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Hagamos de 2012 el año final de la crisis

30 enero 2012

Empiezo, titulo, con una declaración de intenciones.

Escribir un artículo sobre lo que nos deparará este año basándose sólo en los hechos, en la información de la que disponemos, puede ser muy depresivo, así que habrá que darle otro enfoque.

Hace un año, cuando escribí para IPMark un artículo similar a éste, se intuían algunos datos positivos (aún no sabíamos cómo se había cerrado el 2010 publicitario, pero como nos confirmó Infoadex dos meses después, parecía que había habido crecimiento: un 3,9% parecía una buena señal). Titulé el artículo: 2011: Un año para la esperanza. Está claro que me equivoqué. Es lo malo de hacer previsiones y, sobre todo, de revisar si se cumplieron. La realidad se encarga de romperlas.

El año 2011 nos trajo revoluciones en los países árabes, retransmitidas por Twitter y Facebook, protestas populares en Europa que se trasladaron a Estados Unidos, duras reacciones de los mercados, crisis del Euro y problemas en Grecia e Irlanda, cambios de gobierno en todos los países en los que hubo elecciones, la muerte de algún diario, la fusión de cadenas de televisión, y ajustes, recortes…nada bueno para el mercado publicitario, que volvió a experimentar una dura caída.

El consumo de televisión volvió a batir sus propios récords en un mundo cada vez más digital, que huía del papel.

¿Cómo será 2012?

Si miramos a las previsiones internacionales vemos algunos apuntes para el optimismo: se trata de un año olímpico, con Eurocopa y elecciones en Estados Unidos. Además Japón, después de muchos años de retroceso, crece. A veces tiene que venir un terremoto altamente destructivo para ponernos las pilas. Las previsiones de ZenithOptimedia nos hablan de un crecimiento del 4,7% como promedio mundial. Por grandes áreas, esa cifra se superará ampliamente en países emergentes, en las zonas de Asia Pacífico, Europa Central y del Este o Latinoamérica y se quedará muy corta (pero siempre con crecimientos) en Europa Occidental y en MENA (Oriente Medio y Norte de África).

La cosa cambia si miramos a las previsiones para España. I2p nos hablaba en octubre de una caída del 2,4%. Los anunciantes que componen el panel Zenthinela, que coordino, se situaban en una cifra muy similar (-2,3%) en sus previsiones realizadas en octubre y rectificaron al alza, hasta un -1,6% en diciembre (eso sí, antes del anuncio de los recortes económicos). Los medios que componen el panel Zenith Vigía eran más pesimistas y en noviembre preveían una caída del 3,4% a lo largo de 2012. Tras el mazazo del 30 de diciembre, que además se anuncia como el inicio del inicio de los recortes, supongo que nadie se atrevería a mantener esas cifras. Si se recortan los salarios y aumentan los impuestos, caerá el consumo; así es difícil que aumente la inversión publicitaria.

El caso es que el mercado publicitario ya se mueve en cifras de hace catorce años, en el milenio anterior, y que para algunos medios, los Diarios, las Revistas, ya no sirven como referencia las cifras de Infoadex; en 1993, el primer año de referencia en esta fuente, las inversiones en estos medios eran ya mayores. Los Diarios han perdido en 2011 la referencia del 93; las Revistas se quedaron en 2011 en poco más de un 70% de sus cifras del 93. ¡Y entonces nos creíamos que estábamos en plena crisis!

Cuando iniciamos el quinto año de esta crisis el mercado publicitario sigue sin vislumbrar su final, que parece cada vez más lejano. Pero cuando la crisis termine, lo que nos vamos a encontrar no se parecerá nada a lo que teníamos en 2006. Todo será más digital; Internet representaba en 2006 el 2,4% de la inversión en medios y en 2011 se acerca al 16% y sigue creciendo; los Medios Impresos habrán perdido en estos años más de diez puntos, desde el 36,4 hasta el 26%, mientras la televisión se mantiene en cifras muy similares (puede haber caído desde el 44,5% de 2006 hasta poco más del 41% en 2011).

