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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Tele 5 dominó en 2016

Fiel a su costumbre, la consultora Barlovento Comunicación ha publicado hoy, 2 de enero su informe sobre la audiencia de las Campanadas que sirve de prólogo al informe anual de audiencias, un informe que en los últimos años anticipa a la última semana de diciembre, a sabiendas que los grandes datos no van a cambiar.

Las Campanadas de fin de año son uno de esos pocos territorios en los que La 1 de TVE sigue manteniendo la tradición de liderar la audiencia. Este año también lo ha hecho (5.192.000 espectadores y 38,8% de cuota) aunque cada vez se le acercan más sus competidoras: pierde 8,7 puntos de cuota respecto al año pasado.. Antena 3 aprovecha el morbo del vestido que llevará Cristina Pedroche y el tirón del cocinero Chicote para reunir a 2.319.000 espectadores y conseguir un 17.3% de cuota; Tele 5 se contuvo esta vez y con Lara Álvarez y Carlos Sobera consiguió 1.676.000 espectadores y el 12.5% de cuota.

La 1 mantiene su liderato en las Campanadas de fin de año. (RTVE)

En los datos anuales Tele 5 no ha tenido rival…o sí, al final. La cadena de Vasile ha dominado durante los once primeros meses del año (completando una serie de 27 meses consecutivos de liderato) pero ha perdido en diciembre, cuando le ha superado Antena 3 por cinco décimas (13,3% frente a 12,8% de Tele 5). En el total anual el triunfo es claro: 14,4% para Tele 5 frente a 12,8% para Antena3. Lejos queda La 1 con 10,1% aunque supera por tres décimas el resultado de 2015 gracias a una mejoría en los últimos meses.

Antena 3, en cualquier caso, le saca a su audiencia mejor rendimiento comercial que su rival; cada vez son más los anunciantes que rechazan planificar su publicidad en algunos de los programas de mayor audiencia de Tele 5 (Gran Hermano, Sálvame,…) lo que ayuda a la cadena de Carlotti. 2016 ha sido un año bueno para la inversión publicitaria en televisión que, poco a poco, va recuperando lo perdido a lo largo de la crisis.

El consumo de Televisión cae por cuarto año consecutivo; aun así se mantiene en 233 minutos diarios (230 en directo y 3 minutos al día en diferido). Casi cuatro horas diarias para algo que, una y otra vez, nos declaran a punto de morir.

Ha sido un buen año para la televisión de pago, que gana algo más de punto y medio respecto a 2015 y con una cuota del 20,4% supera por dos décimas su récord anterior que se remontaba a 2010.

Ha sido también el año de las nuevas concesiones; en el cómputo anual se quedan en un 2,3% pero la tendencia es creciente y en diciembre llegaron a un 3,8%.

Y asistimos a una nueva batalla que tendrá, dicen, serias consecuencias en el consumo audiovisual: los grande operadores mundiales de la televisión en streaming han puesto su punto de mira en el mercado español: a Netflix, que llegó en octubre de 2015 se han unido recientemente HBO (a mediados de noviembre) y Amazon Prime Video (en diciembre). Con la ya veterana, para este mercado, Yomvi, completan un panorama con mucho potencial, especialmente porque tiene el apoyo de las operadoras de telecomunicaciones.

El año 2017 promete ser interesante.

Sprint para liderar diciembre

Estamos acostumbrados a que Tele 5 sea líder de audiencia. Ha ganado cada uno de los últimos 27 meses. Así, que gane la cadena de Vasile no suele ser noticia.

En algún momento incluso pareció que a sus rivales no les interesaba liderar la audiencia y se conformaban con ser quienes más ingresos conseguían.

Directivos de Tele 5 y Antena 3 en una conferencia reciente (Foto del autor)

Pero este mes pueden cambiar las cosas. Desde los primeros días se vio que Antena 3 iba a presentar batalla aprovechando la temporada más floja de Gran Hermano. En los cuatro primeros días Antena 3 le sacaba casi dos puntos (13,7% frente a 11,9% de Tele 5). En la segunda semana Tele 5 acercaba posiciones: para el día 11 mantenía su 11,9% pero Antena 3 bajaba hasta 12,8%. A mediados de la tercera semana parecía que volvería a ocurrir lo de todos los meses: para el día 15 Tele 5 se situaba a sólo dos décimas (12,7% frente a 12,9%), pero un empujón de Antena 3 le llevaba a teminar la semana de nuevo con cinco décimas (13,0% frente a 12,5%). Nada irreparable, por supuesto, con trece días por delante.

