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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Rajoy frente a Albert y Pablo ¿es la persona o el formato?

Ayer se disolvieron las Cortes y Rajoy comenzó su campaña electoral, acudiendo a TVE, algo poco habitual en esta legislatura.

Una media de 2.190.000 espectadores estuvieron pendientes de la entrevista que Ana Blanco hizo al Presidente; ayudada por doce preguntas pregrabadas a otras tantas personas seleccionadas por una empresa de estudios sociológicos (de cuyo nombre no nos informaron). Esa cifra representa un 5,2% de los españoles, o un 11,6% de quienes estaban viendo la televisión en ese momento.

¿Son buenas esas cifras? Depende; como todo. Ese 11,6% se sitúa por encima de la media de la cadena, que suele ser el indicador de éxito o fracaso de los programas y que, en el caso de La 1 se sitúa este mes en el 10,2%. Fue el noveno programa más visto durante el día de ayer. No es brillante, pero no está mal.

Mariano Rajoy durante su intervención ayer en TVE

Tan sólo ocho días antes pudimos ver en La Sexta el programa en el que Jordi Évole presentaba el debate entre Albert Rivera y Pablo Iglesias.

La Sexta es una cadena menor; la media de la cadena en lo que va de mes se sitúa en un 7,2%. Eso quiere decir que por cada cien minutos que pasa el espectador medio viendo La Sexta, dedica 142 minutos a ver La 1.

Pues bien, el programa de La Sexta fue, con mucha diferencia, el más visto del domingo 18. Una media de 5.091.000 espectadores lo vieron. Esa cifra representa un 12% de la población que considera Kantar (el medidor de audiencia en España) y un 25,5% de los que veían televisión durante el periodo de su emisión.

La audiencia de Salvados multiplica por 2,3 la que obtuvo Ana Blanco con su entrevista al Presidente Rajoy.

¿Albert y Pablo, dos políticos que aún no han tocado poder, interesan más del doble que un Presidente contando los éxitos de su Gobierno tras una legislatura casi completa? Puede ser, pero…

¿No tendrá también algo que ver el formato? El debate entre Iglesias y Rivera respiraba vida, a pesar de ser un programa grabado; la entrevista de una muy correcta Ana Blanco a un Presidente que contestaba según un guión establecido sin tener en cuenta las preguntas de la entrevistadora, se veía encorsetada, a pesar de ser en directo. Las preguntas pregrabadas a los doce espectadores (a las que el Presidente contestó o no según se ajustaran a sus intereses) funcionaron mal. Se quiso hacer un remedo de Tengo una pregunta para usted y acabó dando pie a las bromas sobre las preguntas en plasma a un Presidente que ha sido plasma a lo largo de casi toda la legislatura.

Los encargados de Comunicación de los partidos tienen mucho que analizar a la vista de estos datos.

Tele 5 gana mayo mientras TVE se hunde

Esta vez Tele 5 ha ganado con una ventaja clara (15,4% frente a 13,0% de Antena 3) y dominando desde los primeros días del mes. Mayo ha sido el noveno mes consecutivo en que la cadena de Mediaset consigue el liderato. La 1, tercera con 9,9%, se queda de nuevo por debajo del 10% y parece estar abocada a competir más con La Sexta (7,6%) o con Cuatro (7,3%) que con las cadenas líderes de cada grupo.

Lo que está ocurriendo con la cadena pública es una pena. Los informativos se quedan ya muy lejos de los de las privadas; algunos días el Telediario 2 ni siquiera consigue situarse entre los 25 programas más vistos. El de Tele 5 arrasa por la noche (y en el promedio de todos los informativos) y Antena 3 gana claramente al mediodía.

Si a esto añadimos que el mayor seguimiento de la jornada electoral se hizo por La Sexta y no por TVE, tendremos una foto bastante buena de la situación.

Y eso que de las cinco emisiones más vistas cuatro correspondieron a La 1:

El partido Juventus-Real Madrid, la ida de la semifinal de la Champions, con 8,1 millones de espectadores.

Las votaciones del Festival de Eurovisión, con 7,1 millones.

El partido Bayern Munich- Barcelona, vuelta de la otra semifinal de la Champions, con 6,4 millones.

Y en quinto lugar la emisión del Festival de Eurovisión propiamente dicho que se quedó a unos pocos miles de los seis millones de espectadores.