Pero lo más importante no es el cambio que se produce en las inversiones; la clave es que los medios pagados pierden peso en un mundo cada vez más digital, en el que la comunicación a través de medios ganados es más importante cada día que pasa. Si de lo que se trata es de crear contenidos y poner en marcha conversaciones entre consumidores de las marcas, aumenta el papel de las Redes Sociales y cae el peso de los medios tradicionales. Pero en las Redes Sociales todavía se mueve poco dinero (unos 30 millones de euros, el 0,5% de la inversión en medios, según las últimas estimaciones Zenthinela).

En el nuevo paradigma de la comunicación cambian los papeles de los actores y el peso que cada uno va a tener. Los medios tradicionales pesarán menos y ganarán importancia los Medios Sociales. Está por definir la relación entre las agencias creativas y las de medios, todas a la expectativa de cómo será la nueva situación, pero sin tener claro qué posiciones deben tomar.  Si hace pocos años se decía que las agencias de medios estaban reinventando la agencia de servicios plenos, ahora parecen haber perdido el paso con los medios ganados, que quedan en terreno de nadie, como territorio por conquistar. Con excepciones, por supuesto.

Este año es el primero en que la medición digital se ha confiado oficialmente a ComScore. Es una oportunidad, que el mercado no debería desaprovechar, para clarificar las cosas en el medio que más crece.

Este año crecerá el tiempo que los españoles dediquen a ver la televisión en dispositivos inteligentes, con lo que eso puede suponer de revolución en ese mercado, aunque yo no creo que el cambio vaya a implicar al 60% del consumo como ha publicado algún visionario.

Todo eso en un mercado cada vez más concentrado con, prácticamente, sólo dos empresas vendiendo Televisión, con cada vez menos Diarios (en una semana se ha anunciado el cierre de ADN y el concurso de acreedores de Público) y con escasas perspectivas de mejora.

¿Y si la verdadera Responsabilidad Social Corporativa, en un país con cerca de cinco millones de parados y que vuelve a entrar en recesión, fuera crear y mantener puestos de trabajo?

Ya no se trata (o no se trata sólo) de ganar dinero, como declaró Maurice Levy.

Hagamos de 2012 el año final de la crisis. Entre todos, si nos lo proponemos de verdad, seguro que podemos.

Este artículo se ha publicado en el número correspondiente a la segunda quincena de enero de la revista IPMark, aunque se escribió en la primera semana de enero.

Malos tiempos para la publicidad

23 enero 2012

Este mes he podido sacar a tiempo el estudio Zenith Vigía. Escribí el informe entre el sábado y ayer y esta mañana lo he enviado a los panelistas y un resumen a la prensa.

A estas horas Google recoge 38 referencias, si bien muchas de ellas apuntan sobre todo al estudio i2p que hoy ha publicado los resultados referidos a 2011 (fuerte caída del 8,2%) y su propia previsión para este año (nueva caída, del 5,8%).

Así son las cosas. El esfuerzo del fin de semana ha quedado bastante deslucido.

Otros años i2p e Infoadex competían por sacar los datos del año alrededor de la última semana de febrero; yo tenía cuidado para no coincidir en fechas con mi ola de Zenthinela de febrero Pero esta vez Jesús Pascual, Enrique Yarza y su gente (¡Enhorabuena chicos!) se han adelantado más de un mes y me han descolocado.

Nunca me ha gustado ser el mensajero de malas noticias. Ya saben: es muy arriesgado. Pero últimamente no consigo salir de ese círculo vicioso. La crisis económica y la estructural del propio sector publicitario nos están llevando al borde del abismo. En cuatro años se ha perdido más del 40% de la inversión. La situación es aún peor para algunos medios; los que utilizan el papel han retrocedido más de veinte años y no hay visos de que se vayan a recuperar nunca.

Lo único que crece son los medios digitales. Pero el crecimiento de las versiones digitales de los medios tradicionales no compensa sus pérdidas en los soportes de siempre. La oferta casi infinita en Internet hace que los precios se mantengan bajos y la inversión crece más despacio de lo que disminuye en otros medios.

Se decía hace unos años que estábamos sustituyendo euros analógicos por céntimos digitales. Ese dato es ahora exagerado, pero apunta en la buena dirección.