Van pasando los días y, tras el dominio de Antena 3 en la últimas fiestas, cada vez parece más claro que la cadena de Carlotti va a romper la racha de su rival. Tras el día de ayer, a falta de tan solo cinco días, la distancia es ahora de seis décimas (13,4% frente a 12,8%). Tele 5 todavía podría ganar diciembre pero tendría que superar a su competidora por algo más de tres puntos cada uno de los cinco días que quedan hasta final de año. Algo muy poco probable en una semana de programaciones especiales y cuando los programas estrellas de su programación han terminado temporada.

Parece que podemos terminar el año con un cambio en el liderato.

Además La 1 puede cerrar diciembre como su mejor mes del año: hasta el día 26 lleva un 10,8% (tres décimas por encima de su mejor mes de lo que va de año) y los programas especiales de estos días no se le suelen dar mal.

Antena 3 renuncia a liderar la audiencia

Tele 5 ha vuelto a ser líder de audiencia en agosto. Y van…24 meses. O sea que no es noticia.

Pero esta vez podía haber sido diferente. Tele 5 suele bajar la guardia en verano. De hecho, la última vez que no fue líder fue en agosto de hace dos años. Además estaban los Juegos Olímpicos, que daban una fuerza inusual a TVE, con sus canales La 1 y Teledeporte en las mejores cifras desde hace muchos meses. De hecho el 3,0% de Teledeporte ha sido su máximo histórico, según destaca Barlovento en su informe.

Antena 3 comenzó el mes por delante de Tele 5 y mantuvo unas cifras muy igualadas, que parecían dejar ver que iba a haber pelea al menos hasta el día 20. A partir de ahí Tele 5 se fue distanciando poco a poco hasta llegar a ganar el mes por cuatro décimas de diferencia. Eso sí, con cifras ya muy pequeñas; que la cadena ganadora se quede en un 12,3% nos pone en una situación de fragmentación que, casi, podríamos llamar norteamericana. Entre las tres primeras cadenas no llegan al 35%.

Las Campos, uno de los éxitos del verano en Tele 5

Antena 3 concentra la mayor parte de los eventos más vistos: la emisión más vista del mes fue la prórroga de la Supercopa; la película más vista fue Flores en el ático, emitida el 24 de agosto en esa  cadena; la serie más vista fue Lucifer, el 1 de agosto en Antena 3; la serie de animación más vista fue, una vez más, Los Simpsons…y sin embargo no consigue liderar el mes. Le fallan los informativos y tener una mayor fortaleza en entretenimiento (aquí ganaron Las Campos, en Tele 5) y a lo largo del día, en lo que se suele llamar day time.

Da la impresión de que, al contrario de lo que ocurría hace algunos años, el liderato no es un objetivo por el que Antena 3 luche.

Pero la verdad es que, a la vista de los resultados comerciales parece que ese liderazgo por el que no lucha no le hace ninguna falta.

Rajoy frente a Albert y Pablo ¿es la persona o el formato?

Ayer se disolvieron las Cortes y Rajoy comenzó su campaña electoral, acudiendo a TVE, algo poco habitual en esta legislatura.

Una media de 2.190.000 espectadores estuvieron pendientes de la entrevista que Ana Blanco hizo al Presidente; ayudada por doce preguntas pregrabadas a otras tantas personas seleccionadas por una empresa de estudios sociológicos (de cuyo nombre no nos informaron). Esa cifra representa un 5,2% de los españoles, o un 11,6% de quienes estaban viendo la televisión en ese momento.

¿Son buenas esas cifras? Depende; como todo. Ese 11,6% se sitúa por encima de la media de la cadena, que suele ser el indicador de éxito o fracaso de los programas y que, en el caso de La 1 se sitúa este mes en el 10,2%. Fue el noveno programa más visto durante el día de ayer. No es brillante, pero no está mal.