Sólo encontró su hueco en el cuarto lugar de este Top 5 la final de la Copa del Rey, Athletic de Bilbao-Barcelona con 6,3 millones, emitida por Tele 5.

Tras la desaparición de la publicidad en la época de Zapatero, que la situó en una posición de financiación muy comprometida, los errores de programación del nuevo equipo (renunciar a una serie de éxito en la tarde que, rápidamente, contrató la competencia; los sucesivos intentos de rectificar, sin éxito; los cambios en la línea informativa y tantos otros) han llevado a TVE a una situación muy  compleja.

Hay momentos en que parece que tantos errores no pueden ser casuales. Y, como tener una cadena de gran audiencia que sirva de altavoz a las acciones del Gobierno en mejor que tener una con poca audiencia, la otra opción, la destrucción intencionada de todo lo público, suena muy verosímil.

El último intento de revitalizar la noche de los lunes, el debate Así de claro que presenta Buruaga, se saldó con 955.000 espectadores de media y un 6,7% de share (más de tres puntos por debajo de la exigua media de la cadena). No sé si el hecho de que dos contertulios estuvieran de acuerdo en considerar al PP como un partido socialdemócrata tendrá algo que ver con el resultado.

#mamiconcilia un fenómeno que no para de crecer

Hace poco más de un mes, el día uno de mayo, proponía aquí, como regalo para el Día de la Madre un e.book que mi hija Usúe había escrito con la colaboración de un buen número de directivas de empresas del sector del marketing y la comunicación.

El libro afronta una cuestión que está en el centro de la vida de muchas mujeres: la dificultad para conciliar la vida profesional con la familiar en especial, pero no sólo, cuando se tienen hijos pequeños.

Cuando Usúe se iba a reincorporar al trabajo tras su baja maternal, sus jefes le dijeron que había cambiado la estructura de la empresa y, entre otras opciones, le invitaron a salir. Tras el disgusto inicial decidió ponerse en marcha. Una breve investigación le ayudó a ver que el tema de la conciliación del trabajo fuera de casa y en el hogar, que ahora le había afectado muy directamente, podía tener una buena repercusión y empezó a trabajar en ello.

Desde entonces no ha parado. Todo un oxímoron: una parada que no para.

La repercusión que está teniendo su trabajo es impresionante. Hoy mismo el diario Expansión le dedica un extenso artículo.

Ocurrió desde el primer momento. Ya en la mañana del 30 de abril, el día del lanzamiento de #mamiconcilia, fue trending topic en Twitter en Madrid.

El Día de la Madre una cadena de televisión nacional, como La Sexta le dedicó un reportaje de más de un minuto en sus noticiarios de mediodía y de noche.

En aquellos primeros días la agencia Europa Press recogió la noticia, que fue reproducida por un buen número de diarios.

Telecinco lo recogió en su página web.

El portal de Internet AcensTV, del Grupo Telefónica, realizó una entrevista a Usúe, que fue la más vista de la semana en que se colgó.

La emisora de Radio , también de Internet, Onda Mujer del Grupo PR, también entrevistó a Usúe.

El lunes 2 de junio Usúe y otras cuatro participantes en el proyecto presentaron #mamiconcilia en el Centro de Innovación del BBVA. La presentación, a una sala llena de público interesado, se puede ver en YouTube; hasta ahora acumula 240 visualizaciones. El día de la presentación tuvo una altísima repercusión en Twitter, pero competía con la abdicación del Rey.

La repercusión en la blogosfera también ha sido muy elevada: no puedo ser exhaustivo pero sé que lo han recogido ya: Madresfera, Mamá a bordo, Mktfan, el blog de Best Relations, Madre primeriza, Im-perfectas, Diles, e.buzzing, nemocion y Bebés y más.

También han recogido reseñas la mayor parte de las publicaciones especializadas en publicidad y marketing: MarketingDirecto.com, Anuncios, El Publicista o el boletín Al día de AEDEMO.

Hasta el pasado domingo, cuando se cumplían 40 días desde el lanzamiento, el libro había sido descargado 1.731 veces; se habían generado 2.923 tuits (que totalizaban más de seis millones de impresiones en Twitter)  y 2.945 links; la web había recibido 5.143 visitas…

Usúe ha dado ya dos charlas sobre el tema, con gran éxito, y ha sido invitada a alguna más.

