega de los Premios Goya.

Ni la crisis, ni la eclosión de Podemos, ni las dimisiones del Rey Juan Carlos, Rubalcaba, Gallardón o Mato, ni las elecciones europeas…nada de esto tiene la suficiente fuerza para meterse entre los diez acontecimientos más importantes. El fútbol copa ocho de los diez primeros lugares.

En televisión, además del fútbol, los programas que tienen más repercusión en Twitter son los realities: Mujeres y hombres y viceversa, Tu cara me suena, La Voz Kids, Gran Hermano o Top Chefs.

El tuit más retuiteado, con casi tres millones y medio de retuits, fue el selfie (patrocinado por Samsung) de Ellen Degeneres rodeada de famosos en la entrega de los Oscars.

El ébola, el rapto de las niñas nigerianas, el Nobel a la joven Malala, el reto del cubo de agua helada, el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín, la desaparición del vuelo  MH17 de Malaysian Airlines son también temas que han sido tratados con asiduidad en la red social de las conversaciones.

Si yo tuviera que hacer mi propio resumen, o si echara mano de mi amigo de memoria de elefante, creo que destacaría algunos acontecimientos muy diferentes. Pero esto es, dicen lo más importante porque es de lo que más se ha hablado en el mundo, o en España en su caso.

Quizá otro día.

Perfil en LinkedIn

El mundo de las redes sociales es sumamente complejo y curioso en sus múltiples facetas. Además cambia continuamente.

En Facebook se trata de tener amigos; la amistad es una cuestión recíproca, así que uno acepta a amigos que, a su vez le aceptan a uno. Claro que el concepto de amistad es muy laxo: veo que ahora mismo tengo 579 amigos en Facebook; a muchos de ellos no les he visto nunca y con la mayor parte nunca he cruzado una palabra.

En Twitter se trata de seguir y de que te sigan. Conseguir que te sigan por lo que dices en frases de menos de 140 caracteres tiene su aquel. Además no tienes por qué interesar a las personas que te interesan a ti. Puedes tener muchos más seguidores que el número de personas que te siguen a ti (algo que se puede ver nada más entrar a un perfil). De hecho si el número de seguidores y el de seguidos es muy similar causa mala impresión; especialmente si ese número es muy alto suena a una especie de coleccionismo: te sigo para que me sigas y si no me sigues, dejo de seguirte. Veo que en este momento tengo 1381 seguidores y sigo a 678 perfiles (no sé si me siento capaz de saber qué me interesa desde 678 puntos de vista, pero al menos no parezco un coleccionista de seguidores).

LinkedIn es otra cosa. Dicen que es la red de los contactos profesionales, la que se utiliza para buscar trabajo o para conocer mejor a los candidatos al puesto que ofreces. Los contactos también son recíprocos: si estás en contacto con alguien, él está en contacto contigo. A veces se nota que alguien se ha quedado sin trabajo cuando, tras mucho tiempo sin dar señales de vida, contacta contigo en LinkedIn o te pide una recomendación.

En los últimos tiempos LinkedIn ofrece la posibilidad de validar las aptitudes de las personas con las que estás en contacto. Un buen día te llega un mensaje: fulano ha validado dos de tus aptitudes. Así se va enriqueciendo tu perfil. O no.

Si alguien mira hoy en mi perfil las aptitudes que han valorado mis contactos sabrá que soy un especialista en Marketing Digital y en Publicidad On line, en Planificación de Medios y en Estrategia Digital. No digo que no lo sea: durante varios años dirigí un departamento de Planificación y las primeras campañas digitales en las que participé se remontan a hace diecisiete años (cuando muchos de los actuales gurús digitales aún no habían empezado a trabajar).

Pero mirando ese mismo perfil nadie pensaría que a lo que más tiempo he dedicado, de lo que más sé, es de Investigación de Medios, o que llevo casi catorce años haciendo previsiones sobre Inversión Publicitaria, en lo que creo que soy una referencia en el mercado, o que, con mucha frecuencia, escribo artículos o doy charlas y cursos sobre los temas en los que he trabajado toda mi vida.

Seguro que hay algo que estoy haciendo mal. Menos mal que a estas alturas no tengo que buscar trabajo. Si no, debería dedicar más atención a mi perfil en LinkedIn.