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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Investigación: volvamos a los sesenta

Pronto hará tres años del día en que celebramos el cincuenta cumpleaños de la OJD.

Si no llevo mal la cuenta el año próximo celebraremos los cincuenta años del EGM.

¡Qué grandes aquellos pioneros que en los años sesenta se dieron cuenta de la importancia de crear estudios consensuados, aceptados por todas las partes implicadas!

No nos vendría mal recuperar ahora ese espíritu para afrontar los problemas que tiene la medición.

Vivimos un momento interesante, en el que la digitalización y las transformaciones que ha traído consigo en los medios y en  la sociedad parecen exigir decisiones drásticas en la búsqueda de los nuevos consensos de mercado.

Hace falta valentía, hacen falta líderes decididos que tomen las riendas para poner en marcha los nuevos estudios que la nueva situación demanda. ¿Están los líderes en alguna de las asociaciones del sector?¿Quién, o quienes, puede ser la persona que lidere la búsqueda de los nuevos consensos que son ahora más necesarios que nunca?

El mercado necesita dar un paso al frente, recuperar el espíritu de aquellos pioneros de los años sesenta y buscar la mejor de las mediciones posibles, aunque sea más cara.

La misma tecnología que nos ha complicado tanto la realidad que tenemos que medir nos puede ayudar a solucionar ese problema.

Pero hace falta voluntad y capacidad de buscar los intereses comunes para todos, para conseguir así las mejores armas con las que, después, competir.

(*) Este artículo se publicó en el número de abril de la revista IPMark en papel.

Los medios no toman vacaciones

A finales de los años setenta y principios de los ochenta el EGM analizaba el consumo de medios en verano. Era un estudio complejo: había que captar a los entrevistados antes de irse de vacaciones y entrevistarlos después. La mayor complicación era conseguir que la muestra fuera representativa de una realidad (dónde y cuándo se iban de vacaciones los españoles) para la que no había datos poblacionales.

Pronto se dejó de hacer.

A principios de los noventa, cuando la audimetría sufrió el peor ataque de su historia, desde el Comité de Usuarios de Ecotel se pusieron en marcha una serie de estudios, entre ellos uno de consumo de televisión entre los desplazados. Se encontraron algunas conclusiones curiosas: los españoles seguían viendo la televisión cuando estaban de vacaciones. En algunos casos incluso más que quienes estaban trabajando y seguían en sus residencias habituales. Eran los años de Indurain y las audiencias en la sobremesa se disparaban entre quienes estaban de vacaciones; mucho más que entre quienes seguían trabajando y a esa hora no podían conectar con las hazañas de su ídolo.

Ahora, veinticinco años después (o casi cuarenta si nos referimos a aquellos primeros EGMs de verano) la AIMC vuelve a hacer estudios de consumo de medios en vacaciones, utilizando su propio panel de internautas. Se han presentado los resultados de la cuarta edición del estudio.

En vacaciones no dejamos el móvil FOTO: GTRES

En vacaciones no dejamos el móvil FOTO: GTRES

Por la propia metodología (se trata de un estudio sobre personas que tienen acceso a Internet y no sobre total población) el estudio sesga a favor de Internet, lo que no le quita valor.

Más del 90% de quienes salen de vacaciones (el 92% si es al extranjero; el 94% si se quedan en España) conectan con Internet durante ese periodo. En la mayor parte de los casos mediante un smartphone. Estos datos crecen respecto años anteriores.

Una buena parte de quienes están de vacaciones no pierde contacto con los Diarios: un 25% los sigue a través de Internet y otro 20% indistintamente  por Internet y en papel. Para el resto de los medios, si las vacaciones son en España, el contacto predominante es con la versión convencional.

Aunque el consumo de medios se reduce algo en verano, incluso entre quienes se quedan en su domicilio durante las vacaciones, sigue siendo importante, mucho más que lo que se da por hecho cuando no se estudia el dato.

¿Qué pinta el Parlamento hablando del EGM?

No gana uno para sorpresas.