Los mejores datos en este Vigía son los que se refieren a la inversión en Redes Sociales, Vídeo en Internet y Publicidad Exterior Digital. Para los tres se esperan crecimientos importantes este año.

La publicidad pierde peso en el PIB

30 octubre 2011

Hace unos días se publicaron las estimaciones de i2p sobre la inversión publicitaria en los tres primeros trimestres del año y sus previsiones para el próximo año. Ya lo comenté aquí a principios de semana. La revista IPMark destacaba un aspecto que considero muy importante: el peso que representa la publicidad en el PIB está cayendo de forma dramática y ya sólo es del 0,4% (0,45% este año, que caerá hasta el 0,43% en 2012). A finales de los noventa nos acercábamos al 2%, una cifra muy similar a la de los países más desarrollados.

La otra cara de la moneda la recogía marketingdirecto.com publicando un estudio de McKinsey presentado al Parlamento Europeo por las asociaciones del sector publicitario: nada menos que entre el 10% y el 15% del crecimiento económico se mueve con la palanca de la publicidad.

Yo estoy de acuerdo con uno de los argumentos que emplearon:

“la publicidad puede desempeñar un importante papel para la innovación, el desarrollo y la competitividad del continente”

Pero perderemos oportunidades si el peso de la publicidad sigue disminuyendo. Si el 2% en inversión publicitaria movía el 15% de crecimiento, le estábamos pidiendo un esfuerzo de 7,5; si ahora queremos conseguir el mismo efecto con una apotación del 0,4%, le estaremos pidiendo un esfuerzo del orden de 37, o sea cinco veces mayor, juto ahora que sabemos que el abuso y la saturación han hecho que la publicidad sea menos eficaz.

Otra vez un círculo vicioso difícil de romper.

 

 

¿Tendremos un último trimestre fuerte?

12 octubre 2011

El lunes envié a los panelista y a la prensa las previsiones de Zenith Vigía correspondientes al mes de septiembre.

Aunque no me gusta, últimamente siempre acabo escribiéndolo los fines de semana. Durante la semana, en la oficina, me resulta imposible. Siempre hay algo más importante…o más urgente.

Cuando lo sigo haciendo así, supongo que, de alguna manera, me compensa. Puede ser la repercusión que tiene en la prensa: el mismo lunes al mediodía ya se recogían en Google noticias más de 20 referencias; ahora, dos días después aparecen 34. No sólo los medios profesionales de publicidad; también la prensa económica y la de información general se hacen eco. Además esta vez he recibido muchos agradecimientos de los panelistas, tanto los de Vigía como los de Zenthinela. Ellos saben que el agradecimiento es mío: sin su colaboración estos estudios no serían posibles. Pero, claro, se agradece que reconozcan el esfuerzo.

Seguro que me dejo a alguno, pero gracias por sus comentarios a Carlos, Juanje, Manolo, Luisfer, Luz, Juanjo, Samuel, Rosa, Raúl, Juan, Charo,…

Ramón, un panelista que hace años fue cliente, se pasa varios pueblos y me dice: Algún día de estos…los anunciantes y la industria publicitaria de este país debrán hacer algo para devolverle a Eduardo Madinaveitia lo que ha estado haciendo por ellos y por ella. Nada menos. ¡Gracias Ramón! Cuando vaya a Barcelona te invito a comer.

En lugar de destacar que las previsiones empeoran pregerí destacar en el resumen que envié a la prensa la posibilidad de salvar el año si se producía un último trimestre fuerte. Casi ninguno de los medios lo aprovechó; la mayor parte destacaron las caídas o el empeoramiento de las previsiones. Creo que ese es el signo de estos tiempos oscuros. Se prefiere destacar los aspectos malos de las noticias.

Para los panelistas de Vigía, el final de la crisis se aleja; las previsiones para este año empeoran en cada ola. Ahora hablamos de un retroceso del 2,3% que, de seguir la tendencia, acabaría siendo un 4%. Sólo los medios digitales crecerán este año.

Pocos días antes, nuestos colegas de internacional habían publicado las previsiones de inversión para este año y los próximos. Los análisis de inversión de ZenithOptimedia tienen un bien ganado prestigio y son una referencia internacional. En esta caso pronostican crecimientos. El final de la crisis, al menos a nivel mundial, estaría cerca.

