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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Los mayores de 65 somos los nuevos milenials (SIE 16)

Hoy se ha presentado en el Espacio Fundación Telefónica el informe La Sociedad de la Información en España 2016. El informe siempre es interesante; cada año hace un retrato de la situación en un sector que evoluciona a velocidad de vértigo y permite establecer comparaciones con lo visto en años anteriores.

Este año nos ha ofrecido dos titulares llamativos, once realidades y tres tendencias.

Los titulares:

En España hay más clientes de fibra óptica que en Italia, Reino Unido, Francia y Alemania sumados.

Y el que he elegido como título para este artículo: Los mayores de 65 son los nuevos milenials.

Me ha hecho gracia porque mis compañeros digitales (y ya no sólo los digitales) llevan tiempo diciendo que yo (a mis 67) soy el más milenial de la compañía…porque hace muchos años que mantengo este blog, porque tuiteo más que nadie, porque mantengo mi curiosidad. Hay otras cosas, como el interés por las series, en las que fallo estrepitosamente, pero ese es un ámbito más privado y seguro que cuenta menos.

Las once realidades son muy interesantes:

1.- Las redes de nueva generación son ya mayoritarias en el acceso a Internet: La banda ancha de nueva generación (FTTH+HFC) con 6,74 millones de líneas superó al DSL (6,67 millones de línes) en agosto de 2016.

2.- La televisión de pago rompe su techo histórico  (supera los 5,85 millones de abonados) y revoluciona la forma en que se ve la televisión.

3.- Los usuarios exigen confianza digital en su relación con las empresas y administraciones: el 83,1% de los usuarios dejaría de utilizar un servicio si descubre que no sigue las normas de control de privacidad.

4.- La mensajería instantánea y los asistentes virtuales se incorporan a la empresa como canal de comunicación: el 52,3% de los internautas entre 20 y 24 años ya se comunica con empresas y negocios usando la mensajería instantánea.

5.- Las empresas y administraciones apuestan por el Big Data como herramienta clave en la toma de decisiones: Big Data ya es el primer destino de inversión TIC en empresas de más de 500 empleados con un 35% de ellas invirtiendo en 2016.

6.- Los mayores de 65 años abrazan el mundo digital: Aumenta un 219% el uso de la Tablet entre los mayores de 65 años.

7.- El formato vídeo gana peso en los servicios y es ya universal en las actividades formativas entre jóvenes: el 95,1% de los jóvenes entre 14 y 19 años utiliza Internet para acceder a vídeos con carácter formativo.

8.- La tecnologías fintech transforman la gestión financiera de los usuarios: España contaba en septiembre de 2016 con 194 empresas fintech.

9.- La realidad se vuelve mixta: el mundo virtual sale del ordenador y se fusiona con el mundo real. Pokémon Go superó en diez días a Twitter en número de usuarios en Estados Unidos.

10.- El mercado digital único continúa avanzando. En 2017 finalizarán los recargos en concepto de roaming en la Unión Europea.

11.- La Administración avanza hacia una digitalización de extremo a extremo. Se potencia el desarrollo de grandes proyectos de colaboración público-privado (CPP): escuelas conectadas, redes 5G para la futura Internet, ciudades inteligentes…

Y las tendencias:

1.- Se definen normas de convivencia entre sistemas inteligentes y personas. Habrá que redefinir las famosas leyes de la robótica de Isaac Asimov sobre las relaciones entre personas y máquinas.

2.- La fusión entre tecnologías y personas da lugar al hombre aumentado. 10.000 personas (en todo el mundo) han optado por insertar debajo de la piel de la mano un pequeño chip con tecnología NFC o RFID.

3.- Los dispositivos cobran vida; los vehiculos (coches, camiones, autobuses, vehículos de reparto, drones,…) se hacen autónomos.

Muchas ideas muy interesantes como aperitivo para un informe que ahora toca leer en profundidad.

Enhorabuena y gracias a la Fundación Telefónica por este gran trabajo.

La tele tiene una cita en León

Mañana empieza en León el 33º Seminario de AEDEMO de Televisión, al que desde hace unos años se le añade el adjetivo multipantalla.

Es la cita anual que reúne a los investigadores de audiencia de las cadenas y las agencias de medios, a los institutos de investigación y a los comerciales de uno y otro lado.