Hace unos días el Parlamento (o sea el PP utilizando su mayoría absoluta) instó a RTVE a abandonar el EGM por ser inservible y costoso. ¡Nada menos!

Decir que el EGM, el estudio sociológico más completo que se realiza en España y que permite ver la evolución de la sociedad española desde los años sesenta hasta ahora, es inservible demuestra una ignorancia absoluta del asunto sobre el que sus señorías se permiten opinar.

Decir que además es costoso puede significar dos cosas:

  • RTVE no necesita estudios para programar, ni necesita conocer datos de su audiencia (no sólo cuántos son, sino cómo son a cada hora) lo cual parece una osadía impensable en mentes tan preclaras.
  • Los parlamentarios (al menos los del PP) conocen la manera de financiar en solitario por menos dinero un estudio similar al que ahora financian en colaboración todos los medios y las agencias del mercado. Si conocen esa manera y no la comunican al resto del mundo creo que están cometiendo un delito.

Como no creo que se trate de ninguna de esas dos cosas me temo que el Parlamento (o al menos los parlamentarios del PP) creen que es mejor pilotar a ciegas, no saber la repercusión que tienen los programas y tomar las decisiones sin ninguna información.

La AUC (Asociación de Usuarios de la Comunicación) es contraria a la decisión de abandonar el EGM. Hace hincapié en el valor sociológico del estudio y de la información que proporciona a los medios. Otra cosa es, dicen, que la Radio pueda necesitar otro tipo de estudios más ágiles y precisos. También con esto estoy de acuerdo.

El Presidente de RTVE, José Antonio Sánchez, ya había dejado claro en abril: Es evidente que no creo en el EGM. Ya lo había dejado claro también en el año 2003 cuando fue Director General, en una anterior etapa de RTVE y sacó a RNE del estudio.

Que el Parlamento hable del EGM (o de cualquier otra institución respetada y respetable) como algo inservible y costoso me parece muy peligroso. A lo mejor alguien les pide que se miren en el espejo.

Pero, a la vista de como están las cosas, si yo fuera el Presidente de Kantar Media pondría mis barbas a remojar. ¿Quién nos dice que al señor Sánchez, o al Parlamento, no le van a parece mal los datos de audiencia de televisión?

Ahora gano: El árbitro ya no es malo

Cualquier emisora, de Radio o de Televisión, necesita datos de audiencia. Los datos son imprescindibles para establecer las tarifas en las emisoras comerciales, pero lo son aún mucho más para analizar la marcha de la programación, ver qué funciona mejor y qué peor y conocer qué tipo de personas escucha cada programa y esto sirve tanto para emisoras comerciales como para las que no lo son.

En España las audiencias de Radio las mide el EGM (Estudio General de Medios) que ofrece sus resultados (basados en una gran encuesta sobre recuerdo de lo que se escuchó) tres veces al año. El estudio es mejorable, como todos; pero para conseguir esas mejoras posibles hace falta una decisión del mercado (las propias cadenas y las agencias de medios fundamentalmente) y, casi con seguridad, poner más dinero encima de la mesa. Lo más probable es que un estudio mejor sea más caro.

Los años de la crisis no han sido los mejores para tomar una decisión en ese sentido.

Así que, como el estudio es mejorable, como todos, se presta a críticas. Son un clásico. Las hemos visto de todos los colores; quizá las más conocidas sean las que le han dedicado Federico Jiménez Losantos, José Antonio Abellán o Carlos Herrera.

Pero también otro clásico son las que tienen su origen en Radio Nacional. Todavía recuerdo la bronca que yo recibí hace casi treinta años de un enfurecido Enric Sopena, a la sazón Director de RNE, por hablar bien del EGM (en un artículo sobre Cine) en un momento en el que los últimos resultados del estudio no le habían gustado.

Así que cuando en diciembre vi que el actual Presidente de la Corporación RTVE, José Antonio Sánchez, amenazaba con abandonar el EGM (como ya había hecho en una anterior etapa de gestión, en el año 2003) no me extrañó demasiado. Sólo pensé ¡otra vez!

