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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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La Radio On Line es el futuro ¿También el presente?

No sé si la Radio On Line camina imparable, como dice el gran experto Gorka Zumeta (al que ya seguía y conocí personalmente en el evento de AERO), ni si está de moda, como también dice él mismo en un tuit.

Lo que sí parece claro es que está de rigurosa actualidad. La semana pasada participé en una mesa redonda que siguió a la Asamblea de AERO (Asociación Española de Radio On Line), la organización que preside la dinámica Elisa Escobedo, a quien agradezco su invitación.


(El autor del blog durante su intervención. Fotografía: Gorka Zumeta)

La semana que viene, el día 22, la IAB organiza una Jornada de Radio On Line.
Todavía más: una semana después, el 29, el Colegio de Ingenieros organiza la jornada La encrucijada tecnológica de la Radio.

Tres eventos sobre el tema en menos de tres semanas seguro que quieren decir algo.

Siempre fui un apasionado de la Radio. En mi casa tardó en entrar la televisión y las veladas tenían por centro el aparato de radio (Cabalgata fin de semana, Matilde, Perico y Periquín, El Gran Musical o Ustedes son formidables forman parte de mis recuerdos de infancia y adolescencia). Siempre estudié con la radio como fondo.

Disfruté mucho cuando, años después, acabé convirtiéndome en el especialista en audiencia de Radio de RTVE y representé a la Radio en la Comisión Técnica de AIMC o dirigí dos estudios de audiencia de Radio en la Comunidad de Madrid en los que conseguimos que participaran todas las emisoras existentes entonces, desde las grandes cadenas a las pequeñas nuevas emisoras de pueblo o de barrio. Años después, ya en Zenith, hicimosun estudio Menfis, de eficacia publicitaria, para la SER y GDM.

Mi intervención en la mesa redonda del día 9 se refería a las previsiones de inversión en Radio On Line. Hace unos meses me pidieron que incluyera en mis estudios Vigía y Zenthinela preguntas referidas a ese tema. Estos estudios se basan en opiniones, pero en opiniones cualificadas, de expertos en el mercado publicitario. Y suelen llenar huecos: cuando no hay ninguna información sobre un tema es bueno tener un dato, aunque esté basado en opiniones. Eso han pensado en su momento (2002) los Diarios Gratuitos; o en 2008 los Móviles, los Blogs o las Redes Sociales; o en 2009 los Medios para Inmigrantes; o en 2010 el Vídeo On Line; o en 2011 la Publicidad Exterior Dinámica (Digital signage); o en 2012 las Apps o ahora la compra programática o la propia Radio On Line. Para algunas de esas especialidades sigue sin existir un dato de otra fuente.

Los anunciantes del panel Zenthinela estimaban en febrero que la inversión en Audio On Line representa el 6,5% de toda la inversión en publicidad on line; los directivos de medios del panel Vigía situaban en marzo esa estimación en el 5,3%.

A mediados de los años ochenta participé en una Rencontre Internacional de Radio; expertos europeos de un buen número de países hablaban de la Radio como el medio del 10% porque ese era el porcentaje aproximado que se llevaban del total de las inversiones publicitarias en medios (en España nunca se ha separado mucho de esa cifra; en 2014 se situó en el 9,3%). Yo creo que a medio plazo ese 10% de la inversión digital puede ser un buen objetivo para la radio on line. Ví que desde la Asociación eran más optimistas; no me parece mal el optimismo como objetivo.

Recuerdo que hace ya casi veinte años, en el curso Nuevos medios, nueva publicidad, ¿nueva financiación? que organizó Zenith en la UIMP en Santander, Jaime Agulló, que entonces estaba en mi equipo, me dijo: la Radio Digital no funcionará mientras no nos demos cuenta de que todos llevamos un receptor (el móvil) en el bolsillo. Ahora ya es así.