Las cosas han cambiado mucho desde aquel año, a mediados de los ochenta, en que empezaron a celebrarse, en Gandía, estos seminarios. Entonces sólo había televisiones públicas (TVE y las primeras autonómicas); aún no había audímetros: la medida de la audiencia nos la daba el EGM tres veces al año. Por supuesto no existía Internet y nadie habría imaginado que íbamos a poder ver miles de programas de televisión en un aparato, el móvil, que lleváramos en el bolsillo.

Los seminarios de AEDEMO han ido acompañando con sus análisis todos estos cambios.

En León analizaremos la influencia de YouTube y los youtubers, la pasión por las series, la medición de los programas, como el fútbol, que se ven fuera de casa, la convergencia de la medición de Internet y Televisión y muchos otros temas de actualidad.

Seguro que va a estar interesante.

Y seguro que echaremos de menos a Luis, que siempre ha sido el alma de estos seminarios. Esperemos que se recupere pronto. ¡Mucho ánimo!

¿Medimos bien la inversión en Móviles?

Hace unos días ZenithOptimedia, el grupo para el que trabajo, publicó sus previsiones de inversión publicitaria a nivel mundial para los próximos años. Una de las conclusiones, la más llamativa, la que consiguió ser el titular en muchos medios, es que en el año 2017 (o sea ya mismo) la inversión en publicidad móvil superará a la inversión dirigida a PC.

El crecimiento de la inversión publicitaria en el próximo año vendrá por el camino del Móvil.

El último informe sobre inversión en publicidad digital publicado por la IAB y elaborado por la prestigiosa consultora PwC nos decía que en España la inversión en Móviles representaba, en 2015, el 6,1% de la inversión en publicidad digital.

La publicidad en el móvil se ha visto impulsada por la presencia de los smartphones, el vídeo y las redes sociales.

España es, según la mayoría de las fuentes, el país de Europa con una mayor proporción de smartphones en el casi universal equipamiento de teléfonos móviles.

Hay algo que no me cuadra: ¿los anunciantes españoles no se han dado cuenta de que todos llevamos un móvil en el bolsillo? ¿tenemos en España los comercializadores más torpes de publicidad en Móviles? ¿Vamos a pasar de 6% a 51% en menos de un año?

¿O será que estamos atribuyendo mal los datos y parte de la inversión que en realidad va a móviles se la estamos asignando a PC?

Quizá los expertos de PwC me puedan dar la respuesta.

Atracones de series en el móvil

Hace una semana participé en una mesa redonda en un máster de gestión de medios audiovisuales (el MEGEC del IESE).

El tema era la medición (de audiencias, visitas y similares) y hubo algunos momentos en que sentí que monopolizaba el discurso. Me pasa a veces con un tema, como éste, que me apasiona.

A lo largo de la discusión, Arturo, uno de mis compañeros de mesa (y buen amigo) comentó una de las conclusiones que se sacan del manejo de los datos de que disponemos: el tamaño de la pantalla está muy relacionado con la duración de las sesiones de visionado (a mí tampoco me gusta la palabra ¿alguna sugerencia?). Así en el móvil se verían vídeos cortos, de no más de cinco minutos; en la tablet o en el PC capítulos de series, de menos de una hora, y para los eventos más largos se preferiría el televisor, con una pantalla cuanto más grande mejor.

¿Ver ocho horas seguidas de una serie en el móvil es posible?

Es un clásico de la investigación y parece tener mucha lógica. Yo apoyé la aportación de Arturo.

Pero en la segunda parte de la clase, ya sin la presencia de Arturo, que al día siguiente emprendía un largo viaje, la visión pareció cambiar radicalmente.

Cuando se llegó al tema de los bloqueadores y las formas de pago por los contenidos que consumimos, una de las alumnas nos dijo: yo, cuando quiero darme un atracón de una serie (ver un montón de capítulos seguidos, durante ocho horas o más) lo veo en el móvil porque casi no hay publicidad.

Me quedé sorprendido. Le pregunté ¿más de ocho horas seguidas mirando la pantalla del móvil? Contestó: . Y, como diría el clásico: fuese y no hubo nada.