La sorpresa, si se puede llamar así, llegó cuando, una vez conocidos los resultados de la segunda ola de este año, que registraban una notable subida de audiencia de la emisora pública, los directivos cambiaban de opinión: ahora RNE ya no quiere abandonar el EGM.

Todos los que trabajamos en este mercado de medios y publicidad estamos de enhorabuena. Lo estaríamos más aún si no se utilizaran los resultados del estudio para atacarlo…y mucho más aún si nos tomáramos en serio que el estudio es mejorable y nos pusiéramos manos a la obra.

Pero ya sabemos: si el resultado es bueno el árbitro (el estudio) es bueno; si mi audiencia baja nunca será porque lo estemos haciendo mal o los cambios no gusten a nuestro público: la culpa es siempre del árbitro.

Ahora el árbitro es bueno.

Herrera en la COPE ¿y no habrá datos hasta diciembre?

Hacía varios años que una de las estrellas de la radio no cambiaba de cadena, así que la marcha de Carlos Herrera de Onda Cero a la COPE ha servido para centrar la atención en un medio que, lejos de morir (ni el Vídeo ni Internet le mataron) es uno de los que soportan las crisis con menos daños estructurales.

Por supuesto, el cambio de Herrera no es el único; su marcha ya provocó antes del verano una profunda renovación en la programación matinal de Onda Cero, donde Juan Ramón Lucas y Carlos Alsina tratan de salvar los muebles abandonados por la estrella. Hay muchos más. El gran Gorka Zumeta (seguramente el hombre que más sabe de Radio en España) los refleja todos en este artículo de despedida en su blog.

El primer día de Herrera en su nueva casa, arropado por los saludos de grandes personalidades entre las que se contaba el emérito Rey Juan Carlos, tuvo mucha repercusión en los medios; también en los sociales, donde muy pronto llegó a ser (como se puede ver aquí) trending topic, esa nueva medida, casi instantánea, del éxito (efímero).

Carlos Herrera. Foto: 20 Minutos

Pero, con todo lo bueno que tiene Twitter, la audiencia, tan necesaria para los publicitarios y los programadores, no se mide así y, de momento, habrá que esperar hasta los primeros días de diciembre, cuando se publique la tercera ola del EGM, para conocer los resultados. El mercado no ha sido capaz de darse un sistema de medición más ágil que el tan denostado por muchos (entre los que el propio Carlos Herrera no es el menor de sus críticos) Estudio General de Medios.

Recuerdo aquí una de mis últimas aportaciones a AIMC (la asociación que elabora el EGM) allá por el año 2005, cuando el grupo de trabajo que seleccioné y coordiné (por encargo de la Junta Directiva) planteó un estudio continuo a lo largo de todo el año (con suerte la propuesta estará en algún cajón, si no fue directamente a la papelera). Si siempre habría sido interesante tener un estudio continuo ¡imagínense en momentos de cambio!

El mercado tampoco apoyó los audímetros de reloj pese a los resultados muy positivos que se obtuvieron en la prueba realizada en Madrid en el año 2003.

Por supuesto que las cadenas no conducirán a ciegas; cada una encargará su propia encuesta para conocer cómo van evolucionando las audiencias en un comienzo de temporada tan interesante como éste, con cambio de comunicadores y dos decisivas campañas,y jornadas, electorales. Pero esos estudios sólo servirán para uso interno (desde el otro lado sabemos que, como es lógico, si nos filtran algún dato serán sólo los favorables).

Varios estudios paralelos y que nadie podrá usar ¿un despilfarro? ¡Que va! si somos ricos.

Mientras tanto, la primera semana de diciembre sabremos cómo le ha ido a Carlos Herrera (y a sus competidores) en los primeros meses en su nueva emisora.