Y la historia continúa. Supongo que las cifras habrán crecido hoy, tras la publicación en Expansión.

Espero que este movimiento sirva para mejorar las posibilidades de conciliar vida laboral y familiar (y no sólo para las madres). Ahora las tecnologías hacen posible (para muchos trabajos) trabajar sin necesidad de estar presente en la oficina y hacerlo en los horarios que personalmente nos resulten más convenientes.

Y que para Usúe se abra una nueva etapa, en la que nuevos éxitos profesionales no le impidan disfrutar de su hijo y del resto de los placeres de la vida.

La abdicación del Rey y las audiencias

En estos tiempos en que todos nos enteramos de las noticias por Twitter o por Whatsapp, la televisión ya no es lo que era.

El lunes fue uno de esos días que se quedan grabados. Dentro de unos años recordaremos lo que estábamos haciendo cuando nos enteramos de que el Rey Juan Carlos abdicaba.

Yo me enteré por tradicional de boca en boca (que ahora llaman Word of Mouth). Entrábamos en una reunión en la oficina cuando Loreto, una compañera, anticipó la noticia; aún no se había producido la comparecencia de Rajoy.

TVE tampoco es ya lo que era. Hasta hace muy poco, cuando ocurría un hecho como éste la audiencia se concentraba en La 1. Las demás cadenas se quedaban sólo con las sobras e iban recuperando audiencia cuando TVE empezaba a repetir una y otra vez el mismo contenido.

Pese a que TVE realizó cerca de un centenar de conexiones en directo, el lunes la audiencia se fragmentó casi en el mismo orden y proporción que la distribución de audiencia de estos últimos meses, así que, también como viene ocurriendo estos últimos meses, el noticiario más visto fue el de Tele 5 de las 21.

Tele 5  ya ha sido líder en informativos en el mes de mayo, incluso si se considera el simulcast (la emisión simultánea entre La 1 y 24 Horas) algo que no ocurría desde hace mucho tiempo. Hay quien habla del efecto Somoano,  el nombre del actual Director de Informativos de TVE.

Ya sorprendió unos días antes al ser superada por La Sexta, en teoría una cadena menor, en la jornada de las elecciones europeas.

El informe de Barlovento Comunicación sobre las audiencias del lunes puede verse aquí

La investigación de audiencia ¿en entredicho?

Ayer fue noticia la investigación de audiencia de televisión.

El diario El Mundo arremetía contra el sistema de audimetría con el conjunto de tópicos y medias verdades de siempre. La tesis se podría resumir en dos ideas básicas: Hay pocos audímetros y la gente que tiene audímetros en su casa no cumple las normas. Todo ello basado en unas supuestas entrevistas a panelistas infieles que presumen de hacer lo contrario de lo que se han comprometido a hacer.

En España hay más de 4.500 hogares con audímetros; en esos hogares viven unas 12.000 personas. Eso supone una de las muestras mayores del mundo para un estudio continuo. ¿Sería bueno utilizar una muestra más grande? Sin duda. Pero no nos engañemos: sólo cambiaría la tercera cifra significativa del valor de la audiencia ¿El mercado está dispuesto a pagarla? No. Aquí se debería terminar la discusión.

La audiencia de televisión se estudia igual (con audímetros en una muestra de hogares) en todos los países civilizados y la muestra que se emplea en España es una de las mayores del mundo. Además es un sistema muy controlado por el mercado (auditorías por parte de AIMC; estudios coincidentales; Comité de Usuarios; Consejo de Control…).

Como dice en su blog Jaime Agulló, la investigación de medios en España es muy profesional, tiene un gran nivel.

Ayer también, como respondiendo a un complot, La Gaceta recogía un artículo de Intereconomía con otras críticas al sistema de audimetría. En este caso se decanta por una mezcla de teoría de la conspiración (con su parte de razón: WPP es acionista de Kantar Media, la empresa de medición, y también de La Sexta y de una buena parte de las agencias publicitarias y de medios de este país, algo que no debería ocurrir como ya se comentó aquí hace casi tres años) y críticas técnicas sin sentido.