Mariano Rajoy durante su intervención ayer en TVE

Tan sólo ocho días antes pudimos ver en La Sexta el programa en el que Jordi Évole presentaba el debate entre Albert Rivera y Pablo Iglesias.

La Sexta es una cadena menor; la media de la cadena en lo que va de mes se sitúa en un 7,2%. Eso quiere decir que por cada cien minutos que pasa el espectador medio viendo La Sexta, dedica 142 minutos a ver La 1.

Pues bien, el programa de La Sexta fue, con mucha diferencia, el más visto del domingo 18. Una media de 5.091.000 espectadores lo vieron. Esa cifra representa un 12% de la población que considera Kantar (el medidor de audiencia en España) y un 25,5% de los que veían televisión durante el periodo de su emisión.

La audiencia de Salvados multiplica por 2,3 la que obtuvo Ana Blanco con su entrevista al Presidente Rajoy.

¿Albert y Pablo, dos políticos que aún no han tocado poder, interesan más del doble que un Presidente contando los éxitos de su Gobierno tras una legislatura casi completa? Puede ser, pero…

¿No tendrá también algo que ver el formato? El debate entre Iglesias y Rivera respiraba vida, a pesar de ser un programa grabado; la entrevista de una muy correcta Ana Blanco a un Presidente que contestaba según un guión establecido sin tener en cuenta las preguntas de la entrevistadora, se veía encorsetada, a pesar de ser en directo. Las preguntas pregrabadas a los doce espectadores (a las que el Presidente contestó o no según se ajustaran a sus intereses) funcionaron mal. Se quiso hacer un remedo de Tengo una pregunta para usted y acabó dando pie a las bromas sobre las preguntas en plasma a un Presidente que ha sido plasma a lo largo de casi toda la legislatura.

Los encargados de Comunicación de los partidos tienen mucho que analizar a la vista de estos datos.

El Tour, las audiencias y TVE

El Tour de este año ha sido el más interesante de los últimos tiempos.

Aunque Chris Froome, el ganador final, era líder desde la primera semana, hasta el último día (hace ya muchos años que el desfile del domingo por los Campos Elíseos no cuenta) hubo batallas que podían cambiarlo todo.

En la etapa del sábado en L’Alpe D’Huez, seguramente la más clásica del ciclismo actual, se vivió un emocionantísimo duelo entre los hombres del equipo español Movistar y los del Sky, el equipo del líder.

Nairo Quintana y Alejandro Valverde atacan camino de L’Alpe D’Huez. Foto: EFE

Los continuos ataques del murciano Alejandro Valverde y el colombiano Nairo Quintana, ambos del Movistar, pusieron en riesgo el triunfo del ciclista británico de origen kenyano. Finalmente se tuvieron que conformar con ser segundo (Nairo) y tercero (Alejandro). Pocas veces se ve a dos personas del mismo equipo en el podium.

Pues bien, esa etapa, que para nadie que sepa un poco de ciclismo fue una sorpresa, se emitió por Teledeporte. Aún así fue el programa más visto del día: una media de 1.774.000 personas vio la etapa decisiva. Esta cifra supuso un 16,4% de cuota, seguramente el récord para una cadena temática.

El día anterior se corrió también una gran etapa, pero mucho menos decisiva. Como se emitió en La 1 consiguió una audiencia media bastante superior: 2.181.000 espectadores (un 19,5% de cuota) y se quedó a tan sólo 30.000 espectadores de distancia del Gran Premio de Hungría, el programa más visto del fin de semana.

¿Hasta dónde habría llegado la etapa de L’Alpe D’Huez si se hubiera emitido por La 1? Nunca lo sabremos.

Como nunca entenderemos los extraños juegos que han hecho los directivos de TVE trasladando la emisión del Tour de una cadena a otra con un criterio (priorizar la programación habitual de La 1 durante los fines de semana) difícil de explicar.

 

TVE: lentamente hacia su desaparición (IV)

Es triste tener que volver cada cierto tiempo sobre el mismo tema.

Pero la realidad es muy terca; y los políticos más.