El Cine se recupera

Esta semana han salido los datos del EGM. Como es un estudio muy amplio, que tres veces al año nos proporciona muchísima información, casi siempre se recogen sólo aspectos parciales. Para muchos habrán pasado inadvertidos los resultados del Cine. Yo creo que son muy relevantes: ahora va al Cine cada semana un 4,2% de los españoles (si nos fijamos en los datos del último trimestre; un 3,8% si miramos la media anual). Es una cantidad pequeña, pero supone que lleva ya año y medio de recuperación tras el mínimo que registró en la primavera de 2013. Desde ese momento el número de espectadores ha aumentado ¡un 75%!

También los datos de Rentrak, la empresa que audita la asistencia al cine en las salas, reflejan una importante subida.

La asistencia al cine ha crecido en un millón de espectadores por mes.

Yo creo que no es casualidad. Es el resultado de que el Cine en su conjunto, como medio, se ha puesto las pilas.

Cada vez que se celebra una Fiesta del Cine (y este año ha habido dos) los resultados son mejores que en la ocasión anterior. La última llevó al Cine un 15% más de espectadores que la anterior. Empieza a haber películas que, en su estrategia de lanzamiento contemplan situarse cerca de una Fiesta del Cine para así aprovecharse de su tirón y ganar en número de espectadores.

Todo parece indicar que la asistencia al Cine es una variable muy sensible al precio. Estoy seguro de que si los exhibidores le dan una vuelta más y se plantean un precio variable en función del día de la semana, los resultados (no sólo los de asistencia, también los de ingresos) serán aún mejores. Hace ya más de un año, lo sugerí aquí.

Es verdad que un incremento de espectadores del 15% sólo ha supuesto un incremento de ingresos del 4%, pero ha supuesto un aumento.

Seguro que si además se producen estrenos de éxito como el de Ocho apellidos vascos la cosa mejora.

Y si se reduce el IVA cultural a una cifra que no suene a extorsión también.

Pero a mí me deprime un poco ir al cine entre semana y encontrarme sólo a otras cuatro o cinco personas en la sala.

¿Cómo se mide la audiencia de contenidos audiovisuales?

Ayer me dieron el alta después del incidente que conté aquí y hoy ya he vuelto al trabajo.

Y he vuelto como los grandes toreros: nada menos que en la Plaza de Las Ventas. Arturo Guillén, el Vicepresidente de Rentrak España es un crack y un gran aficionado a los toros. Ha organizado en una de las dependencias de la plaza un evento sumamente interesante sobre el estado del VOD (Video on Demand) que incluía una mesa redonda sobre medición en la que he tenido el honor de participar.

Es un gran honor formar parte de un grupo que, aparte de Arturo y de mí mismo, formaban: Pablo Romero, de YOMVI, Ricardo Villa, de RTVE Interactiva, Joaquín Becerra, de Fox, Niko Muñoz, de Havas Multimedia y Fernando Santiago de AIMC.

Estamos en un momento clave: la realidad del consumo de contenidos audiovisuales ha cambiado mucho en los últimos años, mientras el sistema de medición se ha movido muy poco. Así, cada vez más un sistema que mide bien lo que mide (la audimetría de televisión tradicional mide la audiencia de televisión, en directo, en televisores situados en el hogar principal) se va quedando lejos de la realidad.

Hace ya seis años, en el Seminario de AEDEMO de Granada, Pablo Romero ya marcó la dirección que debería tomar la medición. Hace ahora un año, en Zaragoza, yo mismo insistía en que deberíamos medir la audiencia de contenidos audiovisuales ATAWAD (Any Time, AnyWhere, Any Device: en el momento que sea, donde sea y en el dispositivo que sea). Muchos de los huecos que deja la audimetría tradicional ya se pueden rellenar (algunos con la propia audimetría tradicional) y desde el mercado deberíamos ser capaces de presionar para que la medición sea todo lo completa que permita el estado de la tecnología en cada momento.

Las metodologías de tipo RPD (Return Path Data, que usan los datos generados en los propios dispositivos de visionado) como las que propone Rentrak, son un espléndido complemento a los datos actuales, que puede ayudar a rellenar alguno de los huecos existentes y con ello proporcionar una visión mejor, más completa, de la realidad del consumo audiovisual.