Ya sé que un grano no hace granero, que un investigador no debe sacar conclusiones de su propia experiencia, que seguramente una joven de veintipocos años no representa a todos esos millenials de los que hasta hace poco hablaba todo el mundo (ahora la moda son los centennials o la Generación Z) pero ¿y si fuera así?¿y si el móvil se estuviera imponiendo también para eso?

¿Cuánto visionado de audiovisual nos estamos perdiendo cuando medimos como lo hacemos?

Aumenta la preocupación por los bloqueadores de publicidad

Cada vez se habla más de los adblockers, los softwares que impiden al usuario que los instala ver la publicidad. Aumenta el número de los fabricantes de dispositivos móviles que los ofrecen como una opción o que, incluso, los traen preinstalados.

Un estudio reciente (link en inglés) afirma que en Estados Unido el ritmo de instalación crece el 80%.

Esta es una de las maravillas que nos ha traído Internet y ese concepto tan extendido de que lo queremos todo gratis y sin publicidad…luego ya nos plantearemos, o no, de qué van a vivir los medios y los creadores de contenidos. (Como me decían hace poco en Twitter, algún día nos daremos cuenta de que en ese todo gratis están incluidos nuestros sueldos).

Adblock Plus, uno de los bloqueadores más populares

Creo que todo parte de aquellos errores iniciales del mundo digital, cuando se daba por hecho que Internet era sólo algo añadido, donde se podían colgar los contenidos y la publicidad se regalaría. O cuando se apostó por cobrar a coste por clic, porque inicialmente (por la novedad) la gente clicaba mucho. O cuando descubrimos las virtudes de la publicidad comportamental  (behavioural marketing)y eso nos llevó a perseguir a quienquiera que hubiese contactado en algún momento con nuestro producto o el de nuestros competidores.

A partir de ahí los precios de la publicidad en Internet fueron siempre muy bajos y eso llevó a una saturación insoportable y a la búsqueda de formatos que se creían más atractivos pero que en muchos casos, finalmente, resultaron más intrusivos.

Los publicitarios somos ahora víctimas de los errores que hemos ido cometiendo por el camino.

Pero para no acabar con unos negocios, el publicitario y el de los medios, que cada vez dependen más de Internet y de su monetización por la vía de la publicidad, ya va siendo hora de que nos pongamos las pilas y busquemos fórmulas de convivencia.

Hace poco, en el Mobile World Congress, se afirmó que los bloqueadores de publicidad son una bomba atómica para nuestro mercado. Yo lo veo más como una oportunidad para que nos paremos a pensar y encontremos una fórmula que permita la convivencia entre las marcas y los internautas.

 

(*) Publiqué un artículo muy similar a éste en el número de marzo de la revista IPMark.

 

 

 

 

La Radio es cada vez más digital

Allá por el año 2000 se decidió que la Radio debería ser digital y se adjudicaron las frecuencias para que las emisoras adoptaran el sistema DAB (Digital Audio Broadcasting). El sistema tenía ventajas de calidad sobre las preexistentes AM y FM analógicas; especialmente en movilidad ya que no era necesario resintonizar el dial para seguir escuchando la misma emisora en cualquier lugar del territorio nacional.

Pero las empresas que habían optado a aquel concurso de asignación de frecuencias no apostaron en realidad por la nueva tecnología, no se aprovecharon de sus ventajas, no la apoyaron para conseguir que se convirtiera en la opción mayoritaria y más de quince años después la tecnología DAB no se ha generalizado.

Se entró en uno de esos círculos viciosos de los que resulta muy difícil salir: los receptores para el nuevo sistema eran caros; no había una programación suficientemente diferencial y atractiva que justificara la compra; como no se compraban muchos receptores, no bajaban de precio; como no hbía un parque suficientemente grande de receptores las emisoras encontraban la disculpa perfecta para no apostar por el nuevo sistema. El DAB fracasó en España.

No ha sido así en todos los países; hace sólo unos meses se anunció que Noruega suprimirá las emisiones en cualquier otro sistema a partir de enero de 2017. Todas las emisoras noruegas utilizan ya el DAB.

Una mujer escucha la Radio en una imagen de archivo (GTRES)

Pero que el DAB no triunfara en España, que las grandes cadenas que se habían hecho con las concesiones de frecuencias no apostaran por él no quiere decir que la Radio Digital no funcione en España.