No se desconocen los criterios de selección de la muestra, ni de sustitución de hogares (son públicos; se busca una muestra representativa de la pobalción según una amplia lista de criterios que conocemos todos los implicados). Tenemos datos de audiencia de cada minuto y la publicidad se paga en función de esa audiencia; la atención es otra cosa y se mide con otro tipo de estudios: en Zenith llevamos ya diecisiete años haciendo estudios Menfis, que miden eso.

Dentro de esa mentalidad conspiratoria no deja de ser curioso que Intereconomía haya confiado durante más de un año la comercialización de su publicidad a la empresa Publiseis, ligada a La Sexta y por tanto indirectamente a WPP.

Hoy El Confidencial pone el dedo en la llaga al recoger en un nuevo artículo referencias a los dos publicados ayer: tras luchar por ganarse a la audiencia más conservadora, las dos empresas se unen contra Kantar Media. Como tantas veces ha ocurrido, los perdedores de un partido acaban agrediendo al árbitro.

La investigación de audiencia tiene definida la figura de la acción perturbadora, para el caso de que una cadena realice alguna acción que pueda modificar la audiencia. En este caso no se trata de cadenas de televisión, pero El Mundo es la empresa matriz de Veo7 mientras La Gaceta e Intereconomía pertenecen al mismo grupo. Es curioso que ahora, cuando experimentan dificultades con sus audiencias, piensen que la culpa es del sistema de medición y no de no haber conseguido programaciones competitivas.

La televisión sigue batiendo récords de consumo

Se ha hablado mucho de la feroz competencia que nuevos dispositivos, en especial el ordenador y el teléfono móvil, ejercen sobre el televisor en la captura de nuestro tiempo.

Más aún, en los últimos años la EIAA (asociación europea de publicidad interactiva) nos suele regalar un informe en el que habla de que internet ya ocupa más tiempo que la televisión y suele tener una amplia y generosa acogida en los medios. El estudio sólo se refiere a internautas, pero eso nadie lo dice.

Pues bien, la verdad es que el consumo de televisión no deja de aumentar y este año viene batiendo récords mes tras mes (lo explican muy bien Eduardo García Matilla y Carlos Arnanz en el artículo enlazado). Y nos referimos a la televisión vista en el televisor, al que un español medio dedica ya casi cuatro horas de cada uno de los días. En los ocho primeros meses del año el consumo ha aumentado en promedio 8 minutos, sobre el año anterior, que ya había tenido un consumo muy elevado.

Cada vez que ha habido un incremento significativo en la oferta, el consumo ha aumentado. Ocurrió cuando aparecieron las cadenas privadas; volvió a ocurrir con el primer desembarco de cadenas digitales por satélite; de nuevo cuando se pusieron en marcha Cuatro y La Sexta y está volviendo a ocurrir ahora con la generalización de la TDT y la llegada de nuevos canales a muchos hogares.

Es muy probable que la crisis económica también esté colaborando. Más parados son más potenciales televidentes de muchas horas; además es la opción de ocio más barata para quienes tienen dificultades para llegar a fin de mes.

Pero también hay otros motivos: los niños, el grupo que ve menos televisión tienen ahora una mayor oferta entre la que elegir; la población española envejece y los ancianos son quienes disponen de más tiempo para ver la televisión, que es la actividad a la que dedican más tiempo.

Los éxitos del deporte español también pueden haber contribuido a este incremento del consumo. Incluso el clima, con un invierno más duro y largo de lo habitual en los últimos años, podría haber ayudado.

En cualquier caso, la televisión tiene cuerda para rato.

Eso sí, las audiencias se reparten de una manera cada vez más igualada entre un número muy elevado de cadenas. La audiencia está sumamente fragmentada; la cadena líder puede serlo con menos del 15% del total.

Para los anunciantes, que además no pueden llegar a los espectadores de TVE, que entre todas sus cadenas se acerca a un cuarto de la audiencia total, la vida es ahora mucho más complicada.

Cambios en la audiencia de televisión

Un día es un día y si se decía que un grano no hace granero también habrá que pensar que un día no hace calendario. Pero las audiencias de ayer, domingo 29 de agosto son muy llamativas. Yo creo que son un signo de los nuevos tiempos. Por eso voy a destacar algunos aspectos interesantes:

– El líder, en este caso Antena 3, no llega a los 12 puntos de share (se queda en 11,9%)

– Hay cuatro cadenas en menos de dos puntos: Antena 3, 11,9%; La Sexta, 11,1%; Autonómicas 10,6% y TVE 1 10,1%.