Hace 2.500 años Heráclito decía Panta Rhei: todo cambia, nada permanece, nunca te bañas dos veces en el mismo río. El cambio desde entonces se ha acelerado; en los últimos seis años el panorama audiovisual ha experimentado una revolución. Sin embargo su medición casi no se ha movido. Cada vez más peces, y peces más grandes, se escapan por los agujeros de la red constituída por el sistema de medición.

Estamos viviendo un momento complejo; la crisis económica no ayuda a tomar decisiones que pueden tener un coste a corto plazo, ni siquiera si sabemos que a medio o largo nos traerán beneficios.

Por otro lado el mercado publicitario está sufriendo una perversión del uso de los mecanismos de control (Comités de Usuarios, Consejos de Control) que se dio a sí mismo hace más de veinte años: lo que debería servir de estímulo de los medidores se ha acabado convirtiendo en un freno que trata de proteger el statu quo. Todos somos culpables, pero la parte publicitaria del mercado debería ser capaz de ponerse al frente de los cambios que son necesarios en este momento para medir la realidad actual y no la de hace quince años.

Hace falta un líder (persona o asociación) capaz de ponerse al frente y exigir a los medidores, a los presentes o a los que puedan venir, que tomen las decisiones necesarias para salir del estancamiento en el que nos encontramos.

Eso se llamaba JIC (Joint Industrie Comitee o comisión de todo el mercado) pero un JIC en condiciones, que nuestro mercado no ha sido capaz de crear desde los tiempos del inicio de OJD (hace ahora cincuenta años) o el EGM (hace 46). Necesitamos recuperar el espíritu de los sesenta.

Si la llegada de Rentrak sirve como revulsivo, bienvenida (*) sea.

 

(*) La sala donde se ha celebrado el evento de esta mañana estaba presidida por un retrato de Antonio Bienvenida.

¿Por qué escribo?

Escribo porque me gusta. Porque siempre me ha gustado. Y podría dejarlo aquí.

Soy uno de esos matemáticos a los que siempre les ha gustado escribir. No somos una especie tan rara como se podría pensar.

Todo parte, claro, de la lectura. Desde muy pequeño soy un lector compulsivo, que lee todo lo que cae en sus manos, o en sus pantallas, y siempre tiene unos cuantos libros abiertos, sin terminar, pero se plantea el reto de terminar todo lo que empieza. Y si te gusta leer es bastante fácil que te acabe gustando escribir.

Cuando trabajaba en RTVE y tenía que hacer informes sobre los datos de audiencia del EGM primero, luego también de Ecotel, me planteaba el reto de encontrar siempre algo nuevo que contar y siempre, también, alguna forma nueva de contarlo.

En aquella época ya escribía en algunas revistas especializadas como Mensaje y Medios, Telos, Anuncios o Campaña.

Al llegar a Zenith (que entonces, a principios de los noventa, se llamaba Central Media) una de las tareas que me encomendaron fue revitalizar unos cuadernos que ya existían: los CM Informa. Al principio lo escribía yo todo; los convertí en mensuales y tuvieron cierto éxito. Trabajar para todos los medios me permitía abrir mucho el abanico de temas. Ahora los Zenith Informa, sus sucesores, salen tres o cuatro veces al año, ya no los escribo yo (aunque sigo redactando un artículo introductorio). Son unos cuadernos mucho más profesionales, muy bien diseñados y siempre se busca la colaboración de profesionales expertos en el tema al que se dedica cada número.

Conocí a Arsenio en el primer Congreso de Prensa Gratuita que se celebró en Valencia a comienzos de este milenio, en el que expuse una ponencia con gran éxito de público: no me tiraron tomates, pero casi me echan los perros. Luego nos volvimos a ver en otras ocasiones, casi siempre porque yo daba una charla. Al salir de una en la que el que había hablado era él, me propuso escribir un blog en 20 Minutos. Lo dudé al principio pero cuando nos volvimos a ver e insistió, me decidí a intentarlo. Casi Enteros cumplirá pronto sus seis primeros años.