¡Vaya semanita!

17 septiembre 2011

Llevo muchos días sin escribir en el blog. Ha sido una semana muy intensa.

La semana próxima hacemos la primera presentación final de The Pool, la superinvestigación sobre vídeo en internet en la que llevamos inmersos más de un año. Es verdad que el mayor peso del trabajo lo está llevando Mapi, pero a mí también me toca algo. Además, al final del trayecto habrá un libro cuyo contenido me toca revisar.

He lanzado la ola de septiembre de Vigía; hubo una buena respuesta al principio, pero ya se estaba ralentizando y hoy he hecho una primera reclamación.

Esta semana ha habido que hacer los presupuestos del año que viene. ¡Mal momento, con la que está cayendo, para hacer presupuestos! Pero no vamos a cortar ninguna investigación; todo lo contrario, abriremos nuevos caminos.

Está apunto de salir un nuevo número de Zenith Informa. Ya es tradición (y aunque las tradiciones están para romperlas, nadie lo hace por el momento) que yo escriba el artículo de entrada. Ayer por la tarde lo hice.

Zenith va a tener una presencia importante en la red; eso ha llevado muchas reuniones, que hoy ya han culminado con éxito. Creo que va a ser una aventura sumamente interesante.

Se ha publicado el programa del Encuentro Internacional de AIMC y tenemos ponencia. Vamos a contar allí el estudio Net Radar sobre eficacia de la publicidad en internet. La próxima semana tendremos los resultados de la segunda ola, la que hemos realizado este año. Estamos expectantes.

El lunes comí con Yolanda Marugán, actual Directora del Instituto Oficial de RTVE. Debería decir que es una vieja amiga, porque lo es desde hace mucho tiempo. Pero la expresión sería engañosa, porque ella es muy joven. En la conversación me sugería que escribiera un libro. ¡Ay! si yo fuera capaz de sacar tiempo…

El martes por la tarde estuvimos en la SER (Juan Luis, Jesús y yo) cerrando ya la organización del homenaje a Claudio Martínez que haremos a primeros de octubre.

El miércoles comí con Miguel del Fresno (yo_Antitwitter) otro viejo amigo con el que espero, esta vez sí, escribir un artículo sobre viejos y nuevos medios. Por la noche, a la vez que se manifestaban los profesores, se celebró en el Instituto Cervantes la reunión del Club de Jurados de los Premios EFI, del que formo parte por haber sido jurado el año pasado. Es una buena manera de ver juntos a un montón de buenos amigos.

Ayer estuve viendo las nuevas instalaciones de la estación de Atocha, donde Comfersa va a hacer un despliegue de pantallas inteligentes. La idea es presentarlas el próximo día 4 en un acto en el que me pidieron que dé una charla de diez minutos.

Hoy reunión con Julio Alonso, Olga Palombi de Weblogs; sumamente interesante.

Ahora tengo capítulos del libro de The Pool para corregir; le he prometido a Raúl un artículo para el número conmemorativo de los 50 años de la revista Control; la semana que viene tengo una charla con inversores para hablar sobre el maravilloso mundo de los medios…

…¡Uff! Visto así, todo seguido, me estoy empezando a agobiar.

¿Qué pasará tras este duro agosto?

30 agosto 2011

Ya he trabajado dos días después de volver de vacaciones. La pregunta que me hacen, la pregunta que me hago, es qué va a pasar en el mercado publicitario en este último cuatrimestre y, por tanto, cómo vamos a cerrar el año.

Después de un año 2010 que, sorprendentemente, terminó en positivo, 2011 no empezó muy bien, pero se había abierto una puerta a la esperanza. El primer trimestre fue casi plano, o ligeramente negativo. Así que sorprendió que el segundo fuera nefasto. Las previsiones, tanto de Vigía como de Zenthinela, que empezaron el año ligeramente positivas fueron empeorando cada mes. Pero había un sentimiento casi general: estamos comparando con un trimestre muy bueno del año pasado (el del Mundial y la reducción del IVA para los coches) y el último cuatrimestre debería salvar el año.