– Para encontrar a Tele 5 (8,9%), una de las que pelean por el liderato mensual (este mes va a ser segunda tras TVE 1), hay que bajar hasta el sexto puesto. Y eso pese a haber metido cinco programas entre los 25 más vistos.

– Los canales Temáticos se acercan a los 30 puntos (29,5%) de ellos corresponden a los canales Gratuitos 20,2% y a los de Pago 9,3%.

– El líder de los canales temáticos, un canal  de TVE, Clan TV (3,3%) ya supera a La 2 (2,8%).

Teledeporte consigue un 1,6% en un día especialmente deportivo. Por la tarde, a la hora de la Vuelta a España, consigue llegar al 3%.

– Los canales de deportes dominan entre los temáticos de pago. (Canal+ 1,2%; GolTV 0,8%; Canal+ Liga 0,5%).

– Existe un Resto que se lleva un preocupante 6%.

– El programa más visto, la retransmisión por La Sexta del GP de Bélgica de Fórmula 1 llegó a los 3.566.000 espectadores, pero el programa más visto de la noche, el famoso prime time, se quedó en 2.115.000 espectadores, fue la emisión posterior a la carrera de Moto GP del GP de Indianápolis en TVE1.

Van a por TVE

No van a parar hasta acabar con TVE.

Si la televisión pública gana audiencia sin publicidad habrá que conseguir que no emita programas atractivos.

Javier de Andrés, un directivo de Antena 3, ya lo decía hace unos días: TVE tiene que dejar de ofrecer una parrilla comercial para ofrecer servicio público.

Está claro lo que se entiende por servicio público: programas que vea poca gente. Y ahí no entraría ni siquiera algo tan poco comercial a priori como Españoles por el mundo.

También desde Delvico, una agencia de publicidad del grupo WPP (el mismo que participa en La Sexta) se advertía de que TVE todavía tiene una parrilla diseñada para competir. Se supone que eso está mal.

¿TVE tiene que tener una programación aburrida, que no vea nadie?

El siguiente paso será: una televisión que no tiene audiencia no justifica unos presupuestos tan elevados.

Y tras la reducción de los presupuestos y la salida de otro bloque de profesionales, el siguiente y definitivo paso será pedir el cierre.

De momento el primer paso ya ha supuesto unos fuertes incrementos de precios en la publicidad de las cadenas privadas, que han saneado rápidamente sus cuentas de resultados.

Los que pensamos que una televisión pública puede jugar un papel importante, aunque sólo sea para rellenar las carencias de la televisión privada repetitiva y cortoplacista, tenemos muy complicada la defensa de esta idea.

Todos los partidos (o casi) se alinearon el año pasado en contra de la televisión pública que, menos manipulable, ha dejado de serles útil.

La publicidad es la víctima

El Seminario de AEDEMO de Televisión del que hablaba ayer se terminó con una mesa redonda que llevaba por título: La TV: ¿quién sabe hacia dónde?, moderada, como no podía ser menos con ese título, por Paco Lobatón.

El coloquio resultó muy interesante. Se tocaron todos los temas de actualidad en estos últimos meses, desde la desaparición de la publicidad en TVE y su consiguiente incremento de audiencia, a los problemas en la medición, pasando por el escaso respeto hacia la publicidad.

En muchos sentidos el protagonista de la mesa fue Jaume Roures, Presidente de Mediapro y accionista de referencia de La Sexta y la cadena de pago Gol TV.

Roures había declarado pocos días antes que

la publicidad es la gran víctima del momento audiovisual actual.

Cabía la posibilidad de que fuera una mala interpretación por parte del periodista que recogió esas declaraciones, así que Jesús Díaz, Director de El Programa de la Publicidad, le preguntó directamente si era eso lo que había dicho y lo reiteró.

También estaba en la mesa Jorge del Corral, el Secretario General de UTECA, con la arrogancia que siempre muestra para atacar a los anunciantes y a las televisiones públicas. Ayer avisó a las autonómicas de que se vayan preparando para vivir sin publicidad y anunció que no pararán hasta conseguir que ninguna ley limite la publicidad que pueden emitir las cadenas privadas.