Hace más de tres años que escribí aquí que era la gran desconocida. Ya entonces conseguía once millones de oyentes al mes, pero era muy poco tenida en cuenta en los planes publicitarios. Hace dos hablaba aquí de la buena salud de la radio y del fuerte crecimiento (más del 50% en cuatro años) de su versión digital. Todos llevamos un receptor en el bolsillo, aunque algunos aún no se hayan dado cuenta.

La semana pasada la IAB publicó el estudio que mis amigos de nPeople han elaborado sobre el audio on line. Los resultados muestran una excelente situación del medio: un 43% de los internautas escucha audio on line (y un 55% de ellos lo hace diariamente); algunos (un 11,7% de ellos) incluso pagan por ese servicio; la mayoría (un 60%) cree que no tiene un exceso de publicidad, lo que la convierte en una excepción atractiva (esto lo digo yo; no el estudio). El tiempo que cada internauta dedica al día al audio on line asciende a 1 hora y 20 minutos.

El estudio comprueba algo que ya se intuía: el smartphone es el dispositivo mayoritariamente empleado para escuchar audio: cerca de un 90% de los oyentes lo utiliza y dos de cada tres de ellos lo hace desde aplicaciones para móvil.

Se oye a cualquier hora del día, aunque la tarde es el momento de mayor audiencia en diferido.

Este estudio viene a aportar nueva luz para el mejor conocimiento del audio on line.

En otra línea de trabajo, los estudios Vigía y Zenthinela que yo coordino ponen de manifiesto, desde hace algo más de un año, que aproximadamente un 5% de la inversión on line se dirige al audio.

La próxima semana se presenta el estudio de inversión de la IAB; espero que confirme la importancia creciente del audio on line.

¿De qué vivirá Internet?

Si se generalizan los adblockers, los bloqueadores de publicidad, ¿de qué vivirá Internet?

Recuerdo que en los primeros tiempos de Internet, hace algo más de veinte años, el discurso de los principales actores del nuevo medio se basaba en que la publicidad hasta entonces había sido intrusiva mientras en Internet iba a ser deseada por el usuario, que sólo vería publicidad de productos que le interesaran y sólo entraría (haría clic) en aquello que de verdad deseara.

No han pasado tantos años. De hecho hay gente que sigue hablando de lo digital (Internet, Móvil;…) como nuevos medios, y ya parece que estamos en el extremo opuesto: la publicidad en Internet es más denostada, si cabe, que en cualquier otro medio.

¿Qué ha pasado desde entonces? Como consecuencia de lo que yo llamo el error Internet, la publicidad en Internet (oferta casi infinita) se ha movido en precios muy bajos, que en la práctica no sirven para mantener con vida a los medios y se ha producido una altísima saturación. En un reciente estudio hemos llegado a medir setenta (¡sí, 70!) anuncios diferentes en la portada de un medio; con eso no es difícil deducir que los usuarios se encuentran desbordados y empiezan a odiar la publicidad.

Las promesas iniciales de Internet no se están cumpliendo; es difícil que alguien desee setenta cosas a la vez en este momento. Pero además cuando la publicidad se acerca más a esa promesa inicial (sólo te ofreceré lo que estás buscando) muchas veces nos hace sentir espiados, si no perseguidos, porque nos sigue ofreciendo algo que sí deseábamos, que sí buscamos en un momento, pero que, muy probablemente, ya compramos (y no necesitamos) o ya decidimos no comprar.

El uso de bloqueadores de publicidad crece de forma preocupante

Por si fuera poco muchos usuarios tienen la sensación de que la publicidad, que muchas veces tarda en descargarse, ralentiza su navegación y, lo que es peor,  les consume datos (y no olvidemos que una amplia mayoría de los usuarios tenemos tarifas que limitan el volumen de datos que podemos consumir al mes).

Con todo esto no es extraño que los usuarios se hayan hartado de la publicidad en Internet (o de la publicidad en general) y estén instalando bloqueadores de publicidad.

Incluso puede no sorprender que algunos grandes fabricantes de dispositivos, con Apple a la cabeza y ahora Samsung estén instalando por defecto bloqueadores en sus dispositivos de última generación. Aunque esto forma parte de la guerra entre las grandes compañías de Internet para hacerse con una parte creciente de la inversión que llega al medio.