Hace algo más de un año, cuando la audiencia de La 1 y de sus informativos se deterioraba paso a paso, escribí una serie de tres post sobre este tema: el 14 de mayo; el 2 de junio y el 2 de agosto de 2013.

Desde entonces la situación se ha seguido deteriorando. Los informativos ya no son líderes ni siquiera considerando lo que llaman emisión simulcast (sumar a los espectadores de La 1 los que ven el mismo informativo en el canal 24 Horas) según recogen los informes de la consultora Barlovento Comunicación. La audiencia en muy pocas ocasiones alcanza el 10% de participación.

La situación financiera, como era de esperar, ha vuelto a ser insostenible. El déficit de la cadena, sin publicidad y a expensas de los pagos en plena crisis de las otras cadenas (sus competidoras) y las operadoras de telefonía, no deja de crecer.

Pero el Gobierno congela la subvención (lo que hará que el déficit, de nuevo, se multiplique).

Tanto los anunciantes, desde la AEA, su asociación, como los espectadores, desde la AUC piden un modelo de financiación estable. Los anunciantes ofrecen su apoyo si vuelve la publicidad.

Pero el ministro Montoro ahoga cualquier vía de financiación pese a decir que defiende la televisión pública.

Pedro Sánchez, el nuevo Secretario General del PSOE, arremete contra el Gobierno y dice que los ingresos son más que suficientes (el actual sistema de financiación lo decidió el Gobierno de su correligionario Zapatero), que lo malo es la gestión.

El Presidente de la Corporación RTVE, Leopoldo González Echenique (en teoría un hombre de la vicepresidenta) anuncia primero que tendrá que prescindir de canales como Teledeporte y finalmente dimite ante la impasibilidad de la mayor parte de los políticos (incluidos, ¿o especialmente? los de su partido).

Ahora ya sabemos quién es el encargado de seguir el trabajo: José Antonio Sánchez, que ya fue Director General en la época de Aznar y que ahora ejercía las mismas funciones en Telemadrid tiene la difícil misión de ¿reflotar? la cadena pública estatal.

Conociendo su trayectoria y los magníficos datos de Telemadrid podemos esperarnos lo peor.

Al menos no nos va a caber ninguna duda sobre la imparcialidad de los informativos.

TVE: Lentamente hacia su desaparición (III)

Los lectores de este blog, que por diversas razones y contra mi voluntad tengo casi abandonado, ya saben cual es mi tesis sobre TVE. La expongo aquí en cuatro pasos:

1.- Se retira la publicidad para favorecer a los amigos de las cadenas privadas y se define un sistema de financiación complejo y, sobre todo, deficitario.

2.- Tras un inicial incremento de audiencia (al no haber publicidad no se producen las bajadas de audiencia típicas de los bloques) la audiencia cae porque la programación se deteriora al no contar con recursos para financiarla.

3.- Se declara que una audiencia tan baja no justifica el coste de la Corporación.

4.- Se pide el cierre de una institución caduca y deficitaria.

 

Ya hemos dado el segundo paso y tengo pocas dudas de que el tercero está muy próximo.

En junio la audiencia de La 1 cayó por debajo del 10% y se quedó en el 9,6%, su mínimo histórico. Podía ser un pinchazo circunstancial y el verano, cuando alguna de las privadas importantes suele levantar el pie del acelerador con la programación, era una oportunidad para salir del agujero.

Pero los datos de julio confirman el problema: a pesar de que la audiencia de Tele 5 cae, La 1 repite su mínimo del 9,6%.

Resulta curioso que la situación de TVE es peor a lo largo del día que en el prime time donde tradicionalmente se han jugado las grandes batallas y el prestigio de las cadenas. En el horario de máxima audiencia han aguantado bien en los últimos meses programas como Máster chef, Isabel o Cuéntame. Estos programas además han ganado varios premios.