También hay otras opiniones: el representante de una de las mayores cadenas de radio, uno de los líderes también en digital, me decía que esas cifras son muy exageradas. También me decía que los anunciantes pagan por la audiencia de la cadena y no están dispuestos a pagar más por lo digital (ni el medio a distinguir la audiencia digital, interpreto). Ese error, regalar la audiencia digital cuando la parte importante estaba en la oferta analógica, ya lo cometieron en su momento los diarios de papel. Luego es muy difícil, casi imposible, cobrar por lo que se ha regalado, incluso cuando lo digital es ya la parte del león.

No sé si la cifra real estará más cerca del 6% o del 4%; estoy seguro de que la inversión en Audio Digital va a crecer con fuerza en los próximos tiempos. También estoy seguro de que si los grandes regalan la audiencia digital se lo estarán poniendo muy difícil a las numerosas pequeñas emisoras digitales que están surgiendo. Unas emisoras con una multitud de especialidades diferentes, como puso de relieve Elisa Escobedo al final de la mesa redonda.

Y ya saben, si quieren saber mucho más sobre la radio digital (y sobre la radio en general) visiten el blog Gorka Zumeta-Comunicación.

Adelantar el prime time ¿cambiará nuestros horarios?

Los horarios españoles son demenciales. Quienes trabajamos en empresas multinacionales estamos acostumbrados a que cuando llamamos a nuestros colegas de otros países a las cinco y media de la tarde salte el contestador diciendo “llame mañana, nuestro horariode trabajo…” Sin embargo nos suelen acusar de baja productividad.

Últimamente ha vuelto a hablarse mucho de la irracionalidad de nuestros horarios. Desde su origen: yo no sabía que la decisión de adelantarnos una hora sobre el horario solar se debía a nuestro afán por parecernos a Alemania y distanciarnos del liberal Reino Unido a principios de los cuarenta. Hasta de sus posibles soluciones: una de ellas adelantar el prime time de televisión.

Y justo aquí nos encontramos con uno de esos tradicionales dilemas filosóficos: ¿qué fue antes, el huevo o la gallina?

A principios de los noventa debatíamos en el Comité de Usuarios de Sofrés (como se llamaba entonces la empresa de audimetría) como debíamos definir el prime time, es decir el periodo en el que se concentran las mayores audiencias de televisión. Como es una cuestión con implicaciones comerciales, las cadenas de televisión querían que la definición fuese muy amplia (de ocho de la noche a una de la madrugada, si no recuerdo mal); los anunciantes y sus agentes defendíamos una duración más corta (de nueve a doce).

Recuerdo que para contar todo esto en nuestra newsletter CMInforma, Jaime Agulló hoy flamante Director General de ComScore España, que entonces trabajaba en mi equipo, utilizó como título El prime time, esa cosa con plumas. Se trata de un concepto con fronteras difusas, que en realidad definen los espectadores con sus hábitos y que, de hecho, va cambiando a lo largo de las estaciones. El momento de mayor audiencia es más tardío en verano y se adelanta en invierno.

Claro que, si la programación más interesante se emitiera antes…

Y aquí es donde entran los políticos. La ministra Ana Mato propone a UTECA adelantar el prime time. Y las cadenas privadas prometen no empezar sus programas estrella después de las 23. (No parece una gran concesión: ¿A qué hora terminaría un programa estrella que comience a las 23?). Da la impresión de que lo podría tener más fácil con las públicas y en concreto con TVE; y sin embargo tampoco con la televisión pública tiene mucho éxito.

Ignacio Buqueras, desde la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles, está peleando entre otras, esta batalla. De momento con poco éxito.

No estoy seguro de que adelantar el prime time de la televisión vaya a mejorar nuestra productividad, ni siquiera de que vaya a ayudarnos a racionalizar nuestros horarios pero sí de que unos horarios más racionales nos ayudarían a vivir mejor.

Y tú ¿qué opinas?

La investigación de audiencia ¿en entredicho?

Ayer fue noticia la investigación de audiencia de televisión.