El ecosistema de Internet está en peligro. La idea de tener contenidos gratuitos, o a bajo coste, porque en parte serán financiados por la publicidad, puede venirse abajo si los bloqueadores, que Roi Carthy, chief marketing officer de Shine, denominó como arma nuclear en el reciente Mobile Worldwide Congress celebrado en Barcelona siguen ganando peso en nuestra sociedad.

El pacto tácito de nuestra sociedad de consumo (y publicidad): yo te doy el contenido que te gusta a cambio de que tú veas la publicidad que me financia, está en peligro.

Las soluciones planteadas: muros de pago, bloqueo de contenidos a quienes usen bloqueadores, publicidad nativa (las marcas ofrecen los contenidos que interesan a sus consumidores),…está por ver que sean eficaces.

Por el momento un 26% de los internautas españoles utiliza bloqueadores según el estudio realizado por Elogia para la empresa Ligatus y presentado el pasado jueves junto a la IAB.

Claro que también nos podemos creer que, como declaraba David del Val CEO de Telefónica I+D, podemos detectar los momentos aburrimiento y enviar sólo en ellos la publicidad a los consumidores que, seguramente, estrán deseosos de ver, justo en esos momentos, justo nuestra publicidad.

El mercado publicitario y de medios tiene un serio problema. La solución no será, seguro, cerrar los ojos ni mirar para otro lado.

¡Qué poco nos gusta pagar!

Hace unos días, coincidiendo con el Mobile Worldwide Congress celebrado en Barcelona se ha publicado un interesante estudio realizado por el comparador Acierto.com.

El estudio muestra algunas de las contradicciones en las que incurrimos los españoles (o una gran parte de nosotros) en nuestra relación con los móviles, la tecnología y las aplicaciones que sirven para obtener un mayor rendimiento de ellas.

No nos importa pagar buenas cantidades de dinero para tener el último dispositivo, el más moderno, el más actual, (un 39% hemos cambiado de móvil en el último año – un 78% en los dos últimos – y un 20% hemos pagado más de 250 euros por el nuevo) seguramente porque eso es lo que podemos exhibir pero ¿qué tenemos dentro de ese móvil de última generación? Si atendemos a los resultados del estudio únicamente Apps (aplicaciones) gratuitas: un 48% de los españoles no ha pagado nunca por una aplicación y dos tercios de los que han pagado sólo lo han hecho por WhatsApp (y recordemos la que se montó cuando esta aplicación dejó de ser gratuita en Android: un buen número de usuarios estaba dispuesto a renunciar a algo que usaba a todas horas si tenía que pagar a cambio algo menos de un euro al año).

Teléfonos móviles

Por el contrario sólo un 4,9% ha gastado más de 10 euros en aplicaciones de pago.

Las aplicaciones más usadas son las de mensajería, incluidas las de las redes sociales aunque, sorprendentemente, esas mismas redes sociales no son especialmente usadas desde el móvil. Las aplicaciones de juegos son las segundas más usadas.

Menos de un 40% cree que sabe sacar todo el partido a las posibilidades de su telefono móvil mientras en el otro extremo un 7% sólo utiliza su teléfono para realizar llamadas; en un punto intermedio, aunque próximo a este último, se encuentra el 16% que sólo utiliza su móvil para realizar llamadas y enviar mensajes.

Vuelvo al principio: no nos gusta pagar por las aplicaciones; el 95% de los españoles nunca ha pagado más de diez euros por todas las aplicaciones que tiene en su móvil. Igual que no nos gusta pagar por los contenidos en Internet.

Yo lo relaciono con lo que en ocasiones he llamado el error Internet. En el principio de la red todo era gratuito, porque se transcribían contenidos ya amortizados en papel o en otros medios; incluso la publicidad que acompañaba a esos contenidos era aparentemente gratuita, porque se regalaba al comprar la publicidad en los medios analógicos de los que dependían los sitios de Internet.

Así nos acostumbraron a que en Internet todo, los contenidos que nos gustaban, los que resolvían nuestros problemas, los que buscábamos con fruición, era gratis. Y, ¡claro! pagar por algo que antes era gratis molesta.