Por si eso fuera poco los Telediarios, la joya de la corona, también perdieron su liderato que habían mantenido durante casi cinco años. Primero fue la segunda edición: la que presentaba Marta Jaumandreu pronto se vio superada por el Informativo de Tele 5 que presenta Pedro Piqueras, un peso pesado, ex de la casa. Durante algunos meses la distancia se fue incrementando hasta superar el medio millón de espectadores, lo que con las cifras actuales supone algo más del 20% de la audiencia. Hasta ahora la veterana Ana Blanco había conseguido mantener su baluarte de la Primera Edición, pero en los últimos tiempos incluso eso parece haberse venido abajo y muchos días se ve superada por Antena 3 Noticias 1 que, curiosamente, presenta otro ex TVE como Vicente Vallés.

Con un sistema de financiación deficitario, pese a que en principio TVE ya no puede incurrir en déficits, no es extraño que se busquen fórmulas que bordean la ilegalidad, incluyendo en el capítulo de patrocinios culturales algunos contenidos, cuando menos, dudosos. Tampoco es extraño que sus competidores, los más interesados en que se llegue al paso 4, lo denuncien.

Quienes creemos que la desaparición de TVE sería un error histórico de grandes proporciones debemos apoyar que se ponga en marcha un sistema de financiación sostenible, que incluya la vuelta de la publicidad de una manera controlada, como propone la AEA (Asociación Española de Anunciantes).

El lobby de las cadenas privadas es muy fuerte, así que no puede extrañar demasiado que el PP no esté dispuesto a rectificar un error que cometió otro partido cuando ellos eran oposición: nos dice que no está dispuesto en absoluto a la vuelta de la publicidad a TVE.

Pero rectificar es de sabios. Si el Gobierno se diera cuenta de que por contentar a dos grupos de comunicación está perjudicando a la mayor parte de las empresas que generan el empleo y la riqueza de este país, quizá cambiar de opinión.

Hay que asfixiar a TVE

Mi admirada Chica de la Tele comentaba ayer la protesta de UTECA por los patrocinios de programas cada vez más frecuentes en TVE. Algunas marcas han acudido a la fórmula legal de los patrocinios culturales para estar presentes en una cadena sin la cual les resulta muy difícil alcanzar a sus públicos objetivos.

Cuando a mediados de 2009 el Gobierno de Rodríguez Zapatero cedió a las presiones del lobby de las cadenas privadas y suprimió totalmente la publicidad en TVE saltándose su propia norma anterior que hablaba de reducción progresiva, Tele 5 y Antena 3 se las prometieron muy felices. En contra de lo que creíamos algunos, los directivos de estas dos cadenas se sabían capaces de captar la casi totalidad del dinero que salía de TVE.

Y así fue.

En 2010, en el ligero paréntesis en la crisis económica que trajo un crecimiento de la inversión publicitaria, el dinero que salía de TVE se dirigió dócilmente hacia unas cadenas que se sabían capaces de imponer sus condiciones comerciales a los anunciantes. Volvieron a ser dos de las compañías más rentables de Europa y dejaron en paz a la pobre cadena pública.

Pero las cosas ya no fueron igual en 2011, con la fuerte caída de las inversiones publicitarias. Sus ingresos se redujeron; siguieron ganando mucho más que la mayor parte de las empresas españolas, pero mucho menos que el año anterior. Los directivos italianos se volvieron a poner nerviosos: hay que evitar que TVE tenga programas comerciales, que nos quitan audiencia. TVE pierde las carreras de Moto GP y tiene que aplazar, por la crisis y los recortes, la emisión de series de éxito.

Así no es extraño que algunos meses La 1 pierda el liderato de audiencia que ha mantenido casi continuamente a lo largo de algo más de dos años. Como ejemplo Tele 5, a base de programas de gran calidad, como Gran Hermano, Sálvame y otros del mismo estilo, ha ganado (por una décima) el mes de mayo de mayor consumo de televisión de la historia. Fue líder a lo largo de casi todo el mes, le superó La 1, a base de fútbol y festival de Eurovisión el pasado fin de semana y ha recuperado con doble dosis de Gran Hermano en la recta final.

El caso es que las cadenas privadas siguen ganando dinero en un entorno en el que el resto de los medios se ven abocados a prescindir de buena parte de sus plantillas. La solución: impedir a TVE el más mínimo atisbo de financiación, hasta llegar a asfixiarla.