El diario El Mundo arremetía contra el sistema de audimetría con el conjunto de tópicos y medias verdades de siempre. La tesis se podría resumir en dos ideas básicas: Hay pocos audímetros y la gente que tiene audímetros en su casa no cumple las normas. Todo ello basado en unas supuestas entrevistas a panelistas infieles que presumen de hacer lo contrario de lo que se han comprometido a hacer.

En España hay más de 4.500 hogares con audímetros; en esos hogares viven unas 12.000 personas. Eso supone una de las muestras mayores del mundo para un estudio continuo. ¿Sería bueno utilizar una muestra más grande? Sin duda. Pero no nos engañemos: sólo cambiaría la tercera cifra significativa del valor de la audiencia ¿El mercado está dispuesto a pagarla? No. Aquí se debería terminar la discusión.

La audiencia de televisión se estudia igual (con audímetros en una muestra de hogares) en todos los países civilizados y la muestra que se emplea en España es una de las mayores del mundo. Además es un sistema muy controlado por el mercado (auditorías por parte de AIMC; estudios coincidentales; Comité de Usuarios; Consejo de Control…).

Como dice en su blog Jaime Agulló, la investigación de medios en España es muy profesional, tiene un gran nivel.

Ayer también, como respondiendo a un complot, La Gaceta recogía un artículo de Intereconomía con otras críticas al sistema de audimetría. En este caso se decanta por una mezcla de teoría de la conspiración (con su parte de razón: WPP es acionista de Kantar Media, la empresa de medición, y también de La Sexta y de una buena parte de las agencias publicitarias y de medios de este país, algo que no debería ocurrir como ya se comentó aquí hace casi tres años) y críticas técnicas sin sentido.

No se desconocen los criterios de selección de la muestra, ni de sustitución de hogares (son públicos; se busca una muestra representativa de la pobalción según una amplia lista de criterios que conocemos todos los implicados). Tenemos datos de audiencia de cada minuto y la publicidad se paga en función de esa audiencia; la atención es otra cosa y se mide con otro tipo de estudios: en Zenith llevamos ya diecisiete años haciendo estudios Menfis, que miden eso.

Dentro de esa mentalidad conspiratoria no deja de ser curioso que Intereconomía haya confiado durante más de un año la comercialización de su publicidad a la empresa Publiseis, ligada a La Sexta y por tanto indirectamente a WPP.

Hoy El Confidencial pone el dedo en la llaga al recoger en un nuevo artículo referencias a los dos publicados ayer: tras luchar por ganarse a la audiencia más conservadora, las dos empresas se unen contra Kantar Media. Como tantas veces ha ocurrido, los perdedores de un partido acaban agrediendo al árbitro.

La investigación de audiencia tiene definida la figura de la acción perturbadora, para el caso de que una cadena realice alguna acción que pueda modificar la audiencia. En este caso no se trata de cadenas de televisión, pero El Mundo es la empresa matriz de Veo7 mientras La Gaceta e Intereconomía pertenecen al mismo grupo. Es curioso que ahora, cuando experimentan dificultades con sus audiencias, piensen que la culpa es del sistema de medición y no de no haber conseguido programaciones competitivas.

¿Estamos midiendo mal la audiencia de internet?

Decía hace poco Jaime Agulló que

 el pecado original de internet es que se puede medir todo.

Otro de los problemas es que tenemos una gran cantidad de datos y eso no siempre es lo mismo que tener una buena información. Sobre todo si no somos capaces de identificar qué datoa están bien y cuales mal.

Una de las maneras que tenemos en internet para identificar si desde un aparato se ha accedido con anterioridad a una web es marcarla con lo que se llama una cookie. Esto sirve, por ejemplo, para no enviar la misma publicidad al mismo ordenador más veces de las deseadas.

También sirve, o servía, para calcular el número de usuarios únicos que tiene un sitio web. Y los usuarios únicos se interpretaban como una aproximación a la audiencia (eran aparatos y no personas, no teníamos datos sociodemográficos, algo clave en los estudios de audiencia, pero eran datos sólidos).