Pero agosto ha sido un mes tremendamente negativo para la economía. Los mercados (sean lo que sean los mercados) atacaban a las deudas soberanas; y ya no se conformaban con Grecia o Portugal; ahora iban a por Italia o España y hasta en algún momento se temió por Francia. La sensación de que el estado real de las economías era peor del que nos contaban se iba generalizando y llegó al paroxismo cuando los republicanos norteamericanos pusieron a Obama (o sea pusieron a Estados Unidos, el país al que dicen defender) al borde de la quiebra. La sensación es aún más curiosa si se piensa que Clinton dejó al país con superávit y fue Bush hijo el que (disminución de impuestos a las grandes fortunas, Afganistán, Irak y otros conflictos) endeudó a los Estados Unidos.

Las bolsas, ese termómetro de la confianza en las economías, se desplomaban día tras día, marcando nuevos mínimos en valores insospechados sólo unos días antes.

Por si fuera poco, la naturaleza nos sorprendía con desastres (o graves amenazas al menos) en zonas desacostumbradas: nadie esperaba un terremoto o un huracán en el noreste de Estados Unidos, con sus consiguientes paralizaciones de transportes y otras manifestaciones económicas. Pero han ocurrido.

La resolución de la crisis libia, que parece cada vez más próxima, se alarga mucho más de lo que sería deseable. Y no está claro que vayamos a tener una Libia estable en fechas próximas.

En España se vivió primero la renuncia del presidente Zapatero a la reelección, pero sin un recambio claro no se redujo la incertidumbre. Después se nombró, casi a dedo, a Alfredo Pérez Rubalcaba candidato a la Presidencia, pero eso tampoco mejoró las perspectivas. Parecía que lo que se necesitaba era un adelanto electoral, pero cuando a finales de julio se anunciaron elecciones para el 20 de noviembre tampoco fue suficiente. La crisis económica y política parecía no tocar nunca el fondo. Y entonces alguien impuso que se fijara un techo de déficit, algo para lo que hace falta una modificación en la Constitución (cambio que hace cuatro años nos dijeron que era imposible, cuando se trataba de modificar la sucesión a la Corona) y, por primera vez en mucho tiempo, se produce un consenso entre los dos grandes partidos en contra de todos los demás y de una buena parte de la opinión. Habrá que esperar unos días para ver si los mercados se han tranquilizado, pero en la última semana casi no se habla del diferencial de la deuda y de la prima de riesgo.

¿Estamos ante la crisis del capitalismo como sistema? No lo sé. Pero sí que de la crisis ha salido muy dañada la creencia en las posibilidades del crecimiento perpetuo, que venía de la mano de un consumo creciente (cada vez más personas tendrían acceso a más y mejores bienes) y con ello el sistema de marcas que, finalmente alimenta (y se alimenta de) todo el tinglado publicitario.

Cuando era el consumo el que alimentaba a las economías (generando trabajo para la gente e impuestos para las cuentas públicas) la publicidad era la gasolina que ayudaba a impulsar el sistema. Ahora que parece que lo que hay que hacer es denostar el consumo, la publicidad pasa a ser (incluso para ilustres publicitarios como Antonio Caro) la culpable o una parte sustancial del problema.

No tengo claro cual debería ser la solución; pero me da la impresión de que los políticos tampoco lo tienen mucho más claro. Las medidas que se han ido tomando hasta ahora, basadas en la reducción del endeudamiento sin más, han producido más paro y más precariedad, una generación sin esperanza, con fuertes reducciones en el consumo y en el crédito que hace posible apostar por el futuro. Me da la impresión de que menos consumo lleva a menos producción y menos ventas, con ello menos empleo, que a su vez producirá menos consumo y…entraremos en una espiral negativa imparable. Pero ellos saben más, como diría mi amigo José Ramón.

Algunas grandes fortunas (Warren Buffet en Estados Unidos, Maurice Levy y otros en Francia) han propuesto que se suban los impuestos a los ricos, al menos mientras se mantenga la situación de inestabilidad presupuestaria. Sería interesante ver una propuesta así por aquí; sobre todo si se dirigiera a los ricos de verdad y no a quienes ya soportan mayores retenciones en sus nóminas.