Los anunciantes, por medio de su asociación, la AEA, han denunciado la postura de abuso de las cadenas privadas; los cambios legislativos de la última etapa socialista han propiciado un mercado sumamente concentrado en el que tan sólo dos grupos tienen una posición dominante tan fuerte que sitúan a los anunciantes (de los que viven) en una posición de sometimiento extremo.

La financiación de TVE es muy difícil en las actuales condiciones. Por la puerta de los patrocinios culturales puede entrar una pequeña cantidad de dinero que podría ayudar a salvar un buen número de puestos de trabajo.

Pero, para las insaciables cadenas privadas, incluso ese poco dinero es demasiado.

Se diría que sólo ven una solución: asfixiar a TVE.

No deberíamos permitirlo si no queremos que el panorama televisivo español se reduzca a un yermo en el que sólo florezcan programas de muy dudosa calidad.

Por el bien de todos, pidamos que vuelva la publicidad, en pequeñas cantidades, a TVE.

La 1 ganó septiembre

Como viene siendo habitual a lo largo de este año, La 1 volvió a ser líder en septiembre. Sólo se le han escapado los meses del Mundial de fútbol. Con 15,6% de share sacó dos puntos de ventaja a Tele 5 (13,6%) y casi cinco a Antena 3 (11%).

El fenómeno de la fragmentación aumenta sin parar; entre las tres grandes ya sólo superan los 40 puntos por unas pocas décimas.

Pero aún es másimportante si lo miramos desde el punto de vista comercial: Casi una cuarta parte de la audiencia, la que ve cadenas de TVE, es inaccesible para la publicidad. Bastante más de esa cantidad, un 28,5% corresponde a cadenas temáticas, muy diseminadas, en las que hay que utilizar un número muy elevado de pases para conseguir las coberturas deseadas en una campaña. Son lo que una compañera mía llama chuches. El problema con las chuches es que son complicadas de gestionar y en general los anunciantes no las valoran suficientemente.

Entre las cuatro grandes cadenas comerciales y las autonómicas no llegan ya ni a la mitad de la audiencia (13,6% Tele 5, 11% Antena 3, 10,4% Autonómicas, 7,4% Cuatro y 7% La Sexta: en total 49,4%). La construcción rápida de coberturas se ha complicado ya mucho, pero se seguirá complicando.

Mientras tanto Clan TV (3,6%) se consolida como el segundo canal de TVE, bastante por encima de La 2, que en su nueva faceta cultural se tiene que conformar con un 2,9%. Además supera de largo a los otros canales infantiles: Disney Channel, el más próximo se tiene que conformar con un 2,3%. De los nuevos canales tertuliano/informativos Intereconomía se confirma como el más visto con un 1,3%.

Los canales pequeños del grupo Antena 3 ya suponen más de la mitad de la audiencia de su progenitor.

¿Quién ganará el mes de julio?

Después de siete meses de dominio claro de La 1, el mes de julio está siendo muy disputado.

Hasta el jueves, a falta de sólo ocho días para el final, Antena 3 era líder con una décima de ventaja sobre La 1.

Últimamente Antena 3 viene dominando los fines de semana. Lo normal era que el lunes, a falta de sólo cuatro días nos encontráramos a una Antena 3 destacada y con todas las papeletas para dominar el mes.

Pero me parece que no va a estar tan claro.

La 1 está dispuesta a vender cara su derrota.

Este fin de semana hay motos, una baza siempre importante para la cadena pública, más en un año de grandes actuaciones de los motoristas españoles.

Además acaba el Tour, uno de los más españoles de la historia, con triunfo de Contador y cuatro etapas (Luis León Sánchez, Mikel Astarloza, el propio Contador y la de hoy de Gárate). El Tour, relegado hasta ahora a La 2 pasa a La 1 quizá un poco tarde para obtener resultados claros de audiencia.

Ayer la serie de éxito de la sobremesa Amar en tiempos revueltos se alargó y se alargó hasta entrar de lleno en la tarde.

Por la noche La roca, película de acción americana cuajada de estrellas.

¿Quién ganará el mes de julio?

Una interesante pregunta.

Pero gane quien gane, el que lo haga tendrá menos de 16 puntos de share, una cifra que hace un año no daba para mucho más que un cuarto puesto.