Llevo casi toda mi vida profesional dedicado a la Investigación de Medios y ese, el de los Medios, es el tema central del blog, aunque no quiero cerrarme a otros temas, estén relacionados o no con la Publicidad y el Marketing. Esa es la razón por la que elegí el nombre del blog y por la que firmo mis comentarios como Más que medios.

Me gusta hacerme la ilusión de que con lo que escribo aporto algo a los demás, especialmente al sector publicitario en el que me muevo.

Cuando este fin de semana me convertí en abuelo, Carlos, un antiguo compañero de los tiempos de RTVE, me decía en un tuit: Ahora ya se te puede llamar el abuelo de la investigación en España.

No sé si empecé a escribir el blog con algún objetivo, pero si estoy consiguiendo transmitir a mis colegas más jóvenes algo de mi experiencia, tendrá sentido.

He visto que alguno de mis colegas blogueros dicen que escriben por dinero. No es mi caso, pero no me importaría, sobre todo si sigo escribiendo en los próximos años cuando, ya jubilado, lo necesite más.

Escribo porque me gusta.

La crisis no es igual para todos

La semana pasada Concha Gabriel y Fernando Conde, de CIMOP, nos presentaron el estudio Atlas.

Llevamos veinte años haciendo este estudio, desde muy poco después de mi llegada a Zenith, que entonces se llamaba aún Central Media. Atlas es una explotación diferente del EGM (Estudio General de Medios). Utiliza técnicas estadísticas de análisis multivariable; en concreto se trata de un análisis de correspondencias múltiples.

El EGM es el gran estudio de medios, pero también nos proporciona una fotografía de la sociedad española en cada momento. Con Atlas tenemos una foto de cada año y si vemos veinte fotos proyectadas una detrás de otra obtenemos una película que nos permite ver la evolución de la sociedad española a lo largo de estos veinte años.

Hasta hace poco veíamos cómo se estrechaban las diferencias entre los más privilegiados (más formación, más medios, más equipamiento,…) y los grupos con más carencias; en los últimos años ocurre todo lo contrario: los beneficios empresariales están aguantando la crisis mucho mejor que la masa salarial, aumenta el número de parados y ahora las diferencias sociales crecen con fuerza.

Además, en el nuevo modelo social que surge con la crisis las clases medias se debilitan; aparecen nuevos perfiles de pobreza y vulnerabilidad, como los parados de larga duración.

La vida de los jóvenes se ha complicado mucho, tanto la de los que deciden continuar sus estudios como los que optan por buscar trabajo. El paso a la condición de adultos (trabajo, independencia económica, emanciapación,…) que en algunos momentos de la pasada década llegó a situarse en torno a los 20 años ahora se retrasa hasta los 28 en el caso de las mujeres y más aún, hasta los 34 en el de los hombres.

El jubilado, que aunque con problemas mantiene su poder adquisitivo, gana así peso e influencia en su entorno, al que en muchos casos tiene que mantener y no sólo como hasta ahora apoyar con su tiempo y su dedicación. La capacidad de gasto de los jubilados ha superado a la de los jóvenes.

Las clases medias y las edades medias han perdido poder adquisitivo. Sólo los más privilegiados, quienes viven de rentas del capital, han mantenido, o incrementado su capacidad de consumo.

Como dato curioso, en este mundo hipercomunicado en el que el coste de la comunicación elemental se ha reducido o casi desaparecido, el gasto en comunicaciones ha pasado a formar parte de los que se consideran básicos.

Por otra parte la inseguridad en la que nos movemos hace que estemos aplazando todos aquellos gastos (el cambio de coche, las reformas en la casa,…) susceptibles de ser aplazados.

El estudio es muy rico y proporciona muchísima información (igual tendría que decir insights para estar al día).