Volviendo al tema inicial: ¿qué puede ocurrir en el mercado publicitario en esta última parte del año? De momento todas las grandes compañías están revisando a la baja sus previsiones de crecimiento (que en una buena parte de los países pasan a ser previsiones de caídas). Una buena parte de los anunciantes, los que manejan presupuestos a corto plazo y los que determinan sus presupuestos publicitarios en función de la evolución reciente de sus ventas, van a reducir sus presupuestos publicitarios.

Al comienzo de esta crisis yo manejé una buena cantidad de estudios (la mayor parte de ellos realizados en el Reino Unido por la IPA y en Estados Unidos) en los que se demostraba que en las crisis cíclicas que se produjeron a lo largo del siglo XX, y especialmente en las que tuvieron lugar a partir de la Segunda Guerra Mundial, los anunciantes que mantuvieron, o incluso aumentaron, su inversión publicitaria durante la crisis, vieron aumentar su cuota de mercado y salieron muy reforzados a medio y largo plazo. Hoy he visto que el profesor Tellis, de la Universidad del Sur de California ha publicado recientemente un estudio en la misma línea, analizando la inversión publicitaria en los diversos sectores durante la mayor parte de las crisis del pasado siglo. No sé si estas conclusiones serán válidas en una situación en la que los líderes de opinión atacan al consumo, pero quiero creer que sí.

Pero todo parece indicar que nos espera un último cuatrimestre duro, otra vez, para nuestro mercado.

De todos modos no siempre ocurre lo que parece que va a ocurrir: en 2007, cuando estalló, también en agosto, la crisis de las subprime, que estuvo en el origen de todos estos males, la inversión real en el último cuatrimestre superó a las previsiones. Claro que el batacazo que se produjo después fue mayor.

Los anunciantes son menos pesimistas que los medios

05 julio 2011

Hoy he enviado los resultados del Zenthinela de junio. Ahora ya hay en Google veintidós referencias; la mayoría, sobre todo las de los medios generalistas y económicos, recogen literalmente una nota de agencia, supongo que de Europa Press. También este mediodía me ha entrevistado Jesús Díaz en directo en El Programa de la Publicidad.

El resumen de lo más importante del estudio es que, como recogía el sábado al hacer referencia a otro estudio, el pesimismo va impregnando al mercado publicitario. Ahora ya se prevé una caída del 2% en la inversión en medios.

Cada vez son menos los medios que se salvan de la debacle: ya casi sólo quedan Internet y los Móviles, en los dos casos con crecimientos de dos dígitos y con mejores expectativas que en la ola anterior, de hace dos meses. También se espera crecimiento, aunque menor, para la Televisión Temática en Abierto.

En cambio los medios impresos, el papel, reciben cada vez peores previsiones. Cuando ya parece que deberían haber tocado suelo, cada nuevo dato vuelve a ser peor.

Otro dato curioso es que, a lo largo de este año, cada ola del panel Zenthinela (anunciantes) recoge mejores índices que la ola anterior de Vigía (medios). Como antes no ocurría esto, no tengo muy claro qué puede querer decir este hecho, pero me da la impresión de que los medios se ven muy afectados por la tensión que genera el no tener nada de visibilidad. Ahora una semana ya casi parece largo plazo.

Como dice Juan Varela, Periodistas 21, la crisis, esta crisis, está ayudando a acelerar la transición hacia lo digital.

Los diarios, gratuitos y de pago, evidencian que la crisis es el fin de su era y que la prensa necesita una reingeniería integral de su negocio. La previsión de caída vuelve a superar el diez por ciento, claro reflejo de las cifras de inversión de los primeros meses del año, y se desvanece la confianza en una recuperación.

Cuando la economía vuelva a remontar, el escenario de difusión y negocio para los diarios será completamente diferente al de épocas anteriores.

La crisis de 2001 supuso un duro freno para el trasvase de la publicidad hacia Internet. Quizá se había sobrevendido; también puede ser que el mercado no estaba preparado todavía. Los formatos que se ofertaban y las fórmulas de comercialización eran adecuados para la publicidad de Respuesta Directa pero no se adaptaban bien a la publicidad que busca notoriedad, generación de recuerdo, marca en resumen, que es la que mueve más dinero.