La verdad es que cuando en alguna campaña el número de usuarios únicos nos salía mayor que la población a la que nos dirigíamos, sonaba raro.

Ahora Media Mind, una compañía que hasta hace más o menos un año operaba con el nombre de Eyeblaster, ha llevado a cabo un estudio en el que demuestra que el número de usuarios únicos puede estar muy exagerado, hasta llegar a multiplicarse por tres.

El problema viene dado por el borrado de esas cookies. Muchos usuarios de internet borran las cookies al menos una vez al mes; otros con mayor frecuencia, incluso todos los días. Este hecho engañará al robot que realiza la contabilidad. Cuando vuelva a entrar y no encuentre la cookie de nuestra campaña, volverá a contar como un nuevo usuario.

Una solución a este problema viene dada por el uso del viejo sistema de los páneles. En Zenith Media llegamos hace casi un año a un acuerdo con Comscore para medir la audiencia de todas las campañas (en este caso sí audiencia de personas y con datos sociodemográficos) en su panel.

Wolf Allisate, de Comscore ha dicho recientemente en el Next 11 de Berlín que la audiencia en internet se está midiendo mal. Pero creo que se refería al borrado de cookies. La medición de audiencia dentro del panel no está condicionada por el borrado de cookies. Las piezas publicitarias que se van a medir se etiquetan sí, pero cada vez que un miembro del panel entra en contacto con la campaña es identificado por el software de seguimiento del panel y contabilizado como audiencia.

A veces dar un paso atrás puede ser muy conveniente para explorar mejor el panorama y avanzar.

La batalla por la medición digital

En internet se puede medir todo. Tenemos múltiples medidas. Muchas veces tenemos varias medidas, muy diferentes, de un mismo fenómeno. Y eso no genera precisamente confianza.

Pero si internet quiere ser un medio publicitario más (y no cabe duda de que quiere serlo) y no sólo el medio de la respuesta directa, necesita ofrecer al mercado las medidas publicitarias clásicas: la cobertura (a cuantas personas diferentes ha llegado una campaña) y la frecuencia (cuantas veces se ha visto el mensaje).

LLevamos ya muchos años en ese intento, pero parece que ahora va en serio. Hace ya ¿tres años? se puso en marcha la Mesa para la Medición Digital. Hace ya casi un año que AIMC y la IAB manifestaron su intención de convocar un concurso para la medición.

Aún no se han hecho públicas las prescripciones técnicas del concurso. Parece que nadie se quiere dar muchas prisas. Es mejor hacer las cosas bien que hacerlas rápido. Pero tampoco es bueno dormirse en los laureles. Cualquier día nos llevamos la sorpresa y vemos la convocatoria del concurso.

Visto desde fuera parece que Nielsen Net Ratings sale con ventaja. Es un gigante mundial de la investigación, lleva diez años en el mercado español y debería tener ya un buen producto y una legión de clientes satisfechos. Pero ¿los tiene?

El segundo competidor, digamos el aspirante, sería ComScore. A nivel mundial es un especialista en la investigación de internet, lleva ya un tiempo en el mercado español y en los últimos meses ha contratado a Jaime Agulló, una de las personas con mayor experiencia en la investigación de internet en nuestro mercado y que fue muy activo en la puesta en marcha de la citada Mesa. Tiene importantes contratos con las multinacionales que operan en nuestro mercado. Cada día que pasa recupera dos o tres del posible retraso que tuviera hasta ahora.

Esos son los dos grandes candidatos, pero cuando se convoque el concurso, un concurso sumamente atractivo para las empresas de investigación, podemos esperar a otros participantes: ¿por qué no TNS?¿por qué no Gfk? o incluso Weborama, o…

Otra opción puede ser el seguimiento de todo tipo de contenidos en todo tipo de medios. Ese es el camino que inician un buen número de asociaciones en Estados Unidos. Pero para ello hace falta codificar todos los contenidos y aún parece que estamos lejos de eso.

Nos esperan meses interesantes.