A mí esta película me sugiere varios comentarios al hilo de algunas noticias que nos están llegando estos días. No sé si nos damos cuenta del tipo de sociedad hacia la que nos dirigimos con paso firme a base de recortes económicos y protección a las grandes corporaciones.

El día que una compañía aérea anuncia que va a despedir a 4500 de sus empleados, su cotización en Bolsa se dispara: los tan manidos mercados quieren empresas sin empleados; pero si los empleados no cobran no consumirán después; no viajarán, por ejemplo.

Ya se han olvidado las teorías de Ford: quiero hacer coches que mis empleados puedan comprar con su sueldo.

Los bancos prefieren deshauciar a quienes no pagan por sus pisos y acumular viviendas vacías y devaluadas, antes que renegociar esa deuda para adaptarla al valor real actual de los pisos. Así ha sido hasta que ha empezado a suicidarse la gente.

Algún directivo de grupo editorial, que no ha sabido conducir el cambio hacia la nueva era en la que vivimos, prefiere mantener su sueldo millonario (equivalente a más de 300 sueldos de sus empleados) y poner en la calle a buen número de las personas que elaboran el producto que paga su sueldo.

La mayor empresa publicitaria del mundo, que no está muy lejos de serlo en nuestro país, declara pérdidas en España en contra de toda evidencia y recibirá devoluciones de Hacienda, que en parte se pagarán con mi dinero y con el de todos aquellos lectores que paguen impuestos.

Algún grupo publicitario importante tiene en marcha un ERE pese a declarar beneficios crecientes (más del 10%).

Definitivamente, la crisis no es igual para todos.

Los niños e Internet

El jueves fue el día de Internet. Quería haber escrito un post dedicado al tema y había guardado algún material. Pero últimamente no consigo sacar tiempo (al menos entre semana) para el blog. Lo intento ahora, sábado por la tarde.

Internet es ya casi universal. Esta semana en una comida de trabajo, Manuel me contaba una anécdota: su sobrina de dos años y medio maneja con soltura la tableta de su padre, hasta el punto de que ¡llega a comprarse juegos! Con dos años y medio. Sí, el padre es bastante arriesgado, pero para la niña no hay secretos.

Esta semana se ha dado a conocer el estudio que realiza AIMC sobre el acceso a Internet entre menores de 13 años. El estudio se realiza utilizando el trabajo de campo del Estudio General de Medios (EGM) y sirve como referencial para los páneles de audiencia (ComScore y Nielsen).

El estudio arroja resultados muy interesantes. El acceso a Internet entre los niños va creciendo con la edad: es algo menor del 20% entre los de 4 y 5 años; supera el 36% entre los de 6 años y va creciendo unos diez puntos al año hasta el 78,5% de penetración a los 10 años. A partir de ahí el ritmo de crecimiento se modera, necesariamente: la penetración es del 82% a los 11 años, del 85% a los 12 y del 90% a los 13.

Se accede a Internet desde casa en la mayor parte de los casos, aunque a partir de los 10 años el acceso desde el Centro de Estudios supera ya el 40% de los niños.

A diferencia de lo que todavía ocurre entre los adultos, las niñas son más afines a internet que los niños. La diferencia se aproxima a los ocho puntos a los siete años y se atenúa al crecer la edad.

El resumen del estudio incluye una comparación para todos los tramos de edad: la penetración es prácticamente del 100% entre los 14 y los 20 años; supera el 80% entre los 11 y los 38 años o el 60% entre los 9 y los 53. A partir de esa edad, la penetración cae.

El Hogar es el lugar desde el que más se accede al hogar a cualquier edad; el segundo es el Centro de Estudios entre los 4 y los 22 años; a esa edad y hasta los 27, el segundo puesto lo ocupan Otros Lugares; entre los 27 y los 64 el segundo lugar de acceso a Internet, siempre después del Hogar, es el Trabajo.

En cualquier caso, Internet es cada vez más universal, a pesar de que alguno de los discursos oficiales del pasado jueves no diera esa impresión.