En cualquier caso, aquella crisis fue breve y pronto vimos renacer de sus cenizas a la publicidad en Internet.

La larga crisis actual ha pillado a los medios tradicionales, especialmente a los medios Impresos, con el pie cambiado, sin tener muy claro cual debe ser su política en el futuro y con una estructura de costes muy difícil de mantener en unos tiempos en los que todo tiene que ser low cost.

Sigue el pesimismo

30 mayo 2011

Otra vez he dedicado una buena parte del fin de semana analizando los resultados del Vigía el estudio sobre inversión publicitaria en medios que hago preguntando a directivos de medios.

Al menos esta vez he conseguido enviarlo dentro del mes.

En mayo ha habido muchas respuestas; tendría que comprobarlo, pero creo que han sido más que nunca. Cada mes voy tratando de incluir a nuevos representantes de los medios y luego insisto e insisto (en esta ocasión hasta cinco veces) para conseguir un buen número de respuestas. Sería más fácil si todo el mundo contestara a vuelta de correo la primera vez, pero ya sé que es una utopía.

El caso en que, según va pasando el año las previsiones son cada vez peores y el pesimismo va invadiendo a los medios, como ya había invadido a los anunciantes.

Ahora ya se prevé una ligera caída de inversión, del 0,3%, para el conjunto del año. No sería grave si no fuera porque cada dos meses la previsión es 1,2 puntos peor. Si todo siguiera a ese ritmo llegaríamos a fin de año con una caída del 4,5% y perderíamos algo más de lo que se recuperó en 2010.

Peor aún es la evolución de los índices de percepción. El IPSE, que mide cómo se percibe desde los medios la evolución de la economía se ha hundido hasta -33,7. El IPMP, que es algo así como la autopercepción, cómo se ve el propio mercado publicitario, se cae hasta -47,1. Nos vamos así hasta cifras de finales de 2009 o principios de 2010.Además, que el IPMP sea peor que el IPSE es mala señal, apunta hacia un nuevo alargamiento de los problemas.

Los resultados del año pasado, que parecían anunciar el principio de la recuperación, se caen por tierra.

El final de la crisis se aleja de nuevo.

A mí, lo he dicho aquí muchas veces, no me gusta ser el portavoz de malas noticias. Pero esto es lo que dicen los panelistas.

Como viene ocurriendo estos últimos años los comportamientos por medios son muy diferentes. Las previsiones vuelven a ser muy malas para el papel: todos los medios en papel retroceden entre 5 y 10 puntos. La Televisión se mantiene, podría crecer algo, pero a medida que va avanzando el año las previsiones son peores y todo apunta a un año plano. De nuevo es Internet, con crecimientos de más de 10 puntos y, por fin, Móviles, que podría crecer cerca de 20, la excepción favorable.

Cuando acabe la crisis, y todas las crisis acaban, el mercado publicitario será muy diferente, con un peso mucho mayor de los medios digitales.

Esta tarde ya había más de 20 referencias al estudio recogidas por Google, desde agencias como Europa Press, o medios generalistas (como El Mundo, Diario Siglo XXI, La Vanguardia, Infoperidistas, El Día, Periodista Digital, o Lainformacion) a medios económicos (Cinco Días, El Economista, Invertia, Cotizalia, ) y profesionales de la publicidad (como Anuncios, PRNoticias, marketingdirecto.como Eastwind).

Los anunciantes un poco más pesimistas en abril

11 mayo 2011

Hasta ayer no pude sacar los resultados del Zenthinela de abril. Se me fueron complicando las cosas: primero intenté cerrar antes de Semana Santa la admisión de respuestas y me resultó imposible; cuando por fin conseguí cerrar, ya muy cerca de fin de mes, se me juntaron varios viajes todos los fines de semana, que es cuando normalmente saco tiempo seguido para escribir. Al final decidí irme pronto a casa el lunes y escribir allí; se me hizo la una de la madrugada, pero al menos conseguí acabar.

Las previsiones son algo peores que en febrero; sólo dos décimas, pero como entonces se preveía estabilidad ahora resultan negativas: el mercado publicitario podría caer dos décimas. Es casi lo mismo que decir que se va a mantener, pero resulta que los índices de percepción (tanto el IPSE que se refiere a la Situación Económica como el IPMP que mira al Mercado Publicitario) se deterioran considerablemente. Y eso me parece una señal bastante mala.