Mientras tanto no es mala idea colaborar con el estudio Navegantes en la red, todo un clásico de AIMC que ya cumple catorce años.

Como Guti, una eterna promesa

Esta última parte del año se va a hablar mucho de móviles y de marketing móvil.

El pasado miércoles, sin ir más lejos, se presentó el estudio que ha realizado The Cocktail Analysis para la IAB, a la vez que se celebraba el Digital day de Media Mind (el nuevo nombre de la empresa que hasta hace poco conocíamos como Eyeblaster) en el que tuvo también bastante protagonismo el móvil, incluso con la presentación pública de la nueva directiva de la MMA (la Asociación de Marketingo Móvil) que ahora preside Óscar Fernández.

Como uno no tiene el don de la ubicuidad me perdí la presentación del estudio, pero gracias a Gonzalo Iruzubieta pude ver la versión que he linkado más arriba e incluso otra más amplia, sólo para los socios de IAB.

Leo que en el acto de presentación, Felipe Romero, el Director General de The Cocktail, pronunció la frase que he utilizado como título: el marketing móvil es como Guti, la eterna promesa.

Es verdad. LLevamos años anunciando las posibilidades del móvil, el potencial del móvil, el empuje que le van a dar las nuevas terminales y, aunque mantiene un crecimiento saneado, año tras año de dos dígitos, no termina de producirse el estallido que espera el mercado publicitario. Hace ya casi dos años me preguntaba yo en este mismo blog si 2009 sería el año del marketing móvil. No lo fue, como tampoco lo ha sido 2010.

Es verdad que la inversión crece a buen ritmo, pero se necesita que un año se duplique, o casi. Crecer, com0 está ocurriendo estos años, el 10% o el 15% cuando la cifra de partida es pequeña, no supone ese estallido que todos esperamos y deseamos.

Pero estoy de acuerdo con Jaime Agulló, en su blog, Dentro del GRP: cada vez las condiciones objetivas son más favorables: el parque de smartphones empieza a ser considerable; cada vez hay más gente con acceso a internet desde el móvil a una velocidad aceptable y…como ocurría desde el principio, es un dispositivo que acompaña siempre a las personas.

En la presentación de nuestro primer estudio sobre móviles, hace ya cuatro años, hice una broma: ya no nos volvemos a casa si nos hemos dejado la cartera, ni siquiera por los Donnuts, pero no podemos vivir si nos dejamos el móvil.

Puede que sí, puede que estemos entrando ya en la era del móvil.

Al bajar de la patera

Mis primeros contactos con internet se remontan al año 1994. Tener a Jaime Agulló en mi equipo ayudó mucho: él parecía saberlo todo acerca del nuevo ¿medio?

En Zenith (todavía Central Media) apostamos muy pronto por esa novedad. Ya en el verano de 1996 organizamos un curso en la UIMP en Santander, que se llamó Nuevos medios, nueva publicidad. Uno de los momentos cumbre del curso iba a ser la confección en directo de la portada de El Periódico, uno de los patrocinadores. Como no podía ser menos, con aquellas conexiones y aquel ancho de banda, la cosa falló. Pero el curso fue un gran éxito, por los ponentes y por el número de asistentes, que además preguntaron un montón y fueron siempre muy activos. Además lo pasamos muy bien. Jesús Aranda, que fue el Secretario, tuvo mucho que ver.

El curso se repitió, con un título parecido (añadimos la financiación) y con Jaime Agulló como Secretario, al año siguiente. Volvió a ser un éxito, aunque ya no era tan novedoso.

También de un curso es mi primer recuerdo, o el más intenso, de la revista Interactiva. Corría el verano de 2000 y Zenith Media organizó otro curso; esta vez con la Complutense y en El Escorial. Yo era el Secretario del curso y Enrique Bustamante el Director. La proximidad a Madrid hizo que casi nadie se quedara por allí, así que la parte lúdica que habían tenido los de Santander, que todos recordábamos con cariño, desapareció. Pero Javier San Román, de Interactiva, no faltó a ninguna de las sesiones, hizo muchas preguntas y entrevistó a varios de los ponentes. El nivel de los ponentes había sido muy alto, pero el grado de colaboración de mis compañeros (Zenith atravesaba entonces una de sus primeras transiciones) fue muy bajo. Me quedó la sensación de que sólo Interactiva nos había salvado del naufragio. Luego he colaborado con la revista varias veces con artículos.

A todo esto ya se había fundado ZIS (Zenith Interactive Solutions) la actual ZED Digital, como una empresa diferente y en un edificio diferente. Hacía falta gente nueva. Los de siempre teníamos que mantenernos lejos. Jaime Agulló se fue a Terra; yo dí unos de mis primeros pasos atrás.

Pero Internet ya había entrado en nuestras vidas; el e.mail ocupaba una parte creciente del tiempo de trabajo y nos facilitaba mucho las cosas. Tanto que a comienzos de 2001 se me ocurrió utilizarlo para poner en marcha una investigación muy sencilla, entre amigos, para prever la evolución de la inversión publicitaria. Eso acabó siendo Zenith Vigía, que está a punto de cumplir su ola número 50 y es ya una referencia del mercado. El año pasado le dimos un hermanito: Zenthinela, que ya lleva siete olas. No sé si hay muchas investigaciones anteriores que utilicen el e.mail; yo me siento orgulloso de la idea.

También me siento orgulloso de que mi equipo, sin ser interactivo, haya llevado a cabo ya tres estudios sobre la publicidad en el móvil (más de 12.000 entrevistas en total), un estudio sobre el mundo de los blogs, tan pronto como en 2007; un estudio sobre redes sociales en 2008 y el gran estudio Net Radar, sobre eficacia publicitaria basada en el recuerdo y utilizando la técnica del eye tracking.

Personalmente mantengo un blog (Casi Enteros) desde hace dos años y medio y cuento con varios cientos de amigos digitales tanto en Facebook como en LinkedIn.

No está mal para ser un inmigrante llegado, eso sí, en una de las primeras pateras.

Este artículo se publicó en el número conmemorativo de los diez años de la revista Interactiva

Mediciones digitales

Ayer por la mañana estuve en el Círculo de Bellas Artes, en la presentación de Comscore, un nuevo medidor de internet. Nuevo pese a que es una empresa que lleva más de diez años en el mercado, que es una de las mayores empresas de medición de internet del mundo y que ya estaba presente en el mercado español, donde hasta tiene algún cliente, desde hace más de dos años.

Pero ahora parece que hacen una apuesta seria por nuestro mercado. Han contratado a Jaime Agulló como Director General para Iberia; Jaime se une a Laura Martín, que ya ejercía labor comercial desde hace tiempo. Han abierto oficina y seguro que van a contratar a más gente.

Conozco bien a Jaime, casi desde el principio de su carrera profesional. He trabajado muchos años con él y sé que se toma las cosas en serio y es muy concienzudo en todo lo que hace. Casi todo lo que sé de internet lo aprendí con él.

Jaime ha sido durante casi tres años el alma del Consejo para las Mediciones Digitales, que ha hecho una gran labor definiendo qué necesita el mercado publicitario español como medición de los medios interactivos .

Estamos en una situación en la que, muy probablemente se convoque un concurso para decidir la empresa de medición por la que apueste el mercado publicitario español en su conjunto.

Nielsen Net Ratings le lleva a Comscore casi diez años de ventaja, pero hace ya tiempo que muchos tenemos la sensación de que se había dormido en los laureles y nunca había llegado a apostar en serio por el mercado español. Ahora no le va a quedar más remedio que hacerlo.

Yo nunca he sido partidario de que haya varias fuentes de datos para el dato clave del mercado, el que consideramos moneda de cambio. Pero para eso, para que sólo haya uno, el medidor tiene que ajustarse a las exigencias y necesidades del mercado.

Leía hace unos días que internet está a punto de convertirse en el segundo medio por inversión en el mercado estadounidense; en España ya es el tercero, pero aún le queda bastante recorrido para llegar a ser el segundo. Pero tener las cosas claras en medición puede ayudarle a dar un gran paso.

Vienen tiempos interesantes 

Mediciones Digitales

Estos días es noticia la constitución del Consejo para las Mediciones Digitales, promovido conjuntamente por IAB y AIMC.

En realidad se trata de un cambio de nombre de la Mesa que se ha ido formalizando a lo largo de los últimos dos años.

La cosa empezó como un movimiento de los profesionales que en el día a día tenían, teníamos, que enfrentarse con los clientes/anunciantes y casi nunca podían cumplir con sus exigencias.

Ya he comentado muchas veces aquí ese tópico: en internet se puede medir todo, que, pese a ser verdad, ha acabado siendo el peor enemigo del desarrollo rápido de la publicidad en internet. (el segundo enemigo eran los formatos iniciales, en general muy distantes de lo que entendemos por publicidad atractiva; pero esto ya lo está solucionando el desarrollo de la tecnología y la generalización de la banda ancha).

Muchas veces tenemos varias medidas diferentes para un mismo indicador (y vete a explicarle al cliente el por qué de las diferencias).

Muy pocas veces las medidas que tenemos tienen el significado que el anunciante necesita. Pienso ahora en el concepto de frecuencia, tan diferente en internet, pero me sirven casi todos.

Es muy fácil decir (lo he oído bastante a los interneteros puros): es un nuevo medio, más tecnológico y el anunciante tendrá que adaptarse.

Yo estoy seguro de que se adaptaría si lo que le diéramos fuera indiscutiblemente mejor.

Pero ahora me da la impresión de que desde internet se adopta la actitud del sastre del chiste que hizo un traje defectuoso y le pedía al cliente que sacara joroba, torciera la pierna y subiera un hombro más que otro, porque así le quedaría bien.

Los clientes tienen unas necesidades que el medio debe cumplir.

Espero que el ahora llamado Consejo, que ya dio un gran paso con el Libro Blanco, siga ayudando al mercado a ir por el camino correcto.

Tengo muy buenos amigos en él.

He trabajado con tres de sus miembros (Marga, Fernando, Jaime) y trabajo desde hace ya bastantes años con otra (Mapi). Conozco a casi todos los demás.

Creo que hacen un buen equipo. No les faltan ganas ni capacidad.

El hecho de contar con Jaime Agulló como consultor externo seguro que es bueno.

Jaime puso mucho esfuerzo en los primeros tiempos de la mesa; ahora puede hacer el efecto de la locomotora que tire de todo el proyecto, al que él puede dedicar ahora más tiempo. Conoce el medio y también el mercado publicitario. Será bueno dejarles trabajar.

Rebelión contra los medidores

Hace unos días Luis Palacio, el Director de Intermedios, una de las personas que más saben de esto de los medios, me ponía sobre aviso: una buena parte de las grandes cadenas de televisión se aliaban para buscar un nuevo sistema de medición que recogiera mejor la realidad actual: la televisión ya no se ve como antes, tenemos pantallas y sistemas de distribución diferentes.

Cada vez se ve más televisión de una manera diferente a la tradicional. Lo tradicional se mide más o menos bien, pero cada vez se nos queda más parte sin medir.

Lo mismo puede decirse de internet; no se mide lo que el mercado necesita.

Este sábado el diario El País recogía la noticia: se busca una alternativa para medir audiencias.

Las compañías de medios quieren datos fiables de su público y han creado el CIMM (Consejo para las Mediciones Innovadoras de los Medios).

Todo esto ocurre en Estados Unidos.

El mercado español parece un poco más dormido. De momento.

Pero esta semana también me he enterado de que Jaime Agulló ha vuelto a la mesa para las mediciones digitales de IAB y AIMC. Espero que para quedarse. Espero que sea la locomotora que le hace falta anuestro mercado.

No estamos en condiciones de perder mucho tiempo.