Luego Internet se vio invadida por una publicidad que, como había sido gratuita, era muy barata y, como no daba para pagar los costes, era muy abundante y empezamos a pensar que la publicidad nos molestaba. Y aquí empezaron otros problemas, que dan para otros posts.

Pero la publicidad es la que paga la fiesta. Porque si algo es gratis, el producto eres tú.

Dedicamos (casi) todo el tiempo libre al consumo de medios

Mi equipo proporcionó los datos referidos a España del informe que a principios de esta semana publicó, ZenithOptimedia, el grupo en el que trabajo. El informe ha tenido mucho éxito: cientos de medios de todo el mundo lo han reproducido. La razón es que algunos de los datos que incluye son muy llamativos.

En el mundo actual cada persona dedica por término medio 492 minutos al día (más de ocho horas) a consumir medios de comunicación. Aún se espera que ese tiempo siga creciendo, impulsado por el creciente uso de Internet, y que se sitúe en 506 minutos en 2017. Al menos esos son los datos de los 65 países a los que se refiere el estudio.

En los últimos cuatro años el tiempo dedicado a consumir medios creció un 5%, pero ese dato puede resultar engañoso para algunos medios: mientras el uso de Internet subió casi un 84% (pasó de 60 a 110 minutos) los medios tradicionales cayeron un 7% (de 402 a 376 minutos). Los más perjudicados son los Diarios, que caen casi un 26%. La Televisión en su formato tradicional también se está viendo afectada, aunque en menor medida: cayó un 6% en los últimos cuatro años. Pero por el momento sigue siendo el medio que predomina entre los consumidores.

Foto: 20 Minutos

El uso masivo de móviles aumenta las posibilidades de consumo de medios durante lo que antes habrían sido tiempos muertos.

El consumo de publicidad Exterior crece debido al aumento de emplazamientos y al hecho de que en los países emergentes una parte creciente de la población se deplaza hacia los ciudades, donde esos emplazamientos se concentran en mayor medida. Y ahora, cuando la crisis económica va quedando atrás en el mundo, pasamos más tiempo en la calle.

Pero volvamos al principio: si dedicamos más de ocho horas cada día a consumir medios, dormimos más o menos ocho horas y trabajamos otras ocho (o más, si nos dedicamos a la publicidad) ¿nos queda tiempo para algo más?

El truco está en que no todo el mundo trabaja, en que los jubilados y los parados tienen más tiempo para otras cosas, entre ellas consumir medios, y que, con los fenómenos multitarea y multipantalla, cuando hacemos varias cosas a la vez, multiplicamos el tiempo, al menos para este tipo de estudios.

Pero, en nuestro tiempo libre ¿hacemos algo más que consumir medios?

Los bebés ya nacen con el móvil en la mano

Justo ha hecho dos años por estos días. En un post proponía que a los nacidos a partir de 2007 se les empezara a llamar nativos táctiles, siguiendo la estela de los nativos digitales, que propuso unos años antes Marc Prensky.

Evidentemente yo no soy Marc Prensky (ni siquiera soy americano) y no he tenido mucho éxito con mi propuesta. Pero la sigo exponiendo en mis charlas y artículos.

Hace dos años yo no era abuelo; ahora sí y lo he podido comprobar con mis propios ojos: mucho antes de cumplir un año el móvil (o la tablet de su padre) ya era el mejor entretenimiento para Unax. El hecho de que simplemente por tocar algún punto de la pantalla ocurran cosas es fascinante. Ahora ya juega, sabe buscar sus canciones y se hace autorretratos (selfies).

Cuando me ve, si cometo el error de dejar que vea mi móvil (algo muy habitual porque soy bastante móvil-dependiente), siempre pide que se lo deje y así lo hago, aunque (soy un inmigrante digital típico) con un poco de miedo de que me lo bloquee. Hasta ahora no ha pasado.

Como buen abuelo podría pensar que mi nieto es excepcional, más listo que ninguno (y lo es, ¡claro!) pero veo que, al menos en esta faceta, sólo es un representante avanzado de su generación.

Así lo confirma un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de California: un tercio de los niños utilizan dispositivos móviles táctiles antes de empezar a andar y a hablar.

Foto: MarketingDirecto.com

Igual ahora que también lo han estudiado los americanos se impone el concepto de nativos táctiles.