Las grandes tendencias se mantienen: los crecimientos de inversión sólo se mantendrán en los medios Digitales (incluída la televisión) a los que se incorpora, con una cifra mínima, la Radio. En cambio los medios Impresos seguirán perdiendo inversión.

Quienes me leen habitualmente ya saben que no me gusta transmitir mensajes negativos. Yo creo que este no lo es del todo, pero en mi cabeza han empezado a vibrar señales de alarma. El mercado publicitario no termina de salir de la crisis. Pero al menos la previsión sobre la fecha de salida de la crisis no se atrasa.

La información referida a Zenthinela se recoge hoy en diferentes medios, como El Mundo, La Información, El Programa de la Publicidad, marketingdirecto.com, Anuncios, PRNoticias

A por los mil millones

08 marzo 2011

El jueves pasado se presentó el estudio de IAB con lo que se cerraba el ciclo de presentaciones de estudios de inversión: i2p, Infoadex, IAB, con mi pequeña aportación intermedia del Zenthinela de febrero.

En la presentación del jueves todo fueron buenas noticias: la inversión en Internet y Móviles se acerca ya a los 800 millones de euros; Internet crece a un ritmo del 21% anual, cuando la economía y el mercado publicitario siguen inmersos en una crisis que no termina de remitir; Internet es el tercer medio por inversión y se prepara para asaltar la segunda plaza que ahora ocupan los Diarios. Si todo sigue como estos últimos años (la inversión en Internet creciendo a ritmos del 20% mientras la inversión en Diarios en papel decrece) Internet será el segundo medio este mismo año (Zenthinela de diciembre) o como muy tarde el próximo.

Uno de los temas de la presentación fue la posibilidad de que la inversión supere este año los Mil Millones de euros. Eso supondría un crecimiento del 25,3%; posible, pero difícil. Posible por el empuje del Vídeo, de las Redes Sociales y por el encarecimiento de la Televisión. Pero difícil en una situación económica que no termina de remontar.

Algunos países de nuestro entorno ya han superado esa cifra mágica. Pero comparar valores absolutos referidos a mercados muy diferentes (Alemania es mucho mayor; en Inglaterra la televisión comercial es débil…) no es una buena idea. Parece más sensato comparar la participación de Internet en la tarta total y ahí no estamos lejos del grupo de cabeza.

Lo que me pareció más curioso de la reunión fue que en ese ambiente en el que todo fueron buenas noticias, predominase la ambición. Parecía que ese admirable ritmo de crecimiento sabía a poco.

No sé de qué pasta están hechos los profesionales de Internet. No digo que la ambición, las ganas de conseguir cada vez mejores resultados por nuestro trabajo sea mala. Pero a veces no viene mal echar una mirada a lo que está ocurriendo ahí fuera.

Si la crisis anterior, la de 2001, supuso un frenazo claro para Internet, la que aún seguimos viviendo ha sido el espaldarazo definitivo.

También soy fiel en otros aspectos más tradicionales: llevo casi los mismos años casado con Maxi Herrera, a quien conocí cuando todavía estudiaba, y tengo una hija, Usúe, que ha iniciado su propio blog Tecme y Puma (sobre Tecnología, Medios, Publicidad y Marketing...y todo lo que se le ocurra) al que se dirige un link desde aquí debajo y que recomiendo sin dudar.

En este blog voy a hablar de los medios tal y como yo los veo, con mucha información sobre sus datos y su evolución. Sobre su presente y su futuro, pero también, inevitablemente, sobre su pasado. Y también sobre el mundo de la investigación en general, sobre la publicidad y sobre algunos de los estudios de los que me siento más orgulloso. En más de una ocasión me veréis hablando de Vigía o de Menfis, dos de mis hijos en el terreno profesional, pero también del EGM o de la audimetría.

En una profesión como ésta, y a lo largo de tantos años, se hacen muchos amigos; seguro que más de uno va a parecer por estas líneas.

Ésta es mi primera experiencia como blogger, aunque soy comentarista habitual de otros.

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