El desprecio a la eficacia de esa publicidad, buscada por los anunciantes, sus clientes, era absoluto.

Sofía Rodríguez Sahagún, Directora de Marca y Cliente de Vodafone, que representaba a los anunciantes, puso de manifiesto la importancia de un tratamiento adecuado para conseguir la eficacia de la publicidad, por encima del precio, así como la inconsistencia de las prisas con que se hizo la eliminación de la publicidad de TVE, un sentimiento bastante general en el auditorio.

La sensación que me quedó, una vez más, es que las televisiones privadas, pese a necesitar la publicidad para vivir, la desprecian y la maltratan. Para ellas es un mal, necesario pero un mal.

En cambio no quedó esa sensación tras escuchar la última ponencia de la mañana, Programar en tiempos convulsos, que presentó Pello Sarasola, Director de Programación de Antena 3 TV.

El otro gran tema de la mesa lo planteó Alfredo Clement, Presidente de Omnicom Media Group: la necesidad de un nuevo consenso para conseguir la medición de medios que exige la nueva situación tecnológica.

Esperemos que su petición, que yo respaldé desde el público, no quede en agua de borrajas.

Cada año vivimos una situación similar, pero luego parece que todo el mundo hace oídos sordos.

Hace dos años la ponencia ganadora, presentada por Pablo Romero ponía de manifiesto las necesidades y la dirección en que debería ir la solución.

Tenemos un Consejo para la Medición de Medios Digitales que trabaja para conseguir eso mismo.

Sabemos lo que hace falta, como puso de manifiesto Jaime Agulló en su ponencia.

Parece que existen las soluciones tecnológicas. Incluso podría proporcionarlas el mismo operador que ahora monopoliza la audimetría, como se vio en la ponencia de Alberto de Pablo y Mark Richard, los máximos responsables de Kantar Media en España y en el mundo respectivamente.

¿Qué nos falta entonces?

La voluntad del mercado y que alguien lo lidere.

Esperemos que las voluntades se unan y que aparezca ese líder capaz de mirar por los intereses comunes.

Si cada uno sigue mirando sólo a su ombligo ese ombligo estallará junto con muchos otros.

2010: El año que viviremos peligrosamente

Termina un año complicado para la publicidad.

Y entramos en un nuevo año inmersos todavía en una profunda crisis económica de la que no se ve el final.

Empezamos 2010 ya desde el primer día con una importante novedad: no habrá publicidad en Televisión Española.

La cadena pública, cada vez más líder de audiencia y, desde mi punto de vista, con la programación más digna de todas las generalistas, ve así premiada su buena gestión, también desde el punto de vista publicitario, con esta sorprendente decisión.

Pero las novedades no se van a quedar ahí: la fragmentación de audiencia seguirá aumentando a medida que se extienda el apagón analógico. En abril cualquier hogar español podrá sintonizar cerca de cuarenta canales. Aunque la mayoría sólo recojan audiencias residuales, la suma de muchos pocos se notará en la audiencia de las grandes.

Eliminada la publicidad de TVE, firmada la fusión entre Tele 5 y Cuatro y muy cerca de culminar la de Antena 3 y La Sexta habremos pasado en pocos meses de tener cinco comercializadoras con las que negociar a sólo dos. ¡Se simplifican mucho las cosas! Será mucho más fácil subir los precios.

Si el pago se generaliza para los grandes eventos (y los deportivos van por ese camino), las posibilidades de generación rápida de cobertura se reducen. Quien tenga que realizar un lanzamiento lo tendrá cada vez más complicado.

Internet sigue siendo el gran medio alternativo. Pero lo es de una manera muy diferente.

Hay que generar conversaciones, nos dicen.

Pero la publicidad ahí tiene mala cabida; se admite mal en internet y el internauta ha desarrollado reflejos para evadirla.

Las redes sociales son el gran boom, pero aún tenemos que aprender a utilizarlas.

Y, claro, en Internet sí que es absurdo hablar de concentraciones de audiencia.

Los medios impresos lo están pasando mal; han de redefinir su papel. Será complicado

Cuando pase la crisis ya nada será igual, pero no cabe duda de que 2010 será un año interesante en el que cada uno deberá encontrar el papel que jugará a partir de ahora y aprender a